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Miércoles, 18 de septiembre de 2019
Fenómeno global

La banca chilena en modo robot: automatización afectará a miles de empleos

Nicolás Massai D.

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Dibujo: Joost Swarte
Dibujo: Joost Swarte

Los bancos chilenos se preparan para reducir de manera importante su dotación, que en algunos casos podría alcanzar hasta el 40%. Las nuevas tecnologías reemplazan a los empleados, algo que, por cierto, celebran los usuarios al facilitarles los trámites bancarios.

El dibujo de Joost Swarte que encabeza este artículo habla por sí solo. A las partes del cuerpo de un trabajador se le van adhiriendo pedazos de un robot. La secuencia termina con el hombre siendo desplazado por la máquina. A través de un mensaje simple, el ilustrador holandés muestra lo que está sucediendo en los tiempos de la automatización del trabajo, que desde 2017 arribó con mayor fuerza a algunos rubros de Chile y que promete ser, a mediano plazo, una pulverizadora de empleos en el sector financiero.

Las cifras de la Superintendencia de Bancos (SBIF) hablan de un proceso lento, pero constante. Entre enero y agosto de este año, la banca eliminó 643 puestos de trabajo, pasando de 60.420 a 59.777 empleados. Se trata de una reducción de poco más de 1%. Sin embargo, funcionarios y ex funcionarios bancarios que conversaron con INTERFERENCIA bajo la condición de no ser identificados, aseguran que algunos bancos preparan una serie de despidos para los próximos meses debido al cierre de sucursales en todo el país.

El Banco de Crédito e Inversiones (BCI), presidido por el empresario Luis Enrique Yarur, es el que encabeza el cierre de oficinas y desvinculación de personas durante 2018. Así se deduce de los datos aportados por la misma SBIF y testimonios de personas que trabajaron en la compañía a los que accedió nuestro medio.

Meta 2020

En abril de 2018 un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indicó que un trabajador chileno tiene un alto riesgo porcentual (55%) de ser reemplazado por una máquina en su puesto laboral. Según la entidad internacional, las áreas de la agricultura y manufactura eran las más proclives a caer en la automatización, entre otros sectores.

Un estudio de la Consultora McKinsey publicado en 2017 (ver artículo de Juan Andrés Guzmán en Ciper), calculó que, de aquí a 40 años, 3,2 millones de empleos en Chile podrían ser realizados por dispositivos tecnológicos. Es decir, es un fenómeno que no tiene vuelta atrás, tal como ha sucedido en numerosas ocasiones durante los últimos 200 años. 

Tal es la determinación que existe respecto de la automatización, que, según estas mismas fuentes, el BCI tiene un desafío de reestructuración para 2020, que consiste en llegar a ese año con un 40% menos de los funcionarios que tenía en 2015.

Por ello, no es de extrañar que el foco de la ciudadanía a la hora de medir el desempeño del gobierno esté transitando desde el crecimiento económico a la tasa de desempleo, que en el trimestre de junio a agosto de este año alcanzó 7,4%, ubicándose 0,7 puntos porcentuales por encima del mismo período durante el último año del gobierno de Michelle Bachelet.

En la banca -que el primer semestre de este año aumentó sus utilidades en un 2,71% respecto al mismo período de 2017, obteniendo  ganancias por US$ 2.000 millones- el fenómeno del reemplazo de puestos de trabajo por dispositivos tecnológicos comienza a tomar vuelo. INTERFERENCIA conversó con varias personas que trabajaron en el BCI durante este 2018. Todos ellos coincidieron en que el proceso de automatización de la empresa es una orden emanada desde los altos cargos.

Uno de los departamentos que más se vio afectado con esta política fue su callcenter. Si es que a fines de 2017 eran cerca de 700 los funcionarios contratados por el BCI para la tarea de atención a los clientes, en la actualidad no son más de 300. Las vacantes restantes se fueron llenando con trabajadores subcontratados, que pertenecen a la empresa Atento Chile, especializada en estos servicios.

Tal es la determinación que existe respecto de la automatización, que, según estas mismas fuentes, el BCI tiene un desafío de reestructuración para 2020, que consiste en llegar a ese año con un 40% menos de los funcionarios que tenía en 2015.

Entre enero y agosto de 2018, el BCI cerró 37 oficinas. Respecto a la cantidad de trabajadores en ese mismo periodo de tiempo, la SBIF reporta 398 funcionarios menos. Si se va más atrás, la cifra aumenta. Si en agosto de 2017 había 9.060 empleados, un año más tarde hay 8.349.

Pablo Hidalgo, presidente del Sindicato Nacional del BCI y asistente comercial Banca Empresa, trabaja hace casi 12 años en la entidad. En conversación con INTERFERENCIA asegura que entre los funcionarios existe incertidumbre respecto al futuro laboral .

“No sabemos lo que va a pasar, y para serte sincero, yo creo que ni siquiera la misma banca sabe para dónde va este asunto. Este tema es mucho más profundo, un tema país que (en el que) tenemos que definir cuál es el rol de nosotros desde el sindicalismo", afirma. "Tenemos que ver cuotas de protección para los trabajadores y para que no sean reemplazados todos por máquinas”.

El sentimiento de precariedad es generalizado y en Chile varios observan con preocupación escenarios como el que ha vivido España. Tanto debido a la crisis económica de 2008 como por la automatización, entre 2008 y 2017 se han cerrado casi 40% de las oficinas del sector bancario.  El Banco Santander en ese país ha sido uno de los que más gente ha desvinculado. En total, según cifras que en abril de este año entregó la confederación sindical de Comisiones Obreras, unos 83.450 trabajadores bancarios han perdido su empleo en ese período.

Este medio buscó hacer las consultas respectivas de este artículo al gerente de relaciones laborales de BCI, Andrés Bianchi, contactándolo por medio de la agencia Nexos, encargada de las comunicaciones de la empresa. Esta última, a través del funcionario Gabriel Garrido, informó que el ejecutivo no podía hablar durante la jornada de este lunes. Más tarde, afirmaron que este supuesto desafío para 2020 de reducción de plantilla no es tal.

 

Nota de la Redacción: Inteferencia Ediciones SpA, la sociedad que edita el diario online INTERFERENCIA, es cuentacorrentista del BCI.

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