La aprobación del Presidente José Antonio Kast experimentó una nueva caída según la última encuesta Plaza Pública de Cadem. Este descenso ocurre justo antes de su primera Cuenta Pública ante el Congreso, en un contexto de altas expectativas sobre salud, inmigración, seguridad y el costo de la vida.
Los datos publicados ayer domingo muestran que el respaldo al Mandatario bajó al 38%, un punto menos que en el sondeo previo. Por el contrario, su desaprobación subió dos puntos, situándose en un 58%. Al analizar el comportamiento de mayo, la aprobación promedio fue de 39% (tres puntos menos que en abril) y el rechazo llegó al 56% (cuatro puntos más que el mes anterior).
La tendencia a la baja es notoria al comparar estas cifras con marzo, cuando el jefe de Estado contaba con un 51% de aprobación y un 42% de desaprobación, consolidando un deterioro sostenido de su apoyo en los últimos dos meses.
La Cuenta Pública de José Antonio Kast, a 82 días del inicio de su gobierno, también marca el cierre de la etapa denominada Desafío 90, una hoja de ruta que fijaba los anuncios y avances esperados para los primeros tres meses de gestión desde su llegada a La Moneda.
Sin embargo, el camino no fue el esperado. Controversias, polémicas, errores no forzados y diversos escándalos terminaron por derribar el diseño político y ministerial original, desdibujando la estrategia que el líder del Partido Republicano aspiraba a consolidar y presentar este 1 de junio.
De hecho, fue precisamente el documento Desafío 90 el que abrió un nuevo frente de conflicto para el Ejecutivo. Los lineamientos elaborados por el actual director de Codelco, Bernardo Fontaine, provocaron críticas desde la oposición debido a algunos pasajes en los que se señala que “la estrategia es agobiar”.
“Se propone copar el debate público con una masa de cambios. Algunos serán bloqueados, pero muchos traspasarán los obstáculos precisamente porque la estrategia es agobiar a quienes se opongan, aprovechando la popularidad inicial”, sostiene el texto.
Esta lógica de copamiento fue impulsada por el Ejecutivo desde el primer momento y tuvo una primera semana de relativo éxito. Sin embargo, el surgimiento de nuevas polémicas y una seguidilla de controversias terminaron por desordenar la agenda gubernamental. A ello se sumó una errática actuación de la entonces ministra vocera, Mara Sedini, factores que terminaron por eclipsar los temas que el Gobierno buscaba instalar en la discusión pública.
“Acciones para incrementar la vinculación y relacionamiento con los medios, columnistas, panelistas, etc. Buscar e “Inflar” activamente periodistas afines”, es otra de las frases que el documento indica.
Otros pasajes del documento enfatizan en que debe haber una masa popular que apoye la gestión del gobierno previo a dar algún anuncio y de no existir esta debe ser creada, otra frase apunta a aprovechar los primeros días de gobierno dado el apoyo de los electores, o luna de miel, para llevar a cabo las reformas más sustantivas.
Pero también el documento incluía una agenda legislativa. Sin embargo, iniciativas como la derogación de la Ley Lafkenche, la creación del Registro Único de Vándalos, el censo para clasificar presos por nivel de peligrosidad, implementar registro biométrico y traslado de presos de alta peligrosidad a la cárcel La Laguna de Talca, consignó El Dínamo.
En virtud de la misma estrategia, también parecen quedar en el camino los planes con nombres particulares que dieron éxito a Kast, como el Plan Cancerbero que para la fecha indicaba que ya habría un proyecto de ley que permitiera el despliegue en zonas críticas de la Fuerza Tarea Conjunto y otro que implementara un sistema carcelaria basado en el modelo italiano para los jefes de la mafia.
Por otra parte, hubo unos que sí ingresaron en el marco propuesto como indicaciones al proyecto que tipifica el ingreso clandestino al país como delito, el inicio de la construcción de la zanja en el norte del país como parte del Plan Escudo Fronterizo.





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