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Sábado, 21 de septiembre de 2019
… Y sin correr riesgos financieros

La polémica cláusula en la venta que dejó a un ex marino en la propiedad de una filial de Asmar…

Nicolás Massai D.

En octubre de 2010 una sociedad controlada por un oficial en retiro de la Armada adquirió el 10% de la propiedad de Sisdef, una empresa clave de la defensa nacional. Un año después se activó una cláusula que rige hasta hoy: si quiere vender, Asmar, la empresa pública que es dueña principal de Sisdef, está obligada a comprar su paquete con los reajustes necesarios. El senador Carlos Bianchi, miembro de la comisión de Defensa, dijo que citará a las autoridades correspondientes para "analizar lo ocurrido".

Si quieren vender su 10%, recuperarán el monto que pagaron para entrar a la propiedad de la Compañía de Ingeniería de Sistemas y Desarrollos Funcionales Limitada, conocida como Sisdef. Ese fue el trato al que llegó, en octubre de 2010, la sociedad Coretech Inversiones –constituida apenas dos meses antes– con el entonces contralmirante y director de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), Andrés Fonzo Morán, quien actualmente figura como gerente de planificación, desarrollo y asuntos corporativos de la empresa pública manejada por esta rama marítima de las Fuerzas Armadas.

A fines de julio INTERFERENCIA publicó el artículo "Cómo un ex marino entró a la propiedad de una filial de Asmar clave en la defensa nacional", en donde se revelaba esta transacción, inédita en la historia de las filiales de Asmar. En concreto, un oficial en retiro de la Marina, Claudio Niada Ibáñez, controlador de Coretech, entró de manera indirecta como accionista de Sisdef, una sociedad de responsabilidad limitada en la que trabajó durante 22 años hasta el 30 de abril pasado.

Desde la publicación, nuestro medio insistió nuevamente por correo electrónico para saber en qué se justificaba esta operación, que deja una empresa estratégica de la defensa nacional en manos de privados. Se contactó tanto al actual director de Asmar, el contralmirante Luis Kohler, como al actual gerente general de Sisdef, el oficial en retiro Francisco Hederra. Una de las preguntas intentaba indagar si es que seguía vigente la cláusula entre Asmar y Coretech que indica que, en caso de que esta última sociedad controlada por Niada decida vender su porcentaje en Sisdef, la empresa pública estaría obligada a comprarlo.

Sin embargo, hasta el día de hoy no han habido respuestas de Asmar ni Sisdef. No solo eso: Hederra bloqueó a este periodista de WhatsApp, luego de afirmarle por correo electrónico que enviaría las respuestas a las preguntas realizadas.

¿Cómo dos marinos, uno activo y otro en retiro, pudieron llegar a este trato estando en partes interesadas distintas (Fonzo por Asmar; Niada por Coretech y al mismo tiempo gerente de Sisdef)? ¿No era necesario que se hiciera un concurso para buscar un co-propietario en la filial de Asmar?

Un pacto

El jueves 21 de octubre de 2010, nada más firmar el cambio de propiedad en Sisdef, se suscribió un acuerdo entre Asmar, que compró un 40% –para acumular un 90% y tener a la empresa de defensa como una filial–, y Coretech, que entró a la propiedad con un 10% pagando más de 300.000 dólares. Este pacto de accionistas –que lo publica INTERFERENCIA– lo firmaron Andrés Fonzo y Claudio Niada. En su artículo quinto, estipularon lo que se denominó "Oferta de compra por Asmar, asociada a opción de venta por parte de Coretech". Allí, definieron que en caso de que Asmar no vendiera en menos de 12 meses una parte de su 40% comprado ese día de octubre a la privada británica BAE Systems, se le activaría una cláusula a Coretech para ejercer una opción de venta de su 10%.

En palabras sencillas, un marino activo le ofrecía la posibilidad a la sociedad controlada por un marino en retiro de que, en caso de no estar satisfecho con su inversión, en un año podía vender esa parte.

Sin embargo, no sería cualquier comprador: Asmar, la empresa pública manejada por la Armada de Chile, se comprometía a adquirir la totalidad de los derechos de la compañía de Niada en caso de que este último, junto a otros tres minoritarios, decidieran ejercer la opción. El precio a pagar "equivaldrá al precio bruto de compra que haya pagado CORETECH a BAE, aplicando como factor de reajuste el porcentaje correspondiente a operaciones no reajustables en moneda nacional". Un negocio redondo, que disminuía contundentemente el nivel de riesgo de la inversión realizada por este oficial en retiro.

Luego de este pacto, que según la escritura tiene la "fuerza de un contrato", Sisdef no registra más movimientos societarios en el Diario Oficial, por lo que todo indica que continúa vigente.

INTERFERENCIA revisó la memoria anual de 2011 de Asmar, para ver si es que se intentó vender parte de su porcentaje a un tercero, para así desactivar esta polémica cláusula. Efectivamente, en este documento se afirma que durante ese año se "efectuó un proceso de búsqueda de una empresa que quisiera ser socio minoritario de ASMAR y CORETECH en SISDEF". "Se invitó a participar a 13 empresas extranjeras y, finalmente, se recibieron sólo tres ofertas. Como ninguna de estas ofertas cumplió a cabalidad con los requisitos establecidos por el Consejo Superior de ASMAR y de la Dirección de ASMAR, el proceso se declaró desierto", se lee.

Ese asunto resulta, a lo menos, extraño, pues Coretech no tuvo inconvenientes para entrar en la propiedad de Sisdef, sin concursos y habiendo sido creada dos meses antes de la operación de octubre de 2010. Así pasaron doce meses y se activó la cláusula en favor de la sociedad controlada por Niada. Todo cuando Sisdef ya era una filial de Asmar.

Senador Bianchi: "Es grave, sin duda"

El senador independiente Carlos Bianchi es miembro de la comisión de defensa del Senado. Consultado por los antecedentes entregados a lo largo de este tiempo por INTERFERENCIA, el legislador declaró que "es relevante que se aclare si los altos mandos de la Armada conocían de esta situación y si se lo informaron a las autoridades civiles". Además, agregó que es necesario cuestionar "si se evaluaron los riesgos a la seguridad nacional derivados del hecho que un grupo de privados sean dueños de una empresa subsidiaria de Asmar, y que dicha calidad les permita acceder a información sensible; de no ser así, entonces resulta necesario saber por qué los organismos de inteligencia de la Armada no detectaron esta situación, y no se informó a las autoridades navales y civiles que deben conocer y evaluar este tipo de operaciones".

El senador indicó que, si bien la Cámara de Diputados tiene la labor de fiscalizar a las instituciones, "no podemos dejarlo solo ahí". Por ello, aseguró que citará a las autoridades correspondientes para "analizar lo ocurrido", ya que esto "daña el correcto funcionamiento de las instituciones, y se pone en riesgo la seguridad nacional; es grave, sin duda".

Kenneth Pugh, senador independiente que compitió en la lista de Renovación Nacional, y que fue director de inteligencia de la Armada, indicó que las consultas sobre este artículo se deberían realizar al "Sistema de Empresas Públicas del Estado, y de la administración de ellas. Actualmente, como senador en la comisión de Defensa, hemos tramitado completamente y con una alta aprobación, un nuevo mecanismo de financiamiento de las capacidades estratégicas de las Fuerzas Armadas (… y) dentro del poder legislativo, quien tiene la capacidad de fiscalizar es la Cámara de Diputados. Esta pregunta específica debieran llevarla a los diputados de la comisión que tienen la tarea fiscalizadora".

INTERFERENCIA contactó al diputado Jorge Brito, presidente de la comisión de Defensa de la Cámara y militante de Revolución Democrática, quien no entregó declaraciones al respecto.

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