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Domingo, 28 de Noviembre de 2021
Poder empresarial

Doble militancia: Los cruces de directorios entre el sector público y privado con la Cámara Chilena de la Construcción

Joaquín Riffo Burdiles

Una investigación da cuenta de cómo distintos ejecutivos y políticos se han pasado de directorios ligados al gremio de la construcción a importantes cargos en instituciones y empresas públicas, y viceversa. Aparecen nombres como René Cortázar, María José Záldivar, Fernando Coloma, Alberto Etchegaray, Fernando Echeverría y Carlos Hurtado.

En artículos anteriores, INTERFERENCIA develó como desde 2019 la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) es la entidad con más reuniones de lobby en el país, junto con mapear la extensa red de influencias institucionales del gremio de la construcción

Lo anterior corresponde a parte de la investigación de David Kornbluth Camblor, politólogo que se dedicó a estudiar las transformaciones productivas que tuvo el empresariado de la construcción, en el marco de transformaciones del capitalismo en términos más amplios, en el contexto de una investigación doctoral, y que recoge todas aquellas actividades que registran encuentros institucionales de la CChC en dicho periodo.

Ahora, a partir de ese estudio, aparecen también los cruces de aquellos directores del gremio que también han ocupados altos cargos en el sector público. Algo que se puede visibilizar incluso desde mediados del siglo pasado, y que muestra la estrecha cercanía entre poder público y privado, los cuales se van entrelazando hasta identificar a diversos actores que van pasando de directorios empresariales a importantes puestos en ministerios, otras entidades estatales y empresas públicas. 

En conversación con este medio, Kornbluth explicó que el objetivo de esta parte de la investigación era precisamente describir las interconexiones que se dan en el marco de la circulación en el sector privado y el público, para luego realizar un ejercicio de interconexión a partir de los directorios de las principales empresas ligadas al gremio de la construcción, lo que se construyó utilizando información pública.

En cuanto a la metodología, el investigador describió que “tomó mucho tiempo pero es muy simple. Consistió en usar fuentes de información pública, buscar los directorios de las empresas, poner en lista a cada uno de los directores de las empresas utilizando su nombre y ambos apellidos. Se elaboró una lista con todos estos directores y eso se cruzó en un programa computacional con una lista histórica de personas que hayan ocupado cargos públicos en el Estado, considerando sólo a los dos principales cargos dentro de las instituciones, es decir, ministros, subsecretarios, superintendentes, etc.” 

De esa forma, para la construcción del diagrama, que considera las interconexiones directoriales hasta 2018, se consideraron 77 directorios, sin contar a las 15 instituciones estatales (ministerios y empresas públicas). Además, están los directorios de 12 gremios dentro del esquema, 27 empresas inmobiliarias/constructoras, 5 empresas concesionarias, 9 empresas de ILC (Inversiones La Construcción), 14 empresas de la red social de la CChC y 10 empresas proveedoras de materiales de construcción. 

“Eso lleva a un listado de más de 400 personas con cargos distintos. Lo que se muestra es que en efecto hay muchas relaciones directoriales que son un rasgo característico del capitalismo financiero, lo que está escrito en toda la literatura sociológica y de economía política al respecto”, sostiene Kornbluth.  

A partir del estudio aparecen los cruces directoriales que ha tenido el gremio, con estrecha cercanía entre poder público y privado, los cuales se van entrelazando hasta identificar a diversos actores que van pasando entre distintos cargos, participando tanto de directorios empresariales como de importantes puestos en ministerios y entidades estatales. 

El académico recordó que “en el texto El sector privado de la construcción: patrón de dominación” de 1971, Rosemond Cheetham ya se hacía un ejercicio similar considerando las asociaciones de ahorro y préstamo, las empresas constructoras, la banca, seguros, sociedades de inversión, empresas textiles, sociedades agrícolas, sociedades mineras y sociedades de transporte. Muchos años después lo hago yo, que es interesante para dar cuenta de un rasgo característico del capitalismo financiero, en este caso llevado al gremio de la construcción”.

Algunos nombres relevantes

Al profundizar en ciertos actores con trayectorias destacadas que fueron apareciendo en el cruce de directorios, se da cuenta de nombres de un amplio espectro político-empresarial, principalmente ligado al duopolio político de los últimos 30 años y a reconocidas empresas. 

Así, considerando algunos casos más actuales, se destaca la figura de la ex ministra de Sebastián Piñera, María José Zaldivar Larraín, quien antes de ejercer en el Ministerio del Trabajo se desempeñaba como gerente general en el Ciedess, un think thank de la CChC. “Es interesante cómo desde este centro de estudios donde se elaboraban políticas públicas relativas a trabajo y seguridad social desde el sector privado, ella pasa a ejercer un cargo público”, apunta el investigador. 

Zaldivar proviene de una familia con trayectoria en el ámbito público al ser hija del ex senador Adolfo Zaldívar Larraín (PDC) y sobrina del ex senador y ex ministro Andrés Zaldívar Larraín (PDC). 

“También está el caso de Juan Benavides quien forma parte del directorio de AFP Habitat y que pasó a ser presidente de Codelco nombrado por Piñera en 2018, con lo que se ve una muestra de cómo ciertos directores se van transformando en agentes políticos en toda la naturaleza de lo que ese término implica. Antes de eso, Benavides trabajó en BHC, empresas de retail y farmacéutica. El mismo ejecutivo fue sancionado por la SVS por la colusión de las farmacias en 2010”, describe Kornbluth.

Otro agente importante es Fernando Coloma Correa, hermano del senador UDI Juan Antonio Coloma Correa y tío del diputado UDI Juan Antonio Coloma Álamos. Fernando fue parte de los directores de ILC durante este período y además, encabezó el grupo Tantauco, que fue el núcleo intelectual de la campaña de Sebastián Piñera. Participó de la Comisión de Trabajo y Equidad durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. Junto a ello, se desempeñó también en el mundo público como Superintendente de Valores y Seguros (SVS), la principal fiscalizadora de las operaciones financieras en Chile, durante el primer gobierno de Sebastián Piñera entre 2010 y 2014.

“Otro caso paralelo es el de René Cortázar, quién ejerce como director de la sociedad de inversiones de la CChC (ILC) desde 2014. Cortázar fue ministro del trabajo durante el gobierno de Patricio Aylwin, en un momento en que no se avanzó mucho en la protección de los trabajadores, pero además se puede mencionar que Cortázar recibió aportes no menores de empresarios de la construcción para su campaña como constituyente el año pasado”, señaló el politólogo.

También destaca el nombre de Alejandro Ferreiro Yasigi, quien pasó por los directorios de Confuturo y Corpseguros, y la concesionaria ISA Intervial, asociada a la CChC. Ferreiro es abogado y militante DC. En el sector público, se desempeñó como superintendente de Isapres durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle, superintendente de Electricidad y Combustibles, superintendente de Pensiones y superintendente de Valores y Seguros durante el gobierno de Ricardo Lagos, “lo que da muestra de cómo se pasa de fiscalizador a fiscalizado. Algunos le llaman a este fenómeno como “circulación público-privada” y otros más radicales y críticos lo consideran “soborno diferido”, en términos sociológicos”, explica el autor. 

Finalmente, Ferreiro fue ministro de Economía durante la primera administración de Michelle Bachelet y entre 2011 y 2013 se desempeñó como presidente del Consejo para la Transparencia. 

“Tiendo a pensar que hay más empresas y a medida que aumentan, también hay más directores. Las instituciones del Estado que se van ‘’colonizando’’ van conforme a estos cambios. Y en realidad, más que acrecentarse en su poder, éste se transparenta”, sostiene el investigador. 

En cuanto a Inversiones Confuturo, aparece el nombre de Joaquín Cortez Huerta, quien pasó de presidir dicho directorio a la presidencia de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en 2017. La CMF es el principal órgano estatal chileno fiscalizador de todas las entidades financieras y sus operaciones en Chile y el extranjero. Simultáneamente a su labor en Confuturo, Joaquín Cortez Huerta ejercía como director de Administradora de Inversiones la Construcción, el fondo de inversión de la CChC.

Previamente, Cortez trabajó en AFP Hábitat (CChC), Banco Central, Ministerio de Hacienda, la banca privada, AFP Provida y empresas energéticas (Endesa y Enersis). En el directorio del fondo de inversión de la CChC (Adilac), además del ex ministro de energía y ex intendente de Santiago de Chile, Fernando Echeverría y el recién mencionado Joaquín Cortez, estaba también Arturo Tagle que paralelamente a la llegada de Cortez a la CMF, desembarcaría como presidente de BancoEstado, nombrado también por Sebastián Piñera. “En otras palabras, Sebastián Piñera nombrará en el BancoEstado, Codelco y la CMF a personas provenientes del mundo empresarial y específicamente muy cercanas a la CChC”, describe la investigación.

Según el investigador, “dentro de estas dinámicas, el caso de Juan Enrique Alberto Etchegaray Aubry es muy interesante ya que pareciera concentrar la circulación público-privada de manera histórica y los lazos de parentesco como categorías posibles de análisis”. 

Etchegaray fue ministro de vivienda de Patricio Aylwin, y en las mismas memorias de la Cámara se da cuenta de cómo no era necesario fijar reuniones con él, ya que él asistía mensualmente a la CChC para reuniones de coordinación y discusión de políticas públicas. Posteriormente participó de distintos directorios, incluyendo Salfacorp, uno de los holding más importantes a nivel nacional asociado a la CChC y cuya principal actividad es la construcción.

Allí ejerció la presidencia entre 2007 y 2015, además se desempeñó en dos compañías de seguros controladas por ILC y dos entidades de la parte social de la CChC. Adicionalmente, fue presidente del directorio de Consalud (2004-2010). A eso se suma que su hijo Alberto fue superintendente de Valores y Seguros durante el gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010) mientras él padre ejercía como director de empresas (algunas cotizan en bolsa), entre ellas ILC. 

“Anterior a la ley de lobby, todas estas reuniones quedan en una nebulosa respecto a la institucionalidad y la posibilidad de fiscalización respecto de qué sucedió efectivamente en esas conversaciones”, sostiene Kornbluth. 

El investigador recuerda de ese período también a Carlos Hurtado Ruiz-Tagle, cuñado del ex senador Andrés Zaldívar (PDC), quien había sido parte del Departamento de Estudios de la CChC en los años ochenta y posteriormente en el gobierno de Aylwin es nombrado ministro de Obras Públicas cuando se aprueban las concesiones, cuestión que desde la Cámara ya se venía trabajando desde la década anterior, como demuestra también una investigación de Zrari. 

Está el caso de Fernando Echeverría en el primer gobierno de Sebastián Piñera, que es uno de los socios de Echeverría Izquierdo y fue nombrado intendente de Santiago entre 2010 y 2011, donde se llevaron a cabo cuestiones relevantes como el replanteamiento del nuevo Plan Regulador Metropolitano. Tras la salida de Laurence Golborne del cargo, pasó a ser ministro de Energía donde tuvo que salir luego de sólo tres días pues tenía un eventual conflicto de intereses. 

“Hay relaciones de distinta naturaleza y con distinto impacto. No es el fin de este diagrama mostrar los efectos de esas relaciones, sino más bien hacer una descripción de estas redes directoriales que muchas veces no son conocidas por la ciudadanía precisamente porque muchas de estos nexos están en el mundo de lo privado”, explicó el investigador. 

Influencia empresarial y proyecciones

Dentro de esta parte de la investigación, el autor también identifica a las principales empresas inmobiliarias en Chile agrupándolas en tres categorías distintas.

“Me encontré con algunos estudios que habían tratado de analizar la importancia de ciertas empresas en el marco de los negocios inmobiliarios y constructores. Uno de esos estudios es el de Gasic, Weiner y Bauzá de 2016, que da cuenta de 14 inmobiliarias donde existen 9 grandes empresas que son muy relevantes en el negocio de la construcción en términos de cuántos metros se construyen por unidades de vivienda y diferentes criterios. Es un estudio muy interesante de un tema que había muy poco”, recalcó.

A partir de ahí, Kornbluth consideró a las empresas que cotizaban en bolsa “porque me interesaba ver ciertos rasgos de la financiarización. Pero luego eso lo cruzo con ciertas variables más históricas de la CChC, en términos de empresas fundadoras como Desco -donde uno de sus directores es Hernán de Solminihac, ex ministro de Sebastián Piñera-, que no por no cotizar en bolsa tiene menos importancia y peso específico dentro de la Cámara”.

Consultado por la proyección que podría tener este esquema en el escenario actual, el cientista político cree que “las redes directoriales no necesariamente han tenido un mayor crecimiento, sino que son más bien un fenómeno que viene aparejado con la financiarización del capitalismo. Y con ello me refiero por cierto desde los acuerdos de Bretton Woods en 1944 hacia adelante como han detallado autores como Sweezy, Baran o Zeitlin, pero inclusive desde antes, como fue descrito por Berle y Means en la década del treinta o Rudolf Hilferding ya a principios del siglo 20. Las redes directoriales son algo que está pensado de esta forma, es necesario para el funcionamiento del capitalismo financiero, es uno de los aspectos más relevantes, y permite a los grandes capitales económicos proyectar en un mediano y largo plazo”, aseveró. 

“Tiendo a pensar que hay más empresas y a medida que aumentan, también hay más directores. Las instituciones del Estado que se van ‘’colonizando’’ van conforme a estos cambios. Y en realidad, más que acrecentarse en su poder, éste se transparenta. Hoy en día cada sociedad que cotiza en bolsa tiene que tener a sus directores listados en la CMF, hay más prensa investigando y estamos un grupo creciente de investigadores que nos comenzamos a interesar por estos temas”, concluyó el académico.

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