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Lunes, 13 de julio de 2020
¿El fin de la 'nueva normalidad'?

La semana más negra de Jaime Mañalich

Andrés Almeida

En un país funcionado como si la curva de contagio por Covid-19 estuviera bajo control, llegó nueva información que señala un explosivo aumento de casos. A esto se suman quiebres entre el gobierno y los científicos, datos que ponen en duda las cifras nacionales de mortalidad y promesas incumplidas en materia de infraestructura sanitaria. 

El martes 28 de abril el ministro de Salud, Jaime Mañalich decidió borrar sorpresivamente su cuenta de Twitter, luego de haberla usado a caballo como autoridad sanitaria: autofelicitándose, comentando artículos favorables, reprochando conductas, felicitando subordinados, desmintiendo o precisando información.

Muchos se preguntaron por la razón de dejar de usar esta vía de comunicación que le había reportado tantos beneficios. Algunos creyeron en la versión oficial, que indica que fue por las amenazas recibidas por el ministro a través de la red social, y otros atribuyeron la decisión a la disposición de Contraloría, que indicó que Mañalich, en tanto representante de una entidad pública, no puede bloquear usuarios que lo critican.

Más allá de las interpretaciones, hoy en Twitter están borradas todas las intervenciones de Mañalich y nadie puede reprocharle directamente en su cuenta @jmañalich una serie de afirmaciones que -a la luz de los hechos de esta semana- envejecieron muy mal.

El hecho más relevante que indispone al ministro con la opinión pública tiene relación con el explosivo aumento de casos positivos de Covid-19. Ayer 2 de mayo, el Ministerio de Salud reportó 1.497 nuevos casos diarios, la cifra más alta durante la pandemia, y además un salto importante respecto del 1° mayo, cuando se reportaron 985 casos nuevos, lo que -a su vez- también fue un alza alarmante en torno a la semana anterior, cuando se decretó el triunfo parcial sobre la pandemia, con un ritmo de 500 casos aproximados diarios.

Los datos recientes desvanecen la idea de que Chile había entrado entonces en una fase de meseta de la velocidad de contagios, lo que fue anunciado y celebrado con bombos y platillos por el propio presidente Sebastián Piñera el domingo 19 de abril, quien junto con mostrar un supuesto aplanamiento de la curva, anunció la relajación de las medidas restrictivas para evitar el contagio y la aplicación de restricciones más duras según brotes y rebrotes en lugares específicos. 

Mañalich explicó este aumento tanto por el reciente aumento de exámenes PCR aplicados por el país a casi el triple, como por el esfuerzo extra de medir mediante esa técnica a sospechosos asintomáticos de ser portadores de Covid-19, que han estado expuestos al virus.

Es decir, se trata justamente de los argumentos de los detractores del ministro, quienes han señalado que la disminución de la curva de contagios de los datos oficiales a mediados de abril respondió a que Chile tiene una capacidad insuficiente de test para comprender la velocidad de contagio, más que a la verdadera velocidad del fenómeno. Por lo que es obvio que si se mide más, se van a encontrar más casos (ver artículo de INTERFERENCIA).

Cabe señalar que en el concierto de países de la Ocde, Chile tiene -en la última comparación internacional- una capacidad de medición de 8.000 test diarios cada millón de habitantes, en circunstancias en que Alemania tiene una capacidad de 25.000, lo que hace difícil que los chilenos podamos aplicar políticas similares a las de los alemanes de ir aplicando restricciones acotadas a nivel territorial conforme el conocimiento exhaustivo de los brote en cada localidad.    

La revelación del aumento de la velocidad oficial de contagio se da en pleno fin de semana largo por el Día del Trabajo, cuando miles de automovilistas se confiaron en los datos gubernamentales acerca del control de la pandemia, en instancias en que es bien probable que el aumento de las infecciones esté relacionado con el relajamiento de las medidas gubernamentales durante el feriado anterior: Semana Santa.

Como antecedente además, INTERFERENCIA reveló que el Hospital del Salvador tiene todas sus 24 camas UCI copadas, siendo el primer centro asistencial de Santiago en estar en esta situación, tal como reportó INTERFERENCIA.

La inconsistencia de las políticas gubernamentales tuvo tal vez su punto mediático más alto cuando Joaquín Lavín, alcalde de Las Condes por el oficialismo, convocó a la prensa para anunciar con prensa y gente la apertura del Apumanque en el marco de la "nueva normalidad" del gobierno, para al día siguiente desdecirse y volver a cerrar el centro comercial.

Todo esto empalma además con el quiebre de la Mesa de Datos del Covid-19 convocada por el Ministerio de Ciencias, con la salida de ella del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos, una entidad que convoca a expertos de las dos principales universidades del país: la Universidad de Chile y la Universidad Católica, las que coincidieron en que la falta de información provista por el Minsal es insuficiente para realizar una adecuada labor científica.   

Además, esto coincide con la misma semana en que el Minsal cambió su metodología de reporte de casos, adaptándose a los estándares internacionales, registrando las fechas de los casos no en el momento en que se declara positivo un caso, sino en cuando aparece la sintomatología de la enfermedad, antes de su confirmación.

Esto revela que había por lo menos 13 agentes transmisores del virus previo a la confirmación del primer paciente, el 3 de marzo, lo que implica que Chile nunca tuvo la trazabilidad de casos bajo control.

Finalmente, entre las malas noticias epidemiológicas, Mañalich recibió informes internacionales que muestran que la mortalidad por coronavirus a nivel mundial está subreportada hasta en un 60%, según Financial Times.

Datos que van en la misma dirección que lo reportado por la periodista Alejandra Matus y Ciper para Chile, los que tienen diferencias en las cifras, pero no en la dirección del fenómeno, indicando que en el país hay significativos incrementos en la mortalidad durante marzo de 2020, respecto de los marzos de años anteriores, superiores a las cifras de muertos por Covid-19 reportados por el gobierno.  

La pesadilla de los insumos

Tema aparte es el incumplimiento de la promesa de Mañalich de proveer de un hospital modular en lo que era el antiguo aeropuerto de Cerrillos.

El ministro de Salud había asegurado ante los canales de televisión que en el lugar comenzaría la construcción de un hospital modular con 500 camas antes del fin de abril.

Tal como pudo comprobar INTERFERENCIA en terreno el 30 de abril, no había ningún avance al respecto

En materia de infraestructura hospitalaria, finalmente, el gobierno logró junto con la Conferderación de la Producción y el Comercio (CPC) la llegada de 117 nuevos ventiladores mecánicos desde China, los que -sumados a los 72 de una partida anterior- suman 189. 

Un 47% de la meta de 400 que anunció Mañalich, luego de descartar la llegada de 1.400 ventiladores comprados a destiempo, y de reconocer que China nunca donó 500 ventiladores.

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