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Jueves, 21 de noviembre de 2019
Manifestación en Plaza Italia

Piñera mantiene silencio en otra jornada masiva de protestas donde aumentan heridos graves, incluyendo a Carabineros

Camila Higuera (desde Quintero-Puchuncaví)
Lissette Fossa
Maximiliano Alarcón G.

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Foto: La Nación.cl
Foto: La Nación.cl

El nuevo ministro del Interior, Gonzalo Blumel (Evópoli) -más allá del cambio de tono- mantiene la estrategia de fuerte represión en contra de los manifestantes, pero sin poder resguardar la integridad de la policía.

“El compromiso del gobierno con los derechos humanos es total y absoluto”, dijo el nuevo ministro del Interior, Gonzalo Blumel, hace siete días. Una semana después, la jornada de protesta que se realizó ayer lunes estuvo marcada por una fuerte represión en Santiago y otras ciudades del país.

Luego de 18 días de iniciado el estallido social, que hasta el momento ha dejado a más de 2.000 personas heridas –según la Cruz Roja–, más de 4.300 detenidos, sobre 130 torturados y 23 muertos, las protestas han aumentado su intensidad y la represión también se ha recrudecido.

Mientras que la gente comenzaba a repletar la Plaza Italia, el General Director de Carabineros, Mario Rozas, prestaba declaración ante la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados en Santiago. Sin embargo, no declaró nada relevante e insistió en que el actuar de su fuerza policial estaba ceñida a protocolos preestablecidos, sin hacerse cargo, por ejemplo, de las ciento de personas que han perdido la visión por los disparos de Carabineros.

Mientras tanto, antes de que se pudiera dar por iniciada la marcha que se había convocado en el centro de Santiago a las 17 horas, Carabineros actuó de manera anticipada y comenzó a utilizar lacrimógenas y el carro lanza-aguas para dispersar a los manifestantes que comenzaban a congregarse en Plaza Italia. Sin embargo, estos resistieron durante horas.

Mientras los canales de TV tradicionales mostraban su programación habitual -como teleseries o programas de variedades- cientos de miles de personas se congregaban en el centro de Santiago.

En la esquina de Coronel Santiago Bueras con Nueva Bueras, ubicada a pocos metros de la Alameda, estaba establecido uno de los tantos puntos de primeros auxilios auto gestionados de las organizaciones Rescatistas Voluntarios y Salud a la Calle. Ambas agrupaciones se crearon a raíz del estallido social que ha significado una gran cantidad de heridos.

Eran cerca de las 20 horas cuando se escucharon explosiones y ráfagas de disparos a pocos metros del punto de primeros auxilios. Los manifestantes corrían por Irene Morales desde la Alameda, lugar donde Carabineros lanzaba lacrimógenas, una tras otra, seguida de múltiples disparos de perdigones.

Médicos, enfermeros y rescatistas congregados en el callejón atendían sin parar a los heridos que llegaban hasta el punto de primeros auxilios. Otros eran trasladados por los rescatistas que se resguardaban con escudos, antiparras y máscaras.

El coordinador de Rescatistas Voluntarios, Felipe González, estimó que desde el 23 de octubre –fecha en la que se constituyeron estos puestos médicos– han recibido aproximadamente a 700 heridos en el punto de Nueva Bueras. “Entre todas estas personas un 65% han sido heridas por perdigones y 12% han sido menores de edad”, dijo a INTERFERENCIA.

Uno de los médicos voluntarios de Salud a la Calle trabajando en este punto médico, afirmó que en promedio reciben a 70 personas al día –de lunes a viernes– de las que entre 12 y 15 son trasladadas en ambulancia hasta la Posta Central o al Campus Clínico UC Christus por heridas graves o en condiciones de potencial gravedad.

Entre las cosas que destaca el médico, es que durante las últimas jornadas de protesta han aumentado la gravedad de las lesiones. “Las lesiones siguen siendo las mismas. Perdigones múltiples, estallido ocular, pérdida de visión, crisis respiratoria por lacrimógenas, traumatismos derivados de atropellos por vehículos o por golpes de la policía en la cabeza. Pero llama la atención el aumento de la gravedad de las lesiones”, dijo a INTERFERENCIA.

Violencia en las calles

Imágenes captadas por este medio y ciudadanos mostraron la fuerte represión policial que se desplegó ayer en contra de los manifestantes. Sin embargo, esta vez también efectivos de Carabineros sufrieron de violencia, tal como muestran varias imágenes compartidas en redes sociales, algunas de las cuales fueron compartidas por autoridades del gobierno.

Uno de estos casos fue una bomba molotov que fue arrojada y explotó entre dos Carabineras de Fuerzas Especiales. “Pude ver las imágenes y dan cuenta de una agresión salvaje, brutal, violenta a dos carabineras, dos mujeres, que estaban cumpliendo con su deber, con el mandato que les da la ley y eso hace más repudiable aún”, afirmó Blumel al visitarlas en el hospital institucional de la policía uniformada.

Sin embargo, sus palabras fueron bastante más medidas al referirse a los decenas de civiles heridos por Carabineros. “Todos los hechos que puedan tener un efecto en los civiles, que puedan significar vulneraciones, también tienen que ser investigadas, si la ley es pareja para todos, tanto para actuaciones policiales como para quienes se manifiestan”, afirmó de manera salomónica, pero sin visitar a ninguno de los civiles heridos.

La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá, recurrió a su cuenta de Twitter para condenar el hecho. “Fuerza a las Carabineras heridas ahora por una bomba molotov, muy fuertes imágenes del ataque mientras cumplían su tarea de proteger seguridad en Plaza Italia”.

De todos modos, la ministra fue duramente criticada en redes sociales por no mostrar la misma indignación frente a Carabineros acusados de violar a una mujer en La Serena en medio de las protestas, y otros vejámenes en contra de mujeres como tener que desnudarse al ser retenidas en distintas comisarias del país y recibir amenazas de ser violadas por hombres Carabineros.

La Posta Central

Entre las ocho de la tarde y la medianoche de ayer llegaron al menos una veintena de heridos a la Posta Central, ubicada en Portugal con Tarapacá en el centro de Santiago. Según familiares de los heridos, la mayoría se había lesionado con perdigones, bombas lacrimógenas e incluso piedras tiradas por Carabineros.

Uno de los casos más graves era el de un vendedor ambulante de unos 29 años a quien le impactó una lacrimógena en la cabeza que le partió el cráneo. Hasta altas horas de la noche estaba siendo operado en ese recinto. A este lugar también llegó un artesano que fue atropellado por el zorrillo patente J022 en la Alameda con San Isidro. Aunque estaba fuero de peligro vital, resultó con heridas en la boca y la cabeza. Testigos señalan que el zorrillo aceleró y lo atropelló.

Los observadores del Instituto de Derechos Humanos (INDH) se retiraron de la Posta Central a eso de las 22 horas y media hora después llegaron los delegados de derechos humanos de la ONU, a los cuales se les negó inicialmente la entrada al recinto. Pero medio hora después, los propios detenidos y heridos abrieron las puertas de urgencias y empezaron a exigir la entrada de los observadores de la ONU.

Hasta el cierre de edición no estaba claro cuántas personas heridas por Carabineros habían sido atendidas en este recinto.

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