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Viernes, 18 de septiembre de 2020
'Crossposting'

La estrategia K-Pop que pudo engañar a la comunidad de inteligencia del gobierno

Ricardo Martínez

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#BTSenChile
#BTSenChile

No tardó en viralizarse ayer una serie de memes irónicos acerca del vínculo que el informe de Big Data de inteligencia del gobierno había establecido entre los tuiteos sobre el estallido social y el pop coreano. ¿Qué pudo suceder en verdad? Acá algunas pistas.

Según consignó La Tercera ayer, el informe de Big Data elaborado para la inteligencia gubernamental sobre la representación del estallido social en los días posteriores al 18-O en las redes sociales, indica que los jóvenes representan el segmento más elevado que anima la movilización, provocando más de cuatro millones de retuits entre el 18 y el 25 de octubre.

Antes del estallido, dice el informe, los jóvenes registraban bajas referencias a asuntos políticos y sociales, pero eso cambió tras el estallido. “Son aficionados al K-Pop”, es una de las características que destaca el documento, junto con que tienen pocos seguidores (menos de 5.000).

Esas mismas redes festinaron con el vínculo durante todo el domingo 22 de diciembre, pero ¿qué pudo habar sucedido para que los expertos llegaran a tan exótica relación?

Crossposting

Una de las características más particulares de redes sociales electrónicas como Twitter o Instagram es que se trata de plataformas en las que las relaciones de amistad son de tipo abierto, mientras que otras, como Facebook, son plataformas más cerradas, llegando al extremo de la cerrazón en el caso, por ejemplo, de WhatsApp. 

¿Qué significa esto? Que las personas cuando acceden a cada una de esas redes pueden visualizar en sus timelines, a grupos más o menos cercanos. Por ejemplo, en WhatsApp, en cada grupo en que una persona participa, solo observa la participación de los miembros de dicho grupo. Hay millones de grupos de los que una persona nunca va a tener conocimiento que usan la misma red social. En Facebook sucede algo parecido, solo que, en ocasiones, uno puede ver un posteo de alguien que no pertenece a sus amistades, porque, por ejemplo, una amistad que una persona sí tiene ha compartido un mensaje de ese tercero.

Twitter es uno de los casos más abiertos. Una persona siempre puede ver mensajes de otras personas que no son seguidas (follows), por ejemplo, cuando hay un Trending Topic (tendencia) o un hashtag (#) popular. En esta red casi todo -a excepción del contenido de un 2% que dispone de cuentas privadas- es público.

¿Qué sucede entonces? Que la práctica de tuitear se empieza a relacionar fuertemente con una especie de obsesión por ser más popular públicamente. Mientras más retuits -sobre todo de personas desconocidas- recibe un tuiteo, más exitoso resulta.

Uno de los métodos más habituales para conseguir esa fama efímera consiste en el uso del hashtag, en especial de los hashtags que corresponden a Trending Topics del momento. Si quiero hacerme famoso con un tuiteo sobre el partido de fútbol que están dando en estos momentos por televisión entre Barcelona y Real Madrid, me basta con probar el hashtag, #BarcelonavsReal, o algo así.

Cuando se quiere que el mensaje se viralice con mayor intensidad, una estrategia que se suele utilizar es la conocida como crossposting. Esta es una práctica de larga data que ya existía en la primera plataforma social de la red desde los años setenta, llamada Usenet. En ella había muchos grupos de noticias especializados en temas específicos, como cine de ciencia ficción o las novelas de El Señor de los Anillos. Cuando una persona quería llegar a muchos lectores a la vez, etiquetaba su mensaje en varios grupos al mismo tiempo. Esta práctica era considerada spam (basura) y se sancionaba fuertemente de acuerdo con la nettiquete (las reglas de comportamiento de esa y otras redes, una especie de Manual de Carreño de la Internet).

El caso de los crosspostings mediante hashtags es tan serio hoy como entonces, y hay casos evidentes en muchas fotos de Instagram.
 
¿Cuáles son los hashtags de los que conviene colgarse si uno quiere hacer un crossposting efectivo en Twitter?

 

Andrey Kupavskii y sus colaboradores en un paper de 2012 sostienen que hay dos tipos de hashtags y Trending Topics: a) los momentáneos, y b) los recurrentes. Los hashtags momentáneos son, por ejemplo, el nombre de alguien que está en el centro de una noticia muy concreta, póngase Juan Pérez. Este hashtag suele durar, cuando es masivo, solo un par de días y luego se desvanece. 

Pero también están los hashtags recurrentes. Ellos vuelven estacionalmente, por ejemplo, cada semana, como los conocidos #FollowFriday (para señalar a que usuario nuevo seguir y que se usa los viernes) o el #TBT (que corresponde, por su sigla en inglés, a recuerdos que se presentan los jueves).

Hace algunos años, mientras el autor de este artículo de INTERFERENCIA realizaba su tesis doctoral sobre el tema, se dio cuenta de que cada día sábado en la mañana en Chile era habitual que aparecieran un par de hashtags estándars vinculado con la música que escuchaban los adolescentes: #directioners (nombre con el que se conoce a quienes son fan de One Direction) o #believers (nombre con el que se conoce a quienes son fan de Justin Bieber). Estos hashtags no eran momentáneos, sino que permanentes: esto es, volvían una y otra vez a ser populares como etiquetas.

Hoy ese es el caso del hashtag #KPop (la popularísima música popular de origen sudcoreano que ha conquistado al planeta en la década que ya termina) o el hashtag #BTS (una banda de K-Pop).

Es cosa de sumar uno más uno.

Para promocionar, por ejemplo, algún tipo de actividad relacionada con las movilizaciones post 18-O, una técnica efectiva podía ser usar crossposting con múltiples hashtags, algunos de ellos de tipo recurrente, para llegar a más usuarios, como en el siguiente ejemplo.

  

Esto se parece a esa técnica que se usaba antiguamente en los carteles que algunas personas ponían en la calle, donde en letras mayúsculas y grandes decía, “SEXO”, y cuando uno se acercaba leía debajo de esa palabra, “se regalan perritos, llamar al fono 22332…”.

No se trata, entonces de que necesariamente los posteadores de mensajes como #RenunciaPiñera sean fan del K-Pop, sino que simplemente hacían una estrategia de crossposting, atrayendo sus fans a la causa. A ello se le suma la popularidad de los hashtags vinculados al K-Pop, lo que sería un factor importante en que coincidan con otras tendencias vinculadas al rechazo a la figura del mandatario y su gobierno. Pero la correlación de hashtags vinculados con las movilizaciones y este género musical no implica necesariamente una causalidad. 

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Comentarios

Comentarios

Extraordinario trabajo periodístico, muchas gracias.

Me interesa informarme

saludos y buen trabajo

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