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Sábado, 21 de septiembre de 2019
Análisis al referéndum

Cuba expande derechos pero rechaza cambio radical en su nueva constitución

María Isabel Alfonso (The Conversation)

Más de seis millones de ciudadanos aprobaron las nuevas bases fundamentales de la isla, el pasado domingo 24 de febrero. ¿Cuáles son los principales cambios?

Cuba rechazó la propuesta para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en su nueva constitución, una medida que decepcionó a algunos activistas de los derechos homosexuales.

Un artículo que habría redefinido el matrimonio como una "unión entre dos personas", en lugar de una "unión entre un hombre y una mujer", se eliminó de la nueva constitución, escrita el año pasado por la Asamblea Nacional, analizada y debatida en miles de reuniones públicas en toda la isla y, el 24 de febrero, aprobada por el pueblo cubano en un referéndum.

Pero el matrimonio igualitario no está totalmente fuera de la mesa en Cuba.

El matrimonio ahora se define en la constitución como "una institución social y legal" y "una forma de organización familiar". En otras palabras, el matrimonio entre personas del mismo sexo no está explícitamente permitido, pero tampoco está estrictamente prohibido.

Así es como funciona el cambio social en estos días en Cuba, mi país de origen y el tema de mi investigación académica. El progreso ya no es revolucionario. Viene lentamente, y se enmascara en la moderación.

Cambio lento

De este modo, Cuba ha sufrido una metamorfosis gradual y dramática bajo los gobiernos de Raúl Castro y su sucesor, el presidente Miguel Díaz-Canel.

Gracias a un deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba con el presidente Barack Obama, los turistas estadounidenses comenzaron a visitar el país comunista por primera vez desde que la administración Kennedy impuso un embargo comercial a Cuba después de la revolución comunista de Fidel Castro en 1959.

A partir de 2008, Castro abrió la economía a algunas inversiones extranjeras y permitió que los trabajadores cubanos, confinados a empleos gubernamentales, crearan pequeñas empresas.

La nueva constitución, la cuarta actualización del documento fundacional de Cuba, crea una posición legal oficial para las reformas económicas de Castro, que se mantuvieron en el limbo legal en virtud de una constitución de la época de la Guerra Fría que no reconocía la propiedad privada o el sector empresarial.

Muchos cubanos esperabann que el proceso de reforma también expandiera las libertades civiles, alineando la ley cubana con una sociedad cambiante.

Queda por verse si el gobierno realmente respetará el nuevo derecho de los cubanos a formar organizaciones independientes, especialmente si esos grupos son de naturaleza política.

Los grupos de derechos LGBTQ, en particular, lanzaron campañas de concientización pública sobre la diversidad sexual. A fines de 2018, el camino parecía haber sido pavimentado para el matrimonio gay.

Pero los grupos religiosos se opusieron ferozmente al movimiento y, en última instancia, el gobierno eliminó la expresión que define al matrimonio como una "unión entre dos personas".

Aciertos y desaciertos

La nueva constitución aprobada, sin embargo, amplía sustancialmente los derechos sociales, políticos y económicos en Cuba. Limita a los presidentes cubanos a dos mandatos de cinco años cuando, anteriormente, no habían límites de plazo. También crea una posición de primer ministro y fortalece el gobierno local, eliminando el poder del ejecutivo. El sistema de justicia penal en Cuba ahora opera sobre la presunción de inocencia, no de culpabilidad.

La libertad de reunión, por mucho tiempo restringida en la isla, también se ha ampliado.

Anteriormente, los cubanos tenían el “derecho de reunirse, manifestarse y asociarse, con fines lícitos y pacíficos”, pero solo como parte de la llamada “organización de masa”, el término cubano para los grupos estatales. La nueva constitución elimina las palabras "organizaciones de masa", despolitizando la libertad de reunión.

Queda por verse si el gobierno realmente respetará el nuevo derecho de los cubanos a formar organizaciones independientes, especialmente si esos grupos son de naturaleza política.

"Las reuniones espontáneas [en Cuba] no se ven de manera positiva y siempre se perciben como el producto de una potencia extranjera", escribió José Gabriel Barrenechea de La Trinchera, un blog de y para "jóvenes marxistas".

Mayor igualdad

La constitución anterior de Cuba prohibía la discriminación por motivos de raza, color de piel, sexo, origen nacional y creencias religiosas. Ahora se han agregado a la lista género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, discapacidad y origen territorial.

Sin embargo, la Asamblea Nacional no propuso ninguna política de acción afirmativa, que habría sido un paso más radical hacia la igualdad.

El veredicto también se confunde sobre cómo las mujeres se enfrentan a las nuevas leyes.

La Revolución Cubana de 1959 tuvo como objetivo abolir todas las diferencias económicas y raciales entre los cubanos, de los cuales al menos el 36 por ciento son afrocubanos. Y los niveles de desigualdad de Cuba siguen siendo muy por debajo de otros países de la región.

Pero las recientes reformas económicas que aumentaron la prosperidad para algunos han dejado atrás a ciertos grupos minoritarios, como los afrocubanos y los adultos mayores. Los estatutos contra la discriminación no hacen nada para cerrar la creciente brecha salarial.

El veredicto también confunde sobre cómo las mujeres se enfrentan a las nuevas leyes.

El aborto, que a diferencia de la mayoría de América Latina y el Caribe ha sido de fácil acceso en Cuba, ahora está protegido oficialmente en una disposición que garantiza el acceso de las mujeres a los servicios de salud reproductiva. Y todas las formas de violencia de género, no solo el abuso doméstico y la agresión sexual, sino también el acoso en las calles y la intimidación en el lugar de trabajo, están criminalizadas.

Sin embargo, se eliminó la garantía constitucional popular de que el gobierno proporciona cuidado infantil universal y gratuito a todas las mujeres trabajadoras.

Esto aleja la carga del cuidado del gobierno y de la familia. En una sociedad patriarcal como la de Cuba, creo que las mujeres asumirán inevitablemente estos deberes domésticos.

Los cubanos evidentemente temían que otros derechos anunciados también se podían perder.

En las reuniones públicas en toda la isla el año pasado, las personas solicitaron con frecuencia garantías de que se mantuviera la atención médica universal y la educación pública gratuita a través del nivel de postgrado.

Así fue.

Derechos diferidos

Pero algunos derechos largamente esperados siguen siendo difíciles de alcanzar.

Los medios independientes aún están prohibidos, un golpe a los blogs y sitios de noticias alternativas que han surgido para llenar el vacío de información en un país donde todas las fuentes de noticias son propiedad del gobierno.

Algunos analistas han observado que, como en el caso del matrimonio gay, el lenguaje que define el papel de los medios en Cuba se ha relajado un poco. Y en diciembre, el gobierno anunció que permitiría a los cubanos acceder a Internet en sus celulares.

Esto puede dejar la puerta abierta para una mayor libertad de prensa en el futuro.

Sin embargo, en mi análisis, la política regional hace que sea poco probable que ocurra pronto.

Durante seis décadas, el gobierno de los Estados Unidos ha tratado de desestabilizar a la sociedad cubana mediante la transmisión de mensajes anticomunistas por radio y televisión.

Ahora, la Oficina de Transmisiones de Cuba de los Estados Unidos ha dirigido su atención a las redes sociales. La administración de Trump en 2018 admitió que intentó crear cuentas de Facebook falsas para fomentar la disidencia en la isla, aunque dice que el proyecto "nunca despegó".

Es probable que esta revelación solo fortalezca la decisión del gobierno de limitar el acceso de los cubanos a la información.

El proceso de reforma constitucional ha confirmado que el progreso radical en Cuba tendrá que esperar. Pero Cuba está cambiando, en zigzag, tal vez no tan rápido como algunos podrían esperar.

*Este artículo fue escrito por María Isabel Alfonso, profesora de Español del St. Joseph's College de Nueva York, para The Conversation. 

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