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Jueves, 15 de abril de 2021
Minsal trabaja en planificación

Chile define grupos prioritarios que recibirán vacunas de Covid-19, pero sin determinar aún plan maestro de vacunación

Lissette Fossa

Esto, mientras, diversos países adoptan complejas metodologías para resolver una decisión difícil y multivariada, que requiere de sofisticados cálculos, donde no hay solo una respuesta correcta. Los primeros vacunados en Chile serán personal de salud y trabajadores esenciales (no adultos mayores necesariamente), con el objetivo inicial de descongestionar los centros de salud a través de la baja de infecciones.

La solución a la pandemia de Covid-19 está lejos de definirse aún, a pesar del éxito de las primeras vacunas. Tras la llegada al país de ellas, que han demostrado su efectividad en otras geografías, viene una segunda etapa clave para aminorar la pandemia, que es la planificación de la vacunación. 

Su fórmula es compleja y hay diversos modelos matemáticos a nivel mundial que van a intentar probar planes maestros de vacunación. A la vez, esto se debe cruzar con los límites de la política pública y de las característica de cada sociedad. Y debe responder a una de las preguntas más difíciles en este momento: ¿Quienes serán los primeros en vacunarse contra el Covid-19?

La respuesta a dicha pregunta se relaciona con el objetivo final de un plan de vacunación: ¿Se priorizará detener la mortalidad? ¿O detener el contagio? Y también, nace de la triste realidad de que las vacunas son limitadas para todos los países y aún más para Chile, que no es productor de éstas. Para detener la pandemia es necesario que -según distintos estudios- aproximadamente 60% (4.200 millones de personas en el mundo) adquiera la inmunidad, sea por efecto de las vacunas o por los anticuerpos que dejó la infección por su paso a través de los cuerpos humanos.

Según un artículo del medio Technology Review del MIT -analizado en el Newsletter de INTERFERENCIA esta semana- es necesario definir bien los objetivos inmediatos; reducir las tasas de mortalidad o bien reducir las de contagio (lo que implica priorizar, por ejemplo, a los trabajadores esenciales, por sobre los adultos mayores), y por esa vía detener las muertes.

Dice nuestro Newsletter La Semana: "No hay respuestas correctas, solo un puzzle de decisiones multivariable que debe además adaptarse a cada territorio, en los cuales hay velocidades de contagio, perfiles demográficos, y patrones de comportamiento, movilidad y hacinamiento, diferentes por país y por zonas geográficas".

Los matemáticos son los que más han trabajado en esto. Un modelo, del Fred Hutchinson Cancer Center de Seattle, analizó 440 parámetros y combinaciones entre ellos. Luego de 9 mil horas transcurridas para echar a correr algoritmos, se concluyó que debía apostarse por los adultos mayores para distribuir las primeras partidas de la vacuna. Otro modelo de la University of California, postula a que debe priorizarse a los trabajadores esenciales -en especial aquellos que están entre los 40 y 59 años- junto a otros grupos de riesgo. Según este modelo, en los próximos seis meses podrían salvarse decenas de miles de vidas solo por realizar priorizaciones complejas y no repartir la vacuna de manera homogénea en la población.

"Es así como en diversos países la planificación se ha enfocado de manera distinta. Francia aún se pregunta si es mejor inmunizar a un taxista joven, de Paris, quien está en contacto estrecho con pasajeros en su auto o a un hombre de finanzas de 69 años, que trabaja de manera remota desde su casa, quien tiene menos riesgo de contraer el virus que el taxista, pero más posibilidades de morir si es contagiado. Por su parte, Alemania anunció que harán un ranking de grupos, mediante parámetros transparentes, luego de una investigación que resuelva los criterios de priorización. De todos modos, las autoridades han deslizado que eso debiera cubrir a los trabajadores de la salud, la policía, los bomberos y los profesores", dice el Newsletter.

Sobre este tema, INTERFERENCIA hizo llegar una serie de preguntas al Ministerio de Salud (Minsal) sobre el plan maestro de vacunación para Chile, sus criterios y objetivos. La primer respuesta fue que actualmente no existe un plan de vacunación definido en su totalidad, pero que se trabaja en él y que hay criterios ya establecidos sobre los primeros vacunados en Chile.

“El Ministerio de Salud se encuentra trabajando en un plan de vacunación en conjunto con el Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización, CAVEI”, señaló el Minsal en una respuesta vía correo electrónico a preguntas específicas para este reportaje.

Sin embargo, el Minsal adelantó que serán funcionarios de la salud y trabajadores escenciales los primeros en vacunarse, con el fin de proteger de manera indirecta a la población más vulnerable al virus. 

El Ministerio de Salud adelantó a INTERFERENCIA que el fin es bajar el nivel de contagios, descongestionar el sistema de salud y de manera indirecta, bajar la mortalidad. 

La realidad material es que, por mucho que hayan muchas vacunas en el país, nunca alcanzarán para toda la población ni para grandes segmentos de ella. De priorizar bien y de manera estudiada quienes se vacunarán o no dependerá salvar miles de vidas.

Un ejemplo es el de los profesores. Este lunes el ministro de Salud, Enrique Paris, comentó a la prensa que los profesores serán parte de los primeros vacunados en Chile. La noticia fue recibida con satisfacción por el gremio docente y por autoridades locales, ya que ven posible el retorno a clases de millones de niños con esta medida. Pero, lo cierto es que se calcula que existen más de 218 mil profesores en Chile, sin embargo, aún no se sabe si están aseguradas 218 mil vacunas para 2021, además de las que se entregarán a los funcionarios de salud.

Según el cuestionario que el Minsal respondió a INTERFERENCIA, los grupos prioritarios que definieron, es decir, trabajadores de salud y esenciales, suman más de cinco millones de personas. Por esto, el plan maestro de vacunación, que especifíca cómo se distribuirán las vacunas en el tiempo para cada grupo y sus segmentos, según presunciones de stock, es importante para que Chile comience a salir de la pandemia durante el 2021 y minimice las muertes.

La propuesta del Minsal

Consultado por INTERFERENCIA, lo que respondió el Minsal fue que aunque no existe un plan de vacunación estratégico definido, como documento metodológico al que el público pueda acceder, sí se está trabajando en él y ya hay ciertas prioridades.

Los aspectos importantes que destacaron del plan son la seguridad de la vacuna, es decir, el Minsal priorizará vacunas con pruebas clínicas, de “plataformas tradicionales, con experiencia de uso en programas de vacunación”; también criticidad de funciones, es decir, priorizar a funcionarios de salud y “las actividades esenciales para el país”, en quienes comenzará la vacunación; y, protección de poblaciones vulnerables, a la espera de más estudios de los efectos de las vacunas sobre ellos, mientras que “se podrían proteger de manera indirecta, a través de la vacunación de adultos de 18 a 59 años sanos que han sido la población objetivo de la mayoría de los estudios clínicos”.

“Paralelamente, en el país se están realizando estudios clínicos de fase 3 con la vacuna de Sinovac, Oxford, Janssen y CanSino. La mayoría de los estudios se han realizado en personas sanas entre 18 y 59 años, en algunos se han incluido personas mayores de 60 años y han considerado enfermos crónicos con patologías controladas”, dice la respuesta del Minsal. 

“Según el avance de los ensayos clínicos y de la revisión de la información generada en esos estudios por parte de las agencias reguladoras, se podría proyectar la disponibilidad de vacunas en nuestro país para el primer trimestre del 2021”, agrega.

Sobre los primeros que serán vacunados, el Minsal señala que “como se ha dicho públicamente, el personal de salud (esencial para dar respuestas sanitarias a la población) y trabajadores esenciales (vitales para la continuidad de la infraestructura crítica, tales como alimentación, transporte, educación y cumplimiento de la ley) figuran como prioritarios, siempre que se encuentren dentro de los grupos autorizados por las agencias internacionales”.

Y agregan que la población vulnerable, como adultos mayores, será inmunizada, en un comienzo, “ya sea por su condición de salud o por su edad y ellos se podrían proteger de manera indirecta, a través de la vacunación de adultos de 18 a 59 años sanos que han sido la población objetivo de la mayoría de los estudios clínicos”.

INTERFERENCIA también consultó al Minsal sobre si el foco estaría en disminuir tempranamente las tasas de contagio o las de mortalidad. Ante esta pregunta, sus funcionarios afirmaron que ambas son objetivos a alcanzar, pero que la prioridad es descongestionar el servicio de salud, es decir, los contagios, e indirectamente, disminuir la mortalidad como consecuencia de esto.

“El plan de vacunación apunta a preservar la integridad de los servicios asistenciales y las funciones críticas. También a prevenir la mortalidad y morbilidad en subgrupos de la población, definidos por las condiciones biomédicas asociadas a mayor riesgo de muerte y complicaciones causadas o secundarias a infecciones por coronavirus”, se lee de la respuesta. 

Sobre referencias de planificación de vacunación de otros países, el Minsal afirma que están en constante estudio de recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de diversos organismos internacionales, así también el Comité de Vacunación y sus miembros.

Sin embargo, el Ministerio no quiso referirse a la cantidad de vacunas con que Chile espera contar en 2021 para aplicar la primera etapa de inmunidad.

“La cantidad de dosis está en revisión y por el momento, esa información es confidencial debido a su carácter estratégico”, respondieron.

INTERFERENCIA también consultó, por ejemplo, por la cantidad de primeras vacunas que se comprometieron con Pfizer, las que serían “cientos de miles” y aunque el Ministerio negó que fuese esa cantidad, no detalló cual era la cifra exacta de esta primera partida de dosis.

Mientras en un comunicado oficial Pfizer aseguró que en total se comprometieron 10 millones de vacunas para Chile, durante un tiempo indeterminado, por lo que el Minsal sí tiene definido que los primeros vacunados deberán ser cerca de 5 millones de personas.

“Asimismo, el ministro [Enrique Paris] detalló que emulando lo que se hace en influenza y según las estadísticas del Censo, si mantuviéramos los criterios de influenza y las vacunas pudieran ser autorizadas, se estima que para personal de salud se necesitan 437 mil vacunas, para personas mayores de 65 años, 2,4 millones; enfermos crónicos entre 18 y 64 años, 1,9 millones; centros de internación, las personas privadas de libertad, 464 mil vacunas. Por lo tanto, se requerirían 5.268.400 vacunas. Pero hasta ahora hay grupos donde aún no existe evidencia suficiente para garantizar la vacunación, como los adultos mayores y los enfermos crónicos”, consigna el organismo.

Por último, INTERFERENCIA consultó si entre los primeros vacunados estaría el presidente Sebastián Piñera y su familia, ministros, subsecretarios y/o otras autoridades. 

“Como se mencionó anteriormente, los grupos definidos como prioritarios serán los primeros que recibirán la vacuna de acuerdo a lo que autoricen las agencias internacionales, tales como FDA, EMA, ACIP/CDC, entre otras”, señala la respuesta.

Aunque no se responde directamente la consulta, las autoridades podrían ser considerados funcionarios de trabajo esencial para la vacunación. La OMS considera que tiene sentido proteger a los líderes gubernamentales, pero "en un muy pequeño número de individuos".

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