Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Jueves, 28 de mayo de 2020
Columna académica

Los datos del Minsal que llevaron a Piñera a creer que aplanó la curva de contagios (pero no)

Aníbal Vivaceta
Sebastián Espinoza
Nicolás Schiappacasse

pinera_justifica_sus_medidas.jpeg

El presidente Sebastián Piñera explica en cadena nacional el levantamiento de medidas restrictivas a propósito de un supuesto aplastamiento de la curva de contagios.
El presidente Sebastián Piñera explica en cadena nacional el levantamiento de medidas restrictivas a propósito de un supuesto aplastamiento de la curva de contagios.

En cadena nacional, el presidente expuso los “fundamentos” que lo llevaron a levantar varias medidas restrictivas y así permitir las aperturas de centros comerciales y el retorno de los funcionarios públicos a sus puestos de trabajo. Para argumentar aquello, Piñera mostró datos que sugieren una veloz reducción del contagio... lo que es altamente improbable desde la perspectiva epidemiológica.

Las señales de la autoridad sanitaria son de retorno a cierta normalidad, lo que incluye la apertura de centros comerciales, el regreso de los funcionarios públicos al trabajo presencial y de un retorno a clases con restricciones para mayo. 

Así lo comunicó el propio presidente Sebastián Piñera en cadena nacional, haciendo hincapié en que también es relevante sostener la economía y el empleo.

Más allá de las consideraciones respecto de los equilibrios entre política económica y política sanitaria que guían a Piñera, pareciera que en el análisis no se consideró las recientes vacaciones de Semana Santa con gente evadiendo las cuarentenas hasta en helicóptero, ni el masivo uso de mascarillas en el cuello, o el que el 80% no tenga recursos suficientes como quedarse en la casa, según información de la Fundación Sol.

Al menos eso se deduce del dato que indica que el Ministerio de Salud (Minsal) adoptó estas medidas sin consultar a la Mesa Social Covid-19.

¿Qué llevó entonces al mandatario a tomar estas decisiones de relajamiento de las medidas restrictivas?

En cadena nacional Piñera mostró un gráfico que sugiere que Chile está aplastando la curva de contagios.   

Se trata de la información respecto a casos nuevos. Se supone que un país está controlando el Covid-19 cuando logra reducir progresivamente, o al menos estabilizar, el número de casos nuevos. Eso es exactamente lo que parece mostrar este gráfico, elaborado a partir de los datos de su accidentado Informe epidemiológico N° 9, el que tuvo que ser bajado momentáneamente para corregir groseros errores.

Nota al gráfico: Los datos dispuestos se organizan en semanas epidemiológicas, para poder comparar un año con otro. En el caso de Chile, el Covid-19 empezó a ser observado en la novena semana de 2020.

El gráfico que descompone los datos por regiones, también parece mostrar una tendencia similar.

 

Sin duda, un resultado como éste debería poner contento a cualquier gobierno. Pero ¿es esto así en la realidad? Hay varios indicios que muestran que no, por lo que el gobierno estaría tomando decisiones con información errada.

Como la prudencia manda, hay que despejar un posible equívoco en el retraso de la incorporación de los datos entre un informe epidemiológico a otro.

Tal como consignan varias notas al pie de página de estos informes, los datos son provisionales, pues hay información pendiente de incorporar de semanas anteriores. Este efecto es constatable en la variación que experimentan los datos entre el informe 8 y el 9, como se muestra en el siguiente gráfico:

 

El incremento de la curva de un informe a otro representa los casos retrasados que fueron estudiados y asignados a una semana epidemiológica determinada, según las nuevas definiciones del Minsal, en función de la fecha del inicio de los síntomas. Se puede observar que esto significa un aumento de los casos de un informe a otro, lo que se pronuncia en la medida en que la semana es más cercana al presente. 

Así y todo, esta observación no alcanza como para desdecir la tendencia que indica que Chile estaría reduciendo la curva de contagios, sólo implica que esta reducción no iría tan rápido. 

¿Habrá tenido eso en mente Piñera cuando llamó a no adoptar un discurso “triunfalista” por la reducción de los contagios, a la vez que adoptaba medidas triunfalistas de levantamiento de restricciones?

Para descartar que la reducción de la curva corresponda al retraso en los reportes de casos, hipotéticamente los aumentamos al doble y al cuádruple, en la diferencia entre un informe y el otro. Aún así, la curva se aplana, como muestra el gráfico a continuación:

 

Como es difícil que el gobierno crea que la reducción de la curva de contagios se deba a retrasos en el reporte, habrá que pensar que Sebastián Piñera creyó en la efectividad de su estrategia de “cuarentena progresiva”, en la cual el Minsal mediante una táctica de bombardeo quirúrgico de la epidemia, a través de quizá qué sofisticado sistema de información, ha ido sofocando cada brote pandémico a nivel micro en el territorio.

Pero, al igual que en el caso de los bombardeos quirúrgicos de las guerras reales, estas tácticas terminan destruyendo hospitales.

A continuación aportaremos nuevas observaciones a la idea que presentó Ciper en su artículo Covid-19: Chile no está aplanando la curva, la perdimos de vista

A ciegas

Sabemos que el seguimiento de los casos positivos y el testeo de las personas que pudieran ser contagiadas por estos es fundamental. Y Chile no va bien en esa materia. 

Tomando como referente al Estados Unidos de Donald Trump, el cual puede considerarse como un ejemplo de manejo economicista desastroso de la pandemia, sabemos que las críticas le han sido duras por haber logrado testear a apenas el 1% de la población. Con ese nivel de testeo, se considera que la primera economía del planeta va a ciegas en el conocimiento del comportamiento de la pandemia en sus fronteras.

Verificamos la situación de Chile a ayer domingo 19 de abril, y nos encontramos que apenas se ha llegado al 0,58% de la población con test PCR (no test rápidos, que no son fiables). 

Al graficar los exámenes realizados hasta ahora en Chile, se observa una sorprendente linealidad que permite proyectar la situación hasta lograr cubrir al 1% de la población, lo que sería en unos 20 días más; el 8 de mayo. 

 

Es importante notar que esta proyección considera un exámen por persona, pues no existe información relativa a la cantidad de exámenes repetidos que se están aplicando. De todos modos, si se realizara un examen extra cada diez personas, se alcanzaría el 1% de la población el 13 de mayo y si fueran dos exámenes cada diez personas, llegaríamos al 1% el 17 de mayo.

Y eso solo para alcanzar una cifra que ya se considera un fracaso en Estados Unidos. 

Eso, sumado a que hay un sesgo que favorece a los pacientes afiliados a isapres por sobre los afiliados a Fonasa, los que son mayoritarios en el país (78%), lleva a concluir que el aplastamiento chileno de la curva de contagios, solamente mide la incapacidad del país de obtener la información clara y oportuna que requiere para alimentar la estrategia que adoptó, la cual -a su vez- requiere de grandes volúmenes de información para aplicar tácticas quirúrgicas en el territorio.

Otro elemento fundamental para evaluar si realmente los datos dan cuenta de la realidad, corresponde al seguimiento efectivo de quiénes se dan como confirmados por Covid-19 en los exámenes.

Lamentablemente, a partir del último y controvertido informe N°9, el Minsal dejó de informar la proporción de  casos cuya cadena de trasmisión se conoce, y la que no se conoce. La proporción general de casos con origen conocido había ido empeorando gradualmente, lo que se exacerbaba con el aumento de los casos, haciendo cada vez peor la cifra en números absolutos. 

 

En el último informe, sin embargo, se observa un cambio para peor: si bien la proporción de casos con origen conocido y desconocido se mantiene, baja drásticamente la cantidad de casos en investigación, lo que se compensa con un aumento de los casos sin nexo. Es decir, se está renunciando simplemente a buscar el origen de más de mil casos recientes. Esto significa, en términos prácticos que muchos han seguido transmitiendo la infección sin mayores cuidados hasta desarrollar síntomas (o no, en el caso de los asintomáticos). 

Esta idea se refuerza cuando se observa lo que pasa en muchas regiones, donde la positividad de los nuevos exámenes alcanza cifras superiores al 20% estos días. 

 

Mientras más baja sea la relación entre nuevos casos y nuevos exámenes, con mayor acuciosidad se estará buscando a los posibles contagiantes. Corea del Sur, uno de los países más exitosos en esto, alcanzó una ratio de 2%. Vemos que varias regiones de Chile tienen niveles altísimos, lo que implica otra señal de que no se está detectando a quienes podrían contagiar. 

Estos datos del Minsal, parecen más apuntar a cerrar los ojos ante la realidad, negando las inequidades sociales y territoriales que se observan, y transmitiendo una peligrosa e infundada sensación de éxito, por mucho que el tono presidencial sea de prudencia (no así sus políticas respecto de las restricciones).

Tal vez sea el momento de recordarle al gobierno que -antes de creerse Corea del Sur, pero sin datos- una de las mejores políticas para combatir el ébola en África fue simplemente lograr disponer para la población agua y jabón para que pudiera lavarse las manos, lo que, en equivalencia con la situación chilena con el coronavirus, es -además de lavarse las manos- mandar a la gente a su casa.

 

Los autores de esta columna académica pertenecen al colectivo aquihayunproblema.cl, el cual se conforma por el epidemiólogo Aníbal Vivaceta, por el bio-estadístico Sebastián Espinoza y el ingeniero biomédico Nicolás Schiappacasse. Todos ellos parte de la Universidad de Valparaíso.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Por favor, revisen el link al artículo de ciper, sería https://ciperchile.cl/2020/04/16/covid-19-chile-no-esta-aplanando-la-curva-la-perdimos-de-vista/

Excelente estudio No siendo estadistica anoche cuando escuche al Presidente y vi los graficos y las cifras,no me cuadraba,despues la vocera manda un tuiter,explicando que la cifra de fallecidos que dio el presidente ,tenia un error y ella dio otra cifra La verdad es que estamos en manos de personas que les interesa el lucro mas que la vida la vuelta a los trabajos extendera mas la pandemia,¿se les fue de las manos o la estan dejando que se les vaya?

Gracias por ayudar a complementar la información de Ciper. Y el aporte de un bioestadistico fundamental!!!! La intensidad de muestreo y la importancia de la estadistica es vital en la aplicacion de testeos...en número, diatribucion y otros pero esto... no se habia explicado claramente en otras publicaciones.

Error, el gráfico de lineas fue hecho con la intención de confundir a la población, dando una falsa idea de la realidad. Increíble como todos los medios de comunicación se prestan para engañar a la gente.

El análisis es muy completo y decidor sobre la manipulación estadística de los datos epidemiológicos como en reiteradas ocasiones lo han manifestado diversas opiniones del mundo académico-científico, gremios de la salud y el periodismo independiente. Queda muy claro que este manejo de la información obedece al pretendido triunfalismo en la pandemia y la recuperación económica. Sesgo ideológico economicista que responde al interés y lobby del gran empresariado, salvo alguna excepción, Y queda claro además, que el costo de dicha pretendida recuperación económica de corto plazo, recaerá y está recayendo en las espaldas de los trabajadores asalariados dependientes, por cuenta propia e informales. Pero, lo más grave, es que este triunfalismo irresponsable podría derivar en un recrudecimiento de la pandemia con trágicos costos en vidas al sobrepasar la precaria capacidad de nuestro sistema de salud.

Si la semana va de Lunes a Domingo y hoy es martes, los datos de la última semana contendrá solo los nuevos casos del primer día (500?) y si es Domingo entonces los datos de la última semana contendrán los nuevos casos de 7 días, aprox 2500. Entonces la curva cae en la última semana porque le faltan datos de varios días. Es un problema de resolución de datos y de "última semana incompleta". Ustedes de verdad creen que el gobierno, el comité asesor, o el colegio médico, o quien sea, no se daría cuenta de un error de principiante de esa magnitud? O sea, alguien que no le da el cerebro para darse cuenta de eso no le alcanzaría ni para contar el vuelto del pan. No hay que estar muy capacitado para darse cuenta de esa brutalidad, y hay gente muy capaz en el comité asesor, en el minsal, e instituciones externas como el colegio médico y otras instituciones externas que jamás dejarían pasar un error así. Por favor, todos lo que compartieron este articulo, les recomiendo ver series de Netflix y telenovelas, pero por favor no opinen, dejen que la gente que se está sacando la cresta para que no se mueran miles de personas trabajen tranquilas.

Añadir nuevo comentario