Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Miércoles, 27 de Octubre de 2021
Covid-19

Científicos afirman que Minsal tiene un ‘cerco de datos’ que impide investigar bien la pandemia en Chile

Lissette Fossa
Camilo Solís

Afirman que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencias no han entregado datos desagregados clave para comprender qué está pasando con la pandemia, en especial ahora con la amenaza de la variante delta. Ejemplifican con los datos desagregados de pacientes UCI vacunados por fecha de inoculación, comunas de origen y comorbilidad. 

“Julio César, si podemos aprovechar tu pantalla para pedir a las autoridades del Minsal y especialmente al doctor Araos, que libere los datos de los enfermos en UCI, de acuerdo a su estatus de vacunación, a cuantas dosis ha recibido cada uno, y por supuesto también entreguen esos datos abiertos, para que la comunidad científica pueda analizar los distintos tipos de vacunas y cómo se están representando los pacientes en UCI. Esa información no ha sido entregada en forma abierta, es muy importante socializarla”, expresó a Julio César Rodríguez, esta mañana en el matinal de Chilevisión, el doctor Ignacio De la Torre, presidente del Colegio Médico de Valparaíso.

El malestar de De la Torre es expresión de la incomodidad de muchos médicos y científicos chilenos que han insistido desde hace meses sobre la necesidad de publicar los datos en detalle, es decir, desagregados, de los pacientes UCI, de los testeos, efectividad de las vacunas y trazabilidad, entre otros relacionados al control de la pandemia. Dichos datos les permitirían a los científicos generar esquemas, gráficos y predicciones sobre la pandemia, y comprender mejor la efectividad de las vacunas empleadas en el país, por ejemplo.

Según publicó hace unos días en su cuenta de Twitter el físico y académico de la Universidad Mayor, Rafael González, esto se puede considerar un “apagón de datos”. 

El físico Rafael González considera que el gobierno ha implementado un "apagón de datos".

“Molesta que tengamos un apagón de datos hace meses. No se siguieron liberando más datos. Salvo excepciones. #COVID19.  No tenemos datos de cantidad de test BAC, NO-BAC ni nada de vacunación, UCI, etc. Ni desagregado”, afirmó González en su cuenta, un mensaje que fue compartido por distintos académicos y científicos en esta red social.

Con datos BAC, González se refiere a las búsquedas activas de casos; una estrategia que incluye a aquellas personas que periódicamente se hacen test, por ejemplo, mineros, futbolistas o viajeros, a los que se les solicita tener PCR negativo de antemano. Según González, conforme explica a INTERFERENCIA, cuando el ministro Enrique Paris informa las cifras de testeo y positividad, debiese separar los datos de positividad de los servicios de salud a los de la búsqueda activa de casos (BAC), ya que la positividad en esta última es muy baja, menos de un 5%, mientras que en los servicios de salud ronda el 18%. Al sumarlas, la cifra total no es clara sobre el panorama de contagios. Esta suma genera que la positividad baje.

“Ojalá los datos estén lo más desagregados posibles, como los que entrega el DEIS cuando son datos individualizados, anónimos, no hay rut ni nombre, pero entregan comunas, edad, donde falleció, si en la casa o en hospital, etc.”, comenta González sobre los datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud, el cual mejoró considerablemente su reporte tras la salida de Jaime Mañalich, en medio justamente de una crisis por acusaciones de ocultamiento de la información sobre la cantidad de muertos por la pandemia que el Minsal reportaba al país, existiendo discrepancia respecto de la que entregaba a la Organización Mundial de la Salud.

“Es posible que las cifras de positividad (es decir, la relación entre la cantidad de test que se hacen y la cantidad de contagiados que se detectan en esos exámenes) nos estén llevando a un desconfinamiento adelantado; esto, debido a que la positividad es muy sensible a errores metodológicos (por ejemplo, testear lugares y situaciones donde el número de test positivos sería menor)”, escribió Rafael González, junto a Gonzalo Bacigalupe y Muriel Ramírez Santana en una columna en Ciper en septiembre pasado.

“Sin datos, sin cifras confiables, y sin definiciones ni protocolos coherentes con la experiencia internacional y el consenso de la comunidad epidemiológica continuamos en un viaje a ciegas”, finalizaba esa columna, que generó reacciones del ministro Enrique Paris, tras sumarse a las críticas el centro de estudios Espacio Público, ligado al economista Eduardo Engel. 

“Esta acusación que se encubre bajo un manto de un centro de estudios y un centro académico me parece gravísima. Es imposible que hayan estímulos -no sé de qué tipos, ojalá lo aclararan- que permitan bajar artificialmente el porcentaje de resultados de la PCR”, señaló Paris en ese momento.

“No ha habido ningún avance en la entrega de datos y eso es una vergüenza. Porque los datos pertenecen a todos y todas las personas que viven en este país. Deben ser abiertos y adecuadamente desagregados para que la comunidad investigadora y científicos puedan hacer un análisis crítico de lo que está pasando" dice la doctora Mercedes López.

El informe de Espacio Público de ese mes indicaba que “los valores que se están reportando en semanas recientes podrían ser artificialmente bajos, pues existen incentivos para hacer tests a personas con baja probabilidad de estar contagiadas".

Mercedes López, médico doctora en ciencias biomédicas y académica de la Universidad de Chile, advierte sobre la importancia de la publicación detallada de datos, especialmente si se quiere aplicar una nueva estrategia para enfrentar el Covid-19.

“Para elaborar esa estrategia nueva, con un escenario nuevo por la nueva variante delta que potencialmente puede ser más complicada, necesitamos datos, para saber en qué sentido u orientación vamos a dar a este cambio de estrategia”, explica López.

“No ha habido ningún avance en la entrega de datos y eso es una vergüenza. Porque los datos pertenecen a todos y todas las personas que viven en este país. Los datos no pueden ser cercados, son propiedad de todos los chilenos. Deben ser abiertos y adecuadamente desagregados para que la comunidad investigadora y científicos puedan hacer un análisis crítico de lo que está pasando. Eso es fundamental”, agrega López.

Qué pasa en las UCI

A pesar de la molestia del ministro Enrique Paris, las cifras siguen siendo vagas, no sólo respecto a la positividad en general de los testeos y de que la información en esta materia no se entregue de manera desagregada, sino también respecto a las características de las personas que están en UCI -perfiles de edad, procedencia y comorbilidades, por ejemplo- y el cruce de esos datos específicos con su estatus de vacunación.

Para la genetista, doctora de la Universidad de Bologna y CEO de GEDIS Biotech, Florencia Tevy, además se hace necesario que el Ministerio de Salud entregue la información desagregadas de los casos positivos y negativos con test de antígenos y con test PCR.

“En el caso de los test de antígenos, tampoco conocemos el tipo de test que se está aplicando; las marcas. Algunas de ellas son menos sensitivas. En general está aceptado que se ocupen estos test para detectar casos positivos, pero si la sensibilidad de estos test es muy baja, un resultado negativo debería irse a PCR para confirmar”, comenta Tevy.

Para Mercedes López, es necesario conocer la información clave para trasparentar las características de aquellos pacientes que hoy están hospitalizados y en UCI, en especial sobre si están vacunados o no, cuántas dosis recibieron y hace cuánto tiempo. 

“Primero, necesitamos datos, por ejemplo, saber la eficacia que está teniendo la vacuna en distintos grupos etarios y en distintas comunas y regiones del país. Necesitamos ir evaluando aquello, con distintas morbilidades, entre la gente más pobre y los más ricos, etcétera. Para eso, necesitamos datos desagregados que ya existen”, comenta López.

Tercera dosis ¿y la información de base?

“En segundo lugar, necesitamos los datos inmunológicos. El grupo de la Universidad Católica, dirigido por Alexis Kalergis, impulsó un estudio clínico que hace un tiempo sacó resultados preliminares, pero ya han pasado varios meses de esos resultados preliminares. Entonces, yo me imagino que ya hay datos sobre la inmunogenicidad de la vacuna, que tiene que ver con varias preguntas que se plantean hoy día ¿Necesitamos una tercera vacuna? ¿Esa tercera dosis va a ser para todos los grupos etarios o solo para algunos? ¿Necesitamos cambiar el esquema de vacunación? Preguntas que tienen que ser resueltas”, consigna López.

Según explica la académica, muchos de estos datos son necesarios para preparara una buena estrategia de política pública, pero también, sirven para ver la efectividad de las vacunas en la población y frente a distintas variantes del SARS-COV-2.

Para Florencia Tevy, es clave transparentar los resultados en detalle del estudio que se dio a conocer en abril, liderado por Rafael Araos, que anunció que la efectividad de CoronaVac, la vacuna del laboratorio chino Sinovac. El estudio dice que al día 14 después de la segunda dosis la efecitividad es de un 67% de para prevenir los síntomas de Covid-19; de 85% para prevenir la hospitalización; de 89% para prevenir ingreso a UCI, y de 80% para prevenir la muerte debido a Covid-19. Tras casi tres meses del anuncio, el estudio no se ha publicado ni ha pasado por la etapa de revisión de pares, práctica que permite que otros científicos revisen los datos y la metodología de una investigación.

Para la genetista Tevy conocer la información detallada de lo relativo a la CoronaVac no solo permite conocer su eficiencia en los distinos tramos de edad y comorbilidades, sino que también los tiempos en que la vacuna ofrece protección. 

Tevy cree que es necesario conocer la efectividad de la vacuna en distintos tramos de edad y también en pacientes con diversas comorbilidades, es decir, su comportamiento en personas que tienen distintas enfermedades de base.

“Otro dato importante al que no hemos podido acceder es el porcentaje de seroconversión de la vacuna, es decir, la cantidad de personas que luego de determinado periodo de tiempo siguen presentando anticuerpos circulantes. Hace poco en una publicación de La Tercera, Alexis Kalergis dijo que la vacuna de Sinovac luego de seis meses seguía siendo efectiva para dos tercios de los vacunados ¿De dónde provienen esos datos?”, agrega Tevy. 

“Contar con estos datos es fundamental porque permite elaborar mejores estrategias, tomar mejores decisiones farmacológicas o no farmacológicas. pero no solo eso, sino que socializar estos datos genera mayor sensación de confianza, de tranquilidad en la población”, afirma la genetista.

Mercedes López advierte, además, que es importante que los científicos tengan toda la información disponible y con detalle de la pandemia, y ésta no quede entre los científicos asesores del Minsal, no solo para que esté abierta a críticas y revisión, sino también “para contribuir y ayudar con propuestas”.

“No es posible que autoridades de gobierno o de comité asesores de gobierno que tienen disponible datos, publiquen artículos con esos datos, cuando nos tienen cercados los datos a nosotros. Eso no es posible, ahí hay un problema de conflicto de interés y de ética básica y alguien tiene que llamar la atención sobre esto”, advierte López.

Oscurantismo pandémico

Los cuestionamientos a la forma en que el gobierno ha llevado a cabo el manejo de la información y los datos relacionados con la pandemia han sido fuertemente criticados desde los inicios de la pandemia. Basta recordar las discrepancias entre la información de fallecidos que el ex ministro Mañalich reportaba en sus informes periódicos y la información que por el contrario reportaba el Minsal a la OMS.

A eso se suma la existencia de mapas georreferenciados de personas contagiadas en distintas localidades del país a pocos meses del inicio de la pandemia, situación que fue revelada por INTERFERENCIA en mayo del año pasado, y que generó molestia en los alcaldes de distintas comunas debido a que esa información no había sido compartida con ellos para poder elaborar mejores estrategias para enfrentar la pandemia.

Posteriormente, en el contexto de un proceso penal llevado en contra de Sebastián Piñera y Jaime Mañalich -iniciado por Daniel Jadue- el gobierno se negó a entregar a la Fiscalía que investigaba estos hechos una serie de correos electrónicos del Ministerio de Salud, en circunstancias que la justicia estaba ordenando que estos datos se entregaran a la Fiscalía como insumo investigativo. 

Además de esto, recientemente, tanto Ciper como INTERFERENCIA han publicado artículos en los que se refieren a las malas prácticas que ha tenido el Minsal en términos de dar respuesta a solicitudes de información pública reguladas por la Ley de Transparencia. Un ejemplo de estos es que, a pesar de la solicitud de diversos medios, incluído INTERFERENCIA, ni el ministerio de Salud ni el de Relaciones Exteriores ha hecho público los contratos para la scompra de vacunas con el laboratorio Sinovac ni con Pfizer. La negativa en entregar datos se repitió incluso en aquellos casos donde el propio Consejo para la Transparencia (CPLT) se pronunció a favor de los requirentes en amparos de información.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Se confirma la plandemia. Esconden los datos especialmente los Miles de nuestros con una o dos dosis... El mío Piñera firmó acuerdo con la visita de Gates 6 meses antes. Ello dijo en una entrevista... Los acuerdo con los laboratorios se hicieron meses antes. Si el borrego no despierta...

Añadir nuevo comentario