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Miércoles, 28 de octubre de 2020
Elecciones en Argentina

Peronismo apunta a la 'triple corona': ganar presidencia, provincia y capital

Pedro P. Ramírez Hernández

Tras la victoria del peronismo en las primarias obligatorias del domingo 11 de agosto, la oposición a Mauricio Macri busca una derrota total del oficialismo en las elecciones de octubre.

Las recientes primarias de Argentina fueron mucho más que un llamado de atención de la ciudadanía hacia el Presidente Mauricio Macri, que hace sólo cuatro años le entregó a él y a la centroderecha transandina el ticket de entrada a la Casa Rosada. Muchos piensan que el electorado de ese país comenzó a cincelar en los comicios del 11 de agosto el epitafio de ese gobierno.

La diferencia entre la fórmula del peronismo, encabezada por Alberto Fernández como candidato a la presidencia y con Cristina Fernández a la vicepresidencia, no solo estuvo 17 puntos por encima del actual presidente, con casi 3,8 millones de votos de diferencia y un 47,6% que le permitiría ganar en primera vuelta, de acuerdo a la Constitución de Argentina, sino que además ganó en casi todas las provincias, excepto en Córdoba.

Esto ha sido considerado por la prensa regional como una goleada del peronismo a la gestión actual macrista, sobre todo considerando que la participación electoral fue de 75%, pese a que las listas se presentaron de forma cerrada y sin competencia interna. A ello se suma que muchas de las encuestadoras auguraban casi un empate técnico entre el macrismo y el peronismo, fallando una vez más en sus predicciones, tal como sucedió con el Brexit, el referéndum en Colombia o la elección de Donald Trumpo en Estados Unidos.

Los resultados de las primarias ha encendido los ánimos en el peronismo que, por primera vez en 13 años, busca obtener la triple corona: ganar la presidencia, la gobernación y la alcaldía de Buenos Aires. Además, el calendario electoral de la provincia y de la ciudad de Buenos Aires coincidió con el presidencial, cuestión que despertó el hambre del kirchnerismo 2.0 encabezado por el ex jefe de gabinete de Néstor Kirchner pero antiguo enemigo de Cristina Fernández. De esta forma, el peronismo apuesta por Alberto Fernández como presidente; Axel Kicillof, ex ministro de economía de Cristina Fernández, como gobernador de Buenos Aires, y por Matías Lammens, el presidente más exitoso en la historia del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, el mismo del que es hincha el Papa, como presidente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA).

Kicillof: Perón, Evita y Cristina

"Nos quisieron mandar al pasado, al museo, decir que el campo popular era un hito terminal. Querían reemplazar a Perón y Evita por el marketing”, arengó desde el micrófono, Axel Kicillof, flanqueado por los candidatos a las 135 intendencias de la Provincia de Buenos Aires, el lunes pasado, cuando retomó la ofensiva para encabezar la gobernación, en medio de un acto en el distrito de Avellaneda.

Con un estilo más moderno, el ex ministro de Economía de Cristina Fernández salió al paso de las dudas ideológicas y enfrentó desde la vereda política al macrismo, que representa una versión gremial y despolitizada de la derecha argentina, que se ha basado en un discurso amplio y mucho marketing digital, siendo pionero en ese país del uso del Big Data y de campañas híper personalizadas en redes sociales.

“Juntos por el Cambio [coalición de Macri] trabajó sobre las conciencias, mediante los medios, análisis y hasta mediante el hurto de información personal, la manipulación de la información, de los hechos y de la justicia”, acusó Kicillof, en un discurso donde levantó a Néstor Kirchner, Perón y Evita, que varios medios, como el diario La Nación de ese país, calificaron como estar “lejos de un discurso moderado”. Kicillof también criticó duramente las medidas económicas de Macri y envalentonó a los intendentes a doblegar esfuerzos, pues el Frente de Todos [peronismo neo-kirchnerista] sabe que la clave está en Buenos Aires, la provincia que tiene el mayor peso electoral del país, donde solo en las primarias votaron 9,4 millones de personas, de las cuales 4,6 millones se inclinaron por Kicillof, entregándole un 49,3% de las preferencias, mientras que Alberto Fernández obtuvo en ese distrito el 50,6%.

Si antes de las primarias el peronismo y el Frente de Todos tenían 58 municipios bonaerenses, el domingo de las primarias Kicillof ganó en 90 de los 135 distritos bonaerenses y actualmente está concentrado en trabajar sobre los 20 distritos donde obtuvo una diferencia menor a 10 puntos y en aquellos donde perdió por menos de ese margen.

Kicillof, de 47 años, ha desempeñado un rol central dentro de la campaña peronista. Mientras Alberto Fernández trata de calmar a los mercados y al FMI, participando de debates del diario Clarín y dándole entrevistas a La Nación, ambos cercanos al macrismo, Kicillof se ha enfocado en las capas medias que han pasado a la pobreza producto de la crisis y aquellos sectores empobrecidos que fueron favorecidos por las políticas de seguridad social y subsidios del kirchnerismo.

Del otro lado de la papeleta y víctima de la aplastante victoria de Kicillof se encuentra María Eugenia Vidal, la actual gobernadora de Buenos Aires, de 45 años, quien en 2015 fue la revelación de Cambiemos, la plataforma de Mauricio Macri para dichas elecciones, quebrando el bastión del peronismo y conquistando para la derecha a la provincia tras décadas de dominio justicialista.

Del milagro de San Lorenzo al milagro en Ciudad de Buenos Aires

A diferencia de Alberto Fernández y Axel Kicillof, la tarea es más difícil para Matías Lammens, el candidato del Frente de Todos para la alcaldía de Buenos Aires. De las 15 comunas que componen el distrito, el actual presidente del gobierno de la Ciudad, el empresario oficialista Horacio Rodríguez Larreta, obtuvo 13, perdiendo solo las dos del sur en las primarias de inicios de mes.

Así, CABA y Córdoba abarcaron casi toda la densidad del voto macrista, siendo su refugio y bastión.

En septiembre de 2012, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, conocido como el “quinto grande” de Argentina y el único de ellos que, hasta ese año, no había conquistado la Copa Libertadores de América, se encontraba prácticamente en la quiebra y al borde del descenso. En medio de la crisis, Lammens, junto al popular presentador de TV Marcelo Tinelli, se hicieron cargo de la dirección de la institución, como presidente y vicepresidente de forma respectiva.

Lejos de todos los pronósticos, el mandato que mantienen hasta la fecha ha sido el ciclo más exitoso en la historia de San Lorenzo, club del cual el Papa Francisco es hincha. Bajo la dirección de Lammens, San Lorenzo conquistó su primera Copa Libertadores, en 2012, pero su logro más importante fue avanzar en uno de los sueños más codiciados por la hinchada del “Cuervo”, quienes en 1970 tuvieron que rematar su estadio, el Antiguo Gasómetro, lugar donde se construyó un supermercado Carrefour, viéndose obligados a abandonar su tierra natal, el barrio de Boedo. Dichos terrenos fueron recuperados bajo la conducción de Lammens, gracias a una intensa campaña de socios y hoy se está trabajando conseguir los fondos para trasladar el Nuevo Gasómetro a su espacio original.

Con este éxito bajo el brazo, la popularidad de Lammens escaló y fue sondeado por Cambiemos en 2015, opción que desechó para inscribirse finalmente en el Frente de Todos, donde ha dicho ser parte de una unidad más amplia que el kirchnerismo, cultivando un perfil más reservado y centrista, propia de su génesis empresarial, con la que la oposición pretende jugarse las opciones en CABA.

Si bien quedó abajo por 14,5 puntos y 281.169 votos en las primarias, lo que aleja su posibilidad de conquistar Buenos Aires y contribuir a un triunfo rasante del peronismo, Lammens insiste en poder ganar la capital federal apelando a as clases media que han sido duramente golpeadas por las políticas de Macri. Alberto Fernández, en tanto, ha indicado que reconquistar la ciudad de Buenos Aires es una de las prioridades de la campaña.

Desde el comando presidencial ratificaron a los medios argentinos que Lammens tendrá mayor visibilidad de cara a los comicios de octubre de sete año. "El futuro presidente va a ser nuestro caballito de batalla”, aseguran fuentes cercanas al Lammens. Su peso político al interior del kirchnerismo, que aún supervisa al peronismo, no está puesto en duda. El 12 de agosto, al día siguiente de las primarias, Lammens compartió una reunión con Alberto Fernández, Cristina Fernández, Axel Kicillof y Máximo Kirchner.

Este último es hijo de Cristina y el difunto presidente Néstor Kirchner, y sindicado como uno de los líderes de ‘La Cámpora', un movimiento izquierdista dentro del kirchnerismo.

*Este artículo fue modificado para corregir el siguiente error: en la versión anterior se sostenía que la presidencia, la gobernación y la alcaldía de Buenos Aires estaban todas ubicadas en esta ciudad. La gobernación, sin embargo, se ubica en La Plata.

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Comentarios

Comentarios

Estimados, la gobernación de la provincia de Buenos Aires es en la ciudad de La Plata. Saludos

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