Gracias al apoyo de nuestros lectores conseguimos 280 nuevos suscriptores
Ya sumamos
de 1000 suscriptores | meta septiembre
Suscríbete recomiéndanos,
compártenos

Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Sábado, 20 de abril de 2019
Candidata a presidir RD

Parada: "La socialdemocracia ya tuvo su momento"

Nicolás Massai D.

portada_javiera_parada.jpeg

Foto: @javieraparada (Instagram)
Foto: @javieraparada (Instagram)

En entrevista con INTERFERENCIA, Javiera Parada, una de las candidatas con más chance de ganar en el partido eje del Frente Amplio, aborda las críticas que recibió por parte de Giorgio Jackson y Juan Ignacio Latorre, los desafíos políticos asociados a las elecciones municipales de 2020 y la disputa con la ex Nueva Mayoría por el liderazgo del progresismo chileno.

Los comicios de Revolución Democrática (RD) de este fin de semana son probablemente la elección más importante de la oposición este 2019. Compiten por liderar el eje del partido ancla del Frente Amplio (FA) tres mujeres: Alejandra Millán, Catalina Pérez y Javiera Parada, y una de ellas será quien establezca las políticas de acuerdos al interior del conglomerado y con la ex Nueva Mayoría (NM).

No ha sido una competencia silenciosa, más aún luego del fin de semana pasado, cuando la candidata y líder de la lista “Unidas para crear”, Javiera Parada, fue blanco de críticas por parte de dos actores de peso dentro de ese partido: el diputado Giorgio Jackson y el senador Juan Ignacio Latorre.

El primero indicó que temía, ante una eventual victoria de Parada, que RD perdiera liderazgo al interior del Frente Amplio, mientras que el segundo fue mucho más allá y dijo que la dirigenta genera “desconfianza”, al haber trabajado como agregada cultural en Estados Unidos durante el gobierno de Michelle Bachelet.

En entrevista con INTERFERENCIA, Parada dice que esas críticas no le afectaron. “La verdad es que yo y el resto de la lista estamos muy bien. Hemos hecho una campaña épica”, asegura.

¿Le pareció una operación política las declaraciones de sus compañeros de partido?

Yo creo que había un relato que quisieron instaurar. Son muy similares las cosas que dice el senador Latorre y lo que dice mi admirado Giorgio Jackson. No es la manera que nosotros queremos hacer política y, por lo tanto, hemos seguido trabajando.

"Ha habido problemas de gestión de crecimiento y transparencia. O sea, nos hicimos muy rápido un partido de 43 mil militantes, pero la verdad es que hay como 35 mil que no sabemos quiénes son".

¿Cuál es su manera de hacer política?

Nosotros creemos que vienen dos años muy importantes y debemos discutir respecto de eso. Tenemos estrategias distintas para enfrentar el neo-fascismo. Tenemos estrategias distintas para con los municipios y las concejalías. La lista de Catalina Pérez lanzó su programa ayer, y según lo que leo, tienen intenciones de ir a disputar las concejalías municipales, pero no las alcaldías. Nosotros queremos ir a conquistar la mayor cantidad de alcaldías para el Frente Amplio y RD. Discutamos de eso. Nosotros vamos a seguir hablando de ideas, vamos a seguir hablando de proyectos y no vamos a caer en el juego electoral de denostar a nuestros compañeros adversarios por cuestiones personales.

¿En qué ha estado su militancia después del choque de 2017, que le significó ser marginada como candidata a diputada?

He estado trabajando en tres comisiones: cultura, derechos humanos y contenido constitucional. Generamos documentos de apoyo o de generación de posturas frente a procesos, como por ejemplo, el del fallido proceso del canal cultural de TVN.

Además apoyé las campañas parlamentarias, sobre todo la de Pablo Vidal y Miguel Crispi. Estuve bastante abocada a esas dos campañas, y todo el 2018 estuve concentrada en armar el que creo es el hito más importante de 2018 para RD: el Festival A Toda Marcha [el que buscó conectar la discusión política acerca de la izquierda con la ciudadanía].

¿Usted consiguió el financiamiento de ese festival?

Sí. Lo conseguí de la Fundación Friedrich Ebert, de la Fundación Heinrich Böll, de la Fundación Red, y también tuvimos colaboraciones de la Universidad Diego Portales, la Universidad de Santiago, The Clinic y el Centro Arte Alameda, entre otras.

Ese ha sido mi trabajo durante muchos años, como gestora cultural: saber cómo gestionar con pocos recursos proyectos grandes e importantes para la sociedad. Todas esas cuentas están en la página de RD y se pueden mirar.

¿Esta capacidad de movilizar recursos le ha significado arrastre dentro del partido?

No, no me ha significado arrastre. Yo soy una persona que en RD, y en distintos movimientos donde he trabajado, siempre he hecho la gestión, porque es lo que me gusta hacer, y me he puesto al servicio de distintos momentos. Así lo hice en MarcaTuVoto [campaña proselitista a favor de una Asamblea Constituyente], en las elecciones municipales pasadas y en la última campaña parlamentaria. Es decir, siempre he puesto a disposición lo que he aprendido a hacer en mi vida, que es gestionar, producir eventos culturales al servicio de causas sociales y políticas. Es la manera que yo tengo de contribuir. Hay gente que se va para afuera a estudiar, obtiene doctorados y sabe hacer políticas públicas. Yo sé organizar actos y festivales.

¿Cuál es la importancia que tiene RD en la contingencia nacional?

Nosotras tenemos un diagnóstico del partido que tiene varias patas. Primero, creemos que ha habido problemas de gestión administrativa. Segundo, ha habido problemas de gestión de crecimiento y transparencia. O sea, nos hicimos muy rápido un partido de 43 mil militantes, pero la verdad es que hay como 35 mil que no sabemos quiénes son. Y tercero, creemos que ha habido problemas de gestión política y se han cometido errores.

"Los próximos dos años son fundamentales para el fortalecimiento y cohesión del conglomerado, para hacer real la posibilidad de que el Frente Amplio sea gobierno en Chile".

Hoy en día estamos frente a la parlamentarización absoluta de RD y del Frente Amplio. Creemos que cuando nacemos como RD y posteriormente como Frente Amplio, lo que nos convoca es reconectar a la sociedad con la política, que ha sufrido un divorcio no solo en Chile, sino que en el mundo. La gente va cada vez menos va a votar, cree cada vez menos en los políticos y por lo tanto no quiere usar su tiempo fuera del trabajo en hacer política.

Si bien creemos que es imprescindible estar presentes en las instituciones –por eso nos transformamos en un partido y llevamos a Giorgio Jackson al Congreso incluso cuando existía el sistema binominal– creemos que el proceso político en que estamos embarcados es hacer verdaderamente un proyecto alternativo al neoliberalismo, lo que es imposible de llevar a cabo sin los movimientos sociales.

Por eso, además, creemos que es incompatible que una persona que ostenta el cargo de diputada, también ostente la presidencia del partido. La bancada parlamentaria debe tener un contrapeso fuerte en los movimientos sociales y en la directiva del partido.

¿Le parece que RD es un partido popular?

Me parece que RD es un partido popular y se está haciendo cada día más popular. Hoy en nuestra lista se reúnen sectores históricos, los territorialistas y también un grupo autodenominado ‘Popular’, conformado básicamente por militantes del distrito 8 [Colina, Lampa, Tiltil, Quilicura, Pudahuel, Estación Central, Cerrillos y Maipú], que es mi distrito de corazón y donde está Pablo Vidal de diputado.

Cuando trabajé ahí, me di cuenta que hay una militancia muy activa. De hecho, Maipú es una de las comunas donde más se juntaron firmas en el proceso de recolección de estas para inscribir a RD como partido. Pero, muchas veces, por razones culturales, económicas, geográficas, políticas, en esa comuna se sienten fuera de las decisiones que se toman. Cuando nosotros hablamos de centralismo y concentración del poder, no hablamos simplemente de Santiago como capital, porque aquí también se reproduce esa inequidad de la distribución del poder. 

"La ex Nueva Mayoría ya no existe. Nosotros estamos llamados a ser los que conduzcamos el proceso de plantear y acercarle una alternativa a Chile".

Desafíos hacia 2020

¿Qué tan importante son las elecciones municipales de 2019 para el Frente Amplio?

Para nosotras, los próximos dos años son fundamentales para el fortalecimiento y cohesión del conglomerado, para hacer real la posibilidad de que el Frente Amplio sea gobierno en Chile.

Creemos que los municipios son la primera institución en que las personas se relacionan con el Estado, y por lo tanto, es la primera interacción que hace que la gente entienda que la política y las instituciones son importantes o no.

Esta visión le ha permitido al alcalde Jorge Sharp y al alcalde Daniel Jadue hacer proyectos de innovación social. Hay cuestiones que en una comuna uno puede hacer como piloto para saber si pueden funcionar o no. Como nosotros tenemos que generar un modelo alternativo al neoliberalismo, a este capitalismo salvaje, sin libre competencia, sin igualdad de oportunidades, creemos que el espacio municipal permite poner en práctica las ideas sobre salud, medio ambiente, feminismo, y también nos permite acercar a la gente a la democracia.

"Esto lo digo como persona no religiosa, yo creo que la izquierda se ha olvidado de seguir trabajando de alguna manera con ciertos sectores de la sociedad y entre ellos está la iglesia evangélica"

Nosotros debemos ser capaces de tener una agenda tributaria, descentralizada, que pueda ayudar a profesionales y emprendedores que hoy en día están en desigualdad de condiciones frente a los grandes grupos económicos.

¿Qué cree que hay que hacer con los votos evangélicos? Las distintas izquierdas del mundo los han trabajado de distintas maneras...

Yo te diría varias cosas respecto a eso. Primero, las iglesias protestantes fueron las primeras que se organizaron para defender los derechos humanos durante la dictadura. El Consejo por la Paz, predecesor de la Vicaría de la Solidaridad y varias otras ONG, se conforma con pastores de las iglesias protestantes, por lo tanto, las iglesias durante la dictadura tienen historia ligada a la defensa de los pobres y oprimidos. Luego, y esto lo digo como persona no religiosa, yo creo que la izquierda se ha olvidado de seguir trabajando de alguna manera con ciertos sectores de la sociedad y entre ellos está la iglesia evangélica.

Nosotros, entre nuestras filas, tenemos a Pablo Vidal, hijo de pastores evangélicos, y él es la encarnación profunda de que los miembros de la iglesia evangélica no son, per sé, personas conservadoras y de derecha. Ese es un campo que tenemos que disputar, sobre todo viendo lo que ha ocurrido en Brasil donde la bancada evangélica permite que hoy en día gobierne Jair Bolsonaro. Estamos al debe en ese trabajo.

¿Cree que se cierra esa posibilidad impulsando el aborto?

Nosotros no vamos a renunciar a los derechos de las mujeres. No hay ninguna posibilidad que en RD no sigamos peleando incansablemente por los derechos de equidad para las mujeres, y en eso, el aborto legal es una cuestión fundamental.

Usted afirma que posicionarán al Frente Amplio como coalición de alta incidencia política. Para eso, ¿se necesita a la ex Nueva Mayoría?

La ex Nueva Mayoría, como bien dice el enunciado, ya no existe. Nosotros estamos llamados a ser los que conduzcamos el proceso de plantear y acercarle una alternativa a este modelo en Chile. Y en eso no veo ninguna posibilidad que sea otra fuerza sino el Frente Amplio el que lo lleve a cabo.

La socialdemocracia, y la izquierda tradicional, ya tuvieron su momento. Avanzaron hasta donde podían avanzar, y ahora es el turno de las nuevas fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda en el mundo.

No veo ninguna posibilidad de que sea una candidata o candidato de los partidos tradicionales quien pase a segunda vuelta con la derecha el año 2022. Nosotros haremos real la alta incidencia política, teniendo más presencia en los distintos movimientos sociales en Chile, fortaleciendo nuestra presencia en las organizaciones locales, en las juntas de vecinos, en las federaciones, en los sindicatos, convocando a los que hoy en día no están votando, ofreciéndole a los votantes tradicionales de lo que fue la Concertación y la Nueva Mayoría, una opción real, moderna, contemporánea, de izquierda y progresista para gobernar Chile.

¿La única posibilidad de estar con los partidos de la ex Nueva Mayoría es que ellos se acerquen al FA?

Este no es un problema de siglas más o siglas menos. Aquí hay que empoderar el trabajo que se está haciendo en las bases, en los barrios, en las juntas de vecinos, en las organizaciones de migrantes, de pueblos indígenas y fortalecer esta opción del FA para ser gobierno y hoy día para ser oposición. El futuro de la izquierda democrática en Chile está en el Frente Amplio.

El diputado Miguel Crispi este martes la defendió a través de El Mercurio. Jackson habló de usted en La Tercera y Latorre también en El Mercurio. Les gusta hablar a través de los medios tradicionales parece.

Prometemos que la próxima va a ser con ustedes (risas).

¿Qué opina que la interlocución de ustedes se dé a través de estos medios de comunicación?

Yo creo que los parlamentarios, dirigentes y todo el mundo tienen derecho a dar entrevistas donde quieran hacerlo. Actualmente, los dos diarios que tú me has mencionado son los dos diarios con más circulación nacional y me imagino que habrán sido elegidos por eso por nuestros parlamentarios para dar sus opiniones en relación a las elecciones. Me parece que es muy válido y necesario que los líderes políticos de un partido expresen sus opiniones sobre las elecciones.

"Mi vida política no empezó ayer, y por lo mismo, ha estado relacionada con distintas organizaciones sociales y políticas que han luchado por ampliar la democracia y los derechos".

¿Fue importante su paso por las Juventudes Comunistas (JJ.CC)?

Mi paso por las Juventudes Comunistas es fundamental en la conformación de quien soy yo. El PC y las JJ.CC son una buena escuela política y creo que la lealtad, la disciplina y el sentido de militancia que tienen los comunistas es algo envidiable y que ojalá nosotros lo tuviéramos más.

Ellos saben negociar, ¿o no?

Sí. Pero no aprendí mucho a negociar ahí. Aprendí a militar, y que cuando uno está en un colectivo y se ha puesto a disposición de este, uno se debe a ese colectivo.

¿Con ese sector se siente más afín en la ex Nueva Mayoría?

No me siento afín a sectores de coaliciones que ya no existen. Tengo una historia de vida que ha estado –por los sucesos que nos tocó vivir– siempre relacionada con la política. Siempre he estado al lado de las personas que luchan, para que en este país no se discrimine a nadie. Y durante la dictadura estuve al lado de quienes lucharon contra la dictadura, fui militante orgullosa de las JJCC. Cuando estuve en Barcelona trabajé muy mano a mano con las organizaciones culturales autogestionadas y a la organización SOS Racismo. He estado siempre ligada a las causas feministas por los derechos de las mujeres, y por eso cuando se formó RD entré a militar. Mi vida política no empezó ayer, y por lo mismo, ha estado relacionada con distintas organizaciones sociales y políticas que han luchado por ampliar la democracia y los derechos.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario