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Martes, 20 de abril de 2021
Entrevista

Genetista Tevy: "Es muy poco lo que sabemos en Chile sobre lo que está pasando con las vacunas y las variantes del Covid-19"

Lissette Fossa

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Florencia Tevy
Florencia Tevy

Florencia Tevy, doctora de la Universidad de Bologna, señala en esta entrevista una serie de vacíos de conocimiento que hacen muy difícil saber a ciencia cierta qué está pasando en el país con la pandemia. Según cree y han expresado otros médicos como Rafael Araos, la próxima semana debiera haber más luces cuando se conozca la eficacia de la Sinovac en el mundo real

Florencia Tevy es genetista, doctora de la Universidad de Bologna, además de ser CEO de GEDIS Biotech. Tevy es además una de las científicas que pertenece a la Red de Investigadoras de Chile, y ha seguido paso a paso, desde su especialidad, el desarrollo de la pandemia por el virus del Sars-Cov-2 en Chile, poniendo especial atención en lo relativo a Coronavac, la vacuna china de Sionovac, la de mayor uso en el país.

“No sabemos nada sobre su efectividad frente a las variantes nuevas del virus", dice Tevy, para luego advertir que es importante estar atentos a estudios rigurosos que ya se están haciendo y esperar esos resultados para evaluar nuevas dosis de vacunación o nuevas vacunas, más efectivas para futuras variantes.

Ahora que las vacunas y las variantes del virus son la principal preocupación, cobra relevancia su perspectiva, pues -como dice ella, es importante que la población y los gobiernos tomen las mejores decisiones con la información que se tiene sobre las vacunas, el virus y sus mutaciones.

En entrevista con INTERFERENCIA Tevy asegura que más que nunca es importante que en Chile se invierta en conocimiento y ciencia, como una manera de enfrentar la crisis económica que podría arrastrarse por años en el mundo. “El conocimiento no es solamente el conocimiento académico o de personas que hacen sus tesis, es conocimiento que el futuro se aplicará a diferentes escenarios y que va a tener una proyección en la productividad del país, aunque sea de ciencia básica”, dice.

-¿Cómo se mide la efectividad de una vacuna?

-La clave está en cuántos se enferman, si es grave o no, quiénes se enferman y el grado de gravedad que tiene esa enfermedad, porque también la enfermedad tiene índices, de leve, moderado, grave, o muy grave. Y se mide la efectividad de la vacuna para esos casos viendo cómo enfrentan el virus un grupo de vacunados y un grupo de no vacunados, que enfrentan al virus.

Así se evalúa la efectividad de cualquier vacuna. Y en la vida real se evalúa en las personas que ya están circulando normalmente.

-Y dentro de esos parámetros, ¿Qué sabemos de la efectividad de las vacunas que más circulan en Chile, como Sinovac y Pfizer?

-De Sinovac, lo que conocemos hasta ahora son los resultados de efectividad en estudios de fase 3, que se realizaron por el Instituto Butantan, Brasil, y que se presentaron al ente regulador brasilero Andis. Eso es lo que nosotros conocemos y ahí se dice que la efectividad global de la vacuna es de un 50% para la enfermedad leve, de un 75% a un 78% para la enfermedad moderada y un 100% para la enfermedad grave.

Esos son los resultados que se presentaron al ente regulador y que también presentó Cenabast, posteriormente, al ISP, para su aprobación en Chile.

-¿Y esos resultados de efectividad cambian dependiendo de si la vacuna se enfrenta a otras variantes? ¿O esos cambios pueden ser muy menores?

-Claro, los resultados pueden variar de acuerdo a las variantes del virus. Hay que demostrarlo, porque en la ciencia todo tiene que ser demostrado. Hay muchos que suponen que la vacuna de Sinovac, al ser una vacuna de virus inactivado, o sea que se inactiva el virus completo y se inyecta, que puede que la vacuna tenga más posibilidades de funcionar con las nuevas variantes. 

Pero es una hipótesis que hay que demostrar y actualmente no tenemos información a favor de la efectividad de la vacuna de Sinovac contra las variantes. 

Existen experimentos que ya están en fase de publicación, pero diría que es información poco robusta. Son resultados que hay que tomar con pinzas, no son definitivos. Es importante decirlo, para no crear una alarma innecesaria e injustificada. 

-¿Entonces, nos queda esperar no más? ¿Esperar que este proceso se estudie más?

-Hay que esperar la semana que viene, como dijo el doctor Rafael Araos durante la mañana de este lunes, en el parte diario del Ministerio de Salud [Minsal]. Ellos tienen un equipo que está evaluando la efectividad de campo de la vacuna. Es decir, la efectividad en la vida real. La semana que viene van a dar esos resultados. Ese es el camino que hay que tomar, porque mientras más datos existen de una vacuna, más confianza va haber en la vacunación y más gente querrá vacunarse. 

Respecto a qué sabemos sobre cómo neutraliza las variantes la vacuna de Sinovac, son experimentos que o están en curso y no lo sabemos, yo la verdad no tengo conocimiento de que esos experimentos se están haciendo, pero espero que sea ignorancia mía no más. No son cosas complejas de hacer, y si no están en curso, yo espero que en un mes más ya podamos tenerlos.

- Se está hablando de comprar la vacuna CanSino en abril. Lo va a revisar el ISP pero uno como ciudadano no entiende por qué van a comprar más, si el Ministerio de Salud ya adquirió 20 millone de Sinovac, lo que basta para la población chilena ¿Vamos a necesitar más o nuevas inoculaciones frente a las variantes?

- Todavía no conocemos la eficiencia de la vacuna de CanSino. No conocemos tampoco su capacidad de neutralizar las nuevas variantes. De acuerdo a lo que dijo el Ministerio tenemos 10 millones de dosis de Pfizer, con eso alcanzaría aproximadamente para 5 millones de personas, inclusive se puede extender más porque esa vacuna empieza a funcionar con una sola dosis. Después tenemos Sinovac, entonces tenemos para vacunar a 10 millones de personas.

Lo que no conocemos todavía de Sinovac es su eficiencia sobre las variantes, y de Pfizer no conocemos su eficiencia sobre la variante p1, que está en proceso de publicación, aunque sí hay datos para las otras variantes. Con eso tienes cubierta a 10 millones de personas, toda tu población de riesgo, contra la variante original por lo menos.

Supongo que la compra de CanSino, supongo que es para llegar a la ansiedad inmunidad de rebaño, que es de cerca del 60 o 70% de la población.

El problema es que eso es en un escenario de variante original, pero en un escenario donde ya tienes en circulación otras variantes tienes que analizar nuevamente la estrategia para comprar dosis que puedan también ser efectivas contra las variantes.

Eso, si es que estas tienen una alta circulación en el país. Si después se denuestra que no tienen una alta circulación, bueno, la estrategia puede ser otra, pero mientras no tengamos los datos sobre la mesa, al menos para mí es difícil tener una opinión al respecto.

- O sea es probable que sigamos comprando vacunas como país.

- Es probable, el tema es comprar la vacuna adecuada. 

- Es un poco como apuntarle, porque la información que maneja el planeta con respecto a las variantes...

- Es muy poca. Pero creo que efectivamente lo que dijo la doctora Marcela Potin, del equipo investigador de la Universidad Católica, es que vamos a tener vacunas polivalentes en un futuro. Pero creo que necesariamente lo que tenemos que apoyar ahora para que eso sea realista es un proceso de vacunación a escala mundial, porque sino vamos a seguir teniendo variantes.

- ¿Qué puede ocurrir con la decisión que está evaluando el Ministerio de Salud de inocular una tercera dosis de Sin0vac? ¿Generará más inmunidad?

-Si no conocemos la efectividad de campo, ni la eficacia para neutralizar las nuevas variantes y con la poca información que está disponible públicamente respecto a los anticuerpos que genera la vacuna, no creo que me sea posible darte una respuesta acerca de los posibles beneficios de una tercera dosis.

Necesitamos comprender el escenario actual para tomar decisiones basadas en evidencia. Cualquier cosa que te diga respecto a una tercera dosis sería especulación

-Tomás Pérez-Acle en una entrevista se refería a que lo que explica la situación sanitaria actualmente tiene que ver con que el contagio con la P1 está en auge, con la variante de Manaos ¿Qué sabemos de esa variante?

- Nada. Esa variante surgió entre diciembre y enero y atacó principalmente en la zona de Manaos, donde se cruzan muchas variantes epidemiológicas y determinantes de la salud que hacen imposible despejar síntomas, sintomatología y cuadros clínicos claros que estén asociados a la variante.

Entonces es bastante complejo, de hecho hay varios anuncios de Médicos sin Fronteras porque es una zona donde se mezclan infecciones, pobreza y una serie de factores que impiden que uno pueda decir que esta sintomatología está asociada a la variante de una manera robusta. Ahora está recién entrando la variante en distintos países, en Chile no tenemos un número sobre la prevalencia que pueda tener esta variante, la única observación que conozco, que me la han dado médicos internistas, urgenciólogos, gente que está en la primera línea, me han comentado que observan un cambio de cuadro clínico respecto de 2020, pero esto no podemos saber a qué variante está relacionado.

- ¿Qué tipo de cambios? ¿En los síntomas? ¿O tiene que ver con que afecta a personas más jóvenes?

- La verdad solo me han comentado del cambio en el cuadro clínico, pero no es una observación mía. Los médicos que están en las urgencias te pueden dar más detalles.

- ¿Podemos esperar que los contagios aumenten? 

- No te puedo decir, porque no sabemos qué prevalencia tenemos de las variantes, además no sabemos cuánto hay de qué variante. Entonces es muy complejo que yo pueda proyectar un escenario, la P.117 es más contagiosa, la P.1 es más mortal. Aparentemente la P.1 también sería más contagiosa que la variante original pero no sabemos cuánto más respecto de la P.117. No sabemos si se está extendiendo la llamada variante nigeriana. 

No sabemos tampoco cuánto hay de cada una en cada región, lo que también puede ser determinante, porque no es lo mismo tener esta variante en una zona de bienestar como Vitacura que en una zona con necesidades y hacinamiento en el otro lado de la ciudad. Entonces tampoco sabemos cómo las determinantes sociales de la salud van a afectar el progreso de estas variantes o cómo una va a desplazar a otra, o cómo una se va a volver más prevalente que otra, son todas cosas que hay que estudiar.

No me atrevería a dar un escenario sin tener datos concretos acerca de la prevalencia de cada una de acuerdo a los territorios. 

- La doctora Marcela Potin en el seminario online del Colegio Médico hablaba de que era probable que necesitáramos más adelante las vacunas polivalente, entiendo que son estas que tienen varias variantes ¿Puede explicar cómo funciona esas vacunas?

- ¿Viste las que ponen a los bebés ahora la sextuple o la MMR? Es lo mismo, funciona de la misma manera. Ya sabemos hacer vacunas polivalentes, todos los niños se les aplican todos los años vacunas polivalentes para paperas, sarampión y rubéola, y ahora ya es sextuple y es una sola inyección.

- ¿Se podrían reducir las inyecciones o es probable que estemos varios años vacunándonos?

- Depende de la efectividad de la vacuna, de la evolución del virus y de las medidas que se tomen al respecto. En este momento, como viene la mano, el escenario es bastante negro, pero no por problemas tecnológicos o sanitarios, sino que por problemas políticos. 

El hecho de que no exista una unidad ni un consenso mundial para repartir las vacunas, eso ya implica que van a existir siempre lugares que son reservorios del virus. En un mundo globalizado vacunar a toda la población de un país no vale de nada, porque el virus va a seguir saliendo y entrando por la frontera.

Mientras no existan consensos mundiales, unificadas, va a ser muy difícil terminar con la pandemia. Pero la solución ya no es tecnológica ni propiamente sanitaria. Está fuera del ámbito de la ciencia, está dentro del ámbito de la política y la geopolítica internacional. Si nosotros no ayudamos, por ejemplo, tenemos más de las que necesitamos, pero si no ayudamos al vecino va a seguir entrando el virus, y mientras haya reservorios el virus va a continuar mutando.

- Entiendo que se da algo como lo de la ley de la selva entre las variantes, una pelea de unas con otras por definir quiénes son más hegemónicas ¿Irá a ganar una? ¿Pasa eso en el mundo de los virus? ¿O tenemos que enfrentarlas todas?

- No hay variantes más débiles o más fuertes. Hay variantes que se transmiten más y que pueden ser combatidas con anticuerpos y las mutaciones son al azar, entonces uno no puede saber qué va a ocurrir si desconocemos cuál es la prevalencia de esas mutaciones. Se pueden hacer inferencias, ver escenario, pero serían básicamente todas inferencias.

Secuenciar el virus: un tema de voluntad

-Sobre la secuenciación del genoma del virus. Entiendo que es un proceso que implica tecnología, implica recursos también, y es un proceso que los países desarrollados están haciendo con éxito, de manera masiva. En Chile, un país más pequeño, con pocos recursos dedicados a la ciencia, se han secuenciado poco más de 1.400 muestras, lo que es muy poco. ¿Se puede secuenciar más en Chile? ¿O estamos en el límite de secuenciación? 

-Chile es un país que tiene 26 mil dólares per cápita, entonces tranquilamente puede invertir en tecnología para la salud. Eso no debiese ser un inconveniente. Hoy por hoy, lo que permite la tecnología y el descenso de los precios para leer el material genético de cualquier ser vivo, hace que podamos tener centros de secuenciación y análisis a lo largo de todo Chile. Y además tenemos gente bien entrenada, como para tener una vigilancia genética robusta a lo largo del país.

Hay un consorcio Genoma Sars-Cov-2 de Chile, liderado por el doctor Miguel Allende, que están, desde hace varios meses, pidiendo esto como una necesidad prioritaria para el país, justamente para evitar sorpresas con el virus.

Podemos hacerlo, tenemos cómo hacerlo. Esto es una decisión de orden política para comenzar a hacerlo. Ni siquiera es una decisión económica; puedes obtener un secuenciador en mil dólares, puedes hacer una secuencia viral en 200 dólares. No estamos hablando de costos exagerados. 

La clave de tener un programa de vigilancia genómica adecuado está en la logística que puede tener desde la muestra hasta obtener los resultados. La parte de obtener el material genético del virus quizás sea la parte más sencilla, pero tienes un paso anterior, que es la parte de cómo se toman las muestran y cómo esas muestran llegan al secuenciador. Eso es clave, porque si la muestra no es buena o se degrada en el camino, no la puedes leer bien y puede ser una muestra importante. Así puedes desperdiciar mucho tiempo para después de un par de días que no estaba buena. Ese es el tipo de cosas que hay que evitar.

- En los casos en que ya un país decide hacer secuenciación del virus, de manera masiva ¿Se secuencian todos los exámenes PCR o se seleccionan algunos para secuenciar?

- Eso es algo que va a tener que definir el consorcio, juntamente con el ISP y el Ministerio de Salud; si van a secuenciar a partir de PCR o de otras muestras, y cuál será el muestreo que van a tener, si van a hacer muestreo en aeropuertos, o va a ser en todo el país o va a haber lugares estratégicos de dónde muestrear.

Es clave el diseño del muestreo o cómo se va a hacer el rastrillado a lo largo del país. Es clave cómo se van a organizar los centros, si van a estar en macrozonas con un centro de referencia y otros satélites, o cómo va a funcionar después el recoger los datos, dónde se van a unificar y cómo se van a interpretar. Todas estas cosas son claves a la hora de diseñar un plan de vigilancia genómicas.

Lo mismo con el número de secuencias respecto a la cantidad de contagiados, tiene que ser proporcional a la cantidad de contagios, para que sea robusto y permita anticipar medidas preventivas en el país.

 -Considerando que se está secuenciando tan poco ¿Podríamos decir que no existe un programa o plan a nivel de salud pública en esta materia?

-Creo que se ha dicho en los medios bastante. Se ha comentado la intención de hacerlo, pero en este momento no está funcionando como tal. 

El ISP está secuenciando con la máxima capacidad que tiene. Pero es un solo centro  y además tiene muchas tareas por realizar, no puede dejar sus otras tareas de lado por hacer esto.

Por eso lo ideal sería que fuese un programa aparte, que tenga una coordinación específica que se pueda hacer una bisagra entre el ISP, el Minsal y el consorcio. Pero tiene que existir una cabeza que coordine todo esto, en conjunto con el Minsal y el ISP.

También hay que determinar cómo se van a hacer las muestras, a partir de qué, si se van a secuenciar PCR o genomas completos. Hay muchas interrogantes de cómo sería este plan.

-Y pasando al tema de los laboratorios ¿Es verdad que los trabajadores de laboratorios no están en la categoría de servicios esenciales? ¿Cómo pasó eso?

-Es que redujeron al 10% la proporción de trabajadores que pueden ingresen a las universidades a trabajar. Y eso deja a muchos laboratorios universitarios sin poder seguir adelante,

Yo encuentro que eso es totalmente contraproducente y antipandémico, por decirlo así.

Creo que si hay algo que nos puede sacar adelante es la ciencia, y encuentro inconcebible que hayan permitido que siga el fútbol u otras actividades, pero que el conocimiento tenga que parar.

Creo que la cantidad de personas que realmente necesita ir a la universidad a hacer sus experimentos, además, es muy poca. Imagínate, todos los investigadores de Chile apenas llenarían un Movistar o no lo llenan, somos muy pocos, y de esos además solo un porcentaje va a necesitar ir físicamente a un laboratorio.

Esa gente no te va a incrementar la movilidad en la ciudad ni te va a generar más contagios. Hay un buen número de ellos que ni siquiera andan en transporte público, y además en los laboratorios ya están funcionando con un sistema de turnos, donde no hay más de dos o tres personas en los laboratorios. Se cambian las mascarillas al ingreso del laboratorio, usan medidas de seguridad, etc.

Y no todas las investigaciones en universidades tienen fines académicos. Hay otras que están asociadas al Covid y hay otras investigaciones asociadas a capitales privados, y que se relacionan con mejorar insumos, tecnologías para exportarlas, para valorizar los productos del país y esa valoración es clave porque estamos en una crisis económica.

Entonces el conocimiento no es solamente el conocimiento académico o de personas que hacen sus tesis, es conocimiento que el futuro se aplicará a diferentes escenarios y que va a tener una proyección en la productividad del país, aunque sea de ciencia básica.

Todo eso va a aportar a la economía post pandemia, porque los países que no diversifiquen su matriz no van superar la crisis, no vamos a salir solo con extractivismo, vamos a necesitar conocimiento.

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Excelente entrevista!!

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