Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Jueves, 28 de mayo de 2020
Estallido social

Padres enfurecidos y liceos vacíos: cómo se vivió la 2ª jornada PSU en Las Condes y Puente Alto

Lissette Fossa
Francisco Velásquez
Camila Higuera

psu_en_las_condes.jpeg

PSU en Las Condes
PSU en Las Condes

Finalmente el boicot de los secundarios a la PSU implicó a 150 establecimientos (20%) y la suspensión completa de la PSU de Historia. INTERFERENCIA hizo un recorrido de sur a norte por la capital, observando las diferencias en las vivencias sociales frente al mismo evento. Por su parte, la ministra Marcela Cubillos, apareció finalmente, para responsabilizar al Demre.

Segundo día de PSU. Durante los cuarenta minutos que el metro avanza desde la Plaza de La Dignidad a la de Puente Alto los jóvenes suben y bajan de los vagones, con sus fichas de identificación, camino a los establecimientos habilitados para rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU), algunos con sus carpetas del preuniversitarios, otros con  torpedos que los ayuda a refrescar las fórmulas que deben recordar para la prueba de matemáticas.

Este martes 7 de enero, el escenario era incierto para quienes debían enfrentar este proceso, debido al boicot que anunciaron organizaciones de estudiantes secundarios y la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), quienes el día lunes provocaron que cerca del 13% de los inscritos para realizar la prueba no pudieran rendirla, dado que hubo protestas en más de 65 establecimientos entre Arica y Puerto Natales.

La plaza de Puente Alto despierta tranquila en el ajetreo cotidiano del centro de la comuna más populosa del país. A tres cuadras del lugar se encuentra el colegio Arturo Prat. Este establecimiento subvencionado, sin selección de estudiantes, tiene el 90% de niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Son cerca de las 9:30 de la mañana y no se ve a nadie en las afueras de la escuela, solo a un profesor y a la jefa de local, Patricia Barraza, pegando un papel en el portón del colegio que indica que la PSU de Matemática y la de Historia estaban canceladas en esa sede.

Este es uno de los 150 establecimientos que -conforme la contabilidad de ACES- en la mañana de este martes 7 de enero estuvieron impedidos de dar la PSU de Matemáticas, tal y como estaba contemplado. 

“Ayer, cuando empezaron a rendir la prueba de Lenguaje en este colegio, como a las 9 de la mañana, comenzó a haber barricadas para el lado de la Plaza. Cuando ya habían salido la mayoría de los chicos, jóvenes golpearon la señalética y el portón, y pudimos controlar eso con el diálogo. Después, en la tarde, solo tres locales en todo Puente Alto quedaban dando la PSU. Llegó un grupo más grande, y al llegar algunas piedras al colegio, se canceló la prueba”, cuenta Patricia Barraza a INTERFERENCIA. 

Según narra la profesora, los jóvenes quemaron un neumático en la calle y algunas señaléticas  Los jóvenes que rendían la prueba se unieron con gritos y cantos a la protesta. Tras 45 minutos, llegó una patrulla de carabineros. Al verlos, los estudiantes corrieron a la Plaza y fueron dispersados, sin mayores inconvenientes.

Tras la decisión de cancelar la prueba en el colegio Arturo Prat y en El Sembrador, Puente Alto quedó sin sedes donde se rindiera la PSU de Matemáticas, a excepción de la cárcel de la comuna. En Puente Alto, el puntaje promedio de la PSU del año 2017 (último dato disponible, según municipio) fue de 484,4 puntos, mientras que el promedio es de 491.

“Lo que vimos es que la ACES logró su objetivo. Obviamente en este colegio había harta frustración, porque acá la prueba la estaban rindiendo cabros más grandes, de veinte años, que pagaron su prueba PSU y no pudieron rendirla.  Pero, estamos claros que el sistema de la de evaluación tiene que cambiar, tiene que haber diálogo, conversación, entre el Demre [(Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional), la Universidad de Chile [a la cual pertenece el Demre] y la ACES”, opina Barraza.

A la salida del colegio, no se veía ningún joven esperando, ni apoderados. Tampoco se observaban efectivos de carabineros.

Apoderados más nerviosos que los alumnos

A 30 minutos en metro, se encuentra la calle Príncipe de Gales, en la comuna de La Reina. La zona es considerada como parte del sector acomodado de la capital, lo que se puede percibir por la morfología de las casas y también por el tipo de colegio donde los estudiantes debían rendir la PSU. 

En el Andrée English School, en La Reina, con tejas en sus techos y con una manzana de extensión, mantiene sus puertas vigiladas a los menos cinco guardias privados del colegio, quienes controlan el ingreso de los estudiantes. A mediodía, los jóvenes van saliendo del establecimiento a sus casas luego de haber rendido la prueba de matemáticas. En 2017, esta comuna promedió un puntaje PSU de 574,3 puntos.

En la entrada, cerca de diez padres y familiares esperan a los jóvenes. Se percibe organización entre los apoderados, incluso el equipo de INTERFERENCIA es abordado por una mujer de unos cincuenta años que no quiso identificarse, quien dijo que quería saber quiénes éramos y qué hacíamos ahí. “Yo hago las preguntas y no quiero que nadie me las haga a mí”, expresó para luego saludar a algunos jóvenes que salían del establecimiento. 

En tanto, bajo la sombra de un árbol, dos carabineros, una joven uniformada y a su lado el sargento primero San Martín, observaban el tranquilo retiro de los estudiantes. Según el relato del sargento, en el lugar algunos apoderados esperaron la salida de sus hijos, pero no hubo ningún debate ni discusión. Tampoco se presentaron manifestaciones ni protestas de estudiantes. “Los más nerviosos eran los apoderados, porque había aparecido en internet que podría haber funas acá, pero acá todo estuvo tranquilo”, agregó el uniformado.

El jefe de local de la escuela, Exequiel Llanos, aseguró a INTERFERENCIA que no hubo inconvenientes y que las pruebas de Lenguaje, Matemáticas y Ciencias se habían desarrollado con normalidad.

“Acá todo estuvo tranquilo, se sabía que no iba a pasar nada por acá, así que todo funcionó bien”, comenta a INTERFERENCIA Francisca, de 17 años.

A esa misma hora, se viralizaba en redes sociales la imagen de un grupo de apoderados vestidos con chaquetas reflectantes amarillas, en el frontis del liceo Alexander Fleming de Las Condes. Allá fue este equipo periodístico.

El ingreso al establecimiento de Las Condes a las 13:00 hrs sigue custodiado por un grupo de cerca de diez apoderados, ninguno con chaqueta amarilla. Algunos fuman un cigarrillo, otros toman un jugo a la sombra de un árbol y conversan entre ellos. Esperan el ingreso de sus hijos a la PSU de Historia, que se desarrollaría a las 14.00 hrs. Una apoderada, que se  niega a hablar con la prensa “por haber tenido una mala experiencia con los periodistas, que mintieron”, solo aclara que ningún apoderado estuvo armado, durante la mañana de este martes, en la entrada del colegio.

Pedro Zavala de 18 años se encuentra junto a tres amigas. Dos de ellas miran el horizonte mientras rezan, una de ellas se aferra a su denario a punto de terminar el último avemaría, mientras la otra cuelga de su cuello un rosario que encontró en su casa para llevar la protección.

Zavala cuenta que no está preocupado por el puntaje PSU, ya que se encuentra matriculado en un instituto para cursar gastronomía. Una de sus amigas comenta que quiere estudiar psicología en la Universidad Católica o en la Universidad de Los Andes, mientras que la otra quiere ser educadora de párvulos.

A su lado un hombre de unos 50 años, con desconfianza, acepta hablar con INTERFERENCIA, aunque sin identificarse. Dice que está protegiendo el derecho de su hija a rendir la prueba y que los jóvenes que están intentando impedir que este proceso se desarrolle con normalidad no tienen mucho que hacer, que si alguien está resfriado, no es culpa del termómetro esa enfermedad, y que por lo tanto no puede ser culpa de la PSU la segregación social en la educación. 

El hombre habla rápido, es expresivo con su cara y abre mucho los ojos, mientras se toma un jugo, sentado a un costado de la entrada del colegio. Dice que se encuentra ahí desde la mañana, que su hija no sabe que está ahí y no quiere que lo vea, aunque quiere asegurarse que no haya funa ni manifestaciones. Afirma que se tiene que ir a una esquina para que su hija no lo vea, pero que seguirá ahí vigilando. Alrededor no hay manifestaciones. Relata que habían padres muchos más ofuscados, que incluso alguno llegó hasta los empujones con estudiantes que habían intentado manifestarse, sin éxito, en el lugar. 

Según su relato, solo tres personas vestían con chaqueta amarilla.

“En la mañana, llegué a dar la prueba de matemáticas y había muchas cámaras de canales de televisión, yo creo que ahí todos se pusieron nerviosos, porque la cámara aumenta mucho más los nervios. Al rato, entramos y ahí me generó nervios, porque varios papás se pusieron a criticar el método de reconocimiento de las personas cuando entraban, porque uno mostraba la ficha de identificación y el carnet, y ellos querían que fuese más vigilado”, cuenta Pedro Zabala.

“Yo estaba desconcentrado en la PSU de Matemáticas, no porque tuviera miedo de la manifestación, sino porque no me dejaba ajena la demanda. Acá, un señor dijo que si los profesores tuvieran un buen sueldo, sería mejor la educación, pero en esos colegios faltan otras cosas, falta infraestructura buena, espacios verdes, existe una brecha y no soy ajeno a eso”, agrega el joven.

La comuna de Las Condes, en 2017, promediaba en la PSU 595,5 puntos.

Un retén móvil de Carabineros permaneció durante toda la jornada vigilando el ingreso de los estudiantes al colegio. Según relató el subteniente Ortiz, al igual que en La Reina, los más nerviosos eran los padres y que producto de su euforia en un momento llegaron a ser 40 los que custodiaban la puerta. Hubo una discusión entre ellos, pero no se desarrolló ninguna funa ni manifestaciones.

Pruebas filtradas, polarización y amenazas de funcionarios PDI

Hasta la mañana de este martes, se cifraba en 86 los establecimientos que se habían visto afectados, lo que equivalía a 42 mil postulantes que no pudieron rendir la PSU. Cerca de las 14.30 hrs, el Consejo de Rectores de la Universidades Chilenas (CRUCH) anunció que se cancelaba la PSU de Historia, la que a esa hora debía tomarse, debido a la filtración de las preguntas del examen “y la consecuencia de invalidación metodológica que ello implica”.

Según las estadísticas del Demore del 2016, 65% del total que rinde la PSU se inscribe para rendir la prueba de Historia. Esto significaría cerca de 200 alumnos que se quedaron sin este puntaje durante esta semana.

.“Tal como están diseñados los instrumentos de la PSU, yo creo que este es el último año”, afirmó Aldo Valle, vicepresidente del CRUCH, dando a entender que este cuestionado instrumento estaba obsoleto luego de las jornadas de estos lunes y martes.  “Tenemos que imaginar una transición verdadera, que toma tiempo. El llamado es a la calma porque los cambios se van a producir”, agregó.

Después de una jornada de silencio de la Ministra de Educación durante este lunes,  Marcela Cubillos realizó un punto de prensa donde enfatizó que apoyarían la persecución legal de quienes resulten responsables del boicot.

“Cuando en un estado de derecho se impide por la fuerza a un grupo grande de jóvenes ejercer sus derechos más básicos, como era participar de esta prueba de selección universitaria, es evidente que van a tener que asumir todas las responsabilidades penales y civiles que correspondan”, consignó Cubillos.

Además, Cubillos recordó que el próximo año la ejecución de la PSU pasará a estar a cargo del Ministerio de Educación y abandona el Demre.

En tanto, diputados de Chile Vamos anunciaron que presentarán una querella, en contra de quienes hayan organizado el boicot a la prueba, lo que incluye a Víctor Chanfreau de 18 años, vocero de la ACES, ex alumno del Liceo Manuel de Salas y nieto de Alfonso Chanfreau, militante del MIR desaparecido por agentes del Estado en 1974. 

“Creo que estos temas van marcando precedentes en relación a los ejercicios democráticos que el día de mañana tenemos que enfrentar”, dijo el ministro Felipe Ward, a Radio Universo, poniendo una sobra de incertidumbre sobre la aplicación del plebiscito del 26 de abril próximo.

politecnico.jpeg

Funcionarios con sus armas desenfundadas en el colegio Politécnico de Ñuñoa.
Funcionarios con sus armas desenfundadas en el colegio Politécnico de Ñuñoa.

Durante la mañana, la mayoría de los liceos de Ñuñoa había cancelado la ejecución de la prueba de Matemáticas, ante diversas manifestaciones en los establecimientos. Las funas comenzaron en el Liceo 7 y el Lenka Franulic, donde había personal de la PDI y Carabineros resguardando el lugar. Según testigos, solo en el Liceo 7 hubo un detenido. 

Ya antes de mediodía se comentaba de la filtración de la prueba de Historia, e incluso, según comentaban los jóvenes, de la de Matemáticas.

La última sede de la comuna en presentar manifestaciones fue el colegio Augusto D'Halmar. En ese lugar resultados detenidas cerca de 15 personas. Allí los estudiantes observaron a funcionarios de la PDI apuntar con armas de fuego, desde autos sin el logo de la institución, a los jóvenes que se encontraban en el frontis del lugar, como se observa en el video a continuación.

 

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario