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Martes, 20 de octubre de 2020
Comicios el 18 de octubre

A tres semanas de elecciones en Bolivia: crecen dudas sobre el rol de la OEA en el golpe contra Evo Morales

Camilo Solís

Un estudio del Center for Economic and Policy Research de Estados Unidos, señala con datos que los números favorables a Evo Morales durante los comicios presidenciales de octubre del año pasado eran perfectamente posibles. La OEA, con Estados Unidos de respaldo, tildó el triunfo de Morales de "difícil de explicar" hace un año atrás, lo que motivó la ofensiva de la oposición que terminó con el presidente electo en el exilio. 

Queda menos de un mes para el 18 de octubre, y si bien en Chile todos comienzan a pensar en el aniversario del estallido social, en Bolivia esta fecha tiene otro significado de igual o quizás mayor importancia. Se trata del día en que se efectuarán las elecciones presidenciales luego de casi un año con Jeanine Áñez como presidenta de facto del gobierno boliviano, en calidad de interina. 

Se trata de la misma mandataria que ha dicho que la alternativa electoral correspondiente a la derecha boliviana es la “libertad”, mientras que la oposición es “la opresión”. La misma que en enero de este año llamó a la unión de su sector político para así evitar que “los violentos y salvajes puedan volver al poder”, y que ha dado muestras de racismo al calificar de "ritos satánicos" a las prácticas y costumbres realizadas por la comunidad indígena boliviana, que en su mayoría ha respaldado al ex presidente Evo Morales. 

Sin embargo, las principales alarmas respecto del proceso eleccionario que se avecina en el país andino se han enfocado en el rol que le correspondió a la Organización de Estados Americanos (OEA) en los acontecimientos que obligaron a Morales a dejar la presidencia boliviana y aceptar la propuesta de asilo por parte del Estado mexicano en noviembre de 2019, luego de que Morales ganara las elecciones presidenciales de octubre de ese año. 

Es historia conocida que la OEA, el 21 de octubre -tan solo un día después del triunfo de Morales en los comicios bolivianos- publicó una declaración de prensa en la que señaló que la Misión de Observación Electoral de la OEA, mostraba por expreso su “profunda consternación y sorpresa a propósito del drástico e inexplicable cambio en las tendencias de los resultados preliminares revelados luego del cierre de las urnas”. 

La declaración de prensa de la OEA se refería a lo sucedido durante el proceso eleccionario del 20 de octubre de 2019, cuando los resultados preliminares mostraban un triunfo de Evo Morales con un 45,7% de los votos, a un 7,9% de distancia del segundo candidato. La legislación electoral boliviana plantea que si un candidato obtiene más del 40% de los votos, y se distancia de su competidor más cercano por al menos un 10% de las preferencias, entonces ese candidato será electo sin segunda vuelta.

La sorpresa de la OEA sobrevino cuando en los resultados finales, exhibidos por la autoridad boliviana 23 horas después, Morales aumentó esta ventaja desde 7,9% a un 10,2% de las preferencias. Esto lo dejaba como ganador de la elección presidencial en primera vuelta. 

La declaración de la misión de la OEA fue el principal fundamento para la oposición boliviana, y los sectores de derecha de la población, para exigir que las elecciones se declararan viciadas y se diera inicio a un nuevo proceso eleccionario. Esto terminó con Morales dejando el cargo el 10 de noviembre en medio de manifestaciones en su contra, cuando voló a México en busca de asilo político debido a amenazas en contra de su persona y su familia. 

Recientemente, el economista estadounidense y experto en política exterior de ese país, Mark Wiesbrot, publicó un estudio correspondiente al Center for Economic and Policy Research (Centro para la Investigación en Economía y Política), del cual forma parte. En este estudio, se basa en datos sobre esa elección boliviana conseguidos posteriormente, y señala que lo que hubo durante esas 23 horas está lejos de haber sido un cambio “inexplicable” en las tendencias. 

Por el contrario, su estudio indica que los sectores que faltaba contabilizar según los datos entregados por la autoridad boliviana en la época eran precisamente territorios en los que había una notoria prevalencia de población indígena, es decir, el tipo de votante que tradicionalmente ha votado más por Evo Morales a lo largo de todo su periodo. Esto debido principalmente al éxito que el periodo de Morales ha tenido en solucionar las necesidades de la población indígena y los sectores más pobres de la población, según indican cifras oficiales y estudios internacionales. 

Estos datos se suman a los publicados en junio en un artículo del periódico norteamericano The New York Times, el que también pone en duda el rol de la OEA en favorecer la salida de Morales del poder, mediante un análisis defectuoso de los datos correspondientes a la elección boliviana del año pasado. 

La elección presidencial tendrá lugar en Bolivia el 18 de octubre próximo, y los más recientes estudios y encuestas entregan la ventaja en las preferencias al candidato del Movimiento Al Socialismo -partido afín a Evo Morales- Luis Arce, por encima del ex presidente Carlos Mesa; lo cual podría implicar el regreso de Morales a la política boliviana. 

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Que los hermanos bolivianos derroten a los golpistas y a la Oea!!

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