Gracias al apoyo de nuestros lectores conseguimos 280 nuevos suscriptores
Ya sumamos
de 1000 suscriptores | meta septiembre
Suscríbete recomiéndanos,
compártenos

Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Sábado, 20 de abril de 2019
Publicidad en las redes sociales

El marketing oculto de los 'influencers'

Diego Ortiz

influencers.jpeg

Interferencia
Interferencia

La agencia estadounidense Mediakix, especializada en publicidad en redes sociales, estima que el “marketing de influencers” será una industria que moverá más de USD5.000 millones en de los próximos cinco años. Un negocio que crece a paso acelerado también en Chile, pero sin ninguna obligación tributaria.

Durante 2018 reconocidos youtubers de Estados Unidos comenzaron a subir a sus cuentas contenidos sobre salud mental, con el fin de concientizar al respecto. Varias estrellas de la plataforma confesaban sus luchas con trastornos psicológicos, llamando en sentidos videos a tomarle el peso a los problemas relacionados a la salud mental.

La recepción de la comunidad no se hizo esperar, haciéndose parte de la discusión tanto con testimonios sobre depresión, bipolaridad o anorexia, como con mensajes de apoyo y ánimo para quienes padecen este tipo de enfermedades. Desde Influencers a suscriptores y espectadores, la comunidad de Youtube se había unido para discutir en torno a la salud mental.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que usuarios encontraran el denominador común dentro del súbito golpe de conciencia de muchos youtubers. Al final de múltiples videos, sus creadores recomendaban o mencionaban a Better Help, una aplicación que contacta usuarios con especialistas de la salud mental a cambio de dinero. Finalmente, un acuerdo material entre ciertos Influencers y una agencia publicitaria se escondía detrás de los llamados a tomarse en serio llos problemas de salud mental.

La línea que separa al Influencer de la celebridad es cada vez más delgada en un mundo donde las redes sociales irrumpen con más fuerza.

La línea que separa al Influencer de la celebridad es cada vez más delgada en un mundo donde las redes sociales irrumpen con más fuerza. Las agencias de publicidad son quienes mejor entienden esto, ya que han invertido más de US$ 1.500 millones  en publicidad de rostros de Instagram durante 2018, según datos de la agencia de medios MediaKix de Estados Unidos.

La industria publicitaria chilena también ha usado este canal de marketing, con agencias como Frisbi, Alta comunicaciones, Bee Influencer, Influenciame, MG Consulting o Power Influencer, a través de campañas orientadas al avisaje a través de personajes de Instagram, Facebook, Youtube o Twitter.  

Las ventajas son innegables. A través de un personaje cercano y con contenido a gusto del consumidor, las marcas logran insertar sus productos muchas veces sin que los seguidores que ven el video comprendan que están ante un comercial.

Influencers chilenos

INTERFERENCIA tomó contacto con un influencer de Instagram que trabaja en esta lógica de marketing.. En razón de proteger sus acuerdos comerciales, el entrevistado pidió mantener su identidad en secreto, hablando bajo el seudónimo de José.

Después de cerca de 80 publicaciones pagadas por agencias o empresas en su cuenta de 450 mil seguidores, José explica que la clave es hacer contenido acorde al estilo de su cuenta. Más de 12 marcas diferentes lo han contactado para publicitar sus productos en su cuenta, donde promociona productos de forma “sutil”. “Si subo un contenido extremadamente vendido, me va a costar seguidores. Te van a dejar de seguir 500, mil o hasta dos mil personas por un contenido evidentemente comercial”, asegura el Instagrammer.

El límite entre publicidad y contenido propio de los influencers se ha tornado tan difuso que hasta existe una columna dedicada a discernir entre comerciales y videos no ligados a acuerdos materiales.

El límite entre publicidad y contenido propio de los influencers se ha tornado tan difuso que hasta existe una columna dedicada a discernir entre comerciales y videos no ligados a acuerdos materiales. La periodista estadounidense Katie Notopoulos expone semana a semana los anuncios escondidos en el contenido de Influencers en “¿Es éste un aviso?”.

Francisca X., quién también pidió mantenerse en el anonimato para no perjudicar su trabajo con agencias de publicidad, hace un trabajo similar al de José desde el área de la moda. Regularmente diseñadores le regalan ropa para que muestre en su cuenta de instagram, así como también agencias la contactan para que publique historias sobre los restoranes en que come.

"Cuando me invitan piden que no se den agradecimientos a la agencia de comunicaciones que me invitó, ni al restorán, porque se supone que estás yendo por cuenta propia", explica la fashion blogger. La recomendación -natural a ojos del seguidor- tiene que parecer genuina. "Se supone que tú estás yendo por cuenta propia. Quieren que la gente vea tu perfil y le den ganas de ir", explica Francisca.

La confusión entre contenido genuino y el generado con fines comerciales ha impulsado una estricta regulación en Estados Unidos. La Comisión Federal de Comercio (FTC) estableció una serie de reglas orientas a explicitar cuando una publicación realizada por un Influencer ha sido realizada con objetivos comerciales, de forma que los espectadores puedan discernir de forma clara cuando les recomiendan algo desde la sinceridad o desde el interés comercial.

¿El resultado?  Un 93% de los Influencers en Estados Unidos no siguió las reglas establecidas por la FTC. En Chile, donde no existen las normas que propone la FTC de Estados Unidos para transparentar la publicidad en redes sociales, José asegura que su contenido “tiene que ser bajo mi sello, con mis normas, con un chistesito o que sea deslenguado para que pase más piola”.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario