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Jueves, 28 de mayo de 2020
Reacción al 'informe Gatica'

Heridos oculares acusan interrupción de tratamientos en medio de la crisis sanitaria por Covid-19

Joaquín Riffo Burdiles

Si bien las críticas a la iniciativa gubernamental del Programa Integral de Recuperación Ocular del Hospital del Salvador venían de antes, ahora apuntan a la difícil situación que viven los heridos que ven postergada su rehabilitación. Los afectados y sus familias anunciaron una nueva protesta para este miércoles dado el sumario de Carabineros que levanta la tesis de que los propios manifestantes pudieron haber lesionado a Gustavo Gatica.

Según el último reporte del Instituto de Derechos Humanos (INDH), correspondiente al 19 de marzo de 2020, la cifra de heridos oculares ascendía a 460 casos, desde el 18 de octubre de 2019. Esta cifra ha causado enorme revuelo a nivel internacional en materia de derechos humanos, convirtiendo a los lesionados con estas características en un símbolo de la movilización social que se llevó a cabo en el país desde octubre del año pasado. 

Desde que se comenzaron a conocer las altas cifras de heridos, el Colegio Médico no dudó en considerar esta situación como una emergencia sanitaria. Ante ello, el gobierno presentó el Programa Integral de Recuperación Ocular, el cual, según el ministro de Salud Jaime Mañalich, provee de una atención médica que considera la “inserción de lentes intraoculares, reemplazos de cristalinos, suturas, prótesis, manejo de ayudas visuales”, más allá de lo que cubría el Plan Auge en su patología 50.

La implementación de este plan ya había causado malestar en organizaciones como la Coordinadora de Víctimas de Trauma Ocular, con críticas a la demora en los procedimientos, falta de información y un fuerte centralismo en el caso de pacientes de lugares fuera de la Región Metropolitana, tal como informó El Desconcierto en su momento. 

Ahora, se suma la crisis sanitaria mundial producto del coronavirus. Ante la pandemia, víctimas y familiares acusan que muchas personas no han podido continuar con su tratamiento de rehabilitación de forma continúa y la atención se ha limitado a urgencias, pese a que desde el Hospital del Salvador -donde se encuentra la Unidad de Trauma Ocular, el principal centro oftalmológico del país y el lugar donde se lleva a cabo la iniciativa reparatoria impulsada por el Gobierno- informaron a INTERFERENCIA que han reorganizado sus atenciones ambulatorias para poder continuar con el programa. 

Preocupación y enojo

El martes 24 de marzo pasado, la oficina Pro-Ocular a cargo del prestigioso protesista ocular alemán Roland Lautner, informó a sus pacientes a través de un correo electrónico que su visita de marzo a Chile -la primera desde que ocurriera el estallido social y la gran cantidad de heridos oculares- tendría que cancelar sus horas de atención en Concepción, las cuales estaban consideradas entre el 16 y el 20 de marzo, por lo que sólo alcanzó a ver pacientes en Santiago, específicamente en la Clínica Las Condes. Lo anterior, producto del cierre de fronteras anunciado por el Gobierno para el 18 de ese mes. Así, muchos pacientes del sur del país quedaron sin poder atenderse por el reputado profesional, quien afirmó que, en caso de superar la crisis sanitaria, podría regresar en junio a retomar las horas agendadas. 

En este contexto, Marta Valdés, vocera de la Coordinadora de Víctimas de Trauma Ocular afirmó que “nuestra situación es muy complicada, ya que la UTO está atendiendo sólo urgencias. Tenemos gente con las prótesis en stand by y no tenemos certeza de cuándo se reanudará esto. Este gobierno paralizó los tratamientos oculares y no tomó ninguna medida que pudiera ayudar a que se siguieran manteniendo los controles. Se debió haber dado alguna solución, haber visto los horarios, pero no decir que no va a haber atención hasta nuevo aviso”.

A partir de ahí, Valdés apuntó a la difícil situación que viven en particular los heridos que se encuentran fuera de Santiago, quienes ya presentaban diversos obstáculos por tener que trasladarse a la capital para realizar su rehabilitación, al no haber centros hospitalarios en regiones que cumplieran con el programa. Ellos también han visto esa posibilidad truncada, producto del confinamiento y los cordones sanitarios que se han impuesto en distintas ciudades. 

“Tenemos una persona con puntos en su ojo en Chillán, que está viviendo una situación dramática, al encontrarse absolutamente aislado y en cuarentena. Hemos tenido que reunir dinero para poder comprarle insumos y que se pueda realizar curaciones”, afirmó la vocera. 

Por su parte, desde el Hospital del Salvador indicaron que “en el contexto de la Pandemia por Covid-19, el Hospital ha reorganizado sus atenciones ambulatorias priorizando los pacientes que están dando continuidad a sus tratamientos y aquellos que requieren atenciones de urgencia. En lo particular, el Programa Integral de Reparación Ocular ha organizado sus equipos clínicos para permitir dar continuidad de atención a los pacientes que lo requieren y que se encuentran previamente agendados. Esto asegura la atención del rehabilitador, psicólogo, terapeutas y trabajador social”.

Aún así, fuentes dentro del hospital indicaron a INTERFERENCIA que la instrucción primordial es que los pacientes que no sean de alta complejidad se mantengan en sus casas. Para ello, se han implementado medidas como la hospitalización domiciliaria. Pese a ello, al observar que se han reorientado profesionales desde el programa de rehabilitación ocular a otras funciones dentro del mismo recinto, existe la preocupación de que al alargarse esta emergencia, el programa termine siendo cerrado y sus recursos orientados a otros fines. 

A lo anterior, se agrega el sumario de la investigación interna de Carabineros que develó La Tercera este lunes sobre el caso del estudiante Gustavo Gatica, quien perdió la visión al resultar herido en sus dos ojos por balines en el contexto de las protestas del estallido social. Según el documento, “no existe certeza que la munición utilizada por Carabineros haya causado las lesiones oculares” y “no se descarta que (las lesiones) pudieran haber sido provocadas por los mismos manifestantes (que) utilizaban distintos elementos para agredir al personal policial, ya que como se aprecia en los videos, hay un alto nivel de violencia en esa intersección”. Además, el general Mario Rozas le comentó a la fiscalía que se habría enterado por la prensa del caso. 

Para la Coordinadora de Víctimas de Trauma Ocular, esto “es de una maldad sin nombre. Nos produce indignación y rabia. Además, si Carabineros se quiere sacar la culpa con un caso tan emblemático, ¿qué queda para los otros casos? Tiene que haber verdad y justicia, para Gustavo y para las otras víctimas”. 

Por ello, la organización anunció una movilización para este miércoles en San Miguel, en el frontis de la Comisaría ubicada en Gran Avenida, en favor de las víctimas con daño ocular durante el estallido social.

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