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Miércoles, 24 de febrero de 2021
Crisis en la Armada

Acusado por caso “Fragatas” divide aguas en la institución por corrupción en sus filas

Laura Landaeta

armada

Fotografía de contexto - Crédito: Armada de Chile.
Fotografía de contexto - Crédito: Armada de Chile.

Luis Niemann, inculpado por caso “Fragatas” y sus cartas denunciando corrupción dentro de la armada, tiene de cabeza a la institución que hoy se encuentra dividida entre quienes quieren limpiarla de malas prácticas y quienes señalan que es un “loco”. 

A fines de 2011, y casi por casualidad, estalla el primer gran escándalo de la marina por temas de dinero y tráfico de información confidencial. Fue conocido como el caso “Fragatas”. En él, se utilizó tráfico de influencias para beneficiar a un proveedor de armamento de dudosa reputación, llamado Guillermo Ibieta, quien estaba siendo investigado por la Fiscalía por tener vínculos con un escándalo militar llamado el caso “Leopard”.

Fiscalía pincha el teléfono de Ibieta y paralelamente a la investigación militar, descubre conversaciones de éste con cinco funcionarios de la institución marina que trabajaban en diversos procesos de adquisiciones de esta rama de las FF.AA., en ellas, se le entrega información clasificada para poder ganar licitaciones.

De los cinco oficiales de la Armada cuestionados por este accionar, el de más alto rango fue el comandante Luis Niemann, quien se vio acorralado por la opinión pública, la prensa, Fiscalía y el entonces ministro de Defensa, Andrés Allamand. Finalmente, Niemann debió renunciar a la institución acusando posteriormente hostigamiento y presiones de sus superiores.

Hasta el día de hoy, Niemann, quien debía integrar el alto mando de la institución en los meses en que estalló el escándalo, pero que fue desestimado para asumir dicha responsabilidad por el Comandante en jefe de la Armada, Edmundo González Robles; insiste en haber sido culpado sin ser responsable de nada. Con los años además ha ido ganando adeptos en la institución, principalmente dentro de los llamados almirantes en retiro, miembros muchos de ellos del “Caleuche”, todos ex marinos del alto mando de tradición y familia con historia naval, que han ido juntando las piezas en el correr de los años y sospechan de la falta de transparencia que ha enlodado a su institución privándola al día de hoy de la transparencia y pulcritud que, dicen, la caracteriza.

“El caso “Fragatas” fue el comienzo de una seguidilla de pequeñas acciones de falta de transparencia que se han ido sucediendo dentro de la Armada y que hoy vemos con preocupación desde nuestro retiro. Ser marino siempre fue muestra de orgullo, seguir la senda de Arturo Prat, dignidad, frente en alto, gallardía, honor y franqueza. Hoy vemos actos de corrupción, algunos de ellos que empañan a nuestra querida armada y su impecable historia y nos llena de tristeza y rabia. Las manzanas podridas se eliminan del cajón porque sino pudren todo y en este caso no se hizo”, señala a INTERFERENCIA un contralmirante en retiro que prefiere mantener su nombre en el anonimato. 

Nuestro medio tuvo acceso a la última carta del comandante Niemann, enviada a 182 marinos y ex marinos en octubre de 2020, la cual ha generado gran revuelo entre las filas de la institución, más aún luego de que fuese respondida de manera pública por varios de quienes la recibieron a través de WhatsApp. A diferencia de las anteriores, esta vez Niemann encontró apoyos importantes y cuestionamientos que, aunque en lo público no han sido muchos, son poderosos dentro de la institución y, en privado, son cada vez más.

A esto se suman además críticas por otros escándalos como el del espionaje de la fragata Lynch en 2016, cuando suboficiales espiaban a sus compañeras con cámaras ocultas en sus camarotes, los gastos irregulares por viajes al extranjero en 2017 y 2018, que Contraloría obligó a devolver, y que sumaban más de un millón 700 mil dólares.

“Hemos visto cómo la corrupción a corroído los cimientos de toda nuestra sociedad y de nuestras instituciones, el país se cae a pedazos en el vandalismo y la corrupción y eso sólo abre paso al populismo y de eso nada bueno sale. Hemos abierto esa puerta por no hacer las cosas bien. Dentro de la armada también tenemos culpa y gran parte de esa culpa comenzó con el caso de Niemann porque no fuimos capaces de hacer caso a su trayectoria impecable y llegar hasta las últimas consecuencias con una investigación interna de rigor”, señala otra fuente en retiro.

La carta que Niemann escribió en octubre emplaza al actual senador Kenneth Pugh a quien le señala directamente: “comprendo que todos nos movemos por intereses y objetivos en la vida pero ellos deben enmarcarse en códigos mínimos éticos y morales. Tengo clara su labor como director de inteligencia en el año 2011 -el año del escándalo- Almirante, con el debido respeto, le ruego por el bien de Chile sea valiente y diga la verdad”.  

Niemann fue acusado de participar en este tráfico de influencias por una conversación telefónica de 12 minutos sostenida con el comerciante Ibieta, quien finalmente fue procesado por lavado de dinero y tráfico de armas. Sin embargo, él se defendió siempre aduciendo que jamás compartió con él información de carácter privado y que se le estaba usando como chivo expiatorio de una operación que involucraba a otros.

Durante los años posteriores, Niemann consiguió pruebas para acusar a quienes asegura fueron culpables del delito que se le achacó, y fue victima de presiones, allanamientos, seguimientos, hostigamientos y hasta el robo de su vehículo y enceres de su hogar. Algo que comenta en su carta, al almirante Alan Nettle Mebus: “Los indicios indican que a inicios del año 2017 usted habría dispuesto una indebida operación de amedrentamiento a vecinos de la calle XXXX y posterior hurto de vehículos y enseres de mi hogar ejecutados por agentes encubiertos bajo sus ordenes como represalias a mis denuncias de corrupción de algunos mandos navales, hecho denunciado a la Fiiscalía Nacional”, argumenta.

Finalmente, Niemann apunta sus más feroces dardos al almirante en jefe Edmundo González Robles diciendo: “Usted es el responsable directo de que la estratégica industria naval (ASMAR y SISDEF) se haya consolidado como una instancia de corrupción para el lavado de las latas sumas provenientes del cuarto fondo de la Ley Reservada del Cobre, al nominar personas serviles a sus intereses y no propender estas organizaciones a la sana renovación de su capa directiva”.

Hasta el envío de esa carta de Niemann, las aguas permanecían en cierta calma hasta que, días después arremete un almirante en retiro, miembro destacado de Asofar, la Asociación de Funcionarios en Retiro de la Armada y quien además es un destacado columnista en diversos medios de comunicación y referente en temas de la marina, Guillermo García Lamaitre, quien presta apoyo a Niemann, pese a que cuestiona los términos “agresivos” en los que se refiere a los mencionados ex marinos.

García Lamaitre envía una carta a los mismos marinos citados en la misiva de Niemann y en ella señala: “Es en este tipo de lucha donde aparece mi más absoluta incomprensión de la situación que afecta al señor comandante Niemann. Es cierto que descubre malas acciones y prácticas corruptas en la institución, denuncia a los inculpados, pero nada sucede. Las vuelve a denunciar, ahora usando su táctica de ataque incisivo pero igualmente nada sucede. La lógica pura nos indica que en casos como éste los ofendidos se defienden y contraatacan con fuerza pero esto no se ve y se produce un silencio mantenido como si nada hubiera pasado”.

García Lamaitre señala además en su carta que comentó este caso con el fallecido y muy querido en las filas de la Armada, almirante Fernando Navajas, y ambos coincidían en la necesidad de aclarar los hechos acontencidos con todo lo ocurrido a Niemann con posterioridad a la denuncia de corrupción que éste realizó en 2011 y toda la persecuicón que denuncia haber vivido, más aún considerando que en 2016 la Corte Suprema sobreseyó la causa del caso “Fragatas” por seis votos. 

“Es que aunque se consideró que no hubo tráfico de influencias en el caso Fragatas, la sensación que hoy tenemos es que se abrió una puerta a la impunidad de algunos corruptos que sigue abierta y que ha ido cosechando cada día más irregularidades que empañan a nuestra institución y que deben aclararse. La Armada no puede ensuciarse con escándalos de corrupción y los marinos de alma noble no queremos más mugre en nuestras filas, no queremos mas Niemann que paguen las culpas de otros”, señala una fuente. 

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Comentarios

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Estimados, por favor cuiden la ortografía

Pensar que por 17 años escuchamos que las FFAA. era la "reserva moral de Chile". Se fueron y siguen robando al "destajo". Lo más probable que sea el manual dejado a cada institución de las FFAA. el "SEÑOR LÓPEZ".

Prat,, ejercio varias misiones como marino inclusive misiones de inteligencia en Argentina. Prat el hombre mas decente que ha producido la historia de Chile; en cierta ocasion devolvió dinero que le habian asignado a una mision que no gasto. Yo no se si le admiro mas ahora por su arrojo al saltar sobre la cubierta del huascar o por devolver el dinero que no gasto. Valor y etica. Desgraciadamente no podemos decir lo mismo de los marinos corruptos de hoy. y que todos los 21 mayo se cuelgan de su imagen con encendidos discursos.

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