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Sábado, 23 de enero de 2021
Newsletter 'La Semana'

¿Se puede arreglar el capitalismo?

Andrés Almeida

Este artículo es parte de la edición del sábado 05 de diciembre de 2020 de nuestro newsletter exclusivo La Semana, el cual disponemos ahora para todo público.

El capitalismo está en crisis. Para salvarlo tenemos que repensar el crecimiento. Este fue uno de los artículos principales de la edición de noviembre de MIT Technology Review, la publicación especializada de uno de los centros académicos más prestigiosos de Estados Unidos y el mundo, el que destaca por una fuerte inclinación por la innovación productiva y su conexión con el sector tecnológico.

El artículo, escrito por David Rotman, editor at large de la publicación, da crédito a una de las teorías más disruptivas del pensamiento económico: es necesario dejar de crecer ininterrumpidamente, pues ahí está la base de tres de los mayores problemas de los tiempos modernos; la crisis climática, la inequidad social y el estancamiento en la productividad. La tesis del decrecimiento data de los 70, pero no había sido tomada en serio sino hasta ahora que estalló la crisis del coronavirus y expuso aún más los grandes problemas que enfrenta el planeta.

La sola idea de apostar por crecer más lento produce escalofríos en economistas, ministros de finanzas y mandatarios, pues toda la prosperidad de los siglos 20 y 21 ha sido explicada por esa dinámica que exige un crecimiento constante, ojalá a las tasas más altas posibles. Sin embargo, escribe Rotman, en la práctica, esa fórmula se acabó para Estados Unidos en 1973, con la crisis del petróleo y hoy el PIB no explica por sí mismo el bienestar económico.

"Parte del problema es la incapacidad de imaginar que el capitalismo puede ser hecho de una manera diferente, que pueda funcionar sin tostar el planeta", dice la economista de Harvard Rebecca Henderson entrevistada para el artículo.

Para Daron Acemoglu -un economista turco del MIT, quien es uno de los autores de Por qué fracasan los países, un influyente libro que habla del impacto de la equidad en la prosperidad- la tecnología puede ser clave en conducir una "nueva estrategia de crecimiento", pero que la creciente concentración de propiedad que vive el sector hace que esa posibilidad se aleje. Ante eso, el economista propone que el sector tecnológico, el más dinámico, se guíe por incentivos del mercado y por la regulación. 

La idea -que antes hubiese sido anatema entre economistas y hombres y mujeres de negocios- empieza a no resultar tan descabellada en círculos clásicos del pensamiento económico.

Al menos existe conciencia de que las cosas no están bien. Así da cuenta de ello The New York Times en el especial de su sección de finanzas Deal Book;  Cómo arreglar Estados Unidos

Si bien el especial -dirigido por Andrew Ross Sorkin, editor at large de Deal Book y conocido también por ser guionista de la serie Billions- no postula a la tesis del decrecimiento, sí comparte el diagnóstico de que existen demasiados problemas en la economía, la salud, la educación, la justicia social y el cambio climático como para que se arreglen solos por mano del mercado.

De este modo, Ross Sorkin da tribuna a ideas tales como "dar dinero a los estadounidenses al nacer, de modo que se retiren como millonarios", o "persuadir a las corporaciones para que adopten la solución del 2%", consistente en el gasto de parte del ingreso de las compañías para campañas que apuntalen la justicia social, o "usar el trabajo remoto para revitalizar las ciudades que más lo necesitan", o "cortar las emisiones donde sea (empezando por estos cuatro sectores)"; energía, transporte, construcción e industria.

La única receta liberal de este listado es "cortar las regulaciones, priorizar el crecimiento", lo cual es contradictorio con varios de los otros puntos planteados por el especial. 

En cuanto a Europa, The Guardian publicó una columna de Guntram Wolff, director del think tank belga Bruegel, donde se plantea que Europa no puede permitirse perder otra generación a causa del desempleo juvenil. La nota hace alusión a la crisis de 2008, cuyas fórmulas de austeridad afectaron directamente el trabajo de los jóvenes europeos, con índices de desocupación juvenil en torno al 20%, los cuales han vuelto en la actual crisis, habiendo países como España que están en torno al 40%.

Según Wolff una nueva generación de europeos en esa condición afectará gravemente la prosperidad futura de Europa, por lo que es necesario mantener el estímulo fiscal hasta 2023, mantener y ampliar los programas de contratación y retención de jóvenes trabajadores, y no cortar el gasto en educación.   

En INTERFERENCIA entrevistamos a José Gabriel Palma, un economista chileno, académico de Cambridge y la Universidad de Santiago. En "Chile necesita nuevos motores de crecimiento de productividad, como industrializar las materias primas y economía verde", Palma ahonda en fórmulas de solución para el caso chileno, el que también está estancado en cuanto su productividad. Según Palma, Chile tiene que pasar "del salmón de tres kilos lleno de antibióticos, a uno de calidad como el de Noruega o Escocia".

 

Reseñas breves que también podrá encontrar en el mismo newsletter:

- ...¿Y se puede arreglar la democracia?

- Vacuna contra el Covid-19: Los privilegiados se van a saltar la fila

- Las portadas de INTERFERENCIA de la semana pasada

- Otros artículos destacados de INTERFERENCIA

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