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Martes, 25 de junio de 2019
Comedia de equivocaciones

La trastienda del falso toque de queda en Concepción

Maximiliano Alarcón G.

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Gobierno de Chile
Gobierno de Chile

A pocos minutos de que el contraalmirante Carlos Huber anunciara la medida, recibió un llamado indignado del ministro de Defensa, Alberto Espina. "No habrá toque de queda", le espetó.

Los incendios forestales que afectan a la región del Bío Bío provocaron ayer un inusual episodio. En medio de la emergencia se anunció un toque de queda para la Provincia de Concepción, medida que durante más de una hora tuvo a la población preocupada de cómo volver a sus hogares antes de que comenzara a regir la medida. Pero pocos minutos después, la información fue desmentida, o más bien revocada, por el propio ministro de Defensa, Alberto Espina.

INTERFERENCIA conversó con representantes del gobierno, tanto nacional como el regional de Concepción, además de periodistas de esa ciudad que han cubierto los incendios y que fueron testigos de los dichos del contraalmirante Carlos Huber, quien fue el que anunció el toque de queda.

Pasadas las 11:30 de la mañana el intendente del Bío Bío, Jorge Ulloa (UDI), junto con el jefe de Defensa Nacional de la región Carlos Huber, dieron un punto de prensa en Concepción. Después de entregar informaciones relativas a la emergencia, Ulloa indicó a los medios que la autoridad militar entregaría un importante anuncio.

Los reporteros que estaban en el lugar señalaron a nuestro medio que las autoridades regionales les anticiparon que vendría "algo grande" durante la conferencia de prensa.

Tras el anuncio, el contraalmirante recibió un llamado telefónico de Espina y junto a Ulloa se alejó de los periodistas, dejando a los medios sin posibilidad de formularle preguntas.

Y la bomba informativa efectivamente ocurrió. “He decidido que a contar de esta noche vamos a tener toque de queda con el objeto fundamental de evitar nuevos acontecimientos de focos de incendio de forma simultánea”, dijo el alto mando de la Armada.

¿El problema? El uniformado no había avisado de esta medida -que dada la historia reciente del país no se asocia a buenos recuerdos- al gobierno central. 

Poco minutos después de su anuncio, el contraalmirante recibió un llamado telefónico del ministro Espina y junto al intendente Ulloa se alejó de los periodistas, dejando a los medios sin posibilidad de formularle preguntas o sacarlo en vivo para que repitiera lo recién señalado.

Periodistas que lograron escuchar las palabras del jefe de Defensa Nacional del Bío Bío indicaron a INTERFERENCIA que este repitió en varias ocasiones: “Ministro, tiene que entender...”.

Los testigos señalan que todo evidenciaba que el representante de la Armada estaba siendo reprendido. En tanto, fuentes de gobierno confirmaron a nuestro medio que tras el punto de prensa, el ministro Espina y Huber conversaron de inmediato, pero aseguraron que la máxima autoridad de las FF.AA. no lo retó.

Gobierno baja el perfil

A eso de las 13 horas Huber volvió a hablar frente a los micrófonos y cambió su versión, especificando que el toque de queda estaba en “evaluación”. Poco después Alberto Espina desechó absolutamente la posibilidad. “No hay toque de queda en la Región del Biobío, lo que él quiso expresar es que dentro de las medidas y dado que se están produciendo hechos delictuales se analizaba la medida, pero no hay toque de queda”, dijo el titular de defensa.

Representantes del gobierno en Santiago explicaron a INTERFERENCIA que, ante la emergencia y la posibilidad de que los incendios fueran intencionales, existían varios cursos de acción, entre ellos el toque de queda, pero que “estaba lejos de ser considerada” como una real opción. Por lo tanto, el anuncio de Huber fue un error ocasionado por su “falta de experiencia comunicacional”, dijeron las fuentes.

Pero puertas adentro, en el ministerio de Defensa cundió la indignación por lo que algunos consideraban un abierto desacato a la autoridad política. Si bien legalmente el contraalmirante Huber tenía la facultad de ordenar el toque de queda, que tratara de hacerlo sin informar previamente a las autoridades de gobierno causó un profundo malestar en el Ejecutivo.

Cuando Espina arribó a Concepción a las seis de la tarde del martes, fue recibido por Huber y Ulloa. Los tres trataron de no mostrar la tensión que había causado el episodio.

Cuando el ministro Espina arribó a Concepción a las seis de la tarde del martes, fue recibido por Huber y Ulloa. Los tres trataron de no mostrar la tensión que había causado el episodio. Pero el mismo hecho de que el jefe de Defensa decidiera ir a esa ciudad sin previo aviso, es una muestra de que el gobierno consideró de que se trató de un asunto delicado.

Un punto aparte fue la repercusión que tuvo el anuncio para el intendente regional. Los periodistas de la zona comentaron a INTERFERENCIA que mientras Huber anunciaba el toque de queda, el intendente le iba “soplando” una a una las comunas que conforman la Provincia de Concepción.

En otro punto de prensa realizado horas más tarde, se le consultó al Intendente sobre el “error” del anuncio, pero este se excusó de responder, señalando que Huber ya se había pronunciado sobre aquello. Al insistirle si asumía una responsabilidad política, la autoridad guardó silencio.

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