Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Martes, 26 de Octubre de 2021
Álvaro Muñoz

Director de Diablada: “No ha cambiado la desidia de las autoridades desde los asesinatos de Alto Hospicio”

Lissette Fossa

El creador de este film de ficción, basado en los asesinatos del psicópata de Alto Hospicio, conversó con INTERFERENCIA de lo que ha cambiado y lo que no desde 2001, cuando se descubrieron los crímenes contra 14 niñas en las cercanías de Iquique. Para él, los casos se tiñen de discriminación de género, no sólo a la pobreza, por parte de autoridades y la policía.

Este sábado se estrenó, a través de la plataforma web de Punto Ticket, la película Diablada. El film es de ficción, pero se inspira en la historia del psicópata de Alto Hospicio, Julio Pérez Silva,  y el asesinato de 14 niñas en esa localidad, ocurridos entre los años 1998 y 2001.

Su director, Álvaro Muñoz Rodriguez, conversó con INTERFERENCIA sobre la película, y sobre el enfoque feminista que la producción ha querido darle al film, junto a la productora Teresa Salinas y al guionista Omar Saavedra, padre de la actriz Catalina Saavedra.

“En los hechos que ocurrieron en Alto Hospicio hubo violencia de género, no sólo de parte del psicópata sino que como sociedad. Dentro de todo este contexto de desidia de las autoridades, estaba ahí como trasfondo el machismo, presente”, afirma Muñoz.

Toda la historia de asesinatos y la búsqueda incesante de las familias de las niñas por encontrarlas, se mezcla con la cultura andina, los bailes como el de La Tirana y la danza típica de la zona. Y el desierto, tanto un espacio de hogar, como de desolación frente a los ataques del asesino, quien escondía los cuerpos de sus víctimas en la zona.

"En el caso de esta película, no nos enfocamos en los asesinatos, sino en la negligencia de las autoridades y de las policías con las familias de las víctimas". 

¿Podrían ocurrir una serie de crímenes de esta magnitud nuevamente en Chile? Aunque es incierto, el director cree que la desidia de las autoridades con respecto a las problemáticas de los más pobres continúa y eso abre espacio a los abusos.

“La pregunta que me hago es que si uno se pone hacer una comparación con el momento de ahora, con ese momento ¿Hay mucha diferencia? Y tengo la sensación que no. Todo lo que ha pasado con Carabineros, el caso Catrillanca, el caso Huracán, el milicogate, la corrupción de los políticos. Estamos hartos los chilenos de tanta desidia de las autoridades”, afirma Muñoz.

- Ya hemos visto series de ficción basadas en la historia del psicópata de Alto Hospicio, se han hecho libros, ficción y no ficción, etc ¿Por qué quisieron retomar esta historia? ¿Qué le puede decir esta historia al Chile del 2021?

- Sí, se han hecho varios trabajos, hasta Carlos Pinto creo que hizo una producción sobre lo que ocurrió en Alto Hospicio. Yo creo que una de las cosas interesantes de abordar esta temática, aunque ya se ha trabajado varias veces, es el punto de vista. En el caso de esta película nosotros no nos enfocamos en el asesino ni tratamos de hacer una especie de thriller, nos enfocamos en las familias y principalmente en el abandono de las autoridades hacia estas familias, en la negligencia de las policías y en la negligencia de todas las instituciones al final. La desidia de toda una sociedad. Ese es el foco que pusimos en esta historia, las familias y el abandono de las autoridades. 

- Y ese abandono de las autoridades ¿Continúa de alguna manera? Lo pregunto por lo que uno ve con respecto al trato de la pobreza, de los campamentos, ahora en pandemia en las poblaciones.

- Sí…  A veces nos pasa como seres humanos que pensamos que cuando cometemos errores, en un inicio somos de una forma, pero después cambiamos, tras cometer un error, o cuando nos regañaban nuestros padres. Acá como sociedad, teníamos un gobierno y las instituciones, además teníamos una situación de pobreza en el norte.

Y la pregunta que me hago es que si uno se pone hacer una comparación con el momento de ahora, con ese momento ¿Hay mucha diferencia? Y tengo la sensación que no. Todo lo que ha pasado con Carabineros, el caso Catrillanca, el caso Huracán, el milicogate, la corrupción de los políticos. Estamos hartos los chilenos de tanta desidia de las autoridades. Pero si uno hace una especie de racconto, tengo la sensación de que no ha cambiado nada, como una especie de loop eterno, donde no hemos sido capaces de cambiar como sociedad. 

"En lo que pasó en Alto Hospicio hubo violencia de género, no sólo de parte del psicópata sino que como sociedad". 

- El caso del psicópata de Alto Hospicio genera fascinación en muchas personas, incluso hay gente que aún cree que hay cabos sueltos, que más personas participaron en los asesinatos, etc. ¿Le causó la misma fascinación cuando estaba trabajando en el proyecto? ¿O en la película jugaron con esos misterios del caso?

En mi caso, lo tomé por otro lado. Desde que trabajé esta película y en mi nuevo proyecto, me pasó que me puse a estudiar el concepto de la banalidad del mal, de Hannah Arendt, me fui por ese lado. Trato de entender, como en el caso de Eichmann, como una persona al no hacer nada, una autoridad, es cómplice del mal. Trato de entender eso y compararlo con el caso de Alto Hospicio. Eichmann no sentía culpa de haber llevado a morir a judíos, españoles, gitanos, en campos de concentración, porque simplemente se consideraba una especie de funcionario, que no tenía que cuestionar las órdenes que le daban. A veces pienso si en este caso ocurrió lo mismo con la desidia de las autoridades, que fue explícita, si fue o no la banalidad del mal. Es algo que no tengo una respuesta, me interesa el tema, creo que también tiene que ver con quienes somos como seres humanos. Tengo más preguntas que respuestas respecto a este tema.

- Llama la atención que en la publicidad que hicieron de la película, se ven frases que ha usado por años el movimiento feminista, como "no quiero tener miedo de noche al caminar sola" o "no me fui, me mataron". ¿Cómo trataron el tema del feminismo en la película? 

Uno de los temas de la película, es que en los hechos que ocurrieron en Alto Hospicio hubo violencia de género, no sólo de parte del psicópata sino que como sociedad. Dentro de todo este contexto de desidia de las autoridades, estaba ahí como trasfondo el machismo, presente. 

El tema es que además de la pobreza, la actitud de las autoridades, el tema de que las víctimas sean mujeres, te da un trasfondo feminista. Además era uno de los focos que quería darle a la película la productora, Teresa Salinas. 

El guionista pudo visibilizar, además, temas de igualdad de género de tradiciones culturales religiosas. Una de las protagonistas, Nené, tiene el deseo de ser el diablo dentro de una comparsa, pero no se le permite solo por ser mujer. Está súper presente en la película el tema de la igualdad de género y también hasta dónde queremos ir. Un elemento que busca la película es que nos cuestionemos como hombres cómo actuamos, y cómo queremos deconstruirnos para construir una mejor sociedad 

- Y usted como hombre, imagino que fue un desafío para usted tratar este tema en la película. 

Claro, yo igual como hombre aún tengo actitudes machistas y creo que hay que aprender, escuchar. Y tengo una hija pequeña. Yo lo veo por ese sentido, más que sobre el método de hacer el trabajo de la película, como persona. Cómo yo podía aportar y cómo me aporta a mi un cambio de paradigma y cómo deconstruirse de acá para adelante. Para mi fue positivo en ese sentido, creo que la invitación de los y las productoras me va a ayudar a cambiar.

"Aunque es un drama, la película también tiene mucho humor negro". 

- Por qué cree que la gente se va a interesar por esta película, en este momento de pandemia ¿De qué nos habla la película que la hace atractiva al espectador chileno?

Creo que es una película que por una parte nos permite ver para atrás, pero también nos permite mirarnos a nosotros mismos, como somos ahora. 

Creo que además es una película que está super bien actuada, con Catalina Saavedra, Anita Reeves, Daniel Candia, Ernesto Melendez, Karin Mayorinca, Gabriel Urzúa, entre otros, creo que lograron un realismo y una calidad actoral increíble. Estoy muy orgulloso de ese trabajo que realizamos en conjunto.

Y aunque no lo creas, la película tiene mucho humor negro. Hay una carabinera en la historia que empatiza totalmente con el dolor de las víctimas y las ayuda. Creo que es interesante, porque estamos acostumbrados a ver carabineros que a veces parecen caricaturas de sí mismos, que no se cuestionan, agresivos… pero también me imagino que debe haber carabineros bondadosos, pero lamentablemente no se ven, entonces acá tenemos una carabinera que es una especie de angelito de la guarda, que apoya y acoge a las víctimas, creo que es interesante eso. Yo creo en lso matices en la vida, no es las cosas blanco y negro, en esta historia podemos reconocer que la bondad puede estar presente en cualquier persona, incluso en un carabinero. 

Evidentemente es una película dramática, que nos acerca a una época concreta, pero que nos hace reflexionar si hemos cambiado o no como sociedad.Había un discurso de que estábamos desarrollándonos, que éramos los mejores del continente, y parece que no, el estallido social nos dijo que no era así. 

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario