Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Miércoles, 23 de septiembre de 2020
Periodista y conductor de tv y radio

Julio César Rodríguez: “Los animadores tenemos que tener una posición frente a la realidad”

Lissette Fossa

Cada vez ha tomado mayor relevancia en los debates públicos, como el que se dio con el retiro de fondos de las AFP, donde se le vio entrevistar con dureza a políticos y expertos. En entrevista con INTERFERENCIA dice que tener “una posición frente a algo no quiere decir que no puedas escuchar otra posición, con respeto. Aquel que la quiera ocultar está mintiendo”.

Es uno de los animadores y periodistas de televisión y radio más replicados en redes sociales por sus comentarios y entrevistas. Julio César Rodriguez Sierra (51), otrora creador del diario La Nación Domingo surgido a comienzos de los 2.000 –que reveló casos de abuso sexual en la iglesia como el del ex obispo Francisco José Cox y sacó al Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de la época el General Patricio Ríos por el reportaje del Comando Conjunto–, hoy en día está cinco horas en el matinal de Chilevisión, Contigo en la Mañana, dos horas en el Late Siganme Los Buenos del canal Vive y tres horas durante la tarde en el programa Podría ser Peor, de Radio Bio Bio, de lunes a viernes.

En estos espacios, el conductor realiza entrevistas a políticos, expertos en distintas materias y también a ciudadanos comunes y corrientes. Su presencia en estos medios masivos se ha caracterizado por abordar de una manera distinta los temas de la contingencia, incluso apostando por tratarlos antes de que se tomen el debate en columnas de diarios o las mismas redes sociales.

Últimamente, cada ciertos días se viraliza un video de él haciendo una contra-pregunta severa a un diputado o senador, o enfrentándose con las personas que participan en sus paneles. Fue el caso que ocurrió esta semana, cuando fue enfático en preguntarle si quería o no ser entrevistado a Patricio Olivares, abogado del papá de la joven Ámbar Cornejo. Ante la negativa del profesional a contestar las preguntas de Rodríguez y Montserrat Álvarez –la periodista y conductora del matinal de Chilevisión–, Julio César Rodríguez lo invitó a dejar la entrevista hasta ahí si no iba a contestar nada.

“Hay gente que dice que fui prepotente, pero fui estricto. Soy estricto con los políticos también con los abogados que son una parte interesada no neutral. Le pregunté si vamos a hablar o no vamos a hablar. Si no vamos a hablar, preferimos despedirlo y que el haga lo que tenga que hacer, porque dijo varias veces que estaba apurado, y nosotros seguimos. Pero él después del altercado habló de todo sin problemas. Finalmente era una cosa de actitud”, explica en entrevista con INTERFERENCIA. “El llegó molesto a la entrevista por las filtraciones y luego como que reaccionó y entendió que nosotros no queríamos que él nos filtrara información que no se puede saber, o que es malo para la investigación. Nos estaba dejando mal y de morbosos y nosotros solo queríamos conocer su parecer frente a la investigación, no los detalles”.

Así como el caso de Ámbar, Julio César también fue uno de los primeros periodistas con ese nivel de exposición en darle pantalla y voz al retiro de fondos previsionales ante la contingencia del Covid-19, una medida que el gobierno tardó, a la que se opuso, pero que se terminó aprobando por amplia mayoría no solo parlamentaria, sino que también ciudadana.

–En medio del proyecto sobre el retiro de fondos del 10% de la AFP, usted participó mucho en los debates en sus distintas plataformas, como la radio, redes sociales y televisión ¿Eso lo planificó o se fue dando?

Nosotros en el programa de radio hace mucho tiempo que hacemos distintos temas de las AFP. Estamos muy al tanto de lo que pasa en el mundo con respecto a los retiros, a los beneficios, los hipotecarios que puedes pedir de las AFP, etc. En abril se había tramitado el retiro del 25% de las AFP en Perú, y nosotros lo transmitimos en vivo (la votación en el Congreso peruano), y generó una expectativa impresionante. Ya en esa época para la gente era una opción. Y después, por distintas experiencias en distintas partes del mundo, sabíamos que donde hay retiro no pasa nada. Es mentira que se caen los mercados, que las AFP se mueren, que el país se incendia. Por el contrario, hay varios informes que dicen que mueve la economía. Así, fuimos poniendo en agenda a los parlamentarios que tenían estos proyectos.

En la radio fueron hablando Ximena Rincón, el senador UDI David Sandoval, Jaime Mulet, la diputada Alejandra Sepúlveda, que sabe mucho del tema, y gente que lleva trabajando mucho tiempo en el tema de los fondos de pensiones. El tema estaba invisibilizado, hasta que se metió en la agenda y ya no lo paró nadie, se vota en el Congreso y se transforma en noticia nacional.

Yo fui teniendo una postura que he tenido siempre en el tema: que las pensiones son malas, que los fondos de pensiones deberían ser más flexibles; que para muchas personas sacar una cantidad del fondo de pensión lo podría ayudar a concretar cosas que nunca va a poder concretar. Es distinto llegar a jubilar arrendando una casa que teniendo una casa propia, y a lo mejor, como se hace en otros países del mundo, con estos retiros tú ayudas a mucha gente a tener su vivienda propia a partir de retiros que son muy bien hechos, no a cuentagotas. Se generan verdaderos préstamos blandos para la gente no en época de pandemia, sino que para colaborar con ellos y que lleguen mejor preparados a la vejez.

"Es mentira que se caen los mercados, que las AFP se mueren, que el país se incendia. Por el contrario, hay varios informes que dicen que mueve la economía. Así, fuimos poniendo en agenda a los parlamentarios que tenían estos proyectos".

–¿En la televisión y en la radio había un acuerdo por tocar este tema?

En la radio lo teníamos como un tema fuerte, fundamental, porque era muy popular. A medida que fueron pasando los meses, y que los beneficios no llegaban, o que eran engorrosos, y nos llegaban los pantallazos de la gente tratando de hacer la ficha social, entonces se empezó a abrir esto. Uno sentía que este 10% se empezó a transformar en una opción para la gente de salir en el hoyo donde estaba. Se volvió una alternativa que no tenía color político, porque mucha gente que suscribe el modelo, que entre comillas es del gobierno, también estaba pasando premura, y tampoco le estaba llegando nada. Empezó a traspasar la vereda política en los ciudadanos, donde se volvió un tema de oxigenación para todo este proceso. Por eso era 9 de cada 10 ciudadanos apoyaban esta medida.

–En su programa de radio habla constantemente con gente ¿Cree que eso lo conecta más con lo que está pasando en la calle?

Claro, llevo 13 años haciendo un programa de radio, y hace muchos años que la primera hora de este espacio era el tema del día, y era hablar con las autoridades. Pero hace seis años yo me di cuenta que el foco no tenía que estar en la autoridad ni en los especialistas, sino que en la gente. Entonces dimos vuelta la pauta y la hicimos ciudadana. Y la primera hora del programa, del tema del día, lo conversamos con las personas.

Cuando hablábamos del tema de las AFP, no íbamos a hablar con el presidente del gremio, ni con un ministro, sino que la primera hora lo hacíamos en base a lo que la gente nos decía. Y eso en todo orden de cosas. Desde las AFP, las inundaciones, hasta temas políticos. Y en la segunda hora bajamos el tema con un especialista, un debate de dos personas que tienen dos posiciones distintas. Pero siempre conversando con la gente, porque fuimos descubriendo que una cosa es lo que dice un técnico, un político, un economista, y otra cosa es lo que le pasa a la gente. Fuimos viendo día a día la tremenda distancia, la brecha que hay entre la clase política, los tecnócratas, y lo que viven los ciudadanos, las personas.

–¿Y usted pensó que iba a pasar algo como lo del 18 de octubre del año pasado?

El programa que hago en la radio se llama Podría ser Peor, y nosotros hemos navegado por 13 años en todas estas cosas que la gente reclama: los abusos, las injusticias, la indolencia de la autoridad y los privilegios de la clase política y los poderosos. Además de las situaciones tragicómicas que se viven por esos hechos, por eso también hacemos escrutinio de la política.

Al tener ese pulso, uno sabe que va a llegar un momento en que la gente se va a asquear. Tú no puedes tener el valor de las carreteras como en el TAG. No corresponden al Chile real, nadie crece en porcentaje en su sueldo como aumenta el precio de las carreteras. Entonces tarde o temprano se iba a transformar en la cuenta más cara, más difícil de pagar llegando a lo descriteriado. La corta historia de las carreteras concesionadas es finalmente un historial de injusticias y abusos. Primero te cobraban hasta la pila del aparato con sobre precio, después algo macondiano te cobraban 40 veces el valor de un parte. Gente me llamaba desesperada.

Desde ahí que vengo haciendo el programa. Y de ahí el cronograma de una tragedia anunciada. Primero venía un reclamo, después el telefonazo indignado, después la gente mandando boletas, después la gente puteando, hasta que empezó a existir No+TAG. El fenómeno va creciendo, y llevas el pulso tantos años que te das cuenta cómo va creciendo la rabia de ciudadanos de todos los colores políticos, transversal, hasta que explotaron. Lo mismo con las AFP y con tantos temas.

"No me gusta ocultar mi posición frente a las cosas. La gente sabe más o menos lo que yo pienso, lo que yo siento".

–En lo personal, ¿mantiene un cuidado en sus opiniones en términos políticos, o se siente con la libertad de poder opinar?

Los animadores tenemos que tener una posición frente a la realidad. No me gusta ocultar mi posición frente a las cosas. La gente sabe más o menos lo que yo pienso, lo que yo siento. Mi posición es ciudadana no es político partidista, nunca he pertenecido a ningún partido político ni he sido candidato a nada. Entonces en eso estoy muy tranquilo. Yo fijo mi posición en lo que a mí me parece, como un ciudadano más, lo que creo es justo y pertinente.Desde ahí establezco mi relación con mi trabajo y con mi vida. No soy una ameba.

Yo creo que la gente valora que tú seas transparente y que no seas cínico, hipócrita, acomodado. Que tú tengas una posición frente a algo, no quiere decir que no puedas escuchar y respetar otra posición, ni que no puedas debatirla, incluso que puedas cuestionar tu posición porque hay otro argumento bueno y cambiar. Siempre estoy abierto por que solo así podemos avanzar. Yo sé que no tengo la verdad, pero sí tengo una posición, porque todos la tenemos. Aquel que la quiera ocultar está mintiendo.

–¿Cree que eso le haría bien a los conductores de televisión, que transparentaran ciertas posturas?

Lo que pasa es que tampoco hay que andar por la vida levantando la mano y diciendo a todos 'yo opino esto'. Porque además no le importa a nadie. Ahora, cuando tú estás en medio de un debate en el Chile de hoy en día muy politizado - y lamentablemente tan polarizado–, lo importante es debatir y escucharse. Pero aún así tú siempre tienes una posición frente a las cosas que debates.

Frente al 10% yo tenía una posición. Mi trabajo, mi investigación, lo que había estudiado, lo que yo había visto, lo que había reporteado, me hacían pensar o suponer que la gente lo iba a sacar y no iba a pasar nada, y que la iba a oxigenar, aun no siendo lo mejor por que es la plata de los trabajadores para su jubilación. Desde esa posición navegaba en el tema, no desde algo ideológico, sino que una posición muy puntual, lo que no te hace comunista, ni te hace fascista, ni te hace nada. La gente está muy polarizada y siempre quieren meterte en una casilla, en una orilla. El público está demasiado ansioso por caricaturizar a las personas. Yo no soy ni un héroe ni un villano. Yo creo que lo que la gente valora de mí en la televisión, en la radio y en todo, es mi honestidad, no mi posición frente a los temas. No ando ocultando lo que se lo que he reportado porque un avisador se va a ir, o porque se va a enojar mi jefe, no me muevo por eso. Mi posición en la pega es de honestidad, frente al público y conmigo. No me quiero traicionar. Uno tiene que ser riguroso y estricto con todos los sectores políticos, con todas las fuentes.

¿Cuál es el valor que le ve la gente a nuestro matinal y a mi animación? Que cuando un entrevistado sea político o poderoso me está contestando, y yo por la información que tengo sé que lo que me dicen no se ajusta a lo que realmente pasó, lo encaro, enrostro la inconsistencia o les digo inmediatamente que según mis datos eso no es verdad, cosa que en otras partes no pasa y los dejan que hablen y digan lo que quieran. Les pasan un megáfono.

"¿Cuál es el valor que le ve la gente a nuestro matinal y a mi animación? Que cuando un entrevistado sea político o poderoso me está contestando, y yo por la información que tengo sé que lo que me dicen no se ajusta a lo que realmente pasó, lo encaro, enrostro la inconsistencia".

–¿Cree que aportó ‘un granito de arena’ para que se aprobara el 10%?

No sé si fue un granito de arena, no sé si tuvimos algo que ver. Lo único que sé es que sí lo pusimos en la agenda, y eso tiene valor, porque hay muchos temas que son importantes que están invisibilizados. El valor que tuvimos en la radio y en la televisión fue poner el tema antes de que fuera pop, y que fuera la votación en el Congreso. Creo que eso sí fue relevante, no sé si eso tendrá algo que ver, pero es por lo menos la pega que nosotros tratamos de hacer.

 

–A propósito del caso de Ámbar, u otros policiales, ¿ustedes conversan entre el equipo los cuidados que hay que tener con la información?

Sí, nosotros tenemos las líneas editoriales súper bien establecidas. Las líneas editoriales, las líneas de acción, las líneas de nuestros noteros, lo que nosotros podemos o no podemos decir. De hecho nosotros vamos a la audiencia judicial y nunca vamos en vivo. La estamos viendo en un switch dos, la estamos editando qué decir y qué no, porque si tú estás en vivo pueden decir cualquier cosa. Nosotros estamos con un editor que ya miró lo que se dijo, y qué es lo que se puede pasar al aire. No nos enganchamos en vivo y en directo, digan lo que digan. Lo que sacamos al aire está revisado por un editor.

–Cuando encontraron el cuerpo de Ámbar, usted lo informó en la radio y se escuchó afectado. ¿Se guarda algunas sensaciones o simplemente las muestra?

Me dejo fluir. Fíjate que era una persona que podía manejar muy bien mis emociones, y las dominaba muy bien en pantalla o en mi trabajo. Eso fue por muchos años. Hasta que el año 2006 murió mi hijo Pablito y aprendí con su muerte que la vida es tan corta, que es tan intensa y relevante, que uno tiene que ser honesto con sus emociones. Es decir, si me dan ganas de llorar, lloro. Si me dan ganas de reírme, me río. Si siento incomodidad, me voy. Aprendí a no ser hipócrita con mi emoción. Dejo verlas, cuando estoy alegre, triste, molesto, o cuando algo me hace reír. Y creo que hoy la gente me ve y me reconoce así.

A mí me gustan las cosas alegres, soy pelusón, divertido, y dentro del marco de rigurosidad periodístico está mi lado pelusón. Creo que hoy más que nunca la gente lo valora, porque en medio de todo esto, un chiste o una talla,  también comunica y dice. En mis chistes me rio de mi, de lo fruncido de la tele, de los limites que tenemos, de nuestra propia censura, de nuestra propia miseria por qué al igual que todos también la tenemos en nuestros lugares de trabajo ¡Y en la vida!

Por eso cuando veo que un político está faltando a la verdad,  de manera estricta le digo que eso no es así. Soy fiel a mis emociones, trato de no ocultarlo. A veces me da pena, risa, a veces soy más estricto; a veces soy más pasivo, o me conmuevo más o menos. No ando fingiendo emociones. Y por supuesto que el caso de Ámbar me conmueve, porque sientes que fallaron tantas cosas, y sientes que ese tipo no podía estar en la calle.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Hola. Los sigo.

Muy bien Julio César, estás siendo un ejemplo para tus colegas. En la vida no se puede ser amorfo, no podemos transformarnos en masa gelatinosa a disposición siempre de los mas sinvergüenzas, en una misma situación no podemos estar bien con Dios y el Diablo. Debemos informarnos, sacar nuestras conclusiones, ver como nos afecta y tener una opinión, que no tiene por qué ser ideológica. Cuando se discute, exponer nuestra idea y escuchar con respeto la contraria o antagónica. Tienes toda la razón. Felicitaciones.

El hombre de Hualpencillo, JC estudiante disciplinado del San Pedro Nolasco, después de sus clases con sus compañeros de buen estatus económico llegaba a su natal Hualpencillo donde se forjo jugando en canchas de tierras con sus grandes amigos que jugaban a pie descalzo, desde ahí nace toda una cultura que la casta de políticos en nuestro país no tiene. Como Allamand y otros no cuentan con esa historia de vida que si tiene Julio Cesar, que bueno que esté haciendo historia y poniendo en su lugar a todo la clase política que grito a los cuatro vientos que Chile se iba a incendiar y las AFP iban a tener muchos problemas resultado de la entrega del 10 % que corresponde a cada chileno, es sólo ver cuanto pagan los bancos a las AFP 2 o 3 % de interés por nuestra plata que les prestan, y a cada chileno le cobran un 20 % o más. Gracias Julio Cesar por ser el periodista que eres, Un pregunta a Julio Cesar,....Porque Radio Bio Bio no participa en la Teletón desde sus inicios hasta el día de hoy¡¡¡¡¡¡ Chile necesita empresarios de verdad, no los que tenemos que se han hecho millonarios a costa de nosotros. Es cosa de ver de un país de 18 millones, Los Falabella, Los Jumbo, Los Sodimac, Los Easy, Los Ripley, Los Derco,....y cuantos más desde nuestro querido Chile, están instalado en toda Latinoamericana,.....Tan rentable es el negocio que han hecho acá en nuestro país,....????? Gracias hombre del Vial.....Gracias Julio Cesar,...

Añadir nuevo comentario