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Viernes, 30 de octubre de 2020
Pucón

Comunidades mapuche y movimientos sociales detienen la construcción de la hidroeléctrica Llancalil

Paula Huenchumil

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Llancalil, Pucón
Llancalil, Pucón

En un hecho poco común, la dirección ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental acogió parcialmente 9 de los 11 recursos de reclamación interpuestos por las comunidades y territorios de Llancalil, Huife. Además, ordenó retrotraer el procedimiento "para que se evalúen específicamente los componentes fauna, medio humano, turismo y normativa de ruido y vibraciones”.

El jueves 11 de julio de 2019, la comisión de Secretarios Ministeriales Regionales (Seremis) de la región de la Araucanía, con la venia del Servicio de Evaluación Ambiental (Sea), dio luz verde a la construcción del proyecto Pequeña Central Hidroeléctrica Llancalil en la zona de Huife Alto, cercana al epicentro del turismo nacional e internacional en el sur de Chile.

Esta decisión fue un duro revés para los movimientos ambientalistas, comunidades mapuche locales e incluso el municipio de Pucón que se oponían al proyecto desde 2014.

La central hidroeléctrica Llancalil pertenece a la empresa Inversiones Huife Limitida, representada por el ingeniero alemán Michael Heinrich Wagner. El proyecto contempla una inversión de 23 millones de dólares y pretendía localizarse a unos 35 kilómetros al este de Pucón, aguas arriba de la confluencia de los ríos Llancalil y Liucura. Esta central aportaría unos 6,9 megawatts de energía, la que principalmente estaría destinada a la misma región.

Las comunidades insistieron en detener el proyecto. Por ello que en septiembre de 2019 el lonko de la comunidad indígena Carimán Sánchez, Juan Sánchez Licanqueo, junto a Gonzalo Marín y Rubén Sánchez Curihuentro, presentaron un recurso de protección en contra de la Comisión Evaluadora de la Región de la Araucanía (Coeva), acusando vicios de legalidad en la calificación ambiental del proyecto. 

"¿Puede ser pequeña una central cuando interviene dos ríos para su funcionamiento, el Llancalil y el Liucura? Esta central interviene un territorio de vida. El proyecto es malo en su diseño y elaboración, porque no cumple con estándar mínimo ambiental. Además, no se consultó a las comunidades y también tiene el rechazo de los vecinos allí residentes debido a que no es compatible con las definiciones y prioridades de desarrollo establecidos en la comuna de Pucón, vulnerando derechos a las comunidades y residentes del sector", dijo a INTERFERENCIA Rubén Sánchez Curihuentro, hijo del lonko de la comunidad indígena Carimán Sánchez.

“Conadi está haciendo un daño con intención o por omisión, con Llancalil tenemos la evidencia”

A comienzos de junio, la dirección ejecutiva del Sea ordenó retrotraer a una etapa previa el proceso que otorgó una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable al proyecto de la central hidroeléctrica de Llancalil, indicando una serie de elementos que no se tomaron en cuenta en la evaluación, como los ruidos (en particular de tronaduras), la afectación de la fauna nativa, el valor ambiental, el turismo y el medio humano, definido como “en particular de grupos humanos pertenecientes a pueblos indígenas”. La resolución también indicó que la información aportada por el titular del proyecto es insuficiente y desactualizada. 

Es decir, el documento invalida o anula la RCA favorable al proyecto, acogiendo parcialmente 9 de las 11 reclamaciones que se presentaron en contra de la resolución de calificación que validó en 2019.

“Retrotraer el proceso de evaluación ambiental a la etapa inmediatamente posterior a la dictación en el expediente ambiental del Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y/o Ampliaciones Complementario, con el objeto de abordar adecuada y exclusivamente los componentes ambientales, fauna, medio humano y turismo, además de acreditar el cumplimiento de la normativa pertinente en materia de ruido y vibraciones”, señala parte de la resolución.

Para Rubén Sánchez Curihuentro, esta decisión es positiva, sin embargo, indica que están preocupados porque la empresa aún puede apelar y son las mismas personas quienes evalúan el proyecto.

“Es gravísimo que la resolución indique a los organismos que lo hicieron mal, que no hicieron las observaciones en el momento oportuno a la empresa. Finalmente, somos las comunidades las que tenemos que decir las falencias que tienen los proyectos, es decir, nosotros hacemos el trabajo que la autoridad regional debiese hacer. Esto es preocupante para todas las comunidades y para la ciudadanía en general, porque todos los proyectos de esta índole en La Araucanía son evaluados por esta gente, es una irresponsabilidad tremenda, falta de criterio y de responsabilidad ”, agrega el integrante de la comunidad mapuche Carimán Sánchez de Pucón.

Además, califica las acciones de Consejo Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) como 'vergonzosas'. “Les solicitamos cuatro reuniones y nunca nos atendieron. Lo triste es que lo de Conadi no es increíble, es predecible. Conadi está en contra de las comunidades y de los territorios, y a favor de las empresas. No entendemos por qué de manera tan descarada. Creemos que a esta altura deberían hacer una investigación interna, porque están haciendo un daño a las comunidades y territorios que será irreversible. Conadi está haciendo un daño con intención o por omisión, con Llancalil tenemos la evidencia”, Sánchez Curihuentro.

Según señala La Voz de Pucón, la empresa detrás el proyecto de Llancalil tiene un plazo de 30 días para reclamar la resolución en el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia.

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