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Domingo, 16 de junio de 2019
Sigue usándose en el Estado

Uniq: el 'chat bot' de Hopin que no pasó los estándares de propiedad industrial

Nicolás Massai D.

Uniq es una plataforma virtual que permite interactuar con los usuarios que hacen consultas frecuentes a las entidades del Estado que son clientes de Hopin. En 2017, José Tomás Daire -fundador junto a Cristóbal Piñera de la empresa- presentó una solicitud para registrar esa marca, sin embargo, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial la rechazó.

El principal servicio que presta Hopin al Estado es una herramienta conocida como Uniq, un chat online que se encuentra disponible las 24 horas del día en el sitio web de la entidad que lo tenga contratado, y cuyo objetivo es interactuar con los usuarios y responder sus principales dudas, a través de sistemas de inteligencia artificial.

Por ejemplo, cualquier persona que entre ahora a la página principal del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), tendrá la opción de abrir esta conversación en línea: “Hola, soy tu asistente virtual. ¿En qué te puedo ayudar?”, se lee como primer mensaje, mientras que a un lado de esta pequeña ventana, se sugieren temas frecuentes por los que reclaman los usuarios de este servicio, para así escoger uno de ellos y hacer más breve la consulta. “Necesito reclamar por cortes de luz”, dice uno; “no tenemos suministro eléctrico”, reza otro, en plena época otoñal en que suceden este tipo de problemas.

Esta opción se encuentra disponible no solo en el Sernac, sino que también en Servel, Junaeb, Parque Metropolitano, Dirección del Trabajo y la Municipalidad de Vitacura, entre otros. Todos los chats tienen la misma tónica: reciben información por parte de los usuarios e intentan ser una ayuda ante dudas y quejas. En todas las ventanas de conversación, a su vez, se lee la marca responsable del servicio: Uniq.

Esto, sin perjuicio de que los contratos están suscritos por Hopin Chile SpA, cuyo único accionista es Hopin Inc, matriz empresarial registrada en California, donde todavía aparece Cristóbal Piñera Morel como miembro.

Uniq se aloja en la web en un dominio .ai, el que pertenecería a Anguila, territorio británico de ultramar y paraíso fiscal, donde distintos desarrolladores abren páginas de este tipo por la sigla Arificial Intelligence (AI). Su rastro en Chile lleva al Diario Oficial, en donde aparece una solicitud de José Tomás Daire ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), en julio de 2017. En ella, el co-fundador de Hopin –junto a Cristóbal Piñera– pide registrar la marca comercial Uniq, que se clasifica en la categoría de “alquiler de software; arrendamiento de hardware y software”, entre otras características.

En Inapi quedó guardado el mismo movimiento. Sin embargo, el 22 de noviembre de 2017, esta entidad perteneciente al Ministerio de Economía resolvió rechazar la solicitud de Daire. Dos meses antes, el 5 de septiembre de 2017, Inapi transmitió sus observaciones. Como primer reparo, explicó que “la marca solicitada se presta para inducir a error o engaño respecto de la procedencia, cualidad o género de los servicios solicitados”; y luego, argumentó que “la marca solicitada presenta igualdad o semejanza gráfica y fonética, respecto a: UNICA”. Esta última es una firma que, según Inapi, también se dedica a temas tecnológicos y que está ligado al estudio de abogados Silva.

A pesar de este rechazo, la marca comercial Uniq aparece en los chats de las distintas entidades estatales con las que Hopin tienen contratos, hasta el día de hoy.

Acuerdos de confidencialidad

No todos los contratos entre Hopin y el Estado están disponibles en la plataforma de Mercado Público. Sin embargo, en todos los que se encuentran públicos, aparece un apartado en donde se estipulan los tipos de aspectos secretos de cada trato.

Por ejemplo, en el que la empresa tiene con la Dirección del Trabajo, se establece que la información a la que acceda el proveedor (Hopin) debe ser tratada “con el máximo de confidencialidad, comprometiéndose, asimismo, a no difundirlos, entregarlos o cederlos a ningún título o hacer uso de ellos para fines distintos del objeto de esta compra”.

Así se repite en el caso del Sernac –y probablemente en los otros–, pues trabajan con plataformas de alta visibilidad e interacción, tales como Sernac, Servel, Junaeb, Parque Metropolitano y la Dirección del Trabajo, donde sus usuarios presentan sus consultas y entregan información de sus problemas.

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La única información que aporta esta "nota" es la confirmación que el periodista está obsesionado con Hopin. Poooooobrecito!

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