Andrónico Luksic aparece mencionado en documentos desclasificados del caso Epstein que detallan gestiones empresariales internacionales, en un contexto marcado por su relación con Estados Unidos y por decisiones políticas que hoy vuelven a cobrar relevancia.
Los documentos desclasificados del caso Epstein han vuelto a sacudir a la élite estadounidense, con menciones que involucran a figuras como Donald Trump y registros de intercambios entre Elon Musk y el fallecido financista. En Chile, sin embargo, la atención se ha concentrado en dos nombres de peso dentro de la élite política y empresarial: el exministro Andrés Velasco y el empresario Andrónico Luksic.
Ambos aparecen mencionados en correos electrónicos dirigidos a Epstein. En el caso de Luksic, su nombre figura en una comunicación sostenida entre el propio Epstein y el empresario emiratí Sultan bin Sulayem.
El intercambio alude a gestiones para coordinar una breve visita a Dubái, con el objetivo de concretar una reunión con el presidente del directorio de DP World, Sultan Ahmed bin Sulayem. En ese contexto, se solicita información general sobre Luksic, junto con una descripción de sus negocios y un currículum, como parte de una agenda de carácter empresarial.
Los documentos no registran contacto directo entre Epstein y el empresario chileno, ni aportan antecedentes que lo incriminen o lo vinculen a actividades ilícitas.
Twin Metals es el proyecto minero de cobre y níquel del grupo de Andrónico Luksic. Propiedad de Antofagasta PLC, la iniciativa busca desarrollar una mina en las cercanías de Boundary Waters, un área protegida de más de 400 mil hectáreas ubicada en el Bosque Nacional Superior, al noroeste del estado de Minnesota.
Aunque el proyecto ha sido presentado como una fuente de empleo local y como una operación supuestamente sustentable, desde sus inicios ha enfrentado una fuerte oposición de organizaciones ambientalistas y una seguidilla de litigios judiciales, principalmente por su emplazamiento en una zona protegida.
Desde 2023, bajo la administración de Joe Biden, Twin Metals permanece paralizado luego de que el gobierno estadounidense dictara un decreto que prohíbe la explotación minera en el noroeste de Minnesota, profundizando un conflicto que se arrastra desde el gobierno de Barack Obama.
Si bien la empresa recurrió a la Justicia para revertir estas decisiones, los tribunales dejaron sin efecto los permisos que había obtenido con anterioridad. Sin embargo, con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el proyecto parece haber vuelto a cobrar impulso, tal como ocurrió durante el primer mandato del republicano.
En ese contexto, la Ley de Conciliación Presupuestaria —también conocida como One Big Beautiful Bill Act— impulsada por Trump, busca eliminar diversas restricciones a la actividad minera en el Bosque Nacional Superior, un cambio normativo que beneficiaría directamente a Twin Metals.
Pero la relación entre Luksic y el entorno de Trump no termina ahí.
En marzo de 2017 Wall Street Journal, publicó que la mansión arrendada en ese entonces por la hija del presidente Donald Trump, Ivanka Trump junto con su marido Jared Kuschner, colaborador del mandatario, era propiedad de Andrónico Luksic.
Según el diario, la pareja pagaba en ese entonces 15.000 dólares al mes por el domicilio ubicado en Washington y detallaron que fue adquirida por el multimillonario chileno después de las elecciones presidenciales del 2016 en Estados Unidos y pagó por ella 5.5 millones de dólares.
En ese entonces, el periódico remarcó que Luksic era dueño de una empresa que mantenía un litigio con el gobierno de Estados Unidos vinculado a la construcción de una mina de cobre y níquel que la administración de Barack Obama bloqueó.
En concreto, la zona de explotación minera se encuentra en una zona de bosques y lagos de Minnesota que el gobierno norteamericano protege desde 1926.
Ante la publicación de los hechos, Luksic señaló que era “lamentable” que “dos temas completamente independientes” se mezclaran. “No conozco al presidente Trump ni a ningún miembro de su familia. Hace 4 o 5 años lo saludé en el estadio de los Patriots en Boston”, dijo el empresario y agregó que: “¿Cuál es el escándalo? Se arrendó una casa y pagan un buen arriendo”.
Más atrás en el tiempo, en noviembre de 2016, El Mercurio consignó la existencia de un pago realizado el 20 de junio de 2016 a nombre de Donald Trump for President Inc. por la suma de 670 dólares a la campaña, cerca de 440 mil pesos chilenos en ese período.
Sin embargo, en ese momento explicaron desde el círculo del empresario que aquello no se debía a una donación de campaña sino a una compra de merchandising, pues Luksic tendría la afición de seguir campañas norteamericanas.
Es por ello que el magnate también habría comprado material de 700 dólares en la campaña de Hillary Clinton, pero de eso no hubo registro en la Federal Election Commission (FEC) el organismo que transparenta los aportes a la política estadounidense.
"He comprado a través de las tiendas oficiales que los actuales postulantes tienen en internet, artículos oficiales tanto de la candidatura republicana, como de la abanderada demócrata, Hillary Clinton, aunque ésta última compra no aparece aún en la página de la Federal Election Comission. En total, he adquirido algo más de 1.000 dólares en poleras, chapitas, tazones, banderines y gorros de Trump, y 716 dólares en artículos similares de Clinton", aclaró Luksic.








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