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Sábado, 23 de febrero de 2019
Evidencias antropológicas

Nuevos estudios bajan del olimpo alimentario al desayuno

Tim Spector & Jeff Leach (The Conversation)

Investigaciones recientes sobre culturas de cazadores-recolectores aún existentes y las de nuestros ancestros muestran que el desayuno es una comida relativamente moderna. Es más, incluso podría ser uno de los factores del sobrepeso actual en gran parte de la humanidad.

En las últimas décadas ha sido constante el bombardeo de mensajes que exaltan los beneficios para la salud de los cereales procesados y la avena en el desayuno. Y se nos insiste en que la primera comida del día nos ayuda a reducir el peso al acelerar nuestro metabolismo y evita la sensación de hambre y comer en exceso más tarde en el día.

Y no se trata solo de mensajes de marketing. Hasta hoy, el desayuno es fundamental en las pautas nutricionales de los países desarrollados. Pero, ¿y si los beneficios del desayuno son solo otro mito de la dieta?

Una serie de estudios clínicos realizados en Estados Unidos sugieren que el desayuno podría no ser una buena estrategia para perder peso. Por lo que se debería tener precaución al recomendar el desayuno para bajar de peso en adultos, ya que podría tener el efecto contrario. 

Estos ensayos clínicos dicen que saltarse el desayuno puede ser una forma eficaz de reducir el peso para algunas personas.

Gracias a esta serie de estudios y un meta análisis de 11 ensayos aleatorios que investigaron el impacto que tiene saltarse el desayuno en el peso y la tasa metabólica, se determinó que no hay pruebas que respalden la afirmación de que saltarse las comidas hace subir de peso o reducir adversamente su tasa metabólica en reposo. Aún más; estos ensayos clínicos dicen que saltarse el desayuno puede ser una forma eficaz de reducir el peso para algunas personas.

Nuestros ancestros nos enseñan

Nuestros ancestros cazadores-recolectores no tenían el hábito de ingerir alimentos apenas comenzada la jornada. Los Hadza, que viven en Tanzania, son los últimos verdaderos cazadores-recolectores de África que creemos viven como nuestros ancestros. Viviendo con ellos, notamos una clara falta de rutina de desayuno. Y tampoco tienen una palabra en su idioma para describir "desayuno".

Después de despertarse, los hombres Hadza generalmente salen de caza o a recolectar miel. Tal vez en el camino comen algunas bayas que van recolectando. Y si se quedan en el campamento por la mañana o incluso todo el día, el poco de miel que consuman en la mañana o en la tarde, puede ser todo lo que comen hasta la noche, en una cena más grande. De todos modos, no hay rutina y los patrones de alimentación son muy variables, dependiendo del tamaño del campamento y la temporada.

A su vez, las mujeres permanecen cerca del campamento y algunos días preparan comidas sencillas, como mazamorra de baobab o comen un poco de miel almacenada, pero rara vez antes de las 9 o las 10 am, lo que se traduce en 15 horas de ayuno desde su cena de la noche anterior. La falta de una rutina regular de desayuno no los ha hecho gordos o poco saludables y carecen de la mayoría de las enfermedades occidentales. Quizás deberíamos aprender algunas lecciones de este pueblo. Al menos, eso es lo que sugiere la última evidencia científica.

Un error honesto

Los científicos fueron honestamente engañados en el pasado por muchos estudios observacionales que muestran que las personas obesas se saltan comidas con más frecuencia que las personas delgadas. Esta mentalidad se arraigó en el dogma nutricional.

Pero estos estudios observacionales estaban seriamente sesgados. Las personas que desayunaban eran más propensas, en promedio, a ser más pobres, menos educadas, menos saludables y tener una dieta más pobre. Las personas con sobrepeso eran más propensas a hacer dieta y, después de un atracón, tenían más probabilidades de sentirse culpables y saltarse una comida.

A pesar de estas fallas en la ciencia y el aumento constante en la evidencia opuesta de los ensayos aleatorios controlados, la idea de que saltarse comidas no es saludable ha prevalecido durante décadas.

A pesar de estas fallas en la ciencia y el aumento constante en la evidencia opuesta de los ensayos aleatorios controlados, la idea de que saltarse comidas no es saludable ha prevalecido durante décadas. Sigue siendo parte de las recomendaciones actuales del Servicio Nacional de Salud por parte del Public Health England y uno de sus ocho mensajes clave de dieta saludable, como parte de las Pautas Dietéticas para los estadounidenses del Departamento de Agricultura, así como las Pautas Australianas para la Nutrición.

Otro argumento común a favor del desayuno es que, además de reducir la obesidad, es esencial para el bienestar mental y la capacidad de atención de los niños, incluso si están bien alimentados. Nuevamente, la evidencia de más de 20 ensayos, cuando se revisó de forma independiente, es, en el mejor de los casos, débil e inconsistente, y probablemente esté sesgada de la misma manera para los adultos.

También se está acumulando evidencia de que los tiempos de comida restringida y el aumento de los intervalos de ayuno pueden ayudar a algunas personas a perder peso. Algunos de estos desarrollos recientes que parecen contrarios al pensamiento tradicional, tienen sentido cuando consideramos la importancia del microbioma intestinal en nuestra salud y metabolismo. La comunidad de 100 billones de microbios intestinales tiene un ritmo circadiano y varía en composición y función en los estados de ayuno y alimentación. Los datos sugieren que las comunidades microbianas podrían beneficiarse de cortos períodos de ayuno. Ellos, como nosotros, pueden necesitar descansar y recuperarse.

Algunos de nosotros estamos programados para preferir comer alimentos más temprano en el día y otros más tarde, lo que puede adaptarse a nuestro metabolismo personal. Alrededor de un tercio de las personas en los países desarrollados se saltan regularmente el desayuno, mientras que muchos otros lo disfrutan. Esto no significa que todas las personas con sobrepeso puedan beneficiarse de saltarse el desayuno. No hay una talla única para todos, y las pautas de dieta prescriptiva llenas de información errónea parecen ser cada vez más contraproducentes y menoscaban mensajes importantes para la salud.

Diferentes poblaciones tienen sus propios hábitos de desayuno, pero antes de que vayas a cazar, ¿por qué no pruebas no desayunar? Puede que te guste.

* Tim Spector es profesor de Epidemiología Genética en el King's College de Londres. Jeff Leach es investigador visitante en la misma universidad. Este artículo salió publicado originalmente en The Conversation bajo el título "Skipping breakfast may help you lose weight - what hunter gatherers can teach us".

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