Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Sábado, 24 de octubre de 2020
Santiago, Concepción y Valparaíso

El legado de Piñera: Primer toque de queda por motivos políticos en democracia

Maximiliano Alarcón G.
Camila Higuera (desde Quintero-Puchuncaví)

milicos.jpg

Créditos: Frente Fotográfico
Créditos: Frente Fotográfico

El primer toque de queda por motivos políticos desde el fin de la dictadura fue un intento del presidente Sebastián Piñera por controlar el descontento social, pero no ocurrió esto. Las personas salieron a manifestarse de igual forma, y al menos no les ganó el miedo. En Santiago incluso Carabineros se vio atemorizado en sus propias comisarías por la presión social.

El 7 de septiembre de 1986, después de que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez atentara fallidamente en contra del dictador Augusto Pinochet, fue la última vez que en Chile se decretó toque de queda por motivos políticos, el cual duró hasta el 2 de enero de 1987.

33 años después la derecha chilena, encabezada por el presidente Sebastián Piñera, volvió a impulsar la medida al verse acorralada ante las intensas manifestaciones sociales que -en ciudades como Santiago, Concepción y Valparaíso- alteraban el funcionamiento habitual en protesta por variadas causas.

A las 00:15 del sábado, el mandatario anunció el decreto de estado de emergencia para la Región Metropolitana. Esto calentó aún más los ánimos de la ciudadanía, y en consecuencia al medio día comenzaron a darse los primeros cortes de calle en distintos y numerosos puntos de la capital, al ritmo de cacerolazos que sonaban por todos lados. Las mismas escenas se fueron repitiendo en variados puntos del país.

La tensión llegó a tal punto que a las seis de la tarde se filtró el audio de una reunión en La Moneda en la cual Piñera decía “tenemos más militares de los que piensan… vamos a decidir muy pronto el toque de queda”, medida que sólo había sido decretada en la Región del Bío Bío a partir de 27/F.

En consecuencia de las palabras del mandatario, a las 19:30 el general de Ejército a cargo del estado de emergencia, Javier Iturriaga, anunció el toque de queda para las provincias de Santiago, Chacabuco y las comunas de Puente Alto y San Bernardo.

Horas más tarde, ocurrió lo mismo con Valparaíso y Concepción, a partir de las 00:00 horas y 02:00 horas del domingo, respectivamente.

Así comenzó el primer toque de queda en Chile por motivos políticos desde el fin de la dictadura liderada por Pinochet.

El desarrollo del toque de queda

La medida restrictiva partió con problemas. Para los medios de comunicación era complejo conseguir un salvoconducto que les permitirera trabajar sin estar bajo la amenaza de detenciones, principalmente porque no existía una coordinación a qué hacer entre el gobierno, militares y carabineros.

Pero lo más complejo para las autoridades fue que el toque de queda no tuvo su efecto deseado. Durante la noche del sábado y la madrugada de hoy domingo, las protestas no se detuvieron ni llegó el miedo. En Santiago, Concepción y Valparaíso, pero también en otras ciudades sin toque de queda como Antofagasta y Ovalle, se registraron protestas pese a la presencia de Carabineros y el Ejército.

INTERFERENCIA obtuvo salvoconductos y dentro de un recorrido de nuestro equipo pudimos observar en terreno la tensión en algunos sectores del centro de Santiago. 

Si bien a lo largo de la Alameda -un sábado en la noche- no se veía más que presencia de fuerzas especiales de Carabineros cada unos 800 metros, soldados en jeeps militares de vez en cuando, algunas personas en situación de calle y uno que otro ciudadano circulando por razones urgentes. Pero, la principal avenida de Santiago no estaba ajena al conflicto y se respiraba un clima de tensión. 

En distintas calles aledañas a la Alameda había barricadas y los enfrentamientos se concentraban en aquellos puntos, prendiéndose y apagándose focos de protesta. Aparentemente las personas prefirieron manifestarse cerca de sus casas ante la presencia militar y policial. De fondo, se escucharon a alto volumen las canciones El pueblo unido jamás será vencido, de Inti-Illimani; El baile de los que sobran, de Los Prisioneros; y El derecho de vivir en paz de Víctor Jara, además de caceroleos que poco a poco iban apagándose en la medida en que se internaba la noche.

Uno de los momentos que mejor grafica la complejidad de la noche ocurrió cuando INTERFERENCIA fue en busca de los salvoconductos hasta la Primera Comisaría de Santiago. 

Luego de esperar ahí por una respuesta, las dos horas dadas por Iturriaga entre el anuncio del toque de queda y su vigencia, -observando cómo los policías solo atendían personas que debían tomar aviones en las horas del toque de queda y la frustración de decenas de otros ciudadanos que debían trabajar en esos momentos, al igual que los periodistas- de pronto, en calle Santo Domingo -a eso de las 22.15- decenas de personas lanzaban piedras y le gritaban consignas a los carabineros apostados fuera de la 1º Comisaría de Santiago. Uniformados del cuartel entraban y salían nerviosos, ahogados por los gases lacrimógenos lanzados por ellos mismos. El aire era más respirable en las calles que al interior de la principal comisaría de Santiago.

"Esto que está pasando es por el descontento social", dijo uno de los cabos con los ojos irritados. La tensión era evidente. A menos de un kilómetro, la 32° Comisaría también estaba siendo atacada por manifestantes. "No sabemos cuándo pueden tomarse esto y no tendremos hacia dónde escapar, porque este es un lugar cerrado", indicó otro carabinero de la Comisaría en el mayor momento de tensión.

A eso de las 1:30 los ministros del Interior y Defensa, Andrés Chadwick y Alberto Espina, además de la intendenta Metropolitana, Karla Rubilar, aparecieron en televisión para hacer un balance. En la tónica de las jornadas anteriores, las autoridades insisteron en culpar de la situación vivida por el país a "vándalos", delincuentes indeterminados con la capacidad de inestabilizar el país. 

"Estamos enfrentando una situación de una acción vandálica no solo en la región Metropolitana sino que en distintas regiones del país", estimó el secretario de Estado y agregó que esta jornada responde a "un vandalismo que realmente no lo habíamos conocido y visto actuar de la manera que lo ha hecho", dijo Chadwick. "No podemos ni debemos ceder ni escuchar ni doblegarnos frente a los violentistas ni quienes actúan en forma vandálica. A ellos no les importa el precio de un producto ni el pasaje de un tren ni lo que puede ser el valor del transporte público. Solo les importan causar violencia y daño", complementó el ministro del Interior como balance. 

"Se aumentará en 1.500 los integrantes del Ejército de Chile en las calles. Durante la jornada de domingo, habrá 9.441 integrantes de las Fuerzas Armadas en total", especificó por su parte Espina, quien destacó que los militares no se dejaron provocar por los manifestantes.

Entre los mayores miedos de la población ante la salida de los militares a la calle y el toque de queda, era que se repitieran escenas como las de la dictadura, es decir, eventos con muertos. Hasta el cierre de esta edición, autoridades de gobierno confirmaron que dos mujeres perdieron su vida calcinadas en medio del incendio ocurrido al interior de un supermercado Líder en San Bernardo, mientras que un tercero habría muerto producto de heridas que sufrió en medio de los incidentes dentro del local comercial, algo que abre las dudas sobre lo sucedido ahí. 

En tanto, desde que se inició el toque de queda en Valparaíso, resultó evidente -a través de registros audiovisuales publicados por ciudadanos en redes sociales- que el Ejército salió con violencia, golpeando a los manifestantes que se encontraban en las calles de la ciudad puerto.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario