3 de enero, 5:30 am
Comienza a sonar música con mucho volumen. Al principio, esta música molesta bastante… luego de unos minutos, con más volumen, se percibe mejor la canción. Es el Alma Llanera, interpretado por Danny Ocean, una versión reciente, de la presentación de este artista en Oslo en la celebración de la entrega del premio Nobel de la Paz a María Corina Machado en el mes de diciembre de 2025.
Además de la música, se escucha un hombre gritar eufórico: “Se fue, se fue, se fueeeee… Se fueeeee… Se fueeeee… Se fue, se fue, se fueeeee… se fueeee, se fueee”. Es en este instante cuando entro en consciencia y de inmediato lo supe, algo había pasado y Maduro se había ido.
Brinqué de la cama a buscar mi celular y vi un mensaje de un amigo desde Chile: “bombarderos en Caracas”. Entro a Twitter (red social que está bloqueada para muchos en Venezuela, pero que por fortuna yo aún puedo ver) y ahí estaban los videos. Helicópteros gigantes bombardeando Fuerte Tiuna, y entre los tuits, allí estaba el de Donald Trump, anunciando el bombardeo y la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Desperté a mi esposo y le conté. Seguimos leyendo y mirando más videos y noticias sobre el bombardeo, etc. El vecino luego de minutos gritando, bajó el volumen de su música y se calló.
La mañana transcurrió tranquila, en silencio, como si fuese domingo. Conversamos con familiares que viven en Caracas y estaban bien, tranquilos aunque un poco asustados por el ruido de las explosiones. Aunque estaban lejos de los sitios bombardeados, dicen que la onda expansiva y el ruido había sido brutal.
Luego de algunas horas salimos de casa para buscar alimentos. En la calle la gente estaba “tranquila”, no habían celebraciones, pero tampoco manifestaciones de apoyo a Maduro. La gente hacía colas en supermercados y compraba comida de forma ordenada. No hubo saqueos tampoco, ni había presencia militar o policial en las calles.
En nuestra salida incluso entramos a un café de la ciudad y merendamos algo. Entraba y salía gente del local, algunos almorzaban, otros tomaban café y comían algún postre mientras en la pantalla gigante del local estaba la noticia en Telemundo sobre la captura de Nicolás Maduro. Las conversaciones eran completamente superficiales, nadie hablaba de lo ocurrido.
En la tarde pude conversar con más familiares y amigos que se encuentran en varias zonas del país. En general todos manifiestan sentir incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir de ahora en adelante. Para muchos es “raro y confuso” e incluso algunos piensan que puede haber sido parte de alguna negociación o traición la salida de Maduro de esta forma, ya que todo su entorno aún se encuentra en el poder.
Seguiremos observando los hechos y ya llegará el momento de tener más conclusiones al respecto.







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