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Martes, 13 de noviembre de 2018
Campaña falsa se lanzó hace un año

Chilezuela: la fake news que llevó a Piñera a La Moneda

Pedro P. Ramírez Hernández

¿Se acuerdan de esas cadenas de whatsapp que advertían que Chile podría convertirse en Venezuela? INTERFERENCIA reconstruyó su origen. El actual canciller Roberto Ampuero jugó un papel clave en esa campaña.

“Nicolás Maduro respalda al ‘compañero Alejandro Guillier’. Esto no es campaña del terror, sino lisa y llanamente la campaña del Chavismo y el Castrismo en favor de Guillier”.

Al mediodía en punto del martes 28 de noviembre de 2017, en medio de la segunda vuelta de la campaña presidencial, Roberto Ampuero posteó ese mensaje en su cuenta de Twitter. El comentario en la red social del entonces asesor de Sebastián Piñera registró 599 comentarios, 886 retweets, 452 me gusta y más de 6 notas en la prensa tradicional. La frase iba acompañada de un pantallazo sacado de la cuenta del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, donde publicó su incondicional apoyo a “Alejandro Guillier, el precandidato bolivariano a la presidencia de Chile”. Es decir, el actual ministro de Relaciones Exteriores chileno estaba reaccionando a un tuit de Caracas.

Las redes sociales estallaron con las declaraciones de Erika Olivera y comenzaba a nacer el fenómeno que, a fines del año pasado, se conoció como “Chilezuela”. 

O eso se creía. Sin embargo, hubo dos cosas que no cuadraban. La primera, es que esa cuenta de Twitter de Maduro era falsa. La segunda, es que el supuesto mensaje de hermandad bolivariana dirigida a Guillier databa del 15 de noviembre de 2016. O sea, esta fake news había sido posteada un año antes.

De hecho, cuando salió el mensaje original, los entonces asesores del derrotado candidato de la Nueva Mayoría se lo tomaron con humor y tuitearon: “A propósito de este saludo que circula, pronto recibiremos apoyos de Angela Merkel y el Papa Francisco”.

"Chilezuela"

Los resultados de la primera vuelta el 19 de noviembre de 2017 sorprendieron a muchos. El candidato de la oficialista Nueva Mayoría Guillier estuvo a punto de ceder el segundo lugar a la abanderada del Frente Amplio Beatriz Sánchez. Y Piñera y la derecha, que con el eslogan de los "tiempos mejores", pensaron en algún momento que incluso podrían lograr la mayoría absoluta en la primera votación, se habían quedado muy lejos de ello.

Para el balotaje las cosas estaban apretadas. La suma de la votación de los presidenciables de la centro izquierda superaba en casi cinco puntos a la de los dos candidatos derechistas. Pero en la política actual las matemáticas lineales ya no cuentan.

Piñera y su comando, desilusionados por ni siquiera haber alcanzado el 40% de la votación, supieron leer muy bien el nuevo escenario. El primer paso fue apostar por la estrategia convencional de acercarse al centro y reconocer, pese a lo dicho en la campaña hasta ese momento, que el gobierno de Michelle Bachelet había generado avances en temas como la inclusión educacional.

Chilezuela se tomó la agenda durante toda esa semana. Cuando el efecto comenzó a menguar, Roberto Ampuero publicó en Twitter su comentario, replicando el post falso de Nicolás Maduro.

Pero ello no era suficiente. Y copiando, en parte, el exitoso libreto de campañas derechistas como la de Donald Trump o el Brexit, el candidato de Chile Vamos desplegó en paralelo una campaña de noticias falsas y desinformación.

El pitazo inicial sucedió apenas dos días después de la primera vuelta. El martes 21 de noviembre, la deportista y recién electa diputada por Renovación Nacional, Erika Olivera, concedió una entrevista a Ahora Noticias, el noticiario de Mega que es el canal de TV más visto del país. En esta insinuó que el proyecto de Guillier podría terminar en algo como la Venezuela de Maduro.

“A mí no me gustaría tener un país como Venezuela. Y lo digo sinceramente", afirmó la atleta. "No me gustaría que mis hijos vieran una realidad como la que vemos a través de los medios de comunicación, lo que están viviendo millones de venezolanos”. 

Las redes sociales estallaron con sus declaraciones y comenzaba a nacer el fenómeno que, a fines del año pasado, se conoció como “Chilezuela”. 

Un día después de los dichos de Olivera, Piñera recogió el guante e insistió en sus afirmaciones. “Érika, que es una maratonista, está mirando el largo plazo", aseguró. "Sin duda, Chile no es Venezuela, pero cuidado, los países no tienen comprado su futuro ni garantizado su progreso".

Chilezuela se instaló y se tomó la agenda durante toda esa semana. Cuando el efecto comenzó a menguar, exactamente una semana después, Ampuero publicó en Twitter su comentario, replicando al post falso de Maduro.

Reaccionando al tuit de su asesor, Piñera aprovechó para comparar a Guillier con Maduro: “Yo veo que el candidato Guillier está cada día más violento, más demagogo, más populista, más errático y se parece cada día más a Maduro, y yo me pregunto a dónde nos conduce ese camino”. El futuro vencedor de los comicios usó la ocasión para indicar que un eventual gobierno de Guillier estaría dominado por el Partido Comunista y por los sectores más extremistas del país.

Ampuero, el twittero

El escritor Roberto Ampuero -que durante su juventud fue de izquierda, pero que en las últimas décadas ha ascendido como referente cultural de la derecha con base en denunciar las supuestas falacias ideológicas de ese sector político- tardó en reaccionar ante el hecho de que él estaba difundiendo noticias falsas. 

“En muchos años más, cuando se pregunten los analistas cual fue el hito inicial que introdujo la posverdad en las elecciones chilenas, tendrán que recordar el tweet del ex ministro de cultura Roberto Ampuero, citando un inexistente apoyo de Maduro a Guillier", escribió Carlos Correa.

Recién a las 13:21 horas del miércoles 29 de noviembre, cuando su comentario ya llevaba 25 horas circulando en la red social, hizo un intento por rectificar. Dicho sea de paso, 25 horas en las redes sociales es el equivalente contemporáneo a guardar silencio durante años en épocas anteriores. 

"Efectivamente, me informan que este supuesto mensaje del dictador Nicolás Maduro no corresponde a la realidad y lo incluí en el fragor del debate twitteriano", escribió ese día. "Lamento haber inducido a error a quienes me leen y pido las disculpas del caso".

Pero a esas alturas el fenómeno de "Chilezuela" ya estaba fuera de control en las redes sociales. El futuro canciller chileno había realizado ya su aporte a para fomentar la campaña de fake news.

Llama la atención que, al revisar la cuenta de Roberto Ampuero en la aplicación Twitter Audit, especializada en encontrar cuentas falsas, esta arroja que 12.444 de sus seguidores son potencialmente falsos. Es decir, se trata de cuentas controladas por particulares o empresas que se dedican a retwittear, darle me gusta y comentar publicaciones para facilitar su viralización. En el caso del presidente Piñera, la cifra es aún más elevada. Potencialmente un 49% de las cuentas que lo siguen, es decir un millón de seguidores, son falsos

El mismo día en que Ampuero realizó su mea culpa, la presidenta Bachelet acusó a la derecha de realizar una campaña del terror. "Aquí lo que se ha hecho es una comparación con Maduro", aseguro a la prensa. "Y al mismo tiempo que en las redes aparece este tema de Chilezuela, aparecen videos de venezolanos diciendo que si gana tal candidato esto va a ser el comunismo. Hay una campaña del terror bien clara".

A inicios de diciembre de 2017, Carlos Correa, hijo de Enrique Correa y ex miembro de la firma Imaginacción fundada por su padre en los años 90, escribió en una columna para Tele 13: “En muchos años más, cuando se pregunten los analistas cual fue el hito inicial que introdujo la posverdad en las elecciones chilenas, tendrán que recordar el tweet del ex ministro de cultura Roberto Ampuero, citando un inexistente apoyo de Maduro a Guillier. Que sea un escritor el que difunda tal disparate lo hace aún más sabroso, pues recuerda a las falsificaciones descritas por Umberto Eco en su novela el Cementerio de Praga”.

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