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Miércoles, 23 de septiembre de 2020
Periodismo y racismo

Una ilustración racista de Kamala Harris demuestra por qué importa la diversidad en las redacciones de los medios

Janak Rogers
The Conversation

Kamala Harris

Kamala Harris
Kamala Harris

En este artículo publicado por The Conversation, el periodista y profesor de la Universidad RMIT de Australia, Janak Rogers, analiza una ilustración racista publicada por un medio tradicional de aquel país, algo que en su opinión volverá a ocurrir mientras las oficinas de redacción sigan siendo ocupadas predominantemente por hombres blancos.

Un dibujo animado del artista Johannes Leak, publicado en el diario The Australian, ha desatado una condena generalizada al ilustrar al candidato Demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, refiriéndose a Kamala Harris, su vicepresidenta, como una "pequeña niña café".

La ilustración racista que desató la polémica

La ilustración racista que desató la polémica
La ilustración racista que desató la polémica

Numerosos políticos australianos, incluido el ex primer ministro, Kevin Rudd, han descrito la ilustración como racista, así como también lo han hecho un conjunto de periodistas y obsevadores de medios (el ex líder del partido laborista, Mark Latham, dijo que le encantó).

Me encuentro firmemente dentro del grupo que cree que es una ilustración racista y sexista. Como conferencista de periodismo con un interés permanente en la diversidad de los medios australianos, creo que la indignación desatada hoy por el dibujo muestra que aun queda mucho camino que recorrer para hacer las redacciones menos abrumadoramente blancas.

El contexto importa

Mi visión personal sobre la ilustración es que nunca debería haber sido publicada, y que no tiene lugar en los medios australianos. Me alegra ver a políticos australianos y figuras públicas salir adelante s decir que es inaceptable.

El editor general del The Australian, Chris Dore, comentó a Guardian Australia que el dibujo de Leak "estaba citando las palabras de Biden" en un tweet que el político norteamericano publicó esta semana sobre una niñas pequeñas que dibujaron la inspiración que les genera Harris.

"Cuando Johannes usó esas palabras, expresadas ayer mediante un tweet de Biden, estaba destacando el lenguaje de éste y su actitud aparente, no eran sus palabras", dijo Dore a Guardian Australia. "La intención del comentario en la ilustración era ridiculizar el racismo, no perpetuarlo".

Creo que la explicación de Dore fue poco convincente. El tweet de Biden se refiere claramenta a niñas que admiran a Harris. Es una interpretación correcta decir que Biden estaba hablando mal de su reciente elección para la vicepresidencia. Los contextos son totalmente diferentes.

No puedo imaginar que el The Australian publicara la ilustración sin saber que provocaría indignación - y que esa indignación deleitaría a parte de su audiencia. Parte del deleite reside en la indignación que provoca. 

Australia mira hacia atrás

Tampoco es la primera vez que una ilustración racista publicada en los medios tradicionales australianos hace ver al país como atrasado. 

Volvamos al vergonzoso episodio de la cara negra en Hey Hey It's Saturday el 2009 o JLa ilustración del propio padre de Johannes Leak en el pasado, y la ampliamente condenada representación de Serena WIlliams en una dibujo de Mark Knight publicado en el Herald Sun el 2018. (Debe mencionarse que el Consejo de Prensa determinó que el último era "no-racista" y Knight lo defendió - de forma poco convincente - diciendo que tenía "absolutamente ningún conocimiento" de los dibujos de afro americanos de la era de Jim Cros. 

Estos ejemplos muestran que el trabajo de asegurarse que las redacciones australianas sean diversas es uno permanente. 

Existe todavía tanto espacio para mejorar cuando se trata de decisiones editoriales, reporteo y asegurarse que tengamos un rango de historias que cuenten quiénes somos como país. Eso no se ha hecho bien hasta el momento en Australia y no puede hacerse bien mientras los medios sean manejados principalmente por hombres blancos. 

Como escribí antes en un artículo en Conversation, a pesar de que un cuarto de los australianos nacen en el extranjero y cerca de la mitad tienen al menos un padre o madre que nació fuera del país, nuestras organizaciones de medios se mantienen ciegamente blancas.

Un estudio de PriceWaterhouseCoopers de 2016 descubrió que el 82.7% de los trabajadores de medios de Australia hablan sólo un idioma y hablan sólo en inglés en casa. Detectó también una alta prevalecencia de trabajadores de medios viviendo en los suburbios de Sidney, concluyendo que la falta de diversidad - tanto en etnicidad como en género y edad - está frenando el crecimiento de la industria. 

A menos que estas tendencias sean abordadas, seguiremos viendo trabajos como el dibujo de Leak en medios. 

Una larga historia

Existe una larga historia de dibujos racistas en medios australianos. Lo que ha cambiado es la respuesta. La ilustración de hoy ha generado un estallido en Twitter - y sí, entiendo que es un lugar que es mirado de cerca por políticos australianos y trabajadores de medios pero ampliamente desconocidos para la mayoría de los australianos - pero al menos el escándalo online permite obliga a algún tipo de responsabilidad por parte de los autores.

En el pasado, los medios podían publicar ilustraciones racistas sin tener que rendir cuentas a nadie. En la actualidad, el descontento se manifiesta en tiempo real. 

¿Deberíamos simplemente haber agitado nuestras cabezas en desaprobación y haberlo ignorado? No lo creo. Una vez que algo así es publicado, la suerte ya está echada y hay que responder. Creo que ignorar colectivamente un dibujo racista no removerá su prominencia o significancia. 

Estamos obligados a volver a este debate cada vez que una ilustración o artículo racista es publicado, o un comentario racista es dicho al aire. Espero que con forzar a volver a este debate y poner en evidencia estos puntos las veces suficientes las conversaciones avancen hacia adelante y se logre cierto progreso. Además espero que ilustraciones racistas nunca más sean publicadas en medios tradicionales australianos. Pero esperaré sentada para eso. 

Janak Rogers, Profesora Asociada, Periodismo Televisivo, RMIT University

Este artículo fue republicado desde The Conversation bajo una licencia de Creative Commons. Lea el artículo original acá.

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