Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Martes, 24 de noviembre de 2020
Economista del BID

Gregory Elacqua: “Para reabrir las escuelas los gobiernos van a tener que invertir más recursos en educación”

Lissette Fossa

El economista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)  y doctor en Políticas Públicas, publicó hace un mes un estudio donde analiza las políticas de financiamiento en Educación de distintos países en América Latina. Entre las conclusiones de ese informe, Elacqua destaca que es necesario aumentar la inversión en escuelas más pobres e invertir más en capacitación de los docentes.  

Gregory Elacqua es economista, doctor en Políticas Públicas de la Universidad de Princeton y actualmente economista principal de la División de Educación en el Sector Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Conoce Chile muy bien, porque vivió en el país alrededor de veinte años e hizo clases en la Universidad Diego Portales y la universidad Adolfo Ibáñez. También fue asesor en el Ministerio de Educación y de la Comisión de Educación del Senado.

Estos últimos meses, desde Washington se ha dedicado a estudiar y analizar los efectos que tendrá la pandemia en las políticas públicas de educación en América Latina. En torno a ese tema, junto a Luana Marotta y Carolina Méndez, investigadoras del BID, publicó una columna en octubre, en el diario El País, titulada “Covid-19 y desigualdad educativa en América Latina”, en donde advierte sobre la urgencia de invertir más recursos a las escuelas más vulnerables.

La columna está basada en un estudio publicado por Elacqua junto a un grupo de investigadores del BID, titulado “¿Es desigual el financiamiento escolar en América Latina?”. Aunque a grandes rasgos la respuesta a esta pregunta es afirmativa, lo cierto es que hay excepciones, como Chile, donde se están invirtiendo más recursos en alumnos más pobres. INTERFERENCIA conversó con el economista sobre este tema, sobre las condiciones necesarias para que los niños y jóvenes vuelvan a las salas de clases y sobre la importancia de invertir en la capacitación de docentes y que éstos, a su vez, opten por trabajar en escuelas vulnerables, más aún durante esta pandemia.

- La columna que publicaron en el diario El País habla de que deberían enfocarse más recursos en educación en los niños más vulnerables, pero ¿cómo se puede reflejar esa inversión? ¿En qué en específico hay que invertir? ¿Computadores, internet, preparación de profesores?

- Como nosotros planteamos en esta columna, el tema de focalizar los recursos ahora es más importante que nunca, porque antes de la pandemia, en la mayoría de los países de la región la inversión era inequitativa, aunque no es el caso de Chile, Ecuador y Perú, donde la distribución de recursos es un poco más progresiva. 

Sobretodo ahora con la pandemia, donde la evidencia muestra que se van a ampliar las desigualdades en todos los países en términos de aprendizajes de los niños. En América Latina, la brecha socioeconómica de aprendizajes es de casi dos años entre un alumnos de nivel socioeconómico bajo a uno alto, es decir, el de ingresos altos tiene dos años más de conocimientos que uno de su misma edad de ingresos bajos. Eso era antes de la pandemia y ahora con la pandemia, la evidencia muestra que esta brecha se ha ampliado seis meses más. Entonces, esto hace urgente que los países se preocupen de este tema y que dentro de su estrategia de reabrir las escuelas y qué viene post pandemia, deben preocuparse en invertir en los alumnos en escuelas más pobres, para tratar de nivelar esta brecha de rendimiento.

Lo que generamos en el informe y en la columna, es que hay un menú de opciones de políticas públicas que los países pueden utilizar para focalizar los recursos en niños más vulnerables. Una forma es la ley SEP que tiene Chile, la destacamos en el informe, porque entrega a las escuelas 50% más recursos para cada alumnos vulnerable, comparado con escuelas con alumnos de mayores ingresos. Esta diferencia de recursos es muy importante, porque permite a las escuelas nivelar la cancha, invertir más en estos alumnos que necesitan más recursos, contratar psicopedagogos, psicólogos, etc. Otrs ejemplo es el caso de Perú, que tiene salarios más altos para profesores en escuelas rurales y sectores más vulnerables. 

Ustedes en su estudio hablan de la importancia de invertir en la preparación y capacitación de profesores ¿Por qué eso es clave en América Latina?

Primero, el profesor es el recurso educacional más importante, toda la evidencia muestra que si tú aseguras que los alumnos, sobre todo los alumnos más pobres, tengan un buen profesor, en solo cuatro años podríamos cerrar la brecha socioeconómica de aprendizaje. El profesor es mucho más importante que otros factores en el sistema escolar para mejorar los aprendizajes, sobretodo los aprendizajes de los alumnos más vulnerables. 

Segundo, el profesor es el “insumo” educacional más caro, los países gastan entre el 60% y el 90% de sus recursos en educación en los docentes. Los países cuando quieren mejorar equidad, eficiencia, necesitan soluciones, y una solución que hemos visto en otros países es diseñar políticas públicas eficaces para atraer los mejores docentes a las escuelas más pobres. Diferentes países han utilizado diversas opciones, pagándoles más, otros cambios en la forma de designarlos, considerar el impacto social y los aprendizajes en esos trabajos, etc.

¿Cómo adaptar esa necesidad para preparar a los profesores, o pagarles más, con la pandemia? ¿Cómo generar estas políticas siendo que los profesores están con alta carga laboral, no están viendo presencialmente a los alumnos, o es complejo realizar capacitaciones a través de videollamada? 

Es un desafío importante en la región. Hay un estudio donde analizamos la escasez de buenos docentes en sectores más vulnerables. En Chile, casi el 60% de los docentes de ciencias, en enseñanza media en escuelas más vulnerables, no tienen certificación en ciencias. 

En el fondo necesitamos que los mejores profesores trabajen en escuelas más vulnerables y encontramos que no es así en casi ningún país de América Latina. Tienes profesores sin certificación, temporarios, o que no tienen formación de la materia que enseñan… ese es el perfil docente en la mayoría de las escuelas vulnerables. 

Y es un desafío aún mayor durante la pandemia. Porque ocurre que los mejores docentes quieren trabajar en escuelas cerca de su casa, con mejor salario, mayor participación de las familias, con buena infraestructura, etc. En una pandemia, sabemos por estudios, que las escuelas más vulnerables tienen mayor probabilidad de estar desconectados, no tienen acceso a educación virtual. Y para estos docentes de estas escuelas, para ellos trabajar es mucho más difícil que antes. La pandemia ha exacerbado el problema de la distribución inequitativa de buenos docentes. No hay datos duros de estos todavía, pero se puede suponer por las tendencias que hemos visto antes de la pandemia.

Y lo que mencionas de las clases a distancia, con las dificultades de las videollamadas, es un problema en todo el mundo, no solo en Chile. Uno ve que los profesores no están preparados para enseñar a distancia, los niños tampoco, les cuesta mucho. Los países van a tener que invertir mucho en la capacitación docente, para que puedan dictar clases eficaces en este ambiente virtual. Y también asegurar que los niños más vulnerables tengan acceso a las clases virtuales.  Un tema preocupante es que gran cantidad de alumnos vulnerable simplemente no asisten a las escuela, están desconectados. En Estados Unidos se calcula que el 50% de los alumnos de lo que conocemos como enseñanza media en Chile, no están conectándose con sus escuelas, dejaron sus escuelas durante la pandemia. Es un problema que merece soluciones innovadoras, creativas, de políticas públicas, para abordar esta nueva desigualdad.

En Chile, por la pandemia de coronavirus, los niños y adolescentes han dejado de ir a las escuelas, recién algunos colegios, la mayoría privados, han retomado las clases presenciales este mes. Pero muchos niños no han asistido a clases, mientras que el Ministro de Educación insiste en que los niños deben volver pronto a las aulas ¿Hay que prepararse para continuar así el próximo año? ¿O hay que planificar la vuelta a clases presenciales en 2021?

Es un tema delicado en muchos países, estamos viendo esto en casi todos los países de la región, incluyendo los Estados Unidos. Muchas familias, en casi todo el mundo, quieren que sus hijos vayan a la escuela, pero por supuesto tienen miedo por el contagio y los sistemas educacionales se han ido adaptando en la marcha, de acuerdo al aumento de infecciones.  Yo he visto en algunos países que los profesores sienten que volver a clases es un mayor riesgo, porque los niños pueden contagiar a los profesores. Y por otro lado, los niños tienen bajo riesgo de enfermar o fallecer, por eso hay familias que se sienten más seguras enviando a sus niños a las escuelas. Esto ha generado una tensión política en la mayoría de los países. 

Yo no puedo decir cual es la solución, creo que cada país tiene que evaluar la situación sanitaria y de salud pública, el número de casos de Covid, la relación que tienen con los sindicatos de docentes y con las familias. Yo creo que a todo el mundo, incluso los docentes, les gustaría volver a las escuelas, pero en buenas condiciones. Ahí son interesantes los ejemplos de países europeos, como Dinamarca, que cuando re-abrieron los colegios fue con muchas medidas sanitarias, con distanciamiento social, y eso implica recursos y dinero. 

Para poder reabrir las escuelas, a veces tienes que contratar más docentes, a veces tienes que preocuparte de la infraestructura, por ejemplo que haya espacio entre las mesas, tienes que preocuparte de la infraestructura sanitaria, para que los alumnos se puedan lavar mucho las manos, etc. Todo esto implica recursos, abrir en ambientes muy seguros.

Y algo que no hemos conversado es que el Covid ha inducido una recesión económica en la región y eso hace que los países tengan presupuestos cada vez más restringidos, no sólo en educación, en todas las áreas sociales. Y en estos momentos la mayoría de los países está priorizando la salud, por lo que la educación tiene un presupuesto cada vez más restringido en este momento y los países no tienen más recursos para invertir en re-abrir las escuelas. 

Entonces, el debate es interesante, porque por un lado todo el mundo sabe que los niños deberían estar en las escuelas, los papás y profesores lo saben. Pero implica más recursos y más riesgo. Cada país se está evaluando eso. Lo que pasa en Chile es consistente con todos los países, en todas partes están buscando formas de re-abrir las escuelas, pero es difícil si no tienes los recursos adecuados y si no tienes el apoyo de docentes, de padres, y si el número de casos está aumentando, como en Estados Unidos. No es una decisión fácil, pero lo que describes en Chile pasa en todo el mundo.

Imagino que el diálogo es clave en ese sentido, hablar con docentes, con los padres…

Claro, hablar con las familias, entender qué quieren los papás,entender los desafíos de los docentes, si se sienten cómodos o qué necesitan para sentirse cómodos. Es importante mantener un diálogo con los distintos actores. Y analizar esto con el presupuesto, es decir, cuánto dinero se tiene para abrir los colegios de buena forma, y con los datos de salud pública, de contagios.

Uno piensa en los colegios públicos y subvencionados en Chile, muchos no cuentan ni con papel higiénico ni jabón en los baños, por lo menos antes de la pandemia. Usted en el fondo aclara que al hablar de volver, el “cómo”, las condiciones, son importantes.

Exactamente. Por ejemplo el jabón y el papel higiénico, quizás antes de la pandemia podía pasar, pero en pandemia estas condiciones son básicas para que los alumnos estén seguros, para que docentes y equipos estén seguros. Todo eso requiere más recursos. Hay que decirlo, para reabrir las escuelas los gobiernos van a tener que invertir más recursos . Y sobretodo en las escuelas más vulnerables, donde van a necesitar má s apoyo, - por la brecha digital y las brechas socioeconómicas de aprendizajes que ya existen-, más recursos para los profesores, para las escuelas, como contratar psicólogos. Y soluciones creativas para atender a los más vulnerables, que han sido los más impactados por la pandemia.

Chile va a entrar en un periodo de debate para cambiar la constitución actual. Como usted conoce y ha estudiado Chile ¿Qué cree que es posible rescatar del modelo educativo en Chile? ¿Y qué cosas cree que se pueden revisar o volver a dialogar?

Algo que nosotros aprendimos en nuestro trabajo en el estudio sobre desigualdad en el financiamiento en educación, nos enfocamos en dar soluciones innovadoras en la región para abordar la desigualdad. En ese sentido, lo que puedo decir,-  si comparamos 6 países, por ejemplo, Argentina, Brasil, Perú, Chile, Colombia y Ecuador-, es que sí se puede rescatar en el caso de Chile la ley SEP, la fórmula de financiamiento en educación, es un modelo interesante. Por ejemplo Chile gasta en alumnos más vulnerables un 50% más que en alumnos con más ingresos y hay estudios que indican que esta política pública tuvo un impacto importante en cerrar las brechas. Yo creo que la ley SEP es una política importante que otros países pueden aprender de ella. También creo que Chile ha avanzado en una carrera docente más moderna, más meritocrática. 

Yo creo que un desafío que todos los países tienen, Chile y otros,  es ver cómo atraer a los mejores docentes a las escuelas más vulnerables, ese es un desafío importante. Es un desafío la equidad y distribución ds los buenos docentes, Chile ha avanzado en eso pero hay espacio para mejorar. Ese problema también lo vemos en otros países, y ahí un modelo interesante es lo que hace Perú y Ecuador, con políticas innovadoras para atraer a los mejores docentes a las escuelas más pobres.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario