Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Miércoles, 23 de septiembre de 2020
Estallido social

Estudio: 49,5% de heridos oculares por balines sufrieron ceguera o severa discapacidad visual

Camilo Solís
Lissette Fossa

Un artículo de investigadores chilenos publicado por editorial de la prestigiosa revista Nature presenta datos sobre pacientes de la Unidad de Trauma Ocular del Hospital del Salvador. El estudio dice además que siguieron llegando pacientes por esta causa a pesar de que las autoridades habían prohibido el uso de estos balines, los cuales contenían metal además de goma.

El pasado 24 de agosto, Eye, revista científica del Reino Unido especializada en oftalmología, publicó un paper de un grupo de investigadores chilenos que presenta resultados sobre el trauma ocular como resultado de proyectiles antidisturbios durante el estallido social. 

El estudio recopila datos asociados a una serie de 259 pacientes que ingresaron a la Unidad de Trauma Ocular (UTO) del Hospital del Salvador, entre el 18 de octubre y el 30 de noviembre, a los cuales se les hizo distintas examinaciones para, entre otras cosas, evaluar el nivel de daño que estos pacientes por trauma ocular recibieron durante las protestas. 

Entre los resultados se develan varios detalles, como que los heridos oculares fueron en su mayoría hombres (86,6%) y jóvenes (promedio de edad de 26,3 años).

Sin embargo, probablemente el resultado más relevante expuesto por la investigación es que el uso de proyectiles de impacto cinético utilizados por Carabineros -denominados indistintamente balines o perdigones- resultaron ser la principal causa de trauma ocular durante este corto periodo de tiempo.

De los 259 pacientes examinados, 182 habían tenido trauma ocular cuya principal causa sospechada era el uso de estos perdigones. Esto es igual al 70,5% de los pacientes. Sin embargo, lo más preocupante es que cuando el trauma ocular fue ocasionado por estos balines, el daño que debió soportar el ojo fue mayor. 

Para evaluar la severidad del daño provocado en el ojo de los pacientes, los investigadores se ciñeron a examinaciones de ‘agudeza visual’ (VA por sus siglas en inglés), cuyos resultados corresponden a categorías implementadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Según este método, 90 de los 182 pacientes (49,5%) que recibieron el impacto de balines antidisturbios resultaron con ceguera o severa discapacidad visual, según las categorías de la OMS. En cambio, cuando la causa del trauma ocular se debía a otro mecanismo, solo 20 pacientes de los 69 habían sufrido el mismo nivel de daño, es decir, el 30% de ellos. 

Los investigadores

En esta investigación participó un grupo interdisciplinario de investigadores, entre los que se cuentan médicos, oftalmólogos e ingenieros. El corresponding autor, es decir, quien se desempeña como representante de los investigadores es el oftalmólogo Álvaro Rodriguez, de la Unidad de Trauma Ocular del Hospital del Salvador. 

INTERFERENCIA se comunicó con él para conocer algunas de sus impresiones sobre esta relevante publicación científica, la cual es publicada por Springer Nature, editorial científica del prestigioso grupo Nature

Álvaro Rodriguez mencionó a nuestro medio que “desde el 18 de octubre comenzó un incremento explosivo de casos de pacientes con daño ocular producidos por perdigones”, quien además destaca que de manera precoz comenzaron a denunciar esta situación. 

“Nosotros nos dimos cuenta gracias a una interferencia en la señal del scanner, lo cual nos hizo sospechar que estos proyectiles podían tener metal”, dice Rodriguez.

Esta sospecha fue el germen de una investigación realizada por ingenieros de la Universidad de Chile -Patricio Jorquera y Rodrigo Palma- los cuales publicaron el 15 de noviembre que los balines utilizados por Carabineros eran en un 80% compuesto metálico y en un 20% caucho. 

Rodríguez recuerda que esta publicación consiguió -pese a la dilación de la autoridad- que el 19 de noviembre, el General Director de Carabineros, Mario Rozas, suspendiera el uso de los balines antidisturbios en el control de las protestas.

Sin embargo, tal como lo muestra el estudio publicado por Rodríguez y compañía, los balines siguieron siendo utilizados, pues luego del 19 de noviembre, la UTO del Hospital del Salvador siguió recibiendo pacientes por trauma ocular relacionado a perdigones. 

Sebastián Peña, investigador y epidemiólogo que participó en la investigación, señala que “la suspensión de estos proyectiles no fue tan estricta, es evidente por los resultados que tenemos que los casos continuaron, aún cuando estaba prohibido por protocolo. Hay nueve casos de trauma luego del 19 de noviembre, solo en el Hospital del Salvador, puede que haya habido otros casos en distintos lugares”.

Otro dato relevante que muestra el estudio, es que posterior al 19 de noviembre, cuando Rozas suspendió el uso de los balines, se observan más casos de trauma ocular asociados a otros mecanismos, en particular el 22 de noviembre, cuando la cantidad de pacientes con trauma ocular ingresados a la UTO alcanzaron la cifra de 10 personas durante un mismo día, según un gráfico de la publicación.

Consultado sobre la posibilidad de que esto se deba a la utilización de bombas lacrimógenas dirigidas al cuerpo o a la cara, Peña señaló que “es difícil de decir porque nuestros datos no dicen por qué se dieron las cosas, pero si Carabineros no tenía la posibilidad de ocupar los proyectiles [balines], puede ser que ocuparan otros mecanismos de forma más riesgosa”. 

Los investigadores ponen énfasis en el riesgo que conlleva utilizar los balines como mecanismo antidisturbios, principalmente debido a la cantidad de movilizaciones sociales que existen hoy, y recientemente, como lo fueron los chalecos amarillos en Francia, las protestas en Hong Kong y en otros lugares del mundo. 

Sobre el uso de estos proyectiles, Peña señala que “este mecanismo de control de multitudes es mucho más riesgoso que cualquier otro tipo de mecanismo. La cantidad de gente que queda con compromiso visual severo es mucho má grande que con otros mecanismos traumáticos. Como el balin es duro y pesado, rompe el ojo y genera trauma abierto, lo que también complica el pronóstico”.

Consultado sobre el rol de la ciencia respecto de este tipo de temas que pueden tener cierta implicancia política, Peña dice que "para la experiencia chilena, pensamos que era necesario primero que todo documentar. El testimonio y documentación que producimos los científicos sobre estos hechos, que son complicados, le da cierta persistencia. Eso hace que el aprendizaje se mantenga en el tiempo y así en diez años más o 20 años más, nadie pueda decir que esto no ocurrió". 

Ambos académicos concluyen que a la luz de los resultados de la investigación es necesario legislar sobre la materia para así prohibir el uso de estos mecanismos de control y generar mejores formas de fiscalizar su uso por parte de las fuerzas policiales.

grafico.jpg

Número diario de casos por trauma ocular
Número diario de casos por trauma ocular

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Soy madre de dante davagnino joven de 23 años que el dia 6 de mrzo 2020 perdio el ojo izquierdo producto de una b lacrimogena que le disparo un paco directo a l rostro, quedando mi hijo ciego para siempre y con mas detalles no contento el paco intento pegar en su cabeza con una luma , diganme esas son armas disuasibas ? Y lo peor de todo que mi hijo por ir a ayudar a otro joven que estaba en el suelo el paco le disparo, me gustaria que a paete de esos estudios los mismos medicos de la uto denuncien estas violaciones a los derechos humanos ya que a mi parecer ellos silencian el actuar de estos asesinos

Añadir nuevo comentario