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Sábado, 23 de enero de 2021
¿Chile despertó?

UAI despide a profesor que formó el primer sindicato de esa universidad

Lissette Fossa

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Harald Beyer
Harald Beyer

Jorge González, quien ha estado vinculado a esa casa de estudios desde los tiempos en que aún era la Escuela de Negocios de Valparaíso, fue despedido a principios de diciembre por “necesidades de la empresa”. Él desconoce si su desvinculación se debe a su rol como vocero del primer sindicato que se creó hace unas semanas, precisamente para hacer frente a la ola de despidos que ha llevado adelante el ex ministro y actual rector Harald Beyer.

Tal como informó INTERFERENCIA el 10 de diciembre, hace unas semanas se formó el primer sindicato de trabajadores y docentes de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). La casa de estudios, ligada a un pensamiento económico liberal y relacionada con la derecha liberal chilena, se conformó como universidad en 1988 y antes funcionó como la Escuela de Negocios de Valparaíso, fundada por la familia Ibáñez. Nunca en su historia había tenido un sindicato, hasta este mes.

Pese a estar en el proceso de creación del sindicato,- que implica fuero laboral-, su principal rostro fue despedido hace unos días. El miércoles 9 de diciembre, Jorge González, vocero del sindicato, fue notificado de su despido a través de una carta fechada el 1 de diciembre. Las razones, según la misiva: “necesidades de la empresa”.

“En efecto, como consecuencia de la pandemia originada por el Covid-19, se ha producido una disminución considerable en los ingresos de la universidad en razón a un aumento importante de la morosidad de nuestros alumnos y disminución de las matrículas de cursos de post grado y post títulos en general, lo que ha implicado la adopción de una serie de medidas administrativas y políticas de restricción, situación que hizo necesario realizar una racionalización interna y reestructuración de la Escuela de Gobierno que, dentro de otras medidas, ha llevado a una reducción de casi la mitad del número de sus docentes a contar del cierre académico 2020”, señala la carta recibida por González.

“Esto, sumado al hecho que con usted existe un acuerdo previo de retirarse de la institución a fines del presente año, como consecuencia de su jubilación, nos ha llevado a tomar la determinación de poner término a su contrato”, consigna la carta de despido.

“Acá en Chile hablar de sindicato es una cosa como bolchevique”, dice González, que es militante de RN.

González afirma que a pesar de que estaba planificando disminuir sus horas académicas y de docencia para el próximo año, como les había indicado a las autoridades de la universidad, no pensaba dejar por completo la universidad en la que estudió y a la que le ha dedicado más de 30 años de vida laboral, interrumpidos sólo por su trabajo en el Banco Mundial y estudios de doctorado en el extranjero. Según el académico, el acuerdo al que hace referencia la carta no era jubilar, sino bajar la carga. Por ello, la carta lo sorprendió.

“Fue muy fuerte recibir esa carta. Yo entré a la universidad en 1973, íbamos a juntarnos con mi generación el año 2023 para celebrar los 50 años de estar ligados a la universidad. Antes de la pandemia yo estaba todos los días en la universidad, estaba todos los días tomando un café en el patio y conversaba con los alumnos, por eso todos me conocían”, afirma González.

El profesor desconoce las razones más de fondo de su despido, que ocurre un mes después de la salida de casi la mitad de los docentes de la Escuela de Negocios a la cual está adscrito. “No puedo afirmar que mi despido esté directamente relacionado con el sindicato. Tampoco había razones académicas para el despido. No sé, realmente”, señala.

Jorge González ejerce en el campus de Viña del Mar y es doctor en ciencias políticas de la Universidad de Texas en Austin. Es militante de Renovación Nacional -ha sido incluso candidato a concejal y diputado- y en los años 60 estudió becado por la propia familia Ibáñez en la entonces Escuela de Negocios de Valparaíso. Desde fines de los años 70 se ha desempeñado como docente en la institución educacional fundada en 1953 por la Fundación Adolfo Ibáñez, depositaria del legado del empresario Adolfo Ibáñez Boggiano.

Para Cristóbal Bellolio, académico de la Escuela de Negocios de la UAI, este despido es un episodio “triste” y afirma que González era un profesor muy querido en la universidad. 

“Siempre que se va un colega es triste, y cuando se van muchos colegas es un drama humano y laboral”, asegura Bellolio. “Con Jorge teníamos una relación especial, él nos vinculaba con la historia de la universidad. Ignoro las razones por las cuales él habrá salido, de todas formas se da en un contexto en que la mitad de la escuela salió, probablemente porque la escuela no estaba cumpliendo las expectativas de la universidad en un momento donde hay una crisis en el sistema universitario en general”, afirma.

El sindicato sigue

Este martes el sindicato terminó por constituirse oficialmente y durante estos días la rectoría, a cargo de Harald Beyer, debiese ser notificada. Beyer fue ministro de Educación durante el primer gobierno de Sebastián Piñera, hasta abril de 2013, cuando el Senado ratificó la acusación constitucional en su contra por su negativa de fiscalizar la existencia de lucro en la educación superior, pese a existir denuncias al respecto.

Para González, quien ha sido el vocero del sindicato durante estas últimas semanas, la agrupación tiene como principal objetivo rescatar “los valores y el modo de trabajo de los fundadores de la universidad”, además de poder dialogar con la junta directiva y detener la ola de despidos que ha sacudido a esa casa de estudios durante este año. En efecto, también han sido desvinculados decenas de funcionarios y docentes en otras escuelas, como la de Ingeniería y la de Psicología.

“Acá en Chile hablar de sindicato es una cosa como bolchevique, en cambio, en el Banco Mundial, por ejemplo, es algo normal, era parte del trabajo”, dice González. “Don Adolfo y don Pedro Ibáñez pensaban en una universidad al estilo norteamericano. Tenían la idea de una universidad con profesores con tenure (académicos titulares), que son dueños de su trabajo, que fueran parte de esa universidad, como en Europa o Estados Unidos”.

El sindicato tendrá su primera asamblea el 23 de diciembre, donde se elegirá la directiva para los próximos años.

La conformación de este sindicato se da un contexto de variados despidos que vienen ocurriendo desde julio de este año en la universidad, todos justificado bajo el artículo de “necesidades de la empresa”. Ya este mes hubo cinco despidos en Ingeniería y el mes pasado siete en la Escuela de Gobierno, donde es decana subrogante Soledad Arellano, doctora en Economía, ex Subsecretaria de Planificación y ex Subsecretaria de Evaluación Social en el primer gobierno de Sebastián Piñera.

Ya en noviembre pasado, un grupo de alumnos y ex alumnos del Magíster en Economía y Políticas Públicas habían manifestado en una carta a la Dirección Académica de la universidad su “absoluta disconformidad respecto de las actuales decisiones en que ha incurrido la Universidad, en específico, con la desvinculación y/o rebaja laboral de diversos profesores”. Los despidos, afirmaban, afectan la excelencia académica de la escuela (documento adjunto al final del artículo).

En su primer comunicado público el sindicato afirma que “en los últimos meses hemos podido observar crecientes desviaciones de lo que distinguía a la UAI, habiéndose podido constatar practicas desconocidas en nuestra trayectoria, tales como faltas a la palabra empeñada, despidos ilegales, manipulación de las normas y reglamentos internos, tememos perder lo que ha sido tan difícil lograr: un sentido de comunidad, con convicción, confianza y transparencia".

El sindicato tendrá su primera asamblea en la Inspección del Trabajo de Santiago y de Viña del Mar, de manera paralela, el 23 de diciembre, donde se elegirá su directiva para los próximos años. Además, solicitaron reunirse este mes con la junta directiva para manifestar sus diferencias con la actual administración de Beyer y los actuales decanos.

“Mi evaluación es que esta administración perdió la brújula y no tuvo supervisión de gente con más visión. Si don Pedro Ibáñez hubiera estado, esto nunca hubiera pasado. Todos nos sentíamos con la misma causa y de la misma tribu. Eso me asusta de la actual administración, que funciona con un sistema jerárquico de empresa privada”, opina González.

INTERFERENCIA se contactó con el departamento de comunicaciones de la universidad para obtener su visión sobre la creación del sindicato y del despido de su vocero, pero hasta el cierre de edición no obtuvo respuesta. También llamó y dejó un mensaje de whatsapp al rector Beyer, sin lograr contactarlo, mientras que Claudio Osorio, vicerrector de la universidad, declinó referirse al tema.

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Comentarios

Comentarios

En clínica indisa,también me despidieron por formar parte del sindicato de profesionales....NO SON LOS ÚNICOS... SE TRANSFORMO EN UNA PRACTICA HABITUAL , Y LAS DIRECTIVAS SINDICALES , SOLO CALLAN , CON LO S CONSPIRADORES..

El profesor Jorge González ya cumplió un ciclo dentro de la Universidad. Parece curioso el titular donde se indica que el motivo del despido sería atribuible a la supuesta creación de un sindicato. Por lo demás, según recuerdo el profesor estaba lejos de ser un defensor de los derechos sociales y la defensa férrea de Cristobal Bellolio se podría justificar con una declaración del actual intendente Martinez. Lo que vemos acá, es una actuación desesperada para generar una polémica, donde se publica una carta suscrita por “XXX” número de alumnos. Es un recurso lamentable y poco sano a la institución que el profesor dice conocer. Hoy se debe dar tiempo a los nuevos actores y dejar atrás al profesor acostumbrado a sacar a los alumnos de su sala, pese a tener las mejores notas, por pensar distinto a él o mantener un pensamiento crítico, dejas atrás a aquellos profesores que con sus metodologías arcaicas se imponían a los alumnos, intimidándolos para luego regalar las notas en los exámenes finales. Hoy se requieren nuevos liderazgos en lo que a educación se refiere.

Gracias por sus interesantes reportajes

No defenderé las prácticas de un rector que estuvo sancionado sin poder ejercer cargos públicos por años debido a controversias en el mismo ámbito de la educación, pero el profesor Jorge González estuvo recientemente bajo investigación interna de la universidad (y no por primera vez) por quejas del alumnado frente a su actitud autoritariamente negativa en el desempeño de su docencia. No me extrañaría que el despido estuviera más relacionado a lo anterior, pero sin duda la dirección de Harald Beyer es un tema preocupante.

La cobardia permanente de la patronal, ubicada en cualquier lugar del espectro. No soportan la presencia de quienes defienden derechos, porque si por ellos fuera, debieramos vivir en una sociedad esclavista. Una verguenza de pais, en todos los s entidos

Es lamentable que se indique que por necesidades de la "empresa" se despida a alguien, considerando que es una universidad. El valor de la educación como un mero producto que se compra y vende, nos ha llevado a estar como estamos. Hundidos en el fango del neoliberalismo.

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