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Sábado, 18 de Septiembre de 2021
Think tank concertacionista

Los dineros de la Universidad de Talca que financian a CIEPLAN

Camilo Solís

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Reunión telemática entre U. de Talca y Cieplan. Fuente: Cieplan.org
Reunión telemática entre U. de Talca y Cieplan. Fuente: Cieplan.org

La U. de Talca ha destinado más de 270 millones anuales desde 2014 en financiar un programa de cooperación con la Corporación de Estudios para Latinoamérica —centro de estudios de la vieja guardia concertacionista ligada principalmente a la DC— que se extenderá al menos hasta 2022. El rector democratacristiano, Álvaro Rojas, impulsó el acuerdo en 2014, lo que genera dudas en la interna considerando el destino de estos dineros públicos.

Alejandro Foxley, Ignacio Walker, René Cortázar, Pablo Piñera Echenique -hermano del Presidente-, Patricio Meller y José Pablo Arellano son históricos militantes de la Democracia Cristiana que han detentado altos cargos durante los gobiernos de la Concertación, como ministerios y subsecretarías.

También son los nombres más relevantes de la Corporación de Estudios para Latinoamérica (CIEPLAN), think tank ligado a la DC, originado en los setentas, y dedicado al estudio de políticas públicas en materias de desarrollo y democracia para América Latina. Sin embargo, algo poco conocido al respecto es que este importante centro de estudios ligado a los viejos estandartes de la Concertación debe gran parte de su financiamiento a dineros públicos provenientes de la Universidad de Talca. 

El sustento se encuentra en un convenio denominado “Programa de Investigación e Innovación social UTalca -CIEPLAN”, cuyo objetivo principal es “realizar una alianza estratégica con CIEPLAN, con el objetivo de contribuir a la investigación, análisis, debate y difusión de temas relevantes en Chile y Latinoamérica”. El convenio fue firmado por primera vez el año 2014, y fue renovado en 2018 para cuatro años más, es decir, hasta el año 2022. 

Se trata de un convenio que implica un traspaso de fondos desde esa universidad estatal a CIEPLAN por al menos 278 millones de pesos al año.

El detalle del convenio: 1 Director del programa percibe $5.184.000; 2 investigadores senior perciben $4.365.000 cada uno; 2 profesionales perciben $2.450.000; 1 ayudante tiene como sueldo $1.070.000; además de un periodista ($485.000) y una secretaria ($388.000). Todos estos pagos son mensuales.

Esto considerando que la última resolución que renueva el convenio en 2018 contempla $264.584.000 al año, además del pago de 6 cursos anuales de pregrado y posgrado que “serán pagados de manera extraordinaria por la Universidad a CIEPLAN, no incluyéndose en el presupuesto”, según señala el documento. La resolución que dio origen al convenio en 2014, estima el precio de estos cursos en $13,5 millones, sin embargo en la resolución de 2018 no se encuentra el monto estimado por estos cursos. Cabe señalar que todos los montos se han ido reajustando según el IPC conforme han pasado los años. 

El detalle de esos $264.584.000 (ver imagen) se desglosa en pagos para: 1 Director del programa, que percibe $5.184.000; 2 investigadores senior que perciben $4.365.000 cada uno; 2 profesionales que perciben $2.450.000; 1 ayudante cuyo sueldo es $1.070.000; además de un periodista ($485.000) y una secretaria ($388.000). Todos estos pagos son mensuales.

El Consejo Directivo de este programa en 2015 fue integrado por Arcadio Rojas Urrutia, Rodrigo Saenz Navarrete y el rector Älvaro Rojas, por la UTalca. Mientras que por Cieplan, fueron parte de ese Consejo Directivo Pablo Piñera Echenique, como investigador senior del programa, y Manuel Marfán Lewis, ex ministro de Hacienda de Eduardo Frei Ruiz Tagle y ex consejero del Banco Central. 

Además de esto, la resolución que extiende el convenio en 2018 señala que: “estos fondos serán aportados por la Universidad en forma semestral (al inicio de cada período), en forma proporcional a dicho periodo, una vez que el Consejo Directivo haya aprobado el respectivo Plan Operativo y Presupuestario del Programa. Cada uno de estos aportes deberá ser transferido a CIEPLAN, por parte de la Universidad en un plazo no mayor a 15 días desde la fecha de aprobación por parte del Consejo Directivo”. 

El Consejo Directivo de este programa fue constituido por primera vez el 2 de marzo de 2015, mediante la resolución universitaria N°227. Ese consejo fue integrado por Arcadio Rojas Urrutia, Rodrigo Saenz Navarrete y el rector Älvaro Rojas, por la UTalca. Mientras que por Cieplan, fueron parte de ese Consejo Directivo Pablo Piñera Echenique, como investigador senior del programa, y Manuel Marfán Lewis, ex ministro de Hacienda de Eduardo Frei Ruiz Tagle y ex consejero del Banco Central. 

Considerando que estos convenios tienen un plazo de ejecución de 4 años, y que el convenio de 2014 se renovó en 2018 por otros cuatro años, podemos estimar que el traspaso de fondos de la Universidad de Talca a Cieplan sería de unos $2.224 millones por los ocho años correspondientes entre 2014 y 2022.

El rector DC y conflictos de intereses

En la interna de la Universidad de Talca el convenio es objeto de comentarios y cuestionamientos. Fuentes con las que nuestro medio se comunicó, pero que prefirieron mantener el anonimato por temor a represalias, consideran que el convenio ha sido poco transparente, y que no ha justificado de manera clara el traspaso de una suma millonaria que permite financiar con dineros públicos a un think tank como Cieplan.

Uno de los principales cuestionamientos mencionados dice relación con la falta de nivel académico de las publicaciones correspondientes al programa, las cuales exhibe el sitio web de Cieplan en un apartado específico.

En el centro de las críticas está el rector Álvaro Rojas, debido a su larga trayectoria ligado a la Democracia Cristiana, afiliación política que incluso lo llevó a ocupar el cargo de Ministro de Agricultura durante el primer mandato de Michelle Bachelet, cuando Alejandro Foxley -presidente de Cieplan- se desempeñaba en ese gobierno como ministro de Relaciones Exteriores

“No cumplen con muchos estándares académicos, como la revisión de pares o la publicación en revistas indexadas y prestigiosas a nivel internacional. Más bien son columnas de opinión o comentarios sobre distintos temas, hechos por investigadores que tuvieron prestigio alguna vez y a eso le ponen el logo de Cieplan y la Universidad de Talca”, menciona una de estas fuentes.

“Esto es más bien el pago de una marca, que además se quedó en el pasado”, menciona un académico de la universidad. “El rector paga a Cieplan por aparecer cercano a Foxley, Walker, Marfán, Meller, entre otros… paga por verlos caminar por los pasillos de la universidad de vez en cuando”, menciona, y agrega que además “Cieplan tiene una mirada muy particular del desarrollo, entonces ¿por qué vamos a financiar esa mirada y no otra de algún think tank de corriente política distinta?”

En el centro de las críticas está el rector Álvaro Rojas, debido a su larga trayectoria ligado a la Democracia Cristiana, afiliación política que incluso lo llevó a ocupar el cargo de Ministro de Agricultura durante el primer mandato de Michelle Bachelet, cuando Alejandro Foxley -presidente de Cieplan- se desempeñaba en ese gobierno como ministro de Relaciones Exteriores.. Además de esto, se menciona que Rojas detenta un poder sin contrapesos en la universidad, sin mencionar que en 2022 cumplirá 28 años a la cabeza de la universidad maulina.

Además de esto, cabe mencionar que dos miembros de la Junta Directiva de la Universidad de Talca, tienen fuertes lazos con Cieplan. Es el caso de Patricio Meller, miembro de la Junta Directiva y también de Cieplan; y por otro lado, Alejandro Ferreiro, presidente de la Junta Directiva de la universidad quien también ha sido investigador senior de Cieplan y ex ministro democratacristiano de Michelle Bachelet. 

También conversó con nuestro medio el ingeniero comercial Reinaldo Ruiz, ex académico de la Universidad de Talca y ex Secretario General de es plantel, el cual señaló que “tengo una buena opinión del trabajo que hacía Cieplan, pero sin dudas ha perdido relevancia y por ende financiamiento. Uno debería preguntarse si Cieplan sobreviviría sin este convenio con la Universidad de Talca, que al parecer se ha transformado en su único mecenas”.

Además señaló que en su opinión este tipo de programas no se deberían externalizar en think tanks, considerando que la universidad ya tiene sus facultades, expertos y académicos que pueden potenciarse en desarrollar este tipo de investigación. “A estos académicos de Cieplan, además, no se les exige los rigurosos estándares que a los académicos regulares de la universidad, lo que también implica cierto grado de injusticia”. 

Preguntas y respuestas

INTERFERENCIA se comunicó con el rector Álvaro Rojas a través de correo electrónico, y también con el área de comunicaciones de la Universidad de Talca. 

Preguntamos por la justificación de la elección de trabajar en colaboración con este think tank ligado a la ex Concertación y no con otro, como podría ser Libertad y Desarrollo, Chile 21, Horizontal, Nodo XXI, entre muchos otros. También les preguntamos si no observan un conflicto de interés al financiar a este centro de estudios ligado a la DC considerando la larga militancia que el rector Álvaro Rojas ha tenido en ese partido. Preguntamos también a propósito de los eventuales conflictos de interés que habrían en la participación de Patricio Meller y Alejandro Ferreiro -miembros de Cieplan- en la Junta Directiva de la universidad.

Le preguntamos a la Universidad de Talca también por las publicaciones académicas que Cieplan tiene alojadas en su sitio web como parte del programa de cooperación, y si consideran que son de “alto nivel” teniendo en cuenta que no cuentan con evaluación de pares, y tampoco son publicaciones en revistas indexadas de prestigio internacional. 

Además solicitamos conocer los nombres de las personas que cumplen con los roles que describe el convenio y que sustentan el pago a Cieplan, algún documento oficial que contenga una evaluación del programa, y también el monto comprometido con Cieplan para 2021, teniendo en cuenta que debe ser más alto que el de 2018 debido a las variaciones del IPC. 

Sobre los conflictos de intereses, desde esa universidad dijeron a nuestro medio que "no existe tal conflicto de interés" y que "intentar buscar cualquier tipo de coincidencia es infructuoso, considerando el reconocimiento de uno de los más relevantes Think Thank de Chile, como lo es CIEPLAN, y la larga trayectoria de la autoridad superior de esta universidad, reconocida nacional e internacionalmente", además de lo cual nos dijeron que “la alianza entre universidades y think tanks es una tendencia moderna del desarrollo académico que aporta a la sociedad dos vertientes distintas y complementarias”.

Respecto a la estatura de las publicaciones señalaron que "el sentido de las publicaciones va más allá de lo meramente científico. La rigurosidad científica y su calidad son incuestionable y no se restringe tan solo al ámbito de las revistas indexadas, cuyo círculo es bastante restringido y que no se verifican en nuestro país. Las publicaciones como corresponde a la naturaleza del convenio, poseen un amplio espectro de público objetivo, siendo tomadores de decisión, académicos, sector privado y público en general, los destinatarios de los documentos técnicos editados".

No nos respondieron acerca de los nombres de las personas de Cieplan involucradas en el programa y que justifican los pagos, señalando que es Cieplan quien debiese responder eso. Además se nos señaló que durante 2020 se hizo una revisión del convenio que implicó una reducción de un tercio del monto presupuestado para Cieplan en miras de mayor austeridad debido a la pandemia. En todo caso, no nos mencionaron la cifra específica de dineros comprometidos con Cieplan para este año, como había sido preguntado.

Puede leer la respuesta completa de la Universidad de Talca en el siguiente documento.

INTERFERENCIA se contactó el martes de la semana pasada con Alejandro Foxley, presidente de Cieplan, pero desistió de conversar con nosotros sobre el tema. También nos comunicamos con Cieplan a través del canal formal disponible en su sitio web, y con Patricio Meller a través de mensajes escritos a su Whatsapp, pero tampoco nos contestó. 

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Comentarios

Sigo con mucho interés todos los artículos y reportajes que denuncian corrupción

Cuando la gente se pregunta por qué la DC no es confiable como partido político, la respuesta está en este reportaje y es porque son truchos, mañosos y obedecen a intereses mezquinos. Fuera la DC amarilla y corrupta.

Cuando los Srs. Foxley, Piñera Pablo y Marfán fueron ministros de Hacienda o subsecretarios, hablaban de cuidar los recursos fiscales y no le entregaban un peso a nadie. Hoy se hacen los desentendidos cuando esas platas los favorecen a ellos y no importa que una universidad pública en una región pobre los favorezca, total si hay padres que pagan por sus hijos y así les pagan a ellos. SINVERGÜENZAS.

Una universidad pública no puede ni debe favorecer a un grupo. Se debe a todos y todas por igual. Lo que hace la U. de Talca debería ser abordado por la Contraloría General de la República porque no solo es un escándalo, sino que falta a la probidad administrativa y a la ética al menos.

La U. de Talca hace tiempo que ya no está en los rankings por lo que debe, sino que está en las páginas oscuras de los silencios encubridores y de los cómplices silenciosos, amparados en el poder y en uso de fondos para los amigues. Es demasiado y si se cuentan los sueldos de sus directivos, entonces esto es otro país y no aquel en que vivimos. Una pena y una vergüenza.

Que mal despilfarrar recursos del Estado de Chile, no me refiero al gobierno de turno, de forma tan descarada en actividades totalmente ajenas al ámbito universitario por criterios políticos por decir algo polémicos de sus autoridades , solo decir que lamentablemente esto pasa en todas las instituciones de educación superior estatales.

La foto del reportaje representa la foto de la vergüenza, cada uno de los que aparece en esa captura de foto de la video conferencia tendrá que responder por su rol en este convenio y como se favorecen utilizando recursos públicos escasos de una universidad regional que debe ser ejemplo de probidad, y que su administración ha decidido desviar parte de los siempre escasos recursos destinados a educación, investigación y desarrollo para financiar a un Think Tank. Ojo que no hay ningún problema ético en que universidades y Think Tank colaboren, pero esto se debe hacer mediante un contrato colaborativo, donde los fondos sean al menos compartidos y los objetivos de la colaboración sean declarados, por ejemplo en que ámbito de las políticas públicas se quiere desarrollar la colaboración. Pero en ningún caso financiamiento unidireccional de una universidad pública regional a un centro de estudios escogido a dedo y con una clara orientación política.

por razones mas que obvias una universidad que tenga por 28 años el mismo rector,,deberia ser objeto de estudio hay que dudar si eso es democratico, en 28años no hubo en chile nadie tan o mas capacitado que este señor,,eso corresponde a la definicion de corrupcion una de cuyas definiciones es "" vicio o abuso introducido en las cosas en este caso una rectoria,.

Independiente de lo extraño y tendencioso de este "convenio" U Talca - CIEPLAN, hace tiempo que sigo con interés diversas denuncias de corrupción, autoritarismo y persecución a académicos contrarios a la gestión "vitalicia" del rector Rojas. Es cosa de ver la página de transparencia de U Talca, que debe ser la única que no publica los sueldos de su personal. Ojalá Interferencia pueda avanzar más en esta temática.

Hay que investigar a todas las universidades. Creo que esta denuncia es de poco dinero, hay negociados mayores, Interferencia pueda avanzar en demostrar el negocio que se ha realizado en estas instituciones. La mejor prueba es que casi todos los rectores han permanecido variosss años en el poder,, eso habla de la falta de probidad que existe en las universidades y la gran deuda que han dejado.

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