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Lunes, 18 de marzo de 2019
Comisiones y rentabilidad

Las promesas incumplidas de AFP Cuprum tras su polémica fusión

Héctor Cárcamo

Principal Group compró Cuprum al grupo Penta a comienzos de 2013 y luego creó, en el papel, a Argentum, otra AFP. La superintendencia de Pensiones aprobó que ambas AFP se fusionaran, lo que permitió un millonario ahorro tributario para Principal. Fue una operación polémica, que ahora vuelve a ser cuestionada tras revelarse un documento clave que sirvió para justificar la fusión. Ahí se prometió una baja en las comisiones y liderar en rentabilidad. Nada de eso se cumplió.

El 2 de junio de 2015, la ex superintendenta de Pensiones, Tamara Agnic, dio un gran paso en falso. Aquel día, La Tercera publicó una entrevista en la que ella negó que Argentum fuera una AFP de papel, agregando que desconocía que su fusión con Cuprum (aprobada por ella misma) buscaba un beneficio tributario (good will) de $80 mil millones, unos US$130 millones. Pero Agnic sí aseguró que dicha operación traería beneficios a los afiliados. Había un plan de negocio que así lo prometía.

Los ejecutivos de Principal, la matriz de ambas AFP, que promovían la fusión entre Cuprum y Argentum, le habían mostrado ese plan de negocios a Tamara Agnic. Pero Argentum, en la práctica, solo existió en el papel. No hubo edificios ni oficinas que la alojaran. Tampoco empleados ni fuerza de venta para captar clientes. Nada de eso. Argentum fue una sociedad creada por Principal para fusionarse con Cuprum y así activar un beneficio tributario llamado good will, que permite reducir la carga tributaria de las empresas. Con la reforma tributaria que aprobó el gobierno de Michelle Bachelet, sin embargo, ese resquicio tributario dejó de existir. Pero poco antes que venciera su vida legal, Agnic aprobó la fusión entre Cuprum y Argentum, permitiéndoles invocar el good will.

Ese fue el principio de su fin en el gobierno. Una comisión investigadora en la Cámara de Diputados y una crítica permanente a su rol durante todo el 2015, terminaron con ella fuera de la superintendencia a comienzos de 2016. Su salida despejó la llegada de Osvaldo Macías al cargo, quien se mantuvo con el actual gobierno de Sebastián Piñera.

Mientras todo eso sucedía, varios periodistas solicitaron, vía Ley de Transparencia, el plan de negocios de Argentum que Principal presentó a la superintendencia de Pensiones (SP). De acuerdo a Agnic, ese había sido el documento clave para aprobar la fusión con Cuprum, pues ahí se prometían múltiples beneficios para los afiliados. La SP se negó a entregar dicho plan en reiteradas ocasiones, tras consultar a Principal si estaba de acuerdo en divulgarlo. Pero la justicia ha fallado a favor de los periodistas y hace dos semanas un artículo publicado en The Clinic reveló parte de dicho plan de negocios.

El documento incluye el estudio de factibilidad presentado por Argentum el 14 de noviembre de 2014 a Agnic, donde se revela que todos los antecedentes de esa AFP son iguales a los de Cuprum. Ese dato confirma que Argentum fue una AFP de papel, destinada solo a unirse con la administradora ya existente para invocar el beneficio tributario, pues una fusión, hasta antes de la reforma de Bachelet, era considerada una forma de reorganización empresarial que justificaba ese efecto tributario.

A diciembre de 2015, el mismo año en que la fusión fue aprobada (el 2 de enero, específicamente), Cuprum obtuvo ganancias netas por $136 mil millones, los que más que duplicaron los $66 mil millones que obtuvo el año anterior.

Pero el documento también muestra otras situaciones polémicas. Una de ellas está relacionada con la comisión que pagaban sus afiliados, los de más altos ingresos del sistema, en promedio. De acuerdo al plan de negocios de Argentum, sociedad que por cierto ya se fusionó con Cuprum adoptando el nombre de esta última, las comisiones bajarían varias veces a partir, justamente, de junio de 2015 (cuando Agnic daba la entrevista a La Tercera) hasta ubicarse entre las tres más bajas del sistema.

Pero nada de eso se cumplió. Tampoco pudo con su afán de ser número uno en rentabilidad en la gestión de los fondos, otra de las promesas del plan de negocios. De hecho, en casi todas las categorías cayó en el ranking.

Un impuesto al bolsillo

A diciembre de 2015, el mismo año en que la fusión fue aprobada (el 2 de enero, específicamente), Cuprum obtuvo ganancias netas por $136 mil millones, los que más que duplicaron los $66 mil millones que obtuvo el año anterior.

El factor determinante fue el good will obtenido, pues el resultado antes de impuestos generaba una utilidad de $72 mil millones, casi $11 mil millones menos que en 2014. No obstante, los impuestos pasaron de representar pagos al Estado por $15.561 millones, a un crédito fiscal (ingreso para la AFP) para la empresa de $64.256 millones. Con eso, la última línea de la firma dio el majestuoso salto.

Aunque Cuprum se disparó en sus números respecto de su competencia -que no vio esas alzas y en algunos casos anotó caídas- no fue la única beneficiada. Provida, que fue comprada por Metlife e hizo el mismo proceso de fusión de Cuprum con Argentum al unirse con Acquisition, logró un good will de 182 mil millones de pesos, más del doble de Cuprum. Con ello, anotó ganancias por 273 mil millones de pesos en 2015, casi el triple de los 103 mil millones de 2014.

En enero de 2017 se transformó en la AFP más cara, cuando Provida redujo de 1,53% a 1,45% su cobro, igualando a Capital.

Sumadas ambas AFP, en 2015 ganaron 410 mil millones de pesos, unos US$600 millones, y representaron el 72% de toda la utilidad de la industria ese año, pese a que manejaban el 47% de los fondos de pensión del sistema y el 39,2% de los afiliados.

Los dueños de Cuprum se aseguraron que la ganancia llegara inmediatamente a sus bolsillos. En la junta ordinaria de accionistas del 29 de abril de 2016 (vea el acta al final de este artículo), los controladores aprobaron repartir el 37% de las ganancias obtenidas en 2015 con el efecto del good will, llevándose $101.356 millones, superando el porcentaje mínimo de 30% que las empresas reparten de las ganancias obtenidas el año anterior. El resto quedó en el patrimonio como reserva.

La promesa de las comisiones

Pese al buen negocio que hizo y ha seguido realizando en los últimos años, Cuprum no parece haber traspasado a sus cotizantes los beneficios comprometidos en la fusión con Argentum.

En enero de 2017 se transformó en la AFP más cara, cuando Provida redujo de 1,53% a 1,45% su cobro, igualando a Capital.

Poco más de un año después vino la reacción. En marzo pasado, la firma anunció su primera rebaja desde la fusión, cayendo a 1,44%, instalando nuevamente a Provida en el tope de cobro.

No obstante, la rebaja que hizo Cuprum sólo fue una pequeña concesión respecto de lo que venían proyectando. El estudio de factibilidad que entregó el 14 de noviembre de 2014 a Agnic indicaba otra cosa. Ese documento planteaba que ya en junio de 2015 harían una rebaja como la ocurrida en marzo pasado, pero incluía otras tres en el tiempo hasta llegar a 1,2% en enero de 2018, lo que la hubiese transformado en la tercera AFP más barata del sistema, superando incluso a Habitat, manejada por la Cámara Chilena de la Construcción.

Según los informes oficiales de la superintendencia de Pensiones al cierre de 2017 (últimos tres años), Cuprum no es ni la primera ni la segunda en rentabilidad en gran parte de sus fondos e, incluso, en algunos cayó.

“Las comisiones se asumen constantes hasta junio de 2015. A contar de julio de 2015, de un 1,48% a un 1,39% (-6%) se disminuye la correspondiente al depósito de cotizaciones periódicas; posteriormente en enero de 2016, se asume una disminución a 1,28% (-8%) y por último, en enero de 2018, se baja a 1,2% (-6,3%)”, señala la proyección entregada por Principal a la superintendencia en noviembre de 2014, en el estudio de factibilidad de Argentum, que en realidad era un copy paste de Cuprum.

Es decir, la rebaja que aplicó la AFP en marzo pasado sólo correspondió a la que iba a aplicar en junio de 2015, seis meses después de aprobada la polémica fusión.

No es casualidad. Cuprum tenía entre sus escenarios para estas mejoras crecimiento de afiliados y de ingresos por dichas incorporaciones. El impacto del escándalo por el good will tributario hizo caer su número de afiliados y cotizantes (los que efectivamente aportan cada mes), situación que recién han venido recomponiendo en 2018.

De hecho, sus resultados, a diciembre de 2017, muestran una caída de $5 mil millones en ingresos por estas cotizaciones periódicas, lo que fue parte de la explicación de la caída marginal de 3% en sus utilidades netas, a $61 mil millones.

La promesa de la rentabilidad

No sólo de comisiones hablaba el estudio de factibilidad de Argentum (Cuprum) como beneficios para sus afiliados. En el documento se asumen otras expectativas.

También tomaba el compromiso de trabajar en distintos focos: ser número uno en servicio, expertos en inversiones, aumentar la eficiencia en costos y fortalecer su liderazgo en nuevos mercados.

En cuanto a ser experto en inversiones, apuntaba que “continuará trabajando intensamente en mejorar los resultados de ranking de rentabilidad entre las AFP, con la meta de alcanzar y mantener el número uno en rentabilidad en los próximos tres años, para seguir siendo percibidos como los más "expertos en inversiones”.

“El plan de negocios del año 2014 proyectó, en esa fecha, la posibilidad de una reducción de la tarifa basada en un escenario que difirió sustancialmente de aquel que se verificó con posterioridad”, dijo Cuprum en una respuesta escrita.

Según los informes oficiales de la superintendencia de Pensiones al cierre de 2017 (últimos tres años), Cuprum no es ni la primera ni la segunda en rentabilidad en gran parte de sus fondos e, incluso, en algunos cayó.

El fondo A es su mejor carta de presentación. Si a diciembre de 2014 acumulaba un retorno de 7,43% en tres años, siendo la segunda del mercado (tras Habitat con 7,44%), entre enero de 2015 y diciembre de 2017 siguió segunda en tres años, pero con más distancia.

En el otro fondo riesgoso (los que invierten gran parte de los ahorros de los trabajadores y las trabajadores en acciones), el B, era primera entre 2012 y 2014 y cayó al tercer lugar entre 2015 y diciembre de 2017, siendo superada por Habitat y Modelo.

En el fondo C, el más masivo en número de afiliados y montos administrados, cayó del primero al tercer lugar, al igual que en el D, mientras que en el E cayó del tercer lugar al cuarto.

Parte de sus aspiraciones estaban radicadas en sus expectativas de rentabilidad del mercado financiero. Dice el estudio de factibilidad que “se asume un retorno esperado real de la renta fija de un 2,5% anualizado y un premio por riesgo de las acciones de un 5%”.

Pero también otros factores influyeron. Al menos, así lo explicó la AFP ante la consulta de INTERFERENCIA.

“El plan de negocios del año 2014 proyectó, en esa fecha, la posibilidad de una reducción de la tarifa basada en un escenario que difirió sustancialmente de aquel que se verificó con posterioridad”, dijo Cuprum en una respuesta escrita. “En efecto, se postergó la entrada en vigor de la cotización de los independientes sin indicación de un plazo específico y además el gobierno presentó un proyecto de ley que pretendía modificar de manera sustancial el actual sistema de pensiones. Tales elementos, al igual que otras variables, afectaron las proyecciones originalmente estimadas. Con todo, en marzo de este año Cuprum anunció su primera baja en las comisiones, la que ya se materializó en el mes de agosto”.

¿Good will en riesgo?

El uso que Cuprum dio en 2015 al beneficio tributario obtenido ese mismo año por la aprobación de Agnic a la fusión, aún sigue en la polémica.

Lo que quede del beneficio tributario podría no seguir siendo usado e incluso revertido si tiene éxito el recurso de nulidad pública presentado por el ex diputado y actual presidente de la Democracia Cristiana (DC), Fuad Chahín, en octubre de 2017 y que se tramita en la Corte de Apelaciones de Santiago.

Balmaceda deberá resolver en estos días sobre dicha precautoria, que podría prender fuego al caso.

Sorpresivamente para la industria, el tribunal de alzada acogió la demanda a trámite y tras meses de dilaciones de la AFP, intentando hacer caer la acción judicial por la supuesta falta de legitimación activa de Chahín al dejar de ser parlamentario (perdió la senatorial con Francisco Huenchumilla en la Región de la Araucanía), el 9 de septiembre pasado el ministro de fuero, Jaime Balmaceda, desestimó los cuestionamientos y mantuvo a firme el juicio. Ya sin más oposición que hacer, dos semanas después Cuprum y la superintendencia de Pensiones (representada por el Consejo de Defensa del Estado, CDE) contestaron la demanda, descartando todos los argumentos de Chahín y sus abogados para pedir la invalidación de la fusión y, por ende, la reversión del millonario good will.

Luego de estos escritos, vino un intercambio de réplicas con duros epítetos entre ambas partes y el jueves pasado, Chahín y su equipo ingresaron una solicitud aún más filuda, pidiendo medidas precautorias a la Corte. En lo esencial, que se detenga el uso del good will por parte de Cuprum.

“Resultando claro que AFP Cuprum S.A. ha utilizado el mencionado beneficio tributario, la única manera de garantizar el resultado de la acción es prohibiendo la utilización de dicho beneficio, mientras no se resuelva este caso. Lo anterior se ve además reforzado por la circunstancia de que el mencionado beneficio no tiene como consecuencia mejorar la situación de los afiliados, sino que únicamente la de producir un beneficio a través de un menor pago de impuestos en favor de los accionistas de la empresa, pero en ningún caso para los afiliados del sistema de pensiones”, señala el escrito presentado por Rodrigo Hernández, abogado de Chahín.

Balmaceda deberá resolver en estos días sobre dicha precautoria, que podría prender fuego al caso. El abogado de la AFP, Hernán Bosselin, ya ha alertado sobre aquello. En enero de 2016, cuando la Contraloría General de la República (CGR) y la superintendencia de Pensiones se enfrentaban por la fusión, advirtió que si se rechazaba la operación el Estado chileno debía indemnizar en US$10 mil millones (diez veces lo que Principal pagó a los Penta por el control de la AFP) por lucro cesante y daño emergente.

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Comentarios

Comentarios

Un antecedente importante en este caso es que la Super de Pensiones mantuvo en reserva la tramitación y autorización de la Fusión. En los hechos esenciales de la página de la superintendencia no fue publicado, sino hasta después de cerrado el negocio y cuestionado por la evidente pérdida para las arcas fiscales. Un dato: Tamara Agnic realizó uno o dos año antes de esta " fusión", un estudio al grupo Penta, dueño de Isapre Banmédica referido a evitar lavado de activos y normas de seguridad. Yo aún me pregunto y si alguién lo sabe podría explicarme, cómo un afiliado a una isapre puede realizar lavado de dinero?? pago un buen contrato, me opero varias veces, ??? Gracias.

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