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Viernes, 4 de diciembre de 2020
Falta aprobación del Senado

Cámara aprueba segundo retiro de las AFP y arrincona a ministro Briones

Maximiliano Alarcón G.
Victor Herrero A.

El apoyo de parlamentarios oficialistas casi se cuadruplicó respecto de la misma iniciativa en julio, en una señal clara de que el titular de Hacienda y el gobierno han perdido toda influencia, incluso en su propio sector. Con ello Ignacio Briones queda en una posición política que roza la irrelevancia, en medio de críticas por su cada vez más errática gestión.

La última vez que el ministro de Hacienda Ignacio Briones celebró un triunfo legislativo fue el 13 de mayo. En esa ocasión logró que el ingreso familiar de emergencia para enfrentar la pandemia sanitaria fuera de 65.000 pesos por persona, por tres meses y en montos que decrecían 10.000 pesos cada mes.

Seis meses después, el jefe de la billetera fiscal acumula un buen número de traspiés y derrotas, y desde su propio sector político crece la decepción por su manera de gestionar el país durante esta crisis.

La derrota más grande de Briones fue la que ayer le propinó la Cámara de Diputados, al aprobar por amplia mayoría un posible segundo retiro de 10% de las AFP.

Al igual como sucedió durante la discusión legislativa del primer retiro en julio, el ministro no escatimó esfuerzos en alertar sobre las consecuencias de una eventual aprobación. “Si eso (segundo retiro) logra avanzar, por definición no hay reforma de pensiones, ambas partes lo tenemos claro”, advirtió a inicios de octubre. “Eso es parte de lo que está en juego (...) si queremos reforma de pensiones de verdad, tenemos que hacernos cargo de eso y creo que la responsabilidad primera es de los parlamentarios”.

El trámite legislativo de ayer dejó en claro que los parlamentarios simplemente ignoraron sus palabras. Peor aún para el ministro, su propio sector político le dio casi por completo la espalda, evidenciando su creciente pérdida de influencia. En la primera votación que realizó la Cámara en julio, 13 diputados oficialistas votaron a favor del retiro de dinero de las AFP. Ayer fueron 48, incluyendo incluso a Diego Schalper (RN) que hace unos meses era un ferviente opositor de esta medida.

“Él ha ido de más a menos”, afirma el diputado de RN, Andrés Celis. “Prometía mucho y se veía muy dialogante, (pero) es una imagen muy distinta a cuando conversabas con él, en esos momentos era bastante intransigente y poco accesible; su relación con la Cámara de Diputados es muy mala en general, es probable que muchos diputados de RN no lo reconocerán para evitar polémicas, pero sí me consta”.

Un empresario que prefirió no ser nombrado también dice que el ministro “fue de más a menos”, agregando que “la estrella dejó de brillar”.

Esa misma línea siguió un artículo del diario digital Pauta titulado “La estrella del ministro de Hacienda pierde brillo”. La nota, publicada este lunes, disparó las alarmas en Teatinos 120 y se interpretó como una señal de que Briones está perdiendo el apoyo, o tal vez la paciencia, de una parte del sector privado. Después de todo, ese medio pertenece a la Cámara Chilena de la Construcción, uno de los conglomerados empresariales más grandes del país. “Los recientes traspiés en el Presupuesto y en el caso RUT sacaron a flote el complejo momento que enfrenta Ignacio Briones, que ha visto mermado su respaldo en el propio oficialismo”, se afirma en esa publicación.

Falta de alivio y de reactivación

No son pocos quienes aseguran que las medidas que Briones impulsó para aliviar a una población agobiada económicamente por la pandemia fueron insuficientes y poco expeditas, abriendo así el camino para retirar fondos de las AFP.

“No construyó una respuesta a la situación real de las familias, a las que el aporte público no ha llegado o ha llegado de manera parcial”, dice el senador Carlos Montes (PS), quien hace unos días tuvo un duro intercambio de palabras con el jefe de la Dirección de Presupuesto, Matías Acevedo, durante la discusión de la Ley de Presupuesto. “En este contexto de necesidad no se trata de evaluar la votación de la cámara como un simple acomodo a las demandas ciudadanas, sino que es una necesidad que constatamos y que el ministro tampoco ha visto en toda su dimensión”.

Para algunos, el fracaso de la política de focalización que Briones ha implementado durante la pandemia -y que quedó en el imaginario popular como una ayuda engorrosa al 40% del 70% más necesitado- no se debe tanto a un sesgo ideológico, como a la falta de preparación.

“El sistema de protección social estuvo siempre diseñado en focalizar y hoy, hemos pasado a una idea de no focalizar”, afirma un economista que se desempeñó en el primer gobierno de Sebastián Piñera. “El problema es que para implementar esa decisión política no teníamos el instrumental técnico diseñado. Creo que no hubo conciencia de esto al pasar estas leyes en 2020”, agrega, pidiendo que su nombre no sea publicado para no aparecer como desleal al gobierno. “El tema no fue solo de plata, sino que (el ministro) fue algo lento y tuvo problemas con el diseño de la política económica”.

Un ejemplo de ello han sido los créditos Fogape y otros instrumentos gestionados a través de la banca. “Ha cometido errores como dar dinero a los bancos comerciales a una tasa preferencial muy baja, pero sin control de cómo los bancos prestarían ese dinero y a qué tasa”, recuerda un empresario. “Pero en el camino corrigió el error y les exigió cobrar una tasa máxima de 3,5 % anual a sus clientes con préstamos COVID”. 

Incluso los defensores más ortodoxos de las políticas tradicionales de Hacienda concuerdan en que el ministro fue demasiado lento en reconocer el impacto social y económico de la pandemia, priorizando al inicio mantener una cierta austeridad fiscal.

De hecho, dos días después de celebrar en mayo con abrazos, risas y el dedo pulgar en alto que sólo se dieran 65 mil pesos mensuales a las personas más necesitadas, Briones cerró la puerta a cualquier mejora. “Nuestra prioridad es implementar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que acabamos de aprobar. No se entendería que un día o dos días después de ese hito estuviéramos poniendo un adicional”, dijo el ministro a radio Cooperativa. De todos modos, tres semanas después se vio forzado a mejorar el IFE.

A este discreto desempeño se suma otra crítica creciente al ministro Briones: la falta de un plan de reactivación económica. La leve mejora que ha experimentado la economía chilena -es decir, una caída menos drástica- en parte se debe a que se estimuló el consumo, precisamente gracias al primer retiro de fondos previsionales.

“Se la ha jugado muy poco por la reactivación”, afirma otro empresario, quien no apunta sólo a Briones, sino también a otros ministerios y el gobierno en general. En qué están decenas de proyectos de inversión que acumulan polvo en la Oficina de Gestión de Proyectos Sustentables, se pregunta. La misión de esta unidad, que está bajo el alero del ministro de Economía Lucas Palacios, es “apoyar el emprendimiento y la inversión como motor de desarrollo y generación de empleo”. “¿Por qué no se ha iniciado un plan de construcciones de obras públicas o medidas como rebajar el IVA para estimular al pequeño comercio?”, se pregunta este empresario. “Creo que a muchos en este gobierno les hace falta calle, también a Briones”, afirma.

Con tantos frentes de críticas abiertos, al ministro de Hacienda le queda cada vez menos espacio para maniobrar. Y tras la salida de Gonzalo Blumel del ministerio del Interior, con el cual son cercanos y comparten militancia política en Evópoli, se quedó sin un socio poderoso dentro del palacio de La Moneda.Aunque está cada vez más solo en un gobierno donde ya nadie lleva el timón, hasta ahora parece seguro en su puesto. Desde la oposición y el oficialismo le piden “un cambio de actitud”. 

“Al ministro Briones le falta un cambio de actitud, de un inicio dialogante y flexible se ha tornado inflexible y ajeno a la realidad”, afirma el presidente del PPD, Heraldo Muñoz. “El propio ministro del Interior se ha mostrado más abierto que el ministro de Hacienda para encontrar soluciones a los problemas económicos que enfrenta la clase media y que se derivan de la pandemia”.

El diputado Celis tiene una visión similar. “Creo que le falta un cambio de actitud”, asegura. “Pese a todo, le tengo fe”.

Si bien no hay un coro de voces pidiendo la salida de Briones, hace poco un grupo de parlamentarios contempló la idea de acusarlo constitucionalmente debido a su pedido de individualizar a través de los RUT a aquellos que retiraron el primer 10% de sus fondos de pensiones.

Y en el escenario contemporáneo la caída de un ministro de Hacienda -antes casi impensable- dejó de ser un tabú político. Le ocurrió a Alberto Arenas en 2015 y a Felipe Larraín en 2019.

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