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Jueves, 5 de diciembre de 2019
Continúan las situaciones extrañas

Autopsia de uno de los fallecidos en Kayser dice que fue baleado en su pie poco antes de morir

Nicolás Massai D.
Diego Ortiz

Se trata del único de los cinco cadáveres que permanecía sin identificar, reconocido finalmente como Luis Antonio Salas Martínez. Cabe señalar que no es el mismo cuerpo que presenta fragmentos metálicos en su muslo, el que corresponde a Andrés Ponce Ponce, ni tampoco el que presenta orificios en su tórax que no fueron indagados, perteneciente a Yoshua Osorio Arias, ambos casos informados por INTERFERENCIA.

El 21 de octubre la médico legista y criminalista del Servicio Médico Legal (SML), Vivian Bustos, realizó la autopsia de uno de los cadáveres encontrados en el incendio de la fábrica Kayser, ubicada en Renca. Hasta ese momento, ningún familiar de esta persona se había acercado a reconocerlo, por lo que permanecía en el organismo como NN.

Las conclusiones de Bustos acerca de este cuerpo dejaron ver un tema de importancia que, con seguridad, llamó la atención del fiscal a cargo del caso, José Morales, y del fiscal jefe de la Fiscalía Centro Norte, Xavier Armendáriz.

En el punto 7 de la autopsia, la doctora mencionó la presencia de una "lesión balística reciente con proyectil único retenido en pie izquierdo, lesión que debió limitar el desplazamiento del afectado". Acto seguido, en el punto 8, Bustos precisó que no era "posible descartar la actuación violenta de terceros sobre este cuerpo atendido el daño de la capa cutánea". 

Esta información fue remitida al fiscal Morales el 26 de octubre, misma fecha en que se le envió el resto de las autopsias de los cadáveres hallados al interior de Kayser. Diez días después el persecutor solicitó formalmente nuevos detalles sobre este hecho balístico.

Un cuerpo en el SML

Recién el jueves pasado el SML confirmó que el cuerpo con herida de bala era de Luis Antonio Salas Martínez. Hasta entonces no se tenía mucha información de este caso en particular, más allá de lo que le que había comentado el fiscal regional, Xavier Armendáriz, a los familiares de las otras víctimas de Kayser durante una reunión realizada en la Fiscalía Centro Norte el 30 de octubre. En esa ocasión, la autoridad les comentó a los familiares que el cuerpo todavía sin identificar presentaba una lesión producida entre 8 y 12 horas antes del incendio.

Armendáriz nunca respondió las preguntas que INTERFERENCIA le hizo respecto de la naturaleza de esa lesión. Sin embargo, durante los últimos días, este medio accedió a la autopsia que se le practicó al cadáver de Salas, firmada por la doctora Vivian Bustos, quien, además de trabajar para el SML, aparece con un contrato a honorarios en el Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar).

En la autopsia, Bustos describe primero una imagen radiológica en donde indicó que se podía apreciar "un elemento radio opaco de forma y dimensión compatibles con un proyectil balístico". Luego, cuando practicó la autopsia al cadáver, describió la fractura del primer metatarso del pie: una "fractura oblicua", e "inmediatamente por medial de esta fractura un proyectil de 6 mms de diámetro se encuentra retenido, mostrando señas de quemadura que homogeniza su aspecto con el de la piel quemada […] Está completo y no muestra deformaciones […] en los tejidos blandos adyacentes, infiltración hemorrágica escasa, rojiza". De acuerdo con la autopsia, esta fractura se encuentra siendo estudiada por la entidad. 

Posteriormente, el 4 de noviembre pasado –luego de que INTERFERENCIA publicara las dudas que habían sobre la autopsia realizada al joven Yoshua Osorio Arias, también hallado calcinado en Kayser con tres orificios en el tórax que el SML no indagó- Morales le pidió ampliar la información a la doctora Bustos a través de un oficio, particularmente en lo que hacía referencia a ese proyectil que fue encontrado en el cuerpo de Luis Antonio Salas Martínez.

La respuesta llegó cuatro días después, el 8 de noviembre:

[Pregunta fiscal Morales]: "En relación a la data de la lesión balística, en particular, cuántas horas previas al fallecimiento esta se podría haber provocado":

[Respuesta doctora Bustos]: "En los tejidos blandos adyacentes se detectó infiltración hemorrágica escasa, rojiza, lo que podría ser compatible con una lesión reciente, de algunas o varias horas de evolución. En ese mismo sentido, la carbonización de los tejidos blandos en ese sector fue bastante homogénea, lo que podría indicar que el sangrado externo fue escaso, sin alterar las características superficiales del sector, lo que igualmente podría ser un indicador de una lesión ya sin sangrado externo y posible de corresponder a un trauma no inmediato sino que mediado por algunas horas".

Si bien en la autopsia Bustos afirmó que esta lesión balística era "reciente", en la nueva comunicación con el fiscal Morales le especificó que pudo haberse producido unas horas atrás.

En ese mismo oficio que llegó a la Fiscalía Centro el 8 de noviembre, la médico legista le indicó al persecutor que el proyectil no había impactado "con algún elemento de mayor dureza antes de quedar retenido, por lo tanto, es posible que el daño en el cuerpo haya sido solo de tejido blando y no óseo". Para este argumento, Bustos dijo a su vez que el proyectil periciado "no muestra deformación ni pérdida de material".

Diferencias con Labocar

Ese dato que dice que la bala no fue deformada difiere de la información que entregó Labocar en su informe pericial balístico, fechado el pasado 7 de noviembre. Allí los expertos policiales indicaron que se trataba de un "proyectil de plomo desnudo, levemente deformado, de punta roma".

En el mismo documento policial se indica que el proyectil "podría pertenecer a la familia del .22 magnum". Este medio consultó a expertos en munición y armamento sobre esas características de ese proyectil, quienes lo describieron como uno usualmente ocupado en la caza de animales pequeños. Estos aseguraron que tanto Carabineros como la PDI y el Ejército no tienen incorporada en sus armas de servicio esta munición, optando generalmente por balas de mayor tamaño (como el calibre 9 milímetros). En Chile, el calibre .22 magnum es utilizado generalmente en rifles, aunque existen pistolas de mano capaces de dispararlo, siendo poco comunes en este país. 

Acorde a información recabada por este medio con familiares, Luis Antonio Salas Martínez sufrió una herida provocada por un arma de fuego hace alrededor de 12 años, que habría impactado en el mismo pie. Sin embargo, estos mismos familiares creen que la bala de la autopsia es reciente; de hecho, la doctora Vivian Bustos lo afirmó mediante dos documentos oficiales que le hizo llegar al fiscal José Morales. La familia, además, indicó que Salas tenía antecedentes penales. 

Un hematoma y varias fracturas

En la autopsia que la doctora Vivian Bustos le practicó al cuerpo de Luis Antonio Salas Martínez también se describieron otras situaciones que podrían resultar sospechosas. Por ejemplo, un hematoma subdural en el encéfalo de un peso de 30 gramos. Anteriormente, el experto forense Luis Ravanal ya había declarado a INTERFERENCIA que este tipo de evento se debe más bien a traumas, que a algo producido por el efecto del calor.

Este hematoma fue enviado a laboratorio para buscar si tiene monóxido de carbono, lo que ayudaría a determinar si es que esta lesión fue antes o después de su muerte, la que según Bustos ocurrió por inhalación de productos de la combustión.

Lo que no se estudió en la autopsia guarda relación con fracturas costales encontradas a la altura del tórax, en el lado izquierdo.

Este detalle viene a profundizar las críticas que han recaído ahora último sobre las pericias que ha realizado en este caso el SML a los distintos cuerpos encontrados en la fábrica Kayser. Al de Yoshua Osorio Arias, por ejemplo, se le encontraron tres orificios en el tórax que ni siquiera fueron medidos para indagar en sus causas; y al de Andrés Ponce Ponce, se le hallaron restos metálicos en el muslo izquierdo, los que tampoco fueron investigados.

INTERFERENCIA se contactó con el fiscal José Morales para hacer algunas consultas a partir de este artículo. Sin embargo, el persecutor afirmó que no podía responder preguntas.

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Comentarios

Comentarios

Me encanta este medio, por su rigurosidad y compromiso con la verdad

Una acotación para mejorar su excelente artículo, estimados periodistas. En cuanto a este párrafo: "Si bien en la autopsia Bustos afirmó que esta lesión balística era 'reciente', en la nueva comunicación con el fiscal Morales le especificó que pudo haberse producido unas horas atrás." Tengan presente que el término 'reciente' en el uso médico-patológico tiene un significado ligeramente diferente al que le damos cotidianamente. En términos médicos una lesión reciente es precisamente una que ocurrió dentro un rango de horas, ¡eso no significa que fue inmediatamente!. 'Reciente' significa que una lesión presenta diferencias respecto a una lesión 'Crónica'. Una lesión crónica presenta varios signos que surgen luego de que el organismo inicia el proceso de inflamación para combatir posibles infecciones y reparar el tejido dañado. Una lesión reciente, en cambio, no presenta signos aún de inflamación mayor y reparación. Por lo tanto, no existe contradicción alguna entre ambas declaraciones de la Doctora Bustos. No hubo cambio en la declaración, como parecen querer insinuar. Ojo con eso. Saludos!

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