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Lunes, 29 de Noviembre de 2021
Columna de opinión

Bye bye Kast, business is business

Yasna Lewin

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Kast en Icare 2021
Kast en Icare 2021

Si “el mercado” acierta en este nuevo giro hacia la derecha tradicional será porque José Antonio Kast cayó en su propia trampa del miedo.  Y si nuevamente las encuesta muestran sus errores y evidencian sus operaciones, será porque la exaltación del terror ante un proceso de transformación terminó asustando incluso a los privilegiados del statu quo. Es muy difícil que la pasión por un orden basado en la subordinación prevalezca sobre la esperanza de un cambio fundado en la democracia.

Pasada la borrachera de las encuestas que dieron a José Antonio Kast como ganador de las próximas elecciones presidenciales, el empresariado y la tecnocracia se recuperaron de una semana de resaca y tomaron distancia del candidato republicano. 

El autoritarismo del programa de gobierno del Frente Social Cristiano puede pasar los estándares éticos de los inversionistas, pero el populismo económico supera esa tolerancia, porque en el mundo financiero siempre ha primado el pragmatismo, con su lema “business is business”. 

La fractura del encanto obedece a un fenómeno similar al que experimentó la derecha pinochetista cuando el año 2004 se destapó una investigación del Banco Riggs que involucró varias cuentas secretas del dictador Augusto Pinochet. Los delitos de lesa humanidad nunca incomodaron demasiado a la derecha económica, pero el robo de recursos del Estado, al que en algo aportaron sus propios impuestos, sí los puso bastante colorados.

El autoritarismo del programa de gobierno del Frente Social Cristiano puede pasar los estándares éticos de los inversionistas, pero el populismo económico supera esa tolerancia, porque en el mundo financiero siempre ha primado el pragmatismo, con su lema “business are business”. 

En esta oportunidad no son las propuestas de zanja en la frontera ni de restricciones a las libertades lo que inquieta “al mercado”, sino un programa que haría quebrar al Fisco porque disminuye a tal nivel la recaudación tributaria, que duplicaría la actual deuda pública.  Y aunque hace un buen rato los líderes empresariales olvidaron la potencia del estallido social de 2019, han internalizado el agotamiento de la ortodoxia liberal y entienden que ciertas trasformaciones son indispensables para la paz social.

Una parte del gran capital ya se dio a la fuga, con 50 mil millones de dólares expatriados en los últimos dos años. Otra fracción está siendo retirada de las sociedades abiertas con un 80% más de dividendos que los que se pagaban en 2020. Pero una cosa es el repliegue estratégico y otra muy distinta es renunciar definitivamente a los negocios, en un país rico en recursos naturales y fuerza de trabajo.   

Así lo hicieron ver distintas consultoras financieras que despertaron a los grandes empresarios de su transitoria ensoñación con Kast, para convencerlos de doblar su apuesta por la centroderecha tradicional.  De ahí que el pasado miércoles el Presidente de la CPC, Juan Sutil, se reuniera con el candidato de Chile Vamos para ungirlo explícitamente como carta del gran empresariado.  

“Nos parece que el programa del candidato Sichel es un programa, del punto de vista de las necesidades y demandas del país, más equilibrado y más posible de llevar a cabo", dijo el líder empresarial, en abierta alusión a la inviabilidad de los planes de Kast.  Otra señal la dio ese mismo día el diario La Segunda, con su titular de portada: “Lo que Sanhatan teme sobre Kast”, acompañado de un editorial que llevó por título “las inconsistencias del programa Kast”, declaró Sutil. 

Y por si al candidato republicano no le quedó claro, los datos del Servel reportaron un total de aportes a la campaña de Sichel que alcanza los $1.100 millones de pesos, concentrados en 407 grandes donantes; mientras Kast ha reunido menos de la mitad, $528 millones, dispersos entre casi seis mil pequeños aportantes.

El abanderado del Frente Social Cristiano acusó recibo el jueves en el Encuentro Anual de la Empresa. Allí blandió la aludida portada del vespertino de los Edwards y aseguró que “todo va estar bien en la medida que todos nos pongamos las pilas”.  Pero esas pilas nunca estuvieron bien cargadas.

Si “el mercado” acierta en este nuevo giro hacia la derecha tradicional será porque Kast cayó en su propia trampa del miedo.  Y si nuevamente las encuesta muestran sus errores y evidencian sus operaciones, será porque la exaltación del terror ante un procesos de transformación terminó asustando incluso a los privilegiados del statu quo. Es muy difícil que la pasión por un orden basado en la subordinación prevalezca sobre la esperanza de un cambio fundado en la democracia.

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Comentarios

Comentarios

Al parecer el Sr Sutil se reunió con Sichel y Boric en la Enade. A cuál de los 2 ungió como el candidato del empresariado??

Parece que la candidatura de Kast se desinfla, a pesar del optimismo por los favorables resultados de algunas encuestas.

El olfato del empresariado difícilmente puede fallar. Eso explica que hayan preferido apoyar económicamente a Sichel antes que a Kast, canidato que reviste un verdadero peligro para el país, especialmente para la mujer, pues amenaza con echar por tierra muchos logros alcanzados por ellas.

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