Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Jueves, 20 de febrero de 2020
Academia y platas privadas

MIT: Pago, luego investigo

Ricardo Martínez

portada_mit.jpeg

Crédito foto: Financial Times
Crédito foto: Financial Times

La relación entre el magnate financiero Jeffrey Epstein, que se suicidó en la cárcel hace unos meses, y el famoso MIT Media Lab, arroja luces sobre el desconocido mundo de las platas privadas que financian las ciencias de la academia.

Jeffrey Epstein fue un depredador sexual condenado por tráfico de menores en el mundo de la élite estadounidense. Falleció el 10 de agosto de 2019 en su celda del Metropolitan Correctional Center por causas no del todo dilucidadas, aunque se especula que se trató de un suicidio. Epstein fue, además de un criminal convicto, un poderoso financista que trazó lazos significativos entre el mundo empresarial y la academia científica. Un reciente artículo de Wired defiende que, “el Laboratorio de Medios del MIT (MIT Media Lab) buscó agresivamente el apoyo financiero del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, y trató de mantener en secreto sus donaciones”.

Noam Cohen, el firmante del artículo, se explaya, “la ocurrencia conjunta de estas crisis [junto con la del apoyo financiero de Epstein, el fiasco de la iniciativa de Agricultura Abierta, OpenAg, que nunca dio los resultados anunciados] sugiere que el Laboratorio de Medios, de manera general, ha perdido su rumbo moral en busca del dinero y la adulación pública, y en medio de la presión para producir nuevas ideas que moldeen la civilización. Sin embargo, un informe de investigación emitido el pasado viernes por el MIT que documenta sus vínculos con Epstein revela que el vínculo entre los dos escándalos no era simplemente cultural. Fue explícito”.

Ciencia y poder

Los vínculos entre la ciencia y el poder, por ejemplo, político -pero también económico-, resultan quizá uno de los desafíos éticos más importantes en el ámbito académico en nuestros días. Diversas publicaciones científicas periódicas, como Nature o Science, están alertando sobre los distintos conciliábulos entre ambas esferas que se remontan incluso hasta los orígenes del saber científico moderno en el siglo XVII. Son conocidos, por poner un caso no necesariamente reñido con las buenas prácticas, los incentivos y patrocinios de fundaciones como Sloan a las universidades estadounidenses que dieron inicio a emprendimientos de investigación como el desarrollo de las ciencias cognitivas o el MIT Sloan School of Management. Por cierto, no se debe presumir a priori que estas relaciones siempre signifiquen tensiones entre las prácticas éticas de la ciencia y las demandas de la empresa, pero la situación suele generar diversos dilemas morales.

En el mundo desarrollado las empresas y los financistas privados son una fuente habitual de gestión de recursos de las iniciativas de investigación, como en el caso de los mismos Estados Unidos o Corea del Sur o Israel. Esto, al punto que muchos centros de investigación no necesariamente se encuentran alojados en las universidades ni requieren desesperadamente de recibir fondos estatales como los provistos por Conicet en Argentina, Conacyt en México, o Conicyt en Chile -que ha sido reemplazado a inicios de este 2020 por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID)-.

Del mismo modo, las provisiones de fondos privados, muchas veces en diálogo con los fondos públicos, permiten frecuentemente el despliegue de polos de investigación que se fortalecen de esta manera y tienen como principales implicancias la generación de papers y patentes. Un caso muy significativo de esta línea de polos de investigación se puede observar en China. De acuerdo con los datos de SciMago, una base de datos a cargo de la poderosa editorial de los Países Bajos, Elsevier, que documenta las publicaciones académicas en todo el planeta muestra que en gran parte del mundo las dos áreas con mayor número de publicaciones son las ciencias de la salud y las ciencias vinculadas a la ingeniería. El caso de China resulta peculiar. En dicho país un número muy significativo de publicaciones corresponde a las ciencias de materiales, relacionado con las labores de manufactura por las cuales es más poderoso económicamente el gigante asiático.

grafico_mit.jpg

Número de papers publicados y citaciones de papers con origen en China (2015-2016)
Número de papers publicados y citaciones de papers con origen en China (2015-2016)

El caso de Chile

En una serie de estudios acerca del campo de Investigación y Desarrollo (I+D o R&D en inglés), el economista Andrés Zahler ha planteado que uno de los talones de Aquiles de Chile en su avance a convertirse en un país del Primer Mundo estriba en la poca confluencia entre el Estado y los privados. Zahler sostiene, citando un reporte del World Economic Forum de 2011-2012, que: “El informe cita explícitamente nuestra debilidad en esta área [innovación]: baja inversión privada en I+D (puesto 60 entre 142 países analizados); capacidad de innovación (puesto 66); calidad de las instituciones que realizan investigación científica, (puesto 55) y colaboración universidad-industria, (puesto 44). Estos resultados están claramente relacionados con nuestro bajo gasto en Investigación y Desarrollo (I+D) como porcentaje del PIB (0.5%-0.6%, con una muy baja participación del sector privado). Y también, con que la productividad (como medida macroeconómica) lleva estancada ya casi más de una década”.

Las lecciones del caso Epstein

Uno de los menos recordados lemas contenidos en esa enciclopedia del saber popular que es la colección de las “Leyes de Murphy” es la “Ley de la investigación de Alan”, que reza: “Las teorías duran lo que duran los fondos”. La moraleja es que, mientras haya un suplemento de recursos para investigar, las científicas y científicos pueden desarrollar con tranquilidad sus modelos, pero cuando estos recursos se agotan, las propias teorías suelen ser abandonadas. Es el caso, para volver sobre los fondos de la Fundación Sloan, del desarrollo de la Inteligencia Artificial en la década de los setenta. Una vez que la Fundación Sloan dejó de entregar fondos a las universidades de las costas Este y Oeste, el desarrollo del área cayó en el llamado “Invierno de la Inteligencia Artificial”.

Noam Cohen, en su texto para Wired, indica, siguiendo con el caso Epstein – MIT Media Lab, que, “la última visita registrada de Epstein al campus de Media Lab, según el informe, fue en abril de 2017, cuando se reunió con Joichi Ito, con el profesor de ingeniería biológica Ed Boyden, con y Caleb Harper, el principal investigador científico del proyecto OpenAg. El tema de discusión fue una posible donación de U$1.5 millones de Epstein “para apoyar la investigación de Caleb Harper sobre si las plantas piensan y se comunican”. Una pregunta de investigación provocativa, sin duda, pero aparentemente lejana para Harper, un arquitecto sin ninguna capacitación científica. El informe, que fue escrito e investigado por el bufete de abogados Goodwin Procter, dice en una nota al pie que Ito y Harper recordaron que se suponía que habría otra reunión con Epstein en octubre de 2018, pero que se canceló porque Ito no pudo asistir. Epstein nunca hizo la donación, y murió por suicidio en su celda de Manhattan el siguiente agosto mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual. Según el informe, la decisión de Ito de llamar la atención de Epstein sobre OpenAg fue parte de su prensa en toda la corte para convertir las donaciones relativamente modestas de Epstein al Laboratorio de Medios en algo más grandioso. Desde 2013, el año en que Ito conoció a Epstein en una conferencia de TED, hasta 2017, Epstein hizo seis obsequios por separado al Media Lab por un total de U$525,000. Como subraya el informe, estas donaciones llegaron mucho después de que Epstein se declarara culpable en 2008 de solicitar sexo a menores”.

El autor concluye indicando que, “entonces, sí, estudiemos las lecciones de la historia de Epstein-Media Lab. Pero no se trata de extraer lo bueno de lo malo. Las lecciones son crudas sobre el poder y quién puede ejercerlo”.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Sería bueno profundizar en la situación en Chile y el lobby contra la difusión de evidencia del cambio climático, pariendo por la declaración del investigador Fabián Jacksic. https://laderasur.com/video/conversatorio-medioambiente-y-nueva-constitucion-expertos-destacan-la-importancia-de-los-ecosistemas-para-el-bienestar-de-la-sociedad/

Ciencias y dineros invertidos con otras intenciones

Añadir nuevo comentario