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Domingo, 24 de mayo de 2020
No hay planes ministeriales

Al peak de la crisis se necesitará haber formado 1.700 nuevas enfermeras para operar las nuevas camas críticas: ¿Estamos a tiempo?

Andrés Almeida
Lissette Fossa

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Foto: Xinhua
Foto: Xinhua

La promesa del Ministerio de Salud es incrementar en 50% la actual capacidad instalada de camas UCI y UTI, pero para hacerlo también hay que formar grandes cantidades de personal especializado. Este es el cálculo de la consultora R&T, el que no considera contagios ni cuarentenas.

“El problema mayor que tenemos en el hospital, aparte de la llegada de pacientes de manera masiva, es la situación crítica de que nos falta personal. Y por dos cosas, una porque ya no quedan funcionarios, muchos se han puesto enfermos. Y el otro problema del personal es que falta gente que conozca de la UCI, no todo el mundo es capaz de llevar un respirador”, explica a INTERFERENCIA Eva, de 37 años, enfermera de cuidado intensivos en un hospital público de Madrid.

Así como el personal médico italiano y español fueron los primeros en Europa en advertir sobre el colapso hospitalario y la necesidad de aumentar el número de ventiladores mecánicos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), hoy dan una alerta a Latinoamérica sobre la importancia de tener un alto número de funcionarios con preparación para uso de ventiladores mecánicos. 

Un problema que se acerca sin pausa a hacerse realidad en Chile. Según los cálculos del experto en infraestructura hospitalaria, Sergio Teke -director de R&T consultores y quien fuera jefe de Presupuesto e Inversiones del Ministerio de Salud (Minsal) en tiempos de Michelle Bachelet- el sistema asistencial chileno necesitará incrementar en al menos 1.659 la cantidad de enfermeras profesionales capaces de operar las nuevas camas críticas UCI y UTI que prometió el gobierno que estarían durante esta ola pandémica. Estas debieran estar disponibles en su totalidad hacia fines de mayo, según aseguró el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga.

Asimismo, serán necesarios nuevos 553 médicos de urgencia, 2.489 nuevos paramédicos, 830 nuevos auxiliares y 830 nuevos kinesiólogos. Sin embargo, la infantería clínica son las enfermeras profesionales, pues ellas son las responsables de los cuidados de los pacientes y de las decisiones de operación de dichas camas y sus equipos. 

El cálculo de Teke, quien ha sido consultor del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Organización Panamericana de la Salud, se basa en la información de camas críticas disponible en la red pública de servicios asistenciales y datos entregados por el gobierno vía La Tercera respecto del incremento de la infraestructura mínima para resistir la ola pandémica por Covid-19.

A su vez, ese dato fue cruzados por la cantidad mínima indispensable de personal clínico para atender camas UCI (una enfermera profesional por cada tres camas en turnos de ocho horas diarias, para ese caso), de acuerdo a Revista Chilena de Medicina Intensiva de 2004, elaborada por la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva en conjunto con el Ministerio de Salud y a la Guía Metodológica para Estudios de Pre-Inversión Hospitalaria.

Incrementos de capital humano asociado a infraestructura crítica que entrañan todo un desafío, para la cual el Minsal no ha dado luces acerca de cómo intentará abordarlo, atendiendo que eso implica la formación de 1.659 enfermeras profesionales en al menos la operación de ventiladores artificiales, los que son mínimos como para mantener con vida a los pacientes severos por Covid-19. 

Por ahora las capacitaciones y contrataciones han sido asunto de cada hospital en particular, según confidencian varias fuentes consultadas para este reportaje.

Saber de urgencias

En general, no todos los médicos conocen los detalles del manejo de ventiladores mecánicos. Los especialistas como anestesistas, internistas, intensivistas, kinesiólogos y algunos de urgencias saben manejarlos como parte de su formación. Sin embargo, estas no son las principales huestes que tendrán que atender la masiva llegada de pacientes severos por coronavirus.

Sí es el caso de las enfermeras profesionales, quienes vienen con una formación básica al respecto, por lo necesitan capacitación. 

Las capacitaciones para el uso de estas máquinas pueden variar desde conocimientos básicos, de un mes, hasta especializaciones y diplomados de un año. “Dependiendo de la especialidad, se enseñan los modos más básicos de los ventiladores mecánicos, pero los intensivistas e internistas manejan modos más complejos de uso. Hay que dar las órdenes correctas a la máquina para que simule como debiese respirar el paciente y no se rompa su pulmón, por aplicar mal el ventilador”, comenta a INTERFERENCIA una médico internista de Valparaíso.

“No hay suficiente personal en este momento. Se va a necesitar que los que hacemos turno, tengamos que hacer doble o triple turno. Además de los que dejaron de hacer turno vuelvan y de contratar a los que no tienen título reconocido”, comenta a INTERFERENCIA el médico José Miguel Bernucci, también dirigente del Colegio Médico. 

Con doble motivo, además, si se considera que un gran problema es que cuando un solo miembro de un equipo clínico da positivo en el examen de Covid-19, todo el resto debe irse a cuarentena obligatoria durante 14 días que pueden ser clave en materia de mortalidad por esta infección. De hecho este ya es un tema de preocupación, conforme revela este reportaje recién publicado por Ciper.

Ya el Colegio Médico advirtió, en un comunicado del 31 de marzo, sobre el foco que se debe poner sobre personal especializado en camas críticas. “Se vuelve especialmente relevante una planificación centralizada de la redistribución de tareas y horarios para el personal de salud, que logre dar respuesta a la pandemia, manteniendo las tareas impostergables que los servicios de salud tienen de forma habitual”, advertía el gremio.

En dicho documento, el Colegio Médico recomendaba contrataciones especializadas en uso de ventiladores y la necesidad de insumos de protección personal para los trabajadores de la salud, en especial los de pacientes UCI por Covid-19. Esto, debido a que estos profesionales tratan con portadores del virus ya confirmados, a diferencia de los pacientes que llegan por consultas a los recintos hospitalarios, donde su diagnóstico por Covid-19 no es seguro.

A pesar de la importancia de todo el equipo médico de estas áreas, sin duda son los enfermeros y enfermeras quienes estarán en la primera línea del combate contra el coronavirus. Cada una de ellas está a cargo de monitorear de cerca a al menos tres pacientes críticos por turno. 

“Nosotros como Federación de Enfermeras de Chile estamos pidiendo al Minsal que primero asegure los elementos de protección personal, para esto necesitamos mascarillas quirúrgicas y las N95. Y también pedimos y es parte de la estrategia del Minsal, contratar más recursos humano. En este momento hay enfermeras, personal de servicio y médicos que han sido contratados, principalmente enfermeras y técnicos, para convertir camas UTI en UCI”, cuenta Lina Araya, presidenta de la Federación de Enfermeras, que agrupa a las asociaciones sindicales de este gremio, del sector público, a nivel nacional.

Según Araya, las capacitaciones sobre el uso de ventiladores mecánicos se realizan habitualmente en los mismos hospitales. Según explica, la estrategia es que, además de un curso para su uso, las enfermeras estén varios meses aprendiendo en la práctica con profesionales con más experiencia en la UCI.

“El paciente que está en una cama con ventilación mecánica es un paciente que está en un estado crítico y por lo tanto es un equipo multidisciplinario el que lo ve. Entonces ese paciente tiene que estar con médicos, enfermeras y técnico paramédicos. Uno no puede decir un número exacto de cuántas enfermeras se van a necesitar, porque también depende de la estrategia que ocupe la institución. Por ejemplo, en algunos hospitales se usa la estrategia de poner a trabajar a las enfermeras más jóvenes en el mismo turno con las que tienen más experiencia en UCI. Otra estrategia es que las que llevan más tiempo trabajando en el hospital pasan a la UCI y las egresadas más jóvenes atienden en servicios más básicos”, comenta Lina Araya. 

Para la dirigenta, más de 1.600 enfermeras contratadas por el sistema de salud público para camas críticas es posible. Da como ejemplo, que solo cuando hay huelga de trabajadores en el Hospital de La Serena, donde trabaja, se contratan hasta 80 enfermeras de reemplazo. Araya reitera que lo importante es que dicha capacitación no sea online, como se rumoreaba que sería en algunas regiones, sino de manera presencial, por lo específico del conocimiento de las maquinarias médicas. 

Hasta el momento, las nuevas contrataciones de personal médico recién comienzas y no se registra capacitación desde el Minsal para el tratamiento de estos pacientes ni el uso de ventiladores mecánicos. Según cuenta Araya, las capacitaciones a enfermeras se han realizado en algunos hospitales, sin embargo, dependen de cada recinto, así como la estrategia para distribuir al personal con el que disponen. 

“Todo depende  de la cantidad de personal que se contrate, porque en algún momento tenemos que pensar que parte del personal se va a contagiar y va a ser necesario relevar personal, sobre todo en la UCI”, manifiesta Araya.

El informe de base

Las estimaciones para este reportaje fueron realizadas a partir del informe Capacidad instalada Red de Salud en Chile preparado por R&T Consultoría, Gestión e Inversiones, una consultora especializada en infraestructura y gestión hospitalaria, con el propósito de disponer de información de base sobre la materia ante la crisis por Covid-19. Esto, ante la ausencia de datos proporcionados por el Ministerio de Salud,  la inconsistencia de varios de ellos e informes y reportes de autoridades contradictorios entre ellos. Lo anterior incluye la data entregada por el presidente Sebastián Piñera respecto de otros reportes entregados por el Minsal. El reporte puede ser descargado al final de este artículo.

Un ejemplo de la inconsistencia de la información del Minsal dice relación con el catastro de camas críticas disponibles proveniente de hospitales y clínicas privados. El informe advierte que la autoridad sanitaria no está contabilizando camas privadas en las regiones de Coquimbo, Aysén y Magallanes. Según Sergio Teke, director de R&T, esto no tiene explicación de acuerdo a la realidada de cada región. “Hay recintos privados en esas regiones con camas críticas, no se entiende por qué no se contabilizan. Tampoco la autoridad ha mencionado si se están considerando la infraestructura de las mutuales y de los recintos militares”, dice Teke.

El informe también arroja dudas sobre el número de camas totales de recintos privados contabilizadas por el Minsal, el que es levemente menos elevado que el de camas públicas.

Respecto de las camas críticas el informe dice: “llama profundamente la atención que las camas críticas privadas de la Región Metropolitana, prácticamente doblen las camas públicas”.

“Estos datos son muy extraños, pues no corresponde a la estructura de los sistemas salud de Santiago”, explica Teke.

Otra información ministerial inconsistente es la cantidad de nuevas camas críticas que reportó el Minsal a través de La Tercera, para la región de Atacama. Según esa información, el gobierno dispondrá de 255 nuevas camas, habiendo hoy solo 32. Si es el caso y no hay un error, eso significa que Atacama tendrá 80 camas críticas cada cien mil habitantes, doblando a la región que le sigue; Aysén. 

Al respecto INTERFERENCIA se comunicó con el Ministerio de Salud para preguntar por dicha inconsistencia, pero no hubo respuesta.

También el reporte advierte que no existe o no se ha comunicado una estrategia para abordar requerimientos de infraestructura crítica que no se han discutido pero que son clave para los equipos de cuidado de pacientes severos, tales como carros de paro, monitores cardiacos portátiles, equipos de rayos x portátiles, electrocardiógrafos, entre otros. , entre otros. 

A su vez, no se conoce la existencia de una estrategia por parte del Minsal que se refiera al traslado de pacientes, ya sea a nivel intraregional como fuera de las región de origen. "En un contexto país donde existen zonas aisladas, lejanas y con centros asistenciales sin ventiladores mecánicos es fundamental conocer cuál será la logística de traslado, si así se requiere", señala Teke. 

 En cuanto a las propuestas, R&T sugiere hacer una completa reingeniería de los activos disponibles relativos a los hospitales en construcción y sus infraestructura antigua, como los nuevos hospitales Félix Bulnes en Santiago, el Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar, el Hospital Antofagasta Antiguo, el Hospital de Ovalle, el Hospital de Angol y el Hospital de Padre las Casas.

Esto, con el propósito de ganar metros cuadrados públicos que cuentan con las instalaciones necesarias para instalar camas hospitalarias críticas, intermedias y básicas, sin necesidad de incurrir en arriendos apresurados de hoteles o de Espacio Riesco.

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Comentarios

Comentarios

Buen informe. Desoladora eso si la perspectiiva de lo que viene en materia de disponibilidad de personal capacitado

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