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Domingo, 24 de Octubre de 2021
Historia del conflicto palestino - israelí (4° parte)

El Proceso de Paz (1991 a 2001): de la Conferencia de Madrid al Informe Mitchell

Ernesto Carmona
Pedro Castillo

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Yitzhak Rabin, Bill Clinton y Yasser Arafat en 1993. El israelí y el palestino ganarían el Nobel de la Paz al año siguiente.
Yitzhak Rabin, Bill Clinton y Yasser Arafat en 1993. El israelí y el palestino ganarían el Nobel de la Paz al año siguiente.

Palestinos e israelíes se mantienen confrontados desde antes que Naciones Unidas creara el nuevo estado en 1948. Estados Unidos sentó a las partes en una mesa de diálogo en 1991, el cual en este artículo llega hasta el año 2001, con un informe estadounidense que no resolvió las graves tensiones sucitadas por el Proceso y que derivaron en una gran Intifada.

Se crearon expectativas de una paz definitiva, pero transcurrió una década signada por desencuentros, nuevos asentamientos israelíes en territorio palestino, reculaciones de la clase política israelí, asesinato del ex primer ministro Yitzhak Rabin, mini-guerras y toda clase de vicisitudes de muerte y violencia. 

El Proceso de Paz emergió como subproducto de la Guerra del Golfo (1990-1991). Fue el precio del apoyo político del mundo árabe del Oriente Medio a la guerra de Estados Unidos contra Irak, del que sólo se exceptuó la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) por boca de Yasser Arafat. 

George Bush padre hizo que su secretario de Estado, James Baker. viajara ese año ocho veces a la región. Pero el mundo era otro ese año de 1991. 

Todavía quedaban restos de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov aún era un interlocutor válido y en Israel gobernaban los social demócratas (laboristas), con Yitzhak Rabin como primer ministro. 

Si los conservadores dominaron el globo en la década de los 80 -con Ronald Reagan y Margaret Thatcher a la cabeza- avanzando los años 90 se abrió un ciclo socialdemócrata universal, con William (Bill) Clinton en Estados Unidos, el retorno laborista en Reino Unido y socialistas en los gobiernos de Francia y España, más su importante influencia en otros estados europeos. 

El contexto general del periodo (1991 - 2001)

Para entender en qué consiste el Proceso de Paz hay que tener en mente cómo era Palestina antes de la partición de 1947 y los efectos territoriales de la Guerra de los Seis Días de 1967. Es decir, hay que echarle un vistazo al territorio que exhiben los mapas. 

El territorio palestino, que en definitiva resulta ínfimo, partió desmenuzado en 63 zonas militares cerradas bajo control israelí. En ese contexto geográfico, político y militar existen enormes dificultades para el desplazamiento de las personas.

Cualquier ciudadano desinformado -como la gran mayoría que habita el planeta- imagina que Palestina es un territorio simplemente dividido en dos partes, quizás por un río (¿el Jordán?) o por lo menos, con una frontera clara, geométrica o sinuosa. 

En una porción estaría el organizado estado de Israel, con una democracia eficaz, armamento y armas nucleares proveídas por Estados Unidos. En fin, una sociedad sofisticada, con cultura, teatros, espectáculos, restoranes, etcétera. En la otra parte, un territorio bastante pobre, habitado por palestinos medio bárbaros, donde los niños están adiestrados para tirar piedras certeras contra los tanques israelíes, los adultos se afanan lanzando bombas, y todos ejercen un terrorismo feroz.

El asunto es mucho más complejo. 

Cuando se dividió Palestina en 1947, Israel se quedó con el 56% del territorio. Con la guerra de 1948 se expandió al 78%. En la guerra de 1967 ocupó toda Palestina y parte de los países vecinos (Egipto, Siria, Líbano y Jordania). La ocupación militar incrementó la diáspora palestina. Un cinturón de campamentos de refugiados acogió a los expatriados en los países vecinos. Los palestinos reclaman hoy el 22% que tenía desde 1948. 

Israelíes y palestinos hacia 2002 [y ahora] cohabitaron un territorio común, donde en la práctica no existe un lado árabe, ni un lado judío. Ese territorio es como una torta irregular, salpicada de velitas, nueces, pepitas de chocolate, mostacilla. El 22% de la Palestina ocupada militarmente tampoco es un solo pedazo de tierra. Son bolsones, algunos distantes entre sí, Gaza, Cisjordania, Jericó, Hebrón. 

Muchas pepitas, nueces, velitas, mostacillas que aparecen en el territorio otorgado a la Autoridad Autónoma Palestina (AAP) en el Proceso de Paz corresponde a enclaves israelíes, colonias, asentamientos. En 2000 la ocupación militar continuaba de frente en 40% de Gaza y 60% de Cisjordania. Los palestinos vivían y viven cercados. 

Campamentos militares y asentamientos israelíes, más sus carreteras y barricadas, entretejieron la tierra palestina de Gaza y Cisjordania, supuestamente administrada por la AAP. Al interior de las pepitas y mostacillas geográficas - Hebrón, por ejemplo- civiles israelíes armados se desplazaban libremente. 

El territorio palestino, que en definitiva resulta ínfimo, partió desmenuzado en 63 zonas militares cerradas bajo control israelí. En ese contexto geográfico, político y militar existen enormes dificultades para el desplazamiento de las personas. La ley israelí establece -según han descrito algunos críticos- una suerte de apartheid que obliga a los pobladores palestinos a vivir inmovilizados en sus bantustanes. Estas palabras resultan duras e inadmisibles, sobre todo para aquellos judíos estadounidenses que buscan influir la política de Washington.

El cuadro tampoco carece de ribetes religiosos. Los documentos fundamentales, Constitución de Israel y de la AAP, comienzan y terminan invocando a Dios. Lo más duro es que ambos pueblos tienen un tronco racial y religioso común. Si no son hermanos, por lo menos son primos. 

En Israel [hacia 2002] existía todavía más libertad de expresión y de opinión que en Estados Unidos para debatir asuntos israelí-palestinos.

En Israel [hacia 2002] existía todavía más libertad de expresión y de opinión que en Estados Unidos para debatir asuntos israelí-palestinos. También existían entonces [y ahora] grupos israelíes disidentes de la política gubernamental, de extrema derecha y militarizada. La clase política de entonces provenía de las filas de Irgún y Stern, las organizaciones paramilitares sionistas más duras de 1947-48. Pero, los intelectuales podían expresarse. Por ejemplo, periodistas del diario israelí Haaretz, tales como Ari Shavit, entrevistaron en 2002 a figuras intelectuales palestinas -como Edward Said- y luego publicaban sus opiniones sin censura ni editorialización. Tampoco hacían preguntas odiosas o agresivas.

Algo distinto a lo que pasaba en Estados Unidos por esos años, incluso con su prensa más liberal, en los que el tema palestino empapaba la política interna de Estados Unidos, desde Hillary Clinton a George W. Bush, desde el más modesto de los congresistas a las figuras más importantes. Entonces, el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC, por su sigla en inglés) influía en el Consejo Nacional de Seguridad, en la política y en el voto, gozando -tal vez- del momento de mayor influencia en el poder económico y político estadounidense. 

 

Cronología del Proceso de Paz (1991 - 2001) 

Conferencia de Paz en Madrid  - 30 de octubre de 1991 

A ocho meses de la Guerra del Golfo de 1991, esta conferencia convocada por Estados Unidos y apoyada por una Unión Soviética en franca agonía, reunió a los principales dirigentes de países árabes, líderes palestinos de los territorios ocupados -la OLP no estuvo representada- y el primer ministro israelí Yitzhak Shamir. Los palestinos formaron parte de la representación de Jordania; pero no eran miembros de la OLP. 

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Conferencia de Madrid
Conferencia de Madrid

La reunión estableció bases, condiciones y calendario para futuras negociaciones bilaterales y multilaterales e inauguró el principio paz por territorios. Siguieron conversaciones directas entre los países afectados -Israel-Siria, Israel-Líbano, Israel-Delegación Jordanopalestina- y grupos de trabajo multilateral en control de armamento y seguridad regional, desarrollo económico regional, agua, medio ambiente y refugiados. 

En Madrid no hubo participación ni supervisión de Naciones Unidas, sino de Estados Unidos. Los textos clave de las Resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad fueron sólo un punto de partida. La ausencia de ONU puso a flotar el proceso sobre la desigual correlación de fuerzas de las partes, dinámica general del Proceso de Paz. 

El paso siguiente -el 16 de diciembre de 1991- fue que la Asamblea General de ONU revocó la Resolución 3379 del 10 de noviembre de 1975 (que “determina que el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial”). El primer round de 1991 lo ganó Israel. 

Reconocimiento mutuo entre Israel y la OLP - 9 de septiembre de 1993

Tras intensas discusiones internas y a un año del triunfo laborista israelí -el 23 de junio de 1992- la OLP reconoció el derecho de Israel a existir como estado y Yitzhak Rabin aceptó a la OLP como representante del pueblo palestino, todo antes de firmarse la Declaración de Principios en Washington, a partir del primer Acuerdo de Oslo. 

Acuerdo de Oslo  1 - 13 de septiembre de 1993

Declaración de principios sobre los acuerdos provisionales de la autonomía palestina y negociaciones secretas propiciadas por Noruega, condujeron a las delegaciones israelí y jordano-palestina (OLP) -el 20 de agosto de 1993- al acuerdo conocido como Oslo 1. Se abrió la puerta al reconocimiento israelí de la autonomía palestina en Cisjordania y Gaza, más un futuro estatuto de Jerusalén. También reguló las negociaciones durante cinco años. 

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Conferencia de Oslo
Conferencia de Oslo

Acuerdo para la autonomía de Gaza y Jericó o Acuerdo de El Cairo - 4 de mayo de 1994

Puso en marcha la Autonomía Palestina (AP) para la Franja de Gaza y Jericó, estableciendo las dimensiones de ambas áreas, además de acordar las competencias de palestinos e israelíes. La jurisdicción autónoma incluía la tierra, el subsuelo y las aguas territoriales, pero no incluyó las áreas de repliegue israelí (instalaciones militares y asentamientos), ni los ciudadanos israelíes. 

También redujo la capacidad de relaciones exteriores -incapacidad de recibir o enviar misiones- permitiendo sólo a establecer acuerdos económicos, de asistencia, culturales, educacionales y científicos, y planes de desarrollo regional. El acuerdo especifica los poderes ejecutivo y legislativo de la AP y las condiciones para una policía palestina con fuertes restricciones respecto a uso de armas de fuego. 

Tratado de paz entre el Estado de Israel y el Reino de Jordanía - 26 de octubre de 1994

Jordania se convirtió en el segundo país árabe que reconoció a Israel (primero fue Egipto, en Camp David, en 1978, bajo la negociación del presidente estadounidense Jimmy Carter). Un mes después, Israel y Jordania establecieron relaciones diplomáticas. El acuerdo dirimió las relaciones bilaterales, el tema del agua (cuestión central en el proceso de paz), las relaciones económicas, la situación de refugiados y desplazados, la libertad de navegación y el acceso a los puertos. Se acordaron fronteras definitivas en la ribera del Jordán, Mar Muerto y Golfo de Aqaba, donde Israel controla el estrecho de Tirán, su único acceso al mar Muerto. 

Acuerdo preparatorio para la transferencia de poderes y responsabilidades - 29 de agosto de 1995

Establece mecanismos de coordinación y transferencia de poder en educación, cultura, salud, bienestar social, turismo, impuestos directos e IVA de la producción local, pero dejó fuera a Jerusalén, los asentamientos e instalaciones militares israelíes.

El poder legislativo palestino se obligó a comunicar a Israel cualquier ley, decreto o provisión a los fines de su eventual objeción en un plazo de 30 días. Si Israel se opone, el texto tendrá que ser revisado por el Subcomité Legislativo, formado por ambas partes y creado por el Acuerdo del 4 de mayo de 1994, con una instancia superior en el Comité de Coordinación Conjunta establecido en Oslo 1 para coordinación y solución de disputas. 

Acuerdo de Oslo 2 o Acuerdo de Taba - 28 de septiembre de 1995

Se trata de un acuerdo provisional para Cisjordania y la Franja de Gaza. Reguló y extendió la Autonomía Palestina a Cisjordania (Oslo I sólo hizo referencia a la Franja de Gaza y la zona de Jericó), con excepción del municipio de Jerusalén, dividiéndola en zonas A, B y C. 

Las zonas A quedaron bajo control palestino, incluyendo a Jericó y las ciudades palestinas de Jénine, Nabulus, Tulkarem, Kalkilya, Ram AI·lah, Betlem y Hebrón. 

En las zonas B quedaron bajo control de la AP sólo a los municipios, pero el Ejército israelí tendría la potestad de entrar para reprimir el terrorismo. Las zonas B de Cisjordania contienen una docena de regiones rurales y todas las ciudades pequeñas de población palestina.

La extensión de las zonas A y B concierne al 30% del territorio local, con el 90% de la población palestina de Cisjordania. 

Las zonas C, bajo control israelí total, comprenden el 70% del territorio de Cisjordania (las mejores tierras, toda la ribera oeste del río Jordán y el Mar Muerto) y todas las colonias judías. 

Con esta división las zonas bajo control palestino (A y B) quedaron aisladas, sin continuidad territorial y rodeadas por enclaves israelíes con presencia del Ejército. La primera retirada del Ejército israelí de las zonas A se produjo en diciembre de 1995, pero no fue completa. Un grupo de judíos ultraortodoxos de Hebrón retrasó la salida hasta el 19 de enero de 1997. 

Asesinato de Yitzhak Rabin - 4 de noviembre de 1995 

En el marco de manifestaciones en favor de los Acuerdos de Oslo en Tel Aviv, el primer ministro laborista israelí que había liderado la negociación por su país fue asesinado por un ultranacionalista llamado Yigal Amir, quien se oponía a los acuerdos de paz.

El asesinato supuso un momento de tensión para los acuerdos, pero estos continuaron de la mano de su sucesor Shimon Peres

Acuerdo de alto el fuego entre Israel y El Líbano - 26 de abril de 1996

Israel y El Líbano, en consulta con Siria, convocados por Estados Unidos, acordaron un cese al fuego, principalmente el silenciamiento de los cohetes Katyuska de Hezbollah, que tampoco los controla el gobierno libanés. Se creó un "grupo de monitoreo" integrado por Estados Unidos, Francia, Siria, El Líbano e Israel. 

Protocolo para el repliegue en Hebrón - 18 de enero de 1997

Produjo una retirada parcial israelí de Hebrón, un año más tarde de previsto por Oslo 2, bajo el primer ministro Benamin Netanyahu, pero el Ejército sólo se retiró del 80% de la ciudad, produciendo su división en dos sectores. Se trataba del primero de los tres repliegues previstos en Oslo II. 

Acuerdo o memorándum de Wye Plantation - 23 de octubre de 1998

Tuvo como objetivo desbloquear el repliegue israelí en Cisjordania, previsto en Oslo II. Israel jugó de nuevo la carta de la inseguridad para bloquear el proceso, negándose a ceder más territorio argumentando que la AP no controla los grupos violentos. Bill Clinton forzó un acuerdo en que Israel se comprometió a ceder -en 3 meses-el 13% (zona de tipo C), es decir, a lo que ya estaba obligado por el acuerdo interino Oslo II. De este 13% (C), 1% tenía que pasar a zona de tipo A y el 12% restante a zona de tipo B. La AP aceptó la supervisión de EE.UU. en su lucha contra los grupos violentos, mediante un Comité EE.UU.-AP y un Comité tripartito EE.UU.-Israel-AP. 

Memorándum de Sharm el-Sheikh - 4 de septiembre de 1999

Israel y la OLP se comprometieron a implementar todos los acuerdos firmados desde septiembre de 1993 (reconocimiento mutuo y acuerdos de Oslo). Además, profundizaron los temas pendientes: negociaciones respecto al estatus final permanente de los territorios ocupados, repliegue israelí, extensión del territorio, responsabilidades de la AP, liberación de prisioneros, futuro del puerto marítimo de Gaza, la comunicación terrestre entre Gaza y Cisjordania, situación de la ciudad de Hebrón, varias materias de seguridad, etcétera. 

Respecto a la negociación del estatus permanente, las partes se comprometieron a reanudar contactos fluidos en los términos de la agenda, para llegar a un acuerdo final -antes de cinco meses- sobre la base de las Resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de ONU. Los palestinos exigieron el cumplimiento de las Resoluciones 194 (1948) de la Asamblea General de las Naciones Unidas (retorno de los refugiados) y 465 (1980) del Consejo de Seguridad (desmantelamiento de los asentamientos judíos de los territorios ocupados). 

El Acuerdo para el estatus permanente habría de alcanzarse durante septiembre de 2000, dependiendo de las mismas negociaciones y la estabilidad del gobierno israelí de Ehud Barak (laborista). Se estableció un calendario para el repliegue israelí de los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania: 

- Transferencia de 7% de zona C a zona B (5 de septiembre de 1999). 

- Transferencia de 2% de zona B a zona A; y 3% de zona C a zona B (15 de noviembre de 1999)

- Transferencia de 1% de zona C a zona A; y 5,1 % de zona B a zona A (20 de enero de 1999). 

Como resultado de los dos primeros repliegues, finalizados en marzo de 2000, 18% de Cisjordania pasó a ser zona A y 21% zona B. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí en 18 de junio de 2000, 40% del territorio de Cisjordania estaba bajo control de la Autoridad Nacional Palestina. 

Israel se comprometió a liberar todos los presos palestinos que cometieron delitos antes del 13 de septiembre de 1993 y que fueron detenidos antes del 4 de mayo de 1994. La primera fase se fijó para el 5 de septiembre de 1999 (200 presos) y la segunda, para el 8 de octubre de 1999 (150 prisioneros). Asimismo, Israel procuraría liberar a todos los presos antes del siguiente mes sagrado islámico del Ramadán (diciembre de 1999). 

Israel aceptó que la AP iniciara las obras del puerto de Gaza el 1 de octubre de 1999. Además, se comprometió a revisar la situación de la Tumba de los Patriarcas -Al Haram Al lbrahinmi- y a abrir a los vehículos palestinos la carretera de Shusada, temas relacionados con la ciudad de Hebrón.

Por su parte, la AP se comprometió a cumplir sus obligaciones sobre seguridad derivadas de los acuerdos, especialmente del Memorándum de Wye Plantation, sobre confiscación de armas ilegales o no controladas en los territorios bajo su jurisdicción, o zonas A y B; la detención de sospechosos y la confección de la lista de nombres de los miembros de la policía palestina.

Ambas partes se comprometieron a no modificar el estatus de Cisjordania y Franja de Gaza, en espera de negociaciones sobre el Estatus Permanente. 

Comunicado Trilateral (Camp David) - 25 de julio de 2000

Resume las infructuosas conversaciones de dos semanas en Camp David entre Ehud Barak, entonces primer ministro de Israel, y Yasser Arafat, presidente de la Autoridad Palestina, respondiendo a una convocatoria de Clinton, presidente de Estados Unidos. En concreto, sólo acordaron seguir conversando bajo la hospitalidad del anfitrión, reconociendo a Estados Unidos como "parte vital en la búsqueda de la paz". 

Informe Mitchell - 6 de mayo de 2001

Este es el último referente de los esfuerzos de Clinton por dejar resuelto el tema antes de abandonar la Casa Blanca, aunque se emitió comenzando la administración de George W. Bush.

Se trata del resultado del mandato de Clinton (de octubre de 2000) a una comisión de expertos, encabezada por el senador demócrata estadounidense George J. Mitchell, para que estudiasen la situación de violencia en Israel y en los territorios ocupados, sus causas y posibles salidas. El texto describe la situación creada por la Intifada de Al-Aqsa (una gran rebelión civil palestina), detonada por la visita de Ariel Sharon, entonces el nuevo premier israelí por el derechista Likud, a la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, y propone iniciativas para detener la violencia, reconstruir la confianza entre los interlocutores y retomar las conversaciones de paz. 

El texto evita responsabilizar a Israel y señalar la visita de Sharon a la Explanada de las Mezquitas como detonante de la violencia. En contrapartida admite que la nueva intifada es una reacción no planificada por la AP. Más que un informe, el escrito parece una declaración pactada. 

El documento urge a tomar medidas para detener la violencia y sentar bases de una nueva confianza mutua, formulando recomendaciones para retomar las negociaciones. Reclama firmeza en la lucha contra el radicalismo palestino y la reanudación de la cooperación en seguridad con Israel y la CIA de Estados Unidos para establecer mayor control de los grupos militantes y de los palestinos que van a trabajar a Israel, a fin de evitar atentados suicidas en territorio israelí. 

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George Mitchell y Bill Clinton en 1998
George Mitchell y Bill Clinton en 1998

Al gobierno israelí le recomienda detener toda construcción de nuevos asentamientos de población o ampliación de los ya existentes en los territorios ocupados, ni siquiera para hacer frente al crecimiento demográfico, tal como se argumentaba su existencia. En segundo lugar, se recomienda a Israel que devuelva sus efectivos militares a las posiciones que ocupaban antes del 28 de septiembre de 2000. 

También el Informe Mitchell recomienda que Israel ponga fin a la política de cierre de territorios, medida que impide acudir al trabajo a numerosos palestinos, agudizando más las dificultades económicas de los territorios ocupados.

Finalmente, el texto exhorta a Israel a que no responda desproporcionadamente a las provocaciones y disparos desde zonas palestinas y a que utilice armas no letales. 

El documento, publicado in extenso por el diario Haaretz, aparte de constituir una proeza de acrobacias verbales para evitar acusaciones obvias a las partes, es la última pieza jurídico-política [hasta el 2001] referente al conflicto.

Fue suscrito por George J. Mitchell -presidente de la comisión-, senador y ex líder de la mayoría oficialista; Suleyman Demirel, noveno presidente de Turquía; Thorbjoern Jagland, ministro noruego; Warren B. Rudman, ex senador estadounidense; y Javier Solana, español, representante del comité de Política Exterior y Seguridad de la Unión Europea. 

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