Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Lunes, 19 de abril de 2021
Más allá de las 3 causales

Ley en Argentina abre posibilidad de que chilenas viajen para acceder a un aborto seguro

Lissette Fossa

Las activistas por el aborto esperan que la ley que permite sin trabas la interrupción del embarazo en Argentina impulse también el debate en el continente. Pero, en el intertanto, la ley argentina no pondría trabas para que chilenas cuyos casos no caben en las tres causales puedan abortar de manera segura en el país vecino. Al menos, para aquellas que puedan costear estadía, transporte y el costo clínico.

El pasado miércoles 30 de diciembre marcó un hito en la historia de los derechos de las mujeres en el continente, cuando, tras años de manifestaciones que buscaban legalizar el aborto en Argentina, el Senado de este país aprobó la iniciativa legal que permite la interrupción del embarazo hasta las 14 semanas de gestación, sin causales ni requisitos previos.

Con esta aprobación, muchas activistas creen que se da un impulso para discutir este tema en el resto de los países de Latinoamérica, y también en Chile, donde hace tan solo tres años se aprobó la interrupción del embarazo solo en tres causales (riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación) y que se mantiene como uno de los países más restrictivos en la materia.

“Lo que pasa en Argentina es una motivación, y además, una señal muy potente de decir que las mujeres queremos ciudadanía plena, queremos que se respeten nuestras decisiones y estas decisiones son esenciales, no las delegas en nadie, y esto es esencial para la vida democrática también”, comenta Gloria Maira, coordinadora de la Mesa Acción por el Aborto en Chile.

La nueva ley en Argentina ya está en vigencia, pero espera la publicación de su reglamento para poder aplicarse. El reglamento o normativa tendrá el detalle de la aplicación de la ley, que entregará la prestación médica en el sector privado y en el público en todo el país trasandino. En el caso del sector público, se hará de manera gratuita e integral, y con una aplicación de no más de diez días después de que la mujer haga el requerimiento.

El reglamento también tendrá en detalle el proceso de comprobación del avance del embarazo, cómo se procederá en caso de médicos objetores de conciencia y también, si existirán requisitos o no en caso de que la paciente sea extranjera.

En teoría, la ley permite que cualquier mujer en general -es decir también no argentinas- que busque interrumpir una gestación podrá hacerlo en Argentina, si es que cuenta con las condiciones para viajar y pagar los gastos que esto implica.

La ley, en su texto final ya aprobado y en su etapa de proyecto de ley, no puso restricciones de nacionalidad ni de residencia en Argentina, y por lo tanto, el reglamento no puede sumar dichas condiciones, sino que solo va a regular lo ya establecido legalmente.

“Por lo que nosotros hemos estudiado, esta ley no pone requisitos para el acceso de la interrupción del embarazo, respecto a los residentes, por lo tanto impera el principio de territorialidad, que quiere decir que por ejemplo, si yo viajo a Argentina, me realizo un aborto en un servicio privado o eventualmente en el servicio público, si tengo acceso, aplica territorialidad, en el sentido de que puede hacerse porque es legal realizarlo allá aún cuando no se me permita en Chile”, explica la abogada chilena de la organización Miles, Javiera Canales.

El costo clínico para extranjeras será algo que debiera ser definido por dicho reglamento. 

Ya venía sucediendo

A nivel continental, esto ya ocurría en algunas causales respecto de Argentina, como por ejemplo la causal de salud de la mujer, la que no se permite en Chile y que estaba contemplada en la ley argentina anterior.

Ésta causal implica que si el proceso de gestación afecta la salud de la mujer, sin necesariamente poner en riesgo su vida, ésta pueda optar por el aborto. Dicha causal se aplica en Argentina y en Colombia, y según Canales, incluso hay varios casos de chilenas que han aplicado esta causal para interrumpir embarazos en esos países.

“En la actualidad nosotros hemos acompañado a mujeres que viajan a Argentina por un aborto de la causal de salud, porque nosotros no tenemos dicha causal. Hemos acompañado a varias mujeres que han viajado a Argentina y a Colombia”, comenta Canales, quien agrega que en general son por casos avanzados de preeclampsia o enfermedades autoinmunes, como el lupus.

En dichos casos, las mujeres han viajado con informes médicos que acrediten el daño a su salud y se han atendido en lugares reconocidos por el Ministerio de Salud de esos países.

Para la organización argentina NiUnaMenos, hablar de aborto de chilenas en Argentina es adelantarse mucho a los hechos, ya que aún esperan revisar con detalle la publicación del reglamento de la ley que permite la interrupción del embarazo, Sin embargo, afirmaron a INTERFERENCIA que sí esperan que la aprobación de la ley en Argentina impulse a debatir el tema en el continente.

"Esperamos que la repercusión de la legalización del aborto en Argentina sea inmediata en la región. Las coordinaciones de lucha ya existen, lo que han permitido politizar esta demanda de autonomia de modo transfronterizo", afirmaron a este medio.

Según estadísticas internacionales, los viajes de mujeres para acceder a un aborto se dan también en otros países, como en Portugal, donde ha aumentado en 18% la cantidad de mujeres brasileñas en el último año que viajan para acceder a un aborto. O en Polonia, donde ante las restricciones que se han sumado para aplicar la interrupción del embarazo, miles de polacas buscan acceder al aborto en otros países de Europa. 

No sería de extrañar que en Argentina haya un aumento de mujeres que busquen acceder al procedimiento sanitario desde países vecinos, como Chile, Bolivia o Paraguay. Sin embargo, la barrera económica generará que solo las mujeres que pueden costear estos viajes puedan abortar en el país trasandino.

“Teóricamente podría ser, pero igual implicaría recursos, lo que sería una barrera para ver quiénes podrían ir y quienes no, por la precariedad en la que está expuesto el país y sobre todo las mujeres. Esto, ya que la pandemia ha empobrecido más a las mujeres”, afirma Gloria Maira.

La barrera del costo

La ley argentina pone un límite de máximo diez días para aplicar el aborto, tras el requerimiento de la mujer, por lo que al menos las mujeres que viajen deberán estar preparadas para costear un máximo de diez días de estadía, lo que en un hostal económico podría superar los $150.000 pesos chilenos. A esto, habría que sumarle gastos de alimentación y movilización.

Un destino cercano para Chile, como Mendoza, en bus puede costar alrededor de 25.000 pesos de ida y otros 25.000 pesos de vuelta. A esto se le puede sumar el costo emocional que tiene aplicar este procedimiento sin un soporte afectivo, como sí lo pueden hacer las mujeres en su propio país. A esto se suma la dificultad de acceder a este viaje para las menores de edad, quienes necesitan un permiso de los padres para salir al extranjero.

“Si una mujer viajara para practicarse un aborto, debiese fijarse que el servicio de salud o el prestador de salud donde va a realizarse la prestación medica se encuentre acreditado por el Ministerio de Salud, para que no ponga en riesgo su vida. En general, son procedimientos donde le dan un medicamento, la supervisan unas horas y se envía a reposo en su casa. Es más complicado en casos de la causal salud de la madre, ya que ahí a veces requiere entrar a pabellón”, explica la abogada Javiera Canales. En estos casos, puede haber costos adicionales significativos.

“Desconozco si será gratuita la prestación para las extranjeras, pero las personas que hemos acompañado en prestación de interrupción de embarazo por salud han sido de un costo muy bajo”, comenta Canales.

Miles y la Mesa de Acción por el Aborto coinciden en que, de todas formas, lo mejor será que en Chile las chilenas puedan acceder al aborto y que no se vean obligadas a ejecutar el procedimiento en otro lugar del continente. 

“Lo mejor que podría ocurrrir es que el derecho al aborto se reconozca en el país, a lo menos en las primeras 14 semanas de gestación, de tal modo que las mujeres, a lo menos, puedan decidir si continuan o no una gestación”, consigna Maira.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Sería el colmo que una economía tan debilitada como la Argentina deba pagar el alojamiento de extranjeros. Eso es generar malestar al país vecino y no debería hacerse tanto hincapié además de ser hipócrita siendo Chile un país no receptor para pacientes argentinos y cobrandoles absolutamente todo. No hay que aprovecharse

Añadir nuevo comentario