AfD

Es probable que una coalición de centroizquierda vuelva a formar gobierno, pero los comicios en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental confirman el ascenso de la AfD, que fue el partido más votado. El tradicional partido conservador CDU, al que pertenece el canciller Friedrich Merz, sufrió una derrota humillante y ni siquiera superó la barrera del 5% para entrar al parlamento regional. Las voces que piden la cabeza de Merz e incluso nuevas elecciones nacionales son cada vez más ruidosas. Y el resto de Europa mira con asombro cómo el país más poderoso de la UE se inclina hacia los extremos.

El contundente triunfo electoral de la AFD este domingo en el estado alemán de Sajonia-Anhalt no fue una sorpresa, pero aun así ha sacudido los cimientos políticos de ese país. Algunos ven peligrar la continuidad del canciller Merz. La extrema derecha no se encontraba tan cerca de llegar al poder desde 1945.

Expertos constitucionales y representantes de los partidos tradicionales debaten sobre si prohibir o no a partidos de la derecha radical como el AfD. El propio canciller socialdemócrata Olaf Scholz piensa que no es una buena idea, mientras que algunos miembros de la derecha histórica piden una prohibición constitucional de ese partido y otros. El 8 de noviembre se cumplieron 100 años desde el intento de golpe de Estado de Hitler.

Según el influyente medio, el empresario chileno-alemán Sven von Storch –asesor de Kast en materias internacionales– es cercano a Bolsonaro, siendo recibido en julio por el mandatario en el palacio de gobierno. Von Storch está casado con una diputada del partido de extrema derecha alemán, siendo un hombre clave para estrechar vínculos de esa ideología en Latinoamérica.

Sven von Storch es oriundo de Osorno y está casado con la condesa Beatrix von Oldenburg, una de las dirigentes más polémicas del partido anti inmigración. Es sindicado como el cerebro de una serie de agrupaciones y sitios de Internet que propagan una ideología ultraconservadora.


