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Martes, 12 de noviembre de 2019
Patricia Silva

Abogada Sindicato Latam: "Buscamos la certeza jurídica de que la titularidad de huelga es de los trabajadores"

Lissette Fossa

La aerolínea y el Sindicato de Tripulantes se encuentran en una batalla legal que ha escalado a la Corte Suprema y al Tribunal Constitucional, cuya resolución puede tener enormes consecuencias para todos los trabajadores. Esto pues se discute de quién es el derecho a terminar con una huelga; el sindicato dice que ellos, la empresa dice que no. Acá la abogada de los sindicalistas ofrece su punto de vista.

Latam y su Sindicato de Tripulantes se encuentran, tal como informó INTERFERENCIA, enfrascados en una larga y desgastante batalla legal para determinar judicialmente de quién es el derecho a deponer una huelga ocurrida en 2018.

En un principio Latam logró que la Dirección del Trabajo, y luego al Primer Juzgado del Trabajo, anularan el acuerdo colectivo alcanzado, aduciendo que los trabajadores habían rechazado sus términos en una primera instancia.

Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Santiago dio la razón a los dirigentes del Sindicato de Tripulantes, quienes alegan que es de los trabajadores el derecho a deponer la huelga y acogerse -o no- a la última oferta de la empresa.

Ante esta resolución, la empresa recientemente acudió a la Corte Suprema para interponer un recurso de inaplicabilidad contra el fallo de la Corte de Apelaciones, y al Tribunal Constitucional, con un recurso de inconstitucionalidad. Ambos tribunales tendrán que terminar fallando sobre este asunto, el que tiene una importancia que excede el presente conflicto, pues dirime la titularidad del derecho a deponer una huelga en todo el país ¿es de los sindicatos o de las empresas?

En todo el proceso, los dirigentes sindicales han sido asesorados por la abogada Patricia Silva. La profesional fue directora del Trabajo y subsecretaria de la Secretaría General de la Presidencia durante  los gobiernos de Michelle Bachelet, y acá comenta el proceso, que -a su juicio- es clave para los derechos de los millones de trabajadores del país. 

¿Por qué estamos en un momento en Chile en que se dirime el reconocer que la huelga es de los trabajadores y no de la empresa?

- Por eso sorprendió tanto ese inolvidable 25 de abril de 2018, cuando el sindicato decidió tomar la última oferta de la empresa, bajó la huelga y devolvió al trabajo a más de 900 tripulantes. Nosotros veíamos el impacto que tenía la huelga para todo el traslado de la gente al interior del país. Y fue inconcebible que la propia empresa dijera “no”. Como si dijera “sigan en huelga no más”.

Después, el 2 de julio de este año, la Corte de Apelaciones confirmó que la huelga terminó el 25 de abril de 2018. Si se tomara en cuenta lo que dice la empresa, la huelga sería larguísima, son muchos días. Esa huelga ya no existe, no solo terminó porque los tribunales dijeron que terminó el 25 de abril, sino que se ve: ¿qué chileno va a decir que Latam siguió el paro? ¡Nadie! porque la huelga terminó el día que terminó.

¡Por eso fue insólito tener que pedirle permiso al empleador y a la Dirección del Trabajo para acabar con la huelga!

- ¿Por qué la empresa insiste?

- La conclusión es que aquí hay una empresa que no quiere cumplir el fallo. Si esto implica dilatar esto hasta lo eterno, hasta la corte celestial, allá van a llegar. Esto, pues se está operando a pesar de un fallo tan contundente de una sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, que revocó, por 3 votos a 0, el fallo de primera instancia, reconociendo que el paro terminó el 25 de abril de 2018.

- Usted fue directora del Trabajo ¿Cómo tomó el fallo de la actual Dirección del Trabajo, afirmando que la huelga no había acabado, sin reconocer el derecho de los trabajadores a decidir ese tema?

- Quiero mucho a la dirección del trabajo, no solo porque tuve el honor de dirigirla, sino por la función que realiza. Es una institución que debe proteger a los trabajadores, que es la parte más débil de la relación laboral, y la que debe fiscalizar objetivamente a los empleadores.

Esta entrada que tuvo la nueva Dirección del Trabajo -pensando que el gobierno había asumido el 11 de marzo y la huelga terminó el 25 de abril- para nosotros no era esperable. No sé, no puedo calificarlo. 

- ¿Por qué fue necesario que la Corte de Apelaciones terminara reconociendo la titularidad de la huelga para los trabajadores? ¿No era algo que debería haber estado en una reforma laboral?

- Tuvimos la necesidad de recurrir a los tribunales de justicia porque precisamente el órgano, la autoridad, que debió haber hecho respetar el derecho histórico de los trabajadores de poner término a la huelga, dijo que ese derecho los trabajadores no lo tenían. Y eso no tiene que ver con la reforma.

Aquí se unieron dos situaciones que no tenían nada que ver. Una era si la última oferta de la empresa estaba vigente, que eso siempre fue así y la Corte de Apelaciones lo ratificó, y otra era quitarle la titularidad de la huelga al sindicato y no solo a este sindicato, sino a todos del país, porque esto generó un precedente.

Por eso tuvimos que recurrir a la Corte de Apelaciones y pedir una certeza: este fue un juicio de certeza, no fue una sentencia normal. La Corte dijo que sí tenían derecho los trabajadores a terminar la huelga ese día y que la última oferta sí estaba vigente.


Reformas laborales

- Usted ha comentado que ha estado en decenas de negociaciones, muchas de grandes empresas, y que en general estas vetan la negociación de la jornada laboral. Con respecto a esto, se está discutiendo un proyecto de ley del gobierno de flexibilidad laboral y rebaja de jornada a 41 horas, y otro que sólo rebaja la jornada a 40 horas ¿Cual es su opinión al respecto?

- Es importante referirse a las negociaciones colectivas, porque empiezan a generarse ciertos mitos, de personas que no conocen bien los temas que se incluyen o que se pueden incluir en una negociación. Las grandes empresas dicen que no, ese tema de la jornada te lo excluyen, porque dicen que afecta el derecho de organización y dirección de la empresa. Y si ya es difícil para los sindicatos hablar de ingresos variables, y pasar de la etapa del mero incremento de remuneraciones -sólo en términos de porcentajes o montos-, discutir entonces la jornada es casi imposible.

Si no lo admiten discutir en el marco de una negociación colectiva ¿qué posibilidades va a tener un trabajador, solo, a puertas cerradas, de negociar su jornada? Eso no va a pasar. 

- Y el proyecto de Camila Vallejo que rebaja a 40 horas la jornada laboral semanal ¿Qué le parece?

Respecto a ese proyecto los diputados presentaron una modificación para que la aplicación de las 40 horas semanales sea gradual. Lo que es importante para las empresas más pequeñas. La rebaja más reciente de jornada laboral fue en 2005 en Chile, en el gobierno de Ricardo Lagos. La ley es de 2001 y se terminó de aplicar en 2005. Y está bien, pues cambiar la jornada implica hacer ajustes en la organización laboral como para mover turnos. La gente cree que la jornada es fija y diaria, pero no es tan así, y hay sectores de la economía que esta rebaja les afecta el proceso, entonces tiene que haber un periodo de ajuste.

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