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Sábado, 11 de julio de 2020
Se oponen a cambiar la Constitución

Marcha del rechazo: violencia de grupos radicales dividió a la derecha

Nicolás Massai D.
Catalina Mundaca

A las afueras de un metro en Las Condes se congregaron en torno a mil adherentes a la opción del rechazo durante el plebiscito que se realizará a fines de abril. INTERFERENCIA siguió la trayectoria de la manifestación, donde se pudieron observar las disputas internas por la actuación de un grupo armado –que intimidó a la prensa–, el explícito repudio a cualquier idea que se acerque al marxismo y el apoyo irrestricto a la labor desarrollada por Carabineros.

El sábado 22 de febrero recién pasado se realizó la tercera marcha de los adherentes al "rechazo" en la Región Metropolitana. Cerca de mil personas llegaron a las afueras del metro El Golf, en la comuna de Las Condes, con tal de manifestarse en contra del cambio de la Constitución política del país.

La convocatoria que circuló por el corazón financiero de Santiago, conocido como Sanhattan, estuvo marcada por la tensión. Esto por las duras consignas gritadas por adherentes, aunque también por el acoso de un grupo de manifestantes hacia los periodistas de INTERFERENCIA que se encontraban en el lugar y por las evidentes discrepancias entre los grupos derecha respecto del uso de la violencia.

El grupo inicial que llegó poco antes de las 11 de la mañana era cercado por una hilera compuesta por alrededor de diez funcionarios de Fuerzas Especiales de Carabineros, quienes se ubicaron a lo largo de la avenida El Golf. Uno de los asistentes que concurrió al lugar, vestido de bermudas, una camisa clara y lentes de sol, saludó uno por uno a los miembros de la policía uniformada, al mismo tiempo que el resto de la gente los aplaudía.

“Mientras Chile exista, jamás será marxista”, se escuchaba desde la multitud, compuesta desde adultos jóvenes hasta adultos mayores, que alrededor de las 11:30 horas comenzaron a ser conducidas por avenida Apoquindo hacia Tobalaba por un pequeño camión que llevaba adosados distintos letreros a su carrocería, donde se leían consignas como “Por Chile yo voto Rechazo” y “Chile es y será un país en libertad”. 

Durante el trayecto en un momento estos gritos se interrumpieron con otro que decía “Fachos culiaos”. Esto venía desde uno de los edificios de calle Holanda, cuando la columna se encontraba en las cercanías del Costanera Center. Era un hombre de cerca de 30 años quien les gritaba desde un balcón. Los manifestantes del "rechazo" le respondían “anda a bañarte”, y después otro replicaba “al menos si gritas nadie te rompe tu casa”.

Hasta ese momento no existían mayores conflictos directos con gente opositora al "rechazo", pese a que unos 20 o 30 manifestantes armados con palos de golf, bastones retráctiles, escudos y gases pimienta encabezaban la protesta, lo cual llenaba de tensión el ambiente.

Muchos de estos últimos eran cercanos a la organización de ultraderecha Capitalismo Revolucionario, encabezada por su líder, Sebastián Izquierdo, quien constantemente polemiza a través de redes sociales llamando a la violencia como método de confrontación con otros grupos políticos –principalmente de izquierda–, señalando incluso que no tendría problema con “matar antifas (antifacistas) y a los comunistas culiaos”.

Los episodios álgidos de la manifestación fueron protagonizados por cercanos a esta organización, la cual pide financiamiento en YouTube –red social donde tiene 42.700 suscriptores– por medio de un servicio llamado Match, desarrollado por el banco BCI, propiedad del Grupo Yarur.

Si bien nuestro medio no vio directamente a Sebastián Izquierdo encabezando peleas a puños o fierros, algunos de los miembros de esta especie de brigada -autodenominada Vanguardia- que marchaban con él atacaron a personas que repudiaron la protesta en favor del "rechazo", en la esquina de calle Holanda con avenida Providencia, cerca de las 13:00 horas.

En concreto, iniciaron una pelea en la que los militantes de derecha arremetieron usando incluso sus artículos de metal. Éstos no fueron reprendidos de ninguna forma por los carabineros que se encontraban a unos pocos metros, sino que por personas también de derecha que participaban de la marcha por el "rechazo", quienes comenzaron a decirles que la jornada “no era con violencia”, lo cual dejó en evidencia que el grupo que se opone a cambiar la Constitución es heterogéneo y tiene marcadas diferencias en cuanto a las formas de hacer política.

Los hombres que estaban armados, protegidos con armaduras de motocicletas y con el rostro cubierto, atacaron a quienes rechazaban su posición, incluso aludiendo a las operaciones de exterminio de la dictadura de Augusto Pinochet. Uno de ellos, vestido con polera azul de cuello polo le gritaba a una mujer ”te arrancaste de la Caravana de la muerte, comunista culiá”, mientras los otros más cerca de sus opositores hacían gestos amenazantes.

Izquierdo, por su lado, fue visto por nuestro medio en otros episodios de la marcha: primero trató de juntar a más personas para bajar hacia Plaza Dignidad, argumentando que ya habían cerca de 100 adherentes al "rechazo" que estaban en ese lugar, conocido como la “Zona Cero” de las manifestaciones en Santiago.

Dijo que esa era una buena oportunidad para tomar la "Plaza Italia", como la llamó él (luego se supo que los manifestantes que se encontraban ahí fueron expulsados por otras personas), pero la gran mayoría no le hizo caso y volvió a subir por avenida Apoquindo. A continuación empezó la discusión y posterior golpiza de calle Holanda con avenida Providencia, a la que Izquierdo se acercó, gritando consignas como “ya van a ver, ya van a ver, y los matamos otra vez” o “Van a morirse todos, van a morirse todos”. Nuestro medio lo perdió de vista, sin alcanzar a divisar si es que se sumó a la pelea.

INTERFERENCIA sí alcanzó a grabar parte de esas escenas, y justo en ese momento, un encapuchado escindido de la marcha –que siguió su curso por avenida Providencia hacia arriba–, encaró a una de las periodistas de INTERFERENCIA, lanzando golpes a su cara. Este encapuchado además amenazó a nuestra periodista con sacar algo de su bolsillo, lo que presumimos era un gas pimienta. 

No fue lo único que debió pasar nuestra reportera. En un comienzo fue abordada por uno de los mismos manifestantes y, por último, fue empujada en reiteradas ocasiones a las afueras del metro Tobalaba, por un hombre cercano a los 50 años –que no pertenecía a Capitalismo Revolucionario ni a la brigada que los acompañaba–, que fue separado por personas que estaban en el lugar y por otro reportero.

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Muy buenos contenidos

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