Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Martes, 19 de Octubre de 2021
Sergio Castro, documentalista

Creador de 'El Negro': "Al hacer el documental sobre Palma Salamanca me pregunté ¿lo pongo en el lugar del héroe o del asesino?"

Lissette Fossa

"Al final están ambos", se responde el director Sergio Castro, quien reestrena este viernes el documental vía online a través de las plataformas de M100, sobre la vida de este frentista que estuvo preso y 22 años prófugo de la justicia chilena por el asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards. Por meses entrevistó a sus hermanas, a su madre y al mismo "Negro", quienes a través de sus recuerdos reconstruyen la vida y las motivaciones de Palma Salamanca.

Este viernes se reestrena el documental El Negro, del director Sergio Castro (41 años), en la web de Matucana 100 (M100). El documental trata sobre la vida de Ricardo “Negro” Palma Salamanca, uno de los prófugos más buscados el Frente Patriotico Manuel Rodríguez, quien estuvo involucrado en el homicio de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards.

La vertiginosa vida de Palma Salamanca en Chile finalizó con un escape de película, en un canasto amarrado de un helicóptero en 1996, desde la cárcel de Alta Seguridad. En 2018, Palma Salamanca apareció en Francia y solicitó asilo político a ese país, que fue concedido en noviembre de ese año. Estuvo 22 años prófugo, en México, usando otra identidad y permanentemente cambiando de casa y de ciudad, sin ser encontrado por la policía chilena ni internacional.

La película comienza narrando la historia de infancia y adolescencia de Palma Salamanca en la voz de sus dos hermanas mayores y su madre, una militante comunista de base. Las tres, personalidades fuertes y reflexivas, marcan la historia del joven en medio de la década de los 80’s, de un país convulsionado por la larga dictadura y la protestas en contra del régimen. Y las experiencias de ellas marcan las decisiones de el Negro: una de sus hermanas, como dirigente estudiantil, fue torturada y abusada sexualmente por sus torturadores, mientras que la otra, años después, fue detenida y torturada estando embarazada. Un tercer episodio termina por marcar las decisiones de Palma Salamanca: el secuestro y asesinato de José Manuel Parada y Manuel Guerrero, profesores del colegio Latinoamericano, donde estudiaba, por parte del Comando Conjunto de Carabineros.

“Yo creo que ahí Ricardo dijo ‘no más’”, dice una de sus hermanas. Es ahí donde la figura de Palma Salamanca aparece en la película. Con una estética cuidada, con planos de él en Francia en medio de árboles,observando a la gente pasar por una ventana, se va dibujando al personaje, que pasa de ser un guerrillero urbano obediente del Frente Patriótico Manuel Rodríoguez, a ser un padre de familia preocupado por sus hijos y su familia. La libertad, para Palma Salamanca, tiene un precio alto: el abandono de su pasado y de su familia, para no ponerlas en riesgo.

La película también tiene un material de archivo valioso de la época y de Palma Salamanca. A través de estas imágenes y de mostrar un diálogo entre las hermanas y la madre del protagonista, se hace patente la soledad y el silencio irrestricto que mantuvo el ex frentista por años.

El documental no juzga sus actos y tampoco romantiza al personaje. Al contrario, abre otra faceta de él, con sus complejidades y contradicciones. Las mismas hermanas debaten con las ideas de su hermano, pero también logran comprender de alguna manera cómo y por qué él decide entrar al frente y mantenerse en la organización tras el fin de la dictadura.

“Al principio yo me preguntaba ¿en qué lugar me pongo? ¿en el lugar del héroe o del asesino? Y la película en realidad se pone en ambos lados, porque ellas están en ambos lados. Para mí era imposible enaltecer al personaje o hundirlo, había que ser cuidadoso de analizar al personaje más allá de si lo que hizo estuvo bien o mal. Creo que la película va por otro lado, no intenta hacer esa evaluación, esta evaluación la hace la historia”, comenta el director en esta entrevista con INTERFERENCIA. 

- Como historia, como narrativa, es bien fascinante la historia de Ricardo “Negro” Palma Salamanca. Pero en lo personal ¿Qué le interesó de esta historia? ¿Por qué quiso hacer un documental de Palma Salamanca?

- Son varias cosas que se cruzan, mi primera motivación partió por el personaje en cuestión, que siempre me llamó la atención su clandestinidad. Cómo él podía sostener una clandestinidad por tanto tiempo, casi como un personaje de película, en todo el sentido de la palabra. Eso me motivó para ponerme en contacto con la familia, y cuando me pongo en contacto con una de las hermanas de Ricardo, me doy cuenta que hay todo un mundo que tiene que ver con ellas, con las mujeres de esta familia.

Pensemos que este documental empieza a hacerse cuando Ricardo estaba fugitivo. En ningún momento la película tuvo el propósito de encontrarlo a él, sino todo lo contrario, era retratar a un personaje que no existía, que estaba desaparecido, clandestino, fugitivo. 

Y me fui encontrando con estas tres mujeres, la mamá y las dos hermanas, que por un lado reconstruían esta historia de él, pero al mismo tiempo había toda una historia propia de ellas. Me interesó mucho mostrar una parte de la historia de Chile que es dolorosa, no solo para la familia de Jaime Guzmán, sino también para la familia de Ricardo, porque ellas tuvieron que vivir con esa carga, con la carga de tener un hermano que nunca más vieron y con la carga de haber sido mujeres que fueron torturadas. Yo al principio no tenía idea de la persecusión política que ellas vivieron como dirigentes estudiantiles, con mamá comunista, y sufrieron mucho. Por eso en la primera parte de la película habla más de ellas, y para mí siempre fueron las protagonistas, y Ricardo aparece casi como una respuesta a ciertas cosas que ellas introducen.

- Ellas son personajes super fuertes, de alguna manera se roban un poco el protagonismo de la película, ellas cargan con una análisis potente de lo que pasó, político y humano. La mamá también es un personaje muy especial. No sé si usted vio, en el desarrollo o al término de la película, como ellas son parte de la formación de Ricardo Palma Salamanca, digo, al parecer no se explica la historia de Palma Salamanca sin la historia de ellas.

- Sí, me sorprendió igual que a ti y me sorprendió también el hecho de que ellas nunca antes de la película se habían sentado a hablar del tema. 

De ahí surge esta escena donde están las tres reunidas, con fotos encima de la mesa, con cartas, que es la primera vez que ellas hablan estos temas y abren esta especie de caja de Pandora de la historia de Chile, que es la historia de ellas y la de Ricardo, y ahí de cierta forma la película se arma. Hay un relato muy íntimo alejado de la historia oficial, de un personaje controversial, que pone en tela de juicio temas morales.

Al principio yo me preguntaba ¿en qué lugar me pongo? ¿en el lugar del héroe o del asesino? Y la película en realidad se pone en ambos lados, porque ellas están en ambos lados. Para mí era imposible enaltecer al personaje o hundirlo, había que ser cuidadoso de analizar al personaje más allá de si lo que hizo estuvo bien o mal.Creo que la película va por otro lado, no intenta hacer esa evaluación, esta evaluación la hace la historia. 

Acá se ve cómo ellas estaban muy conflictuadas por estos temas, y ese conflicto, imagínate lo que significa para un cineasta, no hay película sin conflicto y qué conflicto más potente que este.

- Esta película podría enmarcarse en una generación de realizadores de 30, 40 años, que está haciendo documentales sobre temas de la dictadura, de memoria, como Lissette Orozco, con el Pacto de Adriana, o Venían a Buscarme. Son películas que están hablando desde otra perspectiva de la dictadura y que les ha ido muy bien, hay mucho interés por estas historias. No sé si usted se siente parte de esta generación o de casualidad se vio envuelto en este proyecto.

- Yo trabajo en documental y en ficción, por eso no me catalogo como un documentalista, de hecho tampoco como un documentalista de solo temas políticos. Lo que sí es que el tema político siempre me ha interesado y a la vez, siempre me han interesado personajes un poco border, en el sentido de que son personajes poco comprendidos por la sociedad. Por ejemplo, mi película de ficción La Mujer de Barro, es un personaje que está border, desclasada, muy humilde, con un pasado donde hubo abuso y violación. Siempre me ha interesado contar historias desde esos personajes, que parecen secundarios, como en este caso se habla de Ricardo desde las mujeres de su familia.

De todas formas, coincido en que hay documentales de nuestra generación que están dando una lectura o relectura mucho menos literal de lo que se hizo antes, de la dictadura. Creo que lo que vemos hoy día tiene que ver con los resabios de la historia, es decir, ya no tiene que ver con la historia de Palma Salamanca, sino con lo que deja la historia de Palma Salamanca, qué hay detrás de esa historia, y cómo vivimos con esa carga, porque también somos una generación post dictadura, eso también hay que entenderlo. Lo que vive Chile hoy día y nosotros como jóvenes adultos, son las consecuencias de esa dictadura. Muchas cosas nos recuerdan a esa dictadura. Y me parece interesante ese “no perdón” que como país tenemos, que no hemos podido sanar esa herida, y por eso esas heridas vuelven y vuelven.

- Uno puede conectar rápidamente la película con la Constitución, en el sentido de que la película habla también del asesinato de Jaime Guzmán, uno de los artífices de la actual Constitución que ahora se busca cambiar, de alguna manera eso se conecta con la actualidad. Pero más allá de ese dato ¿Qué otras cosas de la película crees que se conectan con el Chile actual?

- Yo creo que lo que más conecta tiene que ver con el arrojo, el arrojo de opinión, porque es una película que no tiene pelos en la lengua, en el sentido de que los personajes hablan posiblemente por primera vez de todo lo que piensan de la historia de su hermano, de su historia, su hijo, de la historia de Chile. Hoy día el chileno no está callando, estamos denunciando todo lo que sucede, más allá que algunas veces eso no tiene efectos, pero eso es otro problema, que estén todos los antecedentes, las herramientas, para cambiar y al final nada cambia, lo que genera impotencia. Y en esa impotencia, está este arrojo que tuvo en algún momento la izquierda, el Frente Patriótico y Palma Salamanca, y también este arrojo personal de decir “necesito salvar a mi familia y para eso desaparezco, me voy a la clandestinidad y mato virtualmente a mi familia para poder salvarla”. 

Me gustó mucho la frase que dice una de las hermanas, Andrea, que es algo así como “en el fondo, ¿para qué sirvió toda esta cuestión?”. Es bien dura esa frase, porque claro, Ricardo mató a Jaime Guzmán, pero Guzmán quedó como un mártir, y seguimos con esa misma Constitución y Chile sigue amarrado a esa estructura o jerarquía, o sea, no fue ni por la paz ni por la violencia, es muy fuerte. Para mi refleja a un Chile muy deprimido, Chile está super deprimido, o sea, no sabemos qué más hacer para que las cosas cambien.

- A propósito de las frases potentes de la película, me quedó dando vueltas varias frases de la película, una en especial es de Ricardo Palma Salamanca, que habla que tras la fuga, su misión se transforma en la de proteger la vida. Es como una especie de redención del personaje, que se dedica a proteger y amar la vida escondiéndose, protegiendo a su familia. ¿Qué piensa de esa frase que le dice?

- Sí, totalmente, es que él vio que de alguna manera su forma de proteger a los que él quería era haciéndose invisible. Y esa invisibilidad le dio a él la salvación, porque en el fondo creo que el personaje tiene la inteligencia de decir “bueno, hice todo esto, no se logró nada, me escapé, vivo mi libertad… y ya no sé por qué más pelear”. 

Como dije, viene la pregunta de hasta qué punto estamos dispuestos a pelear, y eso no tiene que ver con arrepentirse o no, sino con decir que uno hizo todo lo que podía hacer, qué sigue después, y en algún minuto uno debe pensar en uno, en los hijos, la esposa, la familia que está en Santiago. Pareciera que es bien contradictorio, pero hay que pensar que son dos negro palma, ese militante y ese padre y esposo.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Que buena entrevista al director del documental sobre Palma Salamanca...es una mirada mas integradora ...mas completa Buscare el documental para verlo...agradezco a la periodista

Añadir nuevo comentario