En 2022, después de 36 años de ausencia, Canadá volvió a un Mundial. No ganó ningún partido, pero sí hizo algo que nunca había hecho antes: marcar un gol. Lo anotó Alphonso Davies, el mismo jugador que nació en un campo de refugiados en Ghana, hijo de padres liberianos que huyeron de la guerra civil, y que a los cinco años llegó con su familia a Edmonton. Hoy es el mejor futbolista de la historia canadiense y juega en el Bayern Múnich.
Canadá es una monarquía constitucional federal —el jefe de Estado es el rey Carlos III, representado por un Gobernador General— con gobierno parlamentario. El primer ministro es Mark Carney, ex gobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, quien asumió en 2025. Es el país más grande del mundo por superficie después de Rusia, con dos idiomas oficiales —inglés y francés— y una identidad construida sobre la diversidad y la inmigración.
En el Mundial 2026 llegan como uno de los tres países anfitriones, junto a México y Estados Unidos. Es la primera vez en la historia que organizan una Copa del Mundo. Y también la primera vez que juegan en casa, —una presión enorme para una selección que nunca ha ganado un partido mundialista en sus tres participaciones (1986, 2022 y 2026)—. La gran figura sigue siendo Alphonso Davies, aunque llega al torneo con una seguidilla de lesiones musculares que tiene a todo el país en vilo.








Comentarios
Añadir nuevo comentario