¿En su fuero interno un contralor general de la República es totalmente imparcial? Es una dimensión a la que no podemos acceder y que no sabremos nunca, pero la suspicacia al respecto es propia del cargo y la actual persona en dicha posición, Dorothy Pérez, está alimentando las dudas más que sus antecesores.
El pasado 11 de marzo, la aludida fue una de las más de 1.100 personas que asistieron al banquete dispuesto por el presidente de la República, José Antonio Kast, en el Palacio de La Moneda, con motivo del cambio de mando que le significó asumir el poder horas antes.
La misión de la contralora general de la República, autónoma de los poderes del Estado, es fiscalizar la probidad administrativa de los organismos públicos, con tal de resguardar su buen funcionamiento y los fondos que disponen.
Ante una eventual irregularidad relacionada a dicho banquete ¿Dorothy Pérez podría ordenar que se inicie un proceso en Contraloría? Difícilmente, considerando que ella misma fue testigo del mismo y gozó de lo ofrecido en el lugar.
Y es que muchos podrían argumentar que la fiesta es irrelevante, que quizás es una exageración apuntar a la contralora por dicha acción, puesto que es una mera formalidad entre autoridades de alto nivel.
Pero la carrera de Dorothy Pérez en el organismo ha estado acompañada de un alto componente comunicacional y con la acción señalada, además de otras decisiones tomadas bajo su administración, dan cuenta de que no está cuidando ese prestigio.
Pero la carrera de Dorothy Pérez en el organismo ha estado acompañada de un alto componente comunicacional y con la acción señalada, además de otras decisiones tomadas bajo su administración, dan cuenta de que no está cuidando ese prestigio que la perfiló como una contralora independiente de los sectores políticos.
Pérez asumió como subrogante en diciembre de 2023, cuando su antecesor, Jorge Bermúdez, cumplió su período. Luego, en octubre de 2024, fue propuesta por el ex presidente, Gabriel Boric, para quedarse definitivamente en el puesto, lo cual fue ratificado por el Senado, con un importante respaldo de la UDI.
Luego de eso, fue perfilada como ejemplo de meritocracia, debido a sus orígenes humildes en La Araucanía y a ser funcionaria de carrera dentro de la Contraloría.
Ya en 2025 se consagró su imagen de mujer de mano dura, a partir de la fiscalización de 12 mil licencias médicas falsas en organismos públicos, lo cual fue un asunto que afectó la imagen del gobierno de Gabriel Boric.
Sin embargo, desde hace algunos meses ha venido tomando decisiones que son coherentes de cierta manera con el pensamiento de José Antonio Kast.
Sin embargo, desde hace algunos meses ha venido tomando decisiones que son coherentes de cierta manera con el pensamiento de José Antonio Kast.
Una, quizás la más polémica, es la solicitud de datos sensibles de niños, niñas y adolescentes trans hecha por la Contraloría al Ministerio de Salud, la cual se realizó a partir de una solicitud de diputados de derecha a Dorothy Pérez.
Esta medida, que fue paralizada por la Corte de Apelaciones de Valparaíso después de un recurso de protección presentado por familiares de niños en transición, inevitablemente resuena con la agenda valórica o batalla cultural, parte del ethos del actual presidente de la República.
Otra acción es la avanzada de Pérez contra la llamada por la derecha como ‘permisología’, relativa a los permisos necesarios para ejecutar proyectos de inversión sin que signifiquen un daño al medioambiente.
En este tema, un hito fue la crítica realizada por la contralora frente a los grandes empresarios de Chile en octubre de 2025, donde rechazó la lentitud de las tramitaciones, defendiendo a la industria.
“Yo aquí hago un llamado a la función pública, que es muy valiosa, pero hago un llamado para que nosotros, cuando estemos revisando un trámite, pensemos que detrás de ese trámite hay personas, hay familias, hay empleos, hay desarrollo económico que puede servirle a todo el país”, dijo.
A fines de enero de 2026, Dorothy Pérez publicó una resolución que indica que a partir de junio de este año los actos del Consejo de Monumentos Nacionales, el Servicio de Evaluación Ambiental, la Dirección General de Aguas, y los ministerios y sus respectivas seremis de Salud, Educación, Vivienda y Urbanismo y Medio Ambiente, deberán pasar por toma de razón.
Esto último, significa que Contraloría tendrá un rol definitorio en qué se hace y qué no en organismos directamente relacionados al tema que ella criticó en Icare.
Esto último, significa que Contraloría tendrá un rol definitorio en qué se hace y qué no en organismos directamente relacionados al tema que ella criticó en Icare.
Por otro lado, esta semana se dio uno de los hechos más llamativos.
El presidente Kast retiró 43 decretos relacionados a la protección del medioambiente, que habían sido presentados por Boric y que se encontraban en Contraloría a la espera de toma de razón.
La acción del Ejecutivo argumentaba que estos actos serían revisados para luego ser enviados nuevamente a Contraloría. Y así ocurrió en algún caso, pero dejando una sensación extraña respecto de la agilidad de Dorothy Pérez para actuar dependiendo de quién es el presidente.
La acción del Ejecutivo argumentaba que estos actos serían revisados para luego ser enviados nuevamente a Contraloría. Y así ocurrió en algún caso, pero dejando una sensación extraña respecto de la agilidad de Dorothy Pérez para actuar dependiendo de quién es el presidente.
En particular nos referimos al plan que protege a la ranita de Darwin. El decreto de Boric que planteaba su resguardo fue ingresado el 27 de enero a Contraloría y nunca pasó por toma de razón. Luego, el 17 de marzo, Kast lo retiró. Al día siguiente, lo reingresó y 24 horas más tarde, Contraloría informó que había tomado razón del mismo. Casi como si Pérez hubiera estado coordinada con La Moneda.
Esta semana se dio otro hecho, que quizás pasó desapercibido y que coincide con la agenda de Kast.
La Contraloría ordenó a los municipios de Puente Alto y La Cisterna no volver a izar la bandera de Palestina en sus dependencias. Esto, coincide con la postura pro Israel que ha mostrado el actual presidente de Chile.
De momento son suspicacias, pero que se han ido acumulando. Pero Dorothy Pérez tiene la responsabilidad de cuidar la imagen que había tenido Contraloría y que ésta no se convierta en una de las instituciones peor evaluadas por la ciudadanía.







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