Todos esos apellidos rimbombantes me recuerdan el chiste de los 2 curaditos que pasaron por fuera de una casona en el barrio alto, en la cual se celebraba una elegante fiesta.
Un curadito le dice al otro...mira una fiesta, entremos...y en la entrada los para un guardia...para donde van par de rotos...esta es una fiesta de los Errázuriz, los Alessandri, los Monttt, los Edwards, los Subercaseaux, los Ortuzar....lo interrumpe un curadito y le pregunta...y los Matte entran?...si le dice el guardia...y el curadito le dice al otro...EEEENTRA MATE WEAS!!!!
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Todos esos apellidos